RESEÑA

Caminas

Noviembre 28, 2014


La iniciativa “CAMINAS” se inició en 2011 con el objetivo de lograr el acceso, control y beneficio inclusivo del recurso de agua de uso doméstico, de manera equitativa para mujeres y hombres. Asimismo, pretende abogar por el reconocimiento y la revalorización del papel de la mujer en el abastecimiento de agua para el consumo familiar.

El problema

En la gestión del agua en comunidades rurales del área de influencia del proyecto (Chuquisaca, Cochabamba, Potosí) muchas actividades relacionadas con la disponibilidad, el acceso y la distribución al agua, tienen en cuenta a las mujeres para los trabajos comunitarios y las labores domésticas. Sin embargo, suelen estar excluidas, se autoexcluyen o son invisibles en la toma de decisiones dentro de sus comunidades. Las mesas directivas de los Comités de agua potable y saneamiento (CAPyS) y otras organizaciones comunales, como los sindicatos, son estructuras organizativas patriarcales cuyo poder de decisión es ejercido principalmente por los varones.

Enfoque de la iniciativa

El proyecto ha desarrollado una serie de actividades para alcanzar cada uno de los objetivos propuestos:

  • Acceso equitativo y de calidad al recurso agua y sus beneficios: Se establecieron sistemas óptimos con agua domiciliaria segura, que permitieron reducir la carga de trabajo de las mujeres en la recolección de agua, así como una disminución de casos de diarrea.
  • Desarrollo de capacidades para hombres y mujeres de la comunidad: Se les proporcionó a las mujeres herramientas teóricas y metodológicas que les permitieran la encontrar soluciones efectivas frente a los problemas identificados en el acceso y gestión del agua. Estos procesos de capacitación se desarrollaron haciendo uso de medidas de acción afirmativa, estableciendo horarios convenientes para las mujeres, uso de metodologías participativas y procesos de sensibilización dirigidos a los hombres para que valoren y reconozcan el importante rol de las mujeres, su carga de trabajo y sus capacidades.
  • Fortalecimiento de la capacidad de los actores locales (autoridades municipales, organizaciones comunales y técnicos): Se desarrollaron procesos de capacitación continuos a fin de que una vez concluido el proyecto estos actores ya sensibilizados y con conocimientos sobre el tema género, la participación de las mujeres y su relación con el agua, puedan continuar las acciones emprendidas por el proyecto de manera adecuada.
  • Apoyo y promoción de las relaciones de equidad entre los hombres y las mujeres en niveles de decisión de los CAPyS: Se hizo uso del marco normativo nacional e internacional que promueve la participación de las mujeres y su incorporó en los estatutos y reglamentos de los CAPyS, lo que permitió que las mujeres puedan acceder a los niveles de toma de decisión en las directivas.

Desafíos y lecciones aprendidas

  • Empoderamiento y visibilidad de las mujeres: Fue un proceso de adquisición de derechos que les fue permitiendo ejercer como ciudadanas activas. Para ello, fue necesario crear un clima de igualdad entre ambos géneros, reforzar la cultura de la participación en la que la identidad y la autoestima, junto al valor del trabajo colectivo. La relación intensa que existe entre las mujeres y el agua favorece además el reconocimiento social, por la experiencia y conocimiento que tienen.
  • Lograr una participación más equitativa y participativa: La aplicación de la normativa nacional e internacional en instrumentos e instancias organizativas comunales ha permitido una participación más equitativa, valida y sostenible. Ayudó también la organización de talleres comunales y capacitaciones, la diseminación de los estudios de caso y videos, entre otras acciones, para conseguir el enfoque de género y participativo que se le quería dar al proyecto.
  • Gobernabilidad: El acceso a mayor información dirigida a ambos géneros provoca que los ciudadanos estén mejor informados y que puedan acceder a mecanismos de toma de decisiones y la capacidad de gestión de los servicios de agua y saneamiento, mecanismos que son parte de la gestión del desarrollo. Estas capacidades adquiridas además animan a establecer vínculos más estrechos entre el gobierno local, las mujeres y hombres que ejercen su ciudadanía.
  • Seguimiento cuantitativo y cualitativo con enfoque de género: Se han incluido indicadores con perspectiva de género que involucra a hombres y mujeres en el proceso de seguimiento y evaluación, no como informantes sino como participantes, lo cual generará una mejor comprensión de quién se ha beneficiado en la comunidad.

Resultados

Hasta la fecha, la iniciativa ha beneficiado a 108.802 personas de las cuales el 60% son mujeres de comunidades Rurales. Actualmente, un 48% de mujeres en niveles de decisión de sus organizaciones de agua.

Además, un 20% de las mujeres que participan en los CAPyS son presidentas de la organización, un 30% ocupa la segunda cartera y el resto de las mujeres trabajan como tesoreras o como vocales. En definitiva, está mejorando el funcionamiento del sistema hídrico gracias al fortalecimiento de los CAPyS y a la participación más equitativa de hombres y mujeres en las directivas de los comités de agua.

Finalmente, aunque los resultados no son concluyentes, la práctica nos muestra que los CAPyS administrados por mujeres han mostrado ser más eficientes que los administrados por varones, ya que cuando se produce algún desperfecto en el sistema las mujeres lo suelen reparar con más urgencia.

Impresiones de los evaluadores y organismos colaboradores

“Las posibilidades de replicar esta iniciativa son grandes, ya que prácticamente en cada comunidad boliviana, hay un comité que trabaja el tema de gestión de agua y es un espacio donde la palabra de las mujeres es comúnmente ignorada”.

“El agua es vida y gracias a esta iniciativa está más disponible sobre todo para las mujeres y niños de estas comunidades que son los que suelen desplazarse a los ríos y otros lugares alejados a por agua”.

“Esta iniciativa no solo está contribuyendo a cambiar la visión sobre el papel de la mujer en el área del agua, nutrición, salud, etc., sino también ha contribuido a la reducción de la pobreza de estas mujeres y de las comunidades donde viven”.

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El Concurso Regional: “Iniciativas para Promover la Igualdad de Género en América Latina y el Caribe” organizado por el Banco Mundial, tiene como objetivo descubrir y compartir la experiencia de iniciativas innovadoras, efectivas y sostenibles que abordan importantes desafíos de género en la región dentro de las áreas de: (i) Embarazo adolescente, (ii) Violencia de género, o (iii) Participación de la mujer en la toma de decisiones. La siguiente iniciativa quedó entre las finalistas dentro esta categoría, de entre las más de 150 iniciativas recibidas procedentes de 16 países.Esta iniciativa ha sido respaldada por el Umbrella Facility for Gender Equality (UFGE), un fondo de múltiples donantes diseñada para fortalecer la conciencia, el conocimiento la capacidad para formular políticas que promuevan la equidad de género.