ARTÍCULO

América Latina: ¿Cómo afecta la crisis en el precio de los alimentos?

Septiembre 13, 2012



TITULARES
  • Latinoamérica está bien posicionada para beneficiarse de los precios elevados y de una mayor producción de alimentos
  • Los gobiernos deben fortalecer sus redes de protección social para evitar que los precios de los productos básicos provoque un aumento de la pobreza.
  • Los valores mundiales continuaron bajando entre febrero y junio de 2013 –una tendencia que se observa desde la reciente máxima registrada en agosto de 2012– pero estaban apenas un 12% por debajo de los niveles máximos de agosto

Las recientes crisis en los precios de los alimentos que golpearon a miles de familias del mundo en desarrollo han vuelto a poner de relieve la necesidad apremiante -por parte de los gobiernos- de fortalecer sus redes de protección social y evitar así que el alza en los precios de los productos básicos provoque un aumento de los niveles de pobreza.

En este escenario, América Latina es una de las regiones del mundo que ha aguantado más estoicamente los vaivenes de los precios de los alimentos, gracias al fortalecimiento de sus políticas públicas y a los mecanismos de respuesta ante las crisis. Esto, unido al fuerte crecimiento de la región durante la última década, ha evitado que colectivos vulnerables cayeran en el umbral de la pobreza. De todas formas, según señalan los expertos, la región debería invertir más en la protección de dichos colectivos vulnerables.  

Según la edición más reciente de Alerta sobre precios de los alimentos, los valores mundiales continuaron bajando entre febrero y junio de 2013 –una tendencia que se observa desde la reciente máxima registrada en agosto de 2012– pero estaban apenas un 12% por debajo de los niveles máximos de agosto. El aumento de la producción, la disminución de las importaciones, y una menor demanda en general hicieron caer los precios de exportación, aunque los mercados internacionales siguen complicados para el maíz.

Según el estudio del Banco Mundial El alto precio de los alimentos: Respuestas de América Latina y el Caribe ante una nueva normalidad, la región “está bien posicionada para beneficiarse de los precios elevados y de una mayor producción de alimentos”. Esta espiral en el precio de los alimentos llegó para quedarse – plantea el estudio – indicando que los precios internacionales de los alimentos subieron más de 43 por ciento desde junio de 2010, encendiendo la alarma en torno a una repetición de la crisis alimentaria de 2008. 

La situación mundial en 2011 fue crítica. Los precios de los alimentos aumentaron un 10% en julio respecto del mes anterior y el maíz y la soja registraron niveles históricos debido a un verano seco y a las altas temperaturas en EE. UU. y Europa oriental. Entre junio y julio, los valores del maíz y del trigo se incrementaron en 25% cada uno, los frijoles de soja en 17% y solo el arroz se redujo en 4%. En general, el Índice de precios de los alimentos del Banco, que registra los valores de los productos alimenticios básicos en el mercado internacional, fue un 6% más alto que en julio de 2011 y un 1% superior al punto máximo alcanzado en febrero de ese mismo año. 

Porqué aumentan los precios de los alimentos?

Tal y como explica desde su blog Jordan Schwartz, economista en jefe del Banco Mundial para la unidad de Desarrollo Sostenible para América Latina y el Caribe, el alza es resultado de varios factores: “la especulación de los mercados de los productos básicos, la explosiva demanda de cereales para forraje desde Asia y al uso de la tierra para cultivos de biocombustibles en vez de cultivos comestibles", entre otros factores.

Existe cada vez más consenso respecto de que los precios de los alimentos han aumentado debido a cambios fundamentales en la oferta y la demanda mundiales. La inflación en los precios de los alimentos está motivada por diversas fuerzas: altos precios de la energía, aumento del ingreso, cambio climático y mayor producción de biocombustibles. El ingreso y el consumo per cápita están aumentando en los países en desarrollo y, por este motivo, también se incrementa la demanda. Las políticas en torno a los biocombustibles que se adoptan en los países desarrollados son otro factor crucial que explica el aumento de la demanda.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


" Desde 2005, el mundo se enfrenta a un aumento dramático del precio de muchos productos agropecuarios básicos  "

Willem Janssen

Especialista en agricultura del Banco Mundial

La oferta de alimentos tampoco ha aumentado lo suficiente en momentos en que las reservas de cereales están mermando, al tiempo que disminuye la disponibilidad de tierra y agua para la producción de alimentos. Los cambios en la oferta y la demanda de alimentos han traído consigo efectos predecibles en materia de precios y se han visto complicados aún más por el alza en el costo de los recursos no renovables. Por todo lo anterior, la combinación de factores que impulsa los precios de los alimentos al alza, ha generado un creciente consenso de que esta inflación es un fenómeno más bien estructural que cíclico.

El elevado nivel de precios de la actualidad tiene pocos precedentes. Sólo a comienzos de los años setenta se registró un alza aún más aguda en los precios reales de los cereales, como el trigo y el maíz. La inflación en el precio de los alimentos suele venir acompañada del aumento en los precios de la energía y la merma de la liquidez en el mercado de los cereales, que es la situación que tenemos hoy. Las reservas de cereales están en su nivel más bajo de los últimos 30 años, luego de las magras cosechas de trigo de una serie de grandes productores.

Mientras que la región en su conjunto es un exportador neto de alimentos, la inflación en el precio de los alimentos de todos modos perjudica los ingresos, nutrición y salud de los consumidores pobres. Incluso en países con sistemas agrícolas fuertes, la mayoría de las personas compran sus alimentos y resultan afectadas negativamente por el alza sostenida en su precio. Los más afectados son los pobres, debido a que gastan una mayor proporción de sus ingresos en alimentos. Por lo tanto, la carestía de los alimentos reduce el ingreso real de los más vulnerables, situación que trae graves consecuencias en materia de nutrición y salud. Además, el aumento en el precio de los alimentos y las diferencias en los patrones comerciales pueden conjugarse para generar consecuencias negativas incluso para los países exportadores de alimentos.

Problemas logísticos aumentan el costo de los alimentos

En muchos países de América Latina y el Caribe, los costos logísticos y de transporte inciden más que los aranceles en el precio del intercambio comercial. El Banco Mundial calcula que los costos logísticos representan entre el 16% y el 26% del PIB, y entre el 18% y el 32% del valor de los productos, en comparación con alrededor del 9% del PIB y del valor de los productos en los países de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE). En el caso de productos procesados que provienen de América Central, la carga logística interna incrementa el costo de los productos alimentarios unitarios de mayor valor en 8% y 15% adicionales.

A partir del año 2000, los acuerdos bilaterales y regionales de libre comercio redujeron los aranceles en todo el mundo. Sin embargo, las tarifas del flete marítimo han crecido más del doble. Para productos de gran volumen y valor relativamente bajo, como los cereales y los aceites comestibles, los costos de flete nacional y marítimo pueden aumentar el precio final al consumidor hasta un 30% ó 50%.

Proyecciones mundiales

Según la Alerta sobre precios de los alimentos, las condiciones climáticas son una causa importante de las bruscas alzas internacionales registradas en julio. La sequía que afectó a Estados Unidos –mayor exportador mundial de maíz y frijol de soya- provocó daños masivos en los cultivos de verano de estos productos. Al mismo tiempo, la escasez de lluvias en la Federación de Rusia, Ucrania y Kazajstán contribuyó a las pérdidas en las producciones proyectadas de trigo.

Los abruptos aumentos de los precios de los alimentos alteraron negativamente las proyecciones favorables en este sentido para el año.

Expertos del Banco Mundial no pronostican actualmente una repetición de la crisis de 2008, sin embargo, factores negativos –tales como, la aplicación de políticas para enfrentar el pánico por parte de los países exportadores,  un severo fenómeno climático de El Niño, malas cosechas en el hemisferio  sur o fuertes aumentos en los precios de la energía-, podrían provocar alzas en los precios de los cereales más significativas aún como las registradas hace cuatro años. 


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