ARTÍCULO

La inversión en educación, una de las claves en reducción de la desigualdad en México

Enero 23, 2013


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World Bank

TITULARES
  • México, Argentina y Brasil han registrado caídas significativas en el coeficiente Gini desde comienzos del 2000
  • Los programas de transferencia de efectivo, tal cómo Oportunidades, han sido clave en la reducción de la pobreza
  • Las remesas provenientes del exterior también han sido esenciales en el incremento de los ingresos no laborales en México, ayudando a reducir la brecha entre ricos y pobres.

La desigualdad ha sido una marca distintiva en América Latina y el Caribe en toda su historia. La brecha entre ricos y pobres ha alimentado años de inestabilidad política y social en una región caracterizada por enromes reservas de recursos naturales  y gran potencial de mano de obra.

Pero desde hace más de una década esa  brecha ha comenzado a reducirse, respaldada por una bonanza económica sin precedentes que ha impulsado la salida de decenas de miles de familias de la pobreza.

Un estudio del Banco Mundial analiza algunas de las causas concretas que han provocado la disminución de la desigualdad, traducida en una caída del índice Gini –coeficiente de ingreso per cápita por hogares- desde un promedio de 0.530 a finales de los noventa  a 0.497 en el 2010.  De los 17 países en los que existen datos comparables, 13 registraron una caída, frente a un incremento del Gini en otras partes del mundo.

El informe se enfoca en lo que ha sucedido en tres países de ingresos medios de la región como una muestra representativa: México, con una menor expansión económica pero una mejor actuación en los mercados internacionales gracias al Tratado de Libre Comercio de Norteamérica; Argentina, que registró impresionantes tasas de crecimiento durante el periodo de análisis y que entre los 70 y los 90 ostentó la mayor tasa de desigualdad en la región; y Brasil, que tuvo un importante avance económico que se ha traducido en bienestar social bajo gobiernos de centroizquierda.

Según el estudio, durante la primera década del 2000 en los tres países aumentó el ingreso, se experimentó un incremento en el promedio de años de escolarización, y se redujo la desigualdad entre los ingresos laborales y no laborales, es decir, las rentas provenientes de transferencias de efectivo o intereses, entre otros.


" Casi el 60% de la disminución de la pobreza puede atribuirse a la caída en la desigualdad. "

México: menos crecimiento económico pero más ingresos

México tiene un antes y un después de 1994: ese año entró en vigencia el Tratado de Libre Comercio con Centroamérica (NAFTA en inglés). Pero no fue hasta después de 1996, cuando el país tocó su máximo en desigualdad (Gini de 0.547), que la brecha comenzó a reducirse, según el estudio titulado “Caída de la desigualdad en América Latina en la década del 2000: Los casos de Argentina, Brasil y México”.

“Casi el 60% de la disminución de la pobreza puede atribuirse a la caída en la desigualdad. Es destacable que el crecimiento más rápido de los ingresos en las clases más bajas sucedió durante un periodo de deslucido crecimiento agregado de la economía”, señalan los autores. A diferencia de Argentina y Brasil, que registraron tasas de crecimiento impresionantes la década pasada, la economía mexicana apenas se expandió a una tasa anual del 1%.

La reducción de la desigualdad coincidió, principalmente, con un cambio en los patrones del gasto público, agregan.  Desde hace dos décadas,  el Gobierno de México ha aumentado progresivamente la inversión pública en salud, educación y nutrición. En la estrategia destaca su programa estrella de transferencia de efectivo que desde 1997, primero con el nombre de Progresa y desde el 2002 rebautizado Oportunidades, cubre a 5,8 millones de familias pobres, alrededor de un 19% de los hogares, según cifras de 2012.

Se trata de un plan de transferencias condicionadas donde las madres reciben apoyo económico a cambio de que los niños reciban buena alimentación, vayan a la escuela y asistan a revisiones médicas periódicas.

El estudio resalta que Progresa/Oportunidades es un ejemplo de redistribución “efectiva”, ya que con apenas un presupuesto del 0.36% del PIB, “representa el 18% del cambio en la diferencia del coeficiente Gini antes y después del programa”. En 2010, el índice Gini en México se ubicó en 0.475 desde 0.547 en 1996.

Los miles de millones de dólares que entran cada año al país en remesas provenientes del exterior también han sido clave en el incremento de los ingresos no laborales, ayudando a reducir la brecha entre ricos y pobres.

Por su parte, los ingresos laborales han hecho poco o tenido un efecto negativo en México, según el estudio. Aunque el aumento del gasto público en educación generó una mayor cantidad de obra calificada, esto no significó necesariamente una mejoría en los sueldos, lo que mantiene al país en lo que los expertos llaman “la paradoja del progreso”.

El Banco Mundial en México

El Banco Mundial está colaborando con México en el sector de protección social, ofreciendo un paquete integral de productos financieros, incluidos préstamos para proyectos. Además brinda asistencia técnica y apoyo analítico, congregando a las principales partes interesadas en el tema, y facilita el intercambio de experiencias y conocimientos generados en México y en el mundo.


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