ARTÍCULO

Nuevo apoyo de largo plazo para las poblaciones desplazadas en África

Mayo 31, 2016


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© Tobin Jones / AMISOM

TITULARES
  • De los 60 millones de personas desplazadas por la fuerza en todo el mundo, alrededor del 25 % vive en África, donde algunos países han recibido gran cantidad de refugiados desde hace más de 20 años.
  • El Banco Mundial y sus asociados entregan soluciones de largo plazo en materia de desarrollo sostenible para ayudar a abordar este problema.
  • Nuevo apoyo llega al Cuerno de África y la región de los Grandes Lagos de África, lugares en que habitan más de 12,9 millones de desplazados.

Un hecho que no ha sido destacado en los titulares internacionales en el último tiempo es que alrededor de 18 millones de personas desplazadas por la fuerza viven en África, lo que representa más de un cuarto del total a nivel mundial.

En África, la mayoría de los movimientos de desplazamiento forzado ocurre dentro de su propio territorio, lo que obliga al continente a soportar una enorme carga, dando acogida a aproximadamente el 20 % de los refugiados y el 30 % de los desplazados internos, que se registran en el mundo. Las poblaciones de desplazados están formadas por refugiados, es decir quienes cruzan las fronteras internacionales, y por desplazados internos, aquellos se han trasladado de una región a otra en un determinado país. Algunas naciones africanas han recibido a una gran cantidad de desplazados desde hace más de 20 años.

Países en el Cuerno de África, la región de los Grandes Lagos y en otros lugares del continente están tomando la iniciativa de ayudar a los desplazados y las comunidades que los reciben. Dado el aumento constante de los conflictos que se propagan a través de las fronteras, es crucial para el crecimiento y desarrollo futuros de África que se maneje este desafío a través de un enfoque regional coordinado.

La tragedia de la crisis de los refugiados sirios ha puesto de relieve la importancia de abordar el desplazamiento forzado prolongado, no solo como una emergencia humanitaria sino también como un importante desafío para el desarrollo.

El desplazamiento que se extiende durante años, afectando la capacidad de generaciones de tener acceso a oportunidades, deja en evidencia que los campamentos no son una respuesta en el largo plazo.

“Nos estamos centrando en los impactos de largo plazo que provoca el desplazamiento en África”, dijo Ede Ijjasz-Vasquez, director superior del Departamento de Prácticas Mundiales de Desarrollo Social, Urbano y Rural, y Resiliencia del Banco Mundial. “Cuando el desplazamiento se prolonga, necesidades de largo plazo, como empleos, acceso a la tierra y servicios básicos, educación e inclusión social, adquieren una importancia fundamental. Nadie quiere que ocurra el desplazamiento forzado, pero cuando pasa, necesitamos tener un enfoque que genere un entorno positivo e inclusivo, y no uno que considere a las personas desplazadas como una carga”. (i)


" Nadie quiere que ocurra el desplazamiento forzado, pero cuando pasa, necesitamos tener un enfoque que genere un entorno positivo e inclusivo, y no uno que considere a las personas desplazadas como una carga "
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Ede Ijjasz-Vasquez

Director superior del Departamento de Prácticas Mundiales de Desarrollo Social

El Grupo Banco Mundial colabora estrechamente con una amplia gama de asociados, entre ellos Naciones Unidas, para desarrollar este enfoque. Como una muestra de su compromiso en esta materia, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y el presidente del Grupo Banco Mundial, Jim Yong Kim, efectuaron una visita conjunta a los Grandes Lagos en mayo de 2013 y al Cuerno de África en octubre de 2014.

Sobre la base de ello, el Banco Mundial y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) trabajan en la formulación de un nuevo paradigma para abordar no solo el extraordinario aumento de la cantidad de desplazados por la fuerza, sino también la duración de este problema.

Según el director de la Oficina de ACNUR en África, Valentin Tapsoba “los recursos que están disponibles para ayudar a las comunidades de acogida y los Gobiernos a mantener su excepcional hospitalidad no crecen de manera proporcional al aumento constante del número de desplazados en África, el más elevado de su historia. Es imperativo que los dirigentes inviertan en el desarrollo, la prevención del conflicto y la facilitación de soluciones políticas a los conflictos actuales para evitar olas de movimientos de población que sobrepongan las medidas humanitarias de emergencia por encima de problemas de desarrollo más profundos que persisten en toda la región. Nuestra labor en conjunto con el Banco Mundial es analizar los problemas de los refugiados en un contexto de objetivos regionales más amplios que aumenten en general las oportunidades de subsistencia, seguridad y dignidad”.

Reconociendo esta necesidad, el Grupo Banco Mundial y otros seis bancos multilaterales de desarrollo anunciaron un compromiso, (i) durante la reciente Cumbre Humanitaria Mundial en Estambul, de trabajar conjuntamente en datos y pruebas, opciones de participación a nivel nacional y mecanismos de financiamiento innovadores.

Para cumplir con estos compromisos, el Banco Mundial ha aprobado créditos por un total de casi USD 250 millones (dólares estadounidenses) durante el presente ejercicio, con el fin de entregar apoyo a los refugiados, los desplazados internos, los retornados y las comunidades que los han recibido en la República Democrática del Congo (i) en la región de los Grandes Lagos, y en el último tiempo en Etiopía, Djibouti y Uganda en el Cuerno de África, y en Zambia.

Los estudios analíticos en que se basaron estos proyectos fueron realizados con ACNUR y el Programa Global sobre Desplazamiento Forzado, (i) lo que dio como resultados diversas innovaciones. En Zambia, por ejemplo, el proyecto respalda uno de los primeros programas gubernamentales para integrar completamente a los antiguos refugiados, mediante medidas como concesión de permisos de residencia, acceso a derechos sobre la tierra y planes de integración.

“Muchos Gobiernos en la región tienen políticas generosas e inclusivas respecto de los desplazados, y ya estaban buscando nuevas maneras de aumentar la independencia y la integración de ellos. Eso fue nuestro punto de partida”, dijo Joanna de Berry, especialista superior del Banco Mundial en el tema de desarrollo social, y jefa de equipo de los proyectos en la región de los Grandes Lagos.

Las innovaciones del proyecto del Cuerno de África incluyen:

  • Un énfasis en las comunidades que acogen a los refugiados, reconociendo que el impacto del desplazamiento forzado y las presiones secundarias causadas por el hacinamiento aumentan la demanda total de servicios y exacerban las repercusiones sociales y ambientales adversas.
  •  Apoyo a la cohesión social entre las comunidades de acogida y las poblaciones desplazadas, ofreciendo oportunidades para tomar decisiones conjuntas acerca de las prioridades de desarrollo mediante modalidades impulsadas por la comunidad.
  • Uso de los sistemas gubernamentales para dar una respuesta de desarrollo al desplazamiento.
  • Promoción del aprendizaje regional, ayudando a los países a intercambiar experiencias y mejores prácticas mediante la entrega de una donación a la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo (IGAD), cuyo fin es establecer una Secretaría Regional sobre Desplazamiento Forzado y Migración Mixta.
  • Fomento del uso del financiamiento regional y la realización de operaciones regionales, como una manera de reconocer que el desplazamiento puede cruzar las fronteras de los países limítrofes.

“A pesar de las dificultades, muchos campamento de larga duración tienen una actividad frenética, son un lugar donde las personas se preocupan por el presente, pero se sienten esperanzadas acerca del futuro. La generosidad y la ayuda de las comunidades locales a las personas desplazadas son extraordinarias considerando que tienen tan pocos recursos”, dijo Vara Vemuru, especialista superior del Banco Mundial en el tema de desarrollo social y quien encabeza los proyectos en el Cuerno de África.

El Banco Mundial ha asumido el compromiso de trabajar con sus asociados en la creación de un entorno positivo e inclusivo para satisfacer las necesidades de los refugiados y los desplazados internos, así como las de sus países de origen y los países de acogida.



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