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ARTÍCULO

Mujeres enfrentan obstáculos relacionados con el transporte

Agosto 10, 2010


Estudios en Marruecos, la Ribera Occidental y Yemen buscan dar a conocer estrategias sobre transporte público

Los estudios del transporte (i) llevados a cabo en el marco del Plan de acción sobre cuestiones de género de 2008 y 2010 en Casablanca, Marruecos, la Ribera Occidental y zonas rurales y urbanas de Yemen, revelaron que las mujeres enfrentan costos más elevados y mayores obstáculos para viajar que los hombres.

Dichos documentos concluyeron que los sistemas de transporte no sirven de manera adecuada a las necesidades de las poblaciones femeninas de estas zonas, pero su movilidad y seguridad durante los viajes podrían mejorar con horarios previsibles de transporte público, aceras y alumbrado público y un mayor número de paradas de autobuses y de cruces peatonales.

Las mujeres suelen usar el transporte público más que los hombres, pero la escasez de rutas y  horarios limitan su forma de vida.

En la Ribera Occidental y en las zonas urbanas de Yemen, pasan del 15% al 20% más de tiempo en medios de transporte que los hombres, de acuerdo con los estudios, debido a que están más condicionadas por factores culturales y sociales que sus contrapartes masculinas, así como por las obligaciones familiares. También les preocupa más la seguridad y la higiene, especialmente cuando viajan con niños.

Las mujeres tienen múltiples labores

Trabajan fuera del hogar, satisfacen diversas necesidades familiares fuera de las horas habituales de viaje y requieren el acceso a la educación y los servicios de salud para ellas y para sus hijos. Esto significa que tienen "una forma diferente de movilizarse", dice Lamis Aljounaidi, un ex joven profesional adjunto del Banco Mundial, quien dirigió los estudios en la Ribera Occidental y Yemen.
"Queremos que las personas tengan más en cuenta que hay una dimensión de género en relación al transporte", dice Jean-Charles Crochet, economista de Transporte del Banco Mundial, quien lideró los estudios en Yemen y  Casablanca.

Dificultades para viajar en Marruecos

Los estudios indican que los obstáculos relacionados con el transporte afectan la capacidad de las mujeres de conseguir ingresos.

"Las mujeres que viven en los suburbios en rápido crecimiento de Casablanca, por ejemplo, enfrentan dificultades para trasladarse a las fábricas textiles donde hay demanda de mano de obra", dice Crochet, y agrega: "El estudio muestra que las mujeres quieren participar en la fuerza laboral, pero el sistema de transporte, que no funciona bien,  no ayuda... Es difícil llegar desde ciertas partes de la ciudad a las zonas industriales. Las mujeres comprueban que no pueden conciliar las necesidades de la vida familiar con las exigencias de sus trabajos".
Sin embargo, la creciente participación  de las mujeres en los mercados laborales tuvo consecuencias drásticas en la demanda de transporte urbano en Marruecos, por lo que el país está considerando nuevas estrategias  para el sector a nivel nacional.

A comienzos de 2011, el Banco Mundial aprobó un préstamo para políticas de desarrollo de 100 millones de euros para respaldar este esfuerzo.

Pocas trabajadoras en la Ribera Occidental

En la Ribera Occidental, las mujeres representan menos del 15% de la fuerza laboral, a pesar de contar con una tasa de alfabetización femenina del 90%, la más alta en Oriente Medio y Norte de África.
"Una de las principales razones de los bajos niveles de empleo de las mujeres es la accesibilidad, la falta de un acceso fácil desde su casa hasta el lugar de trabajo y de regreso a su hogar", dice Ibrahim Dajani, un oficial superior de Operaciones que dirigió el estudio en la Ribera Occidental.

Automóviles solamente para los hombres

Una mujer que trabaja en este lugar, por lo general, se enfrenta a un viaje largo e incierto que puede implicar el cambio entre diferentes modos de transporte o múltiples vehículos, principalmente autobuses o taxis compartidos, que rara vez llevan a las personas directamente a sus destinos. Además, los puestos de control pueden provocar más retrasos que son inaceptables para las madres trabajadoras.

"Los taxis privados son demasiado caros para la mayoría de las personas y el transporte privado (por ejemplo,  automóviles) es utilizado generalmente por un miembro masculino de la familia", dice Aljounaidi. Mientras que el 21% de los hombres utiliza los medios privados de transporte (automóviles, etc.), solo el 8% de las mujeres lo hace.  Los demás (92% de las mujeres encuestadas y el 79% de los hombres) caminan o usan el transporte público.

"Cuando los recursos son limitados, los hombres tienden a aprovecharlos y siempre ha sido así", dice Aljounaidi.  "Las mujeres suelen usar el transporte público y caminan más que los hombres, y es por eso que ellas experimentan más problemas, porque el transporte público es complicado y las aceras son muy malas. Esto afecta más a las mujeres que a los hombres porque tienen menos acceso al transporte privado".

Dajani dice que el transporte en la Ribera Occidental podría llegar a ser más eficiente y aceptable para las mujeres. Pero como los recursos gubernamentales son limitados, el esfuerzo puede involucrar la consolidación de las muchas empresas privadas de autobuses con el fin de hacer más viable el transporte y el acceso al financiamiento necesario para reemplazar la envejecida flota de autobuses.

Un estudio distinto pero complementario financiado por el Banco Mundial propuso un proyecto piloto en el que las empresas de autobuses en el norte de la Ribera Occidental se debían fusionar, adoptar tarifas integradas y permitir las transferencias a fin de reducir los costos para los operadores y clientes.

"El proyecto piloto comprendía estudiar las rutas y determinar quiénes son los clientes, junto con sus destinos, con el fin de reestructurarlas para beneficiar no solo a las mujeres y los hombres, sino también a los grupos vulnerables", señala Dajani.

Transporte y educación en Yemen

En Yemen se dispone de menos medios de transporte. Los que existen, resultan más caros para las mujeres que para los hombres. En las zonas rurales de Yemen, la presión social "limita en gran medida" la movilidad de las mujeres. El transporte cuesta a las mujeres un 50% más que a los hombres ya que deben viajar en  vehículos  cubiertos y muchas no pueden pagarlos. El resultado es que ellas tienen que caminar.

El estudio señala que las carreteras, sin embargo, trajeron escuelas y centros de salud a los pueblos, o a lugares más accesibles, ofreciendo a las mujeres un mejor acceso a la educación básica y a la asistencia materna e infantil.

Aproximadamente el 55% de las mujeres tenía por lo menos educación básica en las comunidades donde existía un camino desde hacía 15 años o más, frente al 32% en lugares donde no había uno. Casi el 40% de las mujeres tenía acceso a centros de atención materna e infantil en las zonas que contaban con un camino antiguo y el 18% en los lugares donde se había construido una carretera recientemente, pero solo el 5% tenía esos servicios si no había  ninguna carretera.

En la ciudad capital de Yemen, Sana, la infraestructura redujo el costo del acceso a la educación, los servicios, los empleos y las oportunidades económicas para las mujeres en las zonas establecidas de la ciudad. No obstante, un transporte urbano más seguro y confiable podría mejorar aún más estas oportunidades, dice Crochet.
"Lo que es importante en Yemen es el acceso a la educación, ya sea la educación para las mujeres jóvenes o la educación continua para las mujeres que ya tienen un trabajo. Es imposible que reciban educación si no hay un medio seguro de transporte, porque la familia simplemente no las dejará asistir. De modo que el transporte urbano tiene un impacto enorme en la capacidad de las mujeres jóvenes para perfeccionarse".

Api
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