ARTÍCULO

En Nigeria, el Programa de prevención del paludismo promueve una cobertura universal de mosquiteros

Mayo 13, 2009


TITULARES
  • El paludismo produce la muerte de un millón de personas por año, incluidos 300.000 nigerianos.
  • Un nuevo programa proporcionará 60 millones de mosquiteros tratados con insecticidas a hogares de los 36 estados de Nigeria.
  • Se estima en US$3.000 millones por año el costo que supondría poner fin a los fallecimientos por paludismo en todo el mundo.

13 de mayo de 2009— Nigeria, el país más poblado de África (se estima que tiene 160 millones de habitantes), es en el mundo, el que soporta la carga más pesada en lo que respecta al paludismo, enfermedad que provoca la muerte de más de 300.000 nigerianos por año.

El 8 de mayo, el Programa nacional de control del paludismo y el Gobierno del Estado de Kano pusieron en marcha la primera ola de una campaña nacional de distribución de mosquiteros destinada a reducir a la mitad el número de decesos por malaria en el país en los próximos años. Si tiene éxito, la campaña podría reducir significativamente la carga global que representa el paludismo para África.

“Al final de 2010 se habrán distribuido en el país más de 60 millones de mosquiteros tratados”, anunció el ministro de Salud de Nigeria, Babatunde Osotimehin, en una reciente reunión cumbre sobre el paludismo, en Washington, D.C.

Dormir protegido por mosquiteros tratados con insecticidas es una parte importante de la solución. La Alianza para Hacer Retroceder el Paludismo (RBM, por sus siglas en inglés), una asociación mundial de donantes para la lucha contra esa enfermedad, recomienda una estrategia general que incluya mejores diagnósticos; rápido suministro de medicamentos eficaces contra esa enfermedad a todo aquél que los necesite; fumigación de las paredes interiores de las casas con insecticidas persistentes, para que los mosquitos mueran cuando se posan en ellas para descansar, y suministro, a las mujeres embarazadas, de dos dosis de un medicamento contra el paludismo, en prevención de la enfermedad. El programa de Nigeria ha comenzado a llevar a cabo esa recomendación.

Objetivos del Día Mundial del Paludismo

Aunque es prevenible y tratable, el paludismo provoca la muerte de casi un millón de personas por año. Además de los cientos de miles de nigerianos que fallecen anualmente por esa causa, el paludismo enferma a millones de nigerianos. A esa enfermedad corresponden alrededor del 60% de las visitas de pacientes ambulatorios y el 30% de las hospitalizaciones; el 25% de los decesos de niños de menos de un año de edad, y el 11% de las muertes maternas, todo lo cual constituye una carga pesada para las familias, las comunidades, el sistema de salud y la fuerza de trabajo de Nigeria.

Según el Programa nacional de control del paludismo, “se estiman en alrededor de 132.000 millones de nairas (US$906 millones) por año las pérdidas financieras causadas anualmente por el paludismo por concepto de costos de tratamiento, prevención, pérdida de horas-persona, etc.”, lo que “va en detrimento de las perspectivas de desarrollo de Nigeria”.

El 25 de abril de 2009, la comunidad mundial de lucha contra el paludismo conmemoró el segundo Día Mundial del Paludismo, acontecimiento anual que este año se centró en la cuenta regresiva hacia el ambicioso objetivo fijado por el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-Moon: cobertura universal a más tardar a fines de 2010, con intervenciones de control del paludismo probadamente eficaces para todas las personas en situación de riesgo. El nuevo programa de distribución de mosquiteros de Nigeria es el primero en haber adoptado ese objetivo. Como parte del programa se pondrán en marcha campañas en cada uno de los 36 estados de Nigeria en los próximos dos años. La meta consiste en lograr que cada hogar tenga —y use correctamente— por lo menos dos mosquiteros.

Resultados alentadores: Avances sobre el terreno

El Banco Mundial ha contribuido a lograr algunos de los resultados más exitosos a nivel nacional:

En Zambia, el 62% de los hogares cuenta ahora con al menos un mosquitero tratado con insecticida, (mientras que en 2004 la proporción era de menos del 5%), el 66% de las mujeres embarazadas recibe tratamientos preventivos (con lo que se triplicó el alcance registrado en 2004) y el 87% de los hogares que reúnen los requisitos necesarios en los distritos a los que se dirigen los programas ha sido fumigado con insecticidas de efecto residual.

En Etiopía, el 68% de los hogares en zonas de paludismo está protegido por al menos un mosquitero tratado con insecticida o ha sido fumigado con insecticida de acción residual (mientras que en 2003, el porcentaje era de menos de 5%), y los datos recientes sugieren una abrupta reducción en los casos de paludismo.

En Benin, el Banco Mundial respaldó la compra y distribución de 1,4 millones de mosquiteros tratados con insecticidas de acción prolongada durante una campaña de salud infantil desarrollada en octubre de 2007. Se trató de la primera distribución de estos mosquiteros que abarcó la totalidad de la población de niños menores de cinco años. Los niños también recibieron vitamina A y medicamentos antihelmínticos.

Labor actual del Banco Mundial y otros asociados

Entre los asociados de Nigeria para la campaña de Kano, nombre con el que se conoce programa en el país, figuran, además del Banco Mundial, el Departamento de Desarrollo Internacional del Reino Unido, la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional y la UNICEF. El Fondo Mundial y muchas otras entidades de financiamiento, organizaciones no gubernamentales y el sector privado se unirán a la campaña nacional. Esos mismos asociados respaldan, además, el aumento de la escala de los restantes aspectos del control del paludismo.

  • La Fase II del Programa reforzado de lucha contra el paludismo en África del Banco Mundial (World Bank’s Booster Program for Malaria Control in Africa), que se puso en marcha en diciembre de 2008, pone a disposición de los países, en función de su demanda, hasta US$1.125 millones, para control y eliminación del paludismo. Esa suma se agrega a los US$463,7 millones comprometidos en la Fase I del referido programa.
  • La Fase II representa el compromiso del Banco con el programa mundial de la Asociación para hacer Retroceder el Paludismo (Roll Back Malaria Partnership) y complementa la labor de las entidades asociadas del Banco, como el Fondo Mundial, la Iniciativa del Presidente de los Estados Unidos contra el Paludismo, y donantes bilaterales clave. Con la Fase II, el Banco procura financiar mejor programas de lucha contra el paludismo en África y ayudar a los países del Programa reforzado a llevar a cabo en todo el país medidas completas de aumento de la escala de sus actividades clave de control del paludismo. El Banco está centrando la atención en Nigeria y en la República Democrática del Congo, sobre los que recae, en conjunto, hasta el 40% de la carga que representa el paludismo para África. En la Fase II se respaldará, además, un importante programa regional en materia de vigilancia, medicamentos y resistencia a los insecticidas, control de vectores transfronterizos y otros temas esenciales para erradicar el paludismo del continente africano.

“El paludismo no es sólo una carga para la salud, sino un lastre para la productividad y el potencial de un país”, dijo la vicepresidenta del Banco Mundial para la región de África, Obiageli Ezekwesili. “La población no saludable y menos productiva tiene menos posibilidades de generar el crecimiento necesario para superar la pobreza. En consecuencia, tenemos que mantener sanos a nuestros niños para que puedan aprender en el colegio y convertirse en miembros altamente productivos de la sociedad”.

“Tenemos que mantener sanos a los adultos para que puedan trabajar, proveer a las necesidades de sus familias y contribuir al crecimiento de África”, añadió Ezekwesili.

Además de proporcionar asistencia a Nigeria, el Banco ha aportado fondos para cubrir déficits de financiamiento en Etiopía y Tanzanía.

El paludismo y la crisis financiera

El hecho de que el crecimiento económico de África se esté desacelerando hace más importante que nunca reducir la rémora para el crecimiento que representa el paludismo. Nuevas estimaciones para 2009 llevan a pensar que la disminución de las tasas de crecimiento económico reducirá a la extrema pobreza a 46 millones de personas más que las previstas antes de la crisis. Nuevos estudios muestran, además, que la reducción de las tasas de crecimiento provocará una acusada desaceleración del progreso logrado en materia de reducción de la mortalidad infantil.

En estos tiempos de dificultades es esencial contar con corrientes de financiamiento y asistencia confiables para que los países puedan intensificar en gran escala sus esfuerzos encaminados a alcanzar los objetivos fijados para 2010. Se estima que se necesitarían unos US$3.000 millones por año para poner fin a los fallecimientos provocados por el paludismo y reducir en gran medida la carga que supone esa enfermedad para las familias y los sistemas de salud.


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