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OPINIONES Diciembre 30, 2019

Empleo e inversiones, la dupla necesaria para crecer

Argentina se encuentra en un momento propicio para reflexionar sobre el camino que pueda conducir hacia una recuperación económica sostenida, con crecimiento inclusivo y creación de empleo. Para lograrlo, inversiones en infraestructura, así como en los medios de producción cumplirán un rol clave. En un contexto de espacio fisscal limitado, planear y priorizar estas inversiones en función de su capacidad para crear empleos y tener un efecto multiplicador en toda la economía se vuelve una prioridad.

Como forma de salir de la crisis financiera de 2008, los gobiernos buscaron promover políticas de inversión que estimularan la demanda y la creación de empleo a corto plazo, mientras creaban activos de largo plazo, contribuyendo así a la productividad y al crecimiento de las generaciones futuras. 

El Banco Mundial evaluó las oportunidades de inversión (en agua y saneamiento, en rutas y autopistas, en energía térmica y energía renovable, y más allá de los sectores de infraestructura) y descubrió que, cuando se trata de promover el crecimiento, no todas las inversiones son iguales. Es decir, las inversiones que generan empleo y crecimiento a corto plazo pueden no necesariamente conducir a un crecimiento sostenible a largo plazo, y por otro lado, las inversiones en infraestructura tecnológica necesaria para aumentarla productividad y el crecimiento a largo plazo, no ayudan a promover un alto nivel de empleo a corto plazo. 

Las inversiones públicas tienen el potencial de generar empleos al poner a las personas en movimiento y darles un salario; al requerir equipos y materiales que,si se producen localmente, crean otro círculo virtuoso de generar trabajos indirectos; y al motivar el gasto que se destina a proveedores servicios. 

Sin embargo, con el tiempo, esas inversiones también pueden crear pasivos, como el costo operativo y de mantenimiento, o el impacto ambiental y social de los recursos y factores de producción que implican. Con el tiempo, estos costos pueden ser absorbidos por el crecimiento económico que generan, pero solo si se mantienen y operan ecientemente. De lo contrario, pueden convertirse en un lastre para la economía. Rehabilitar una ruta cada 10 años que no se ha mantenido puede costar entre 5 y 10 veces más que si se la mantiene adecuadamente a lo largo del tiempo

Una inversión de u$s 100 millones en generación de energía (con turbinas importadas y trabajadores altamente calicados que ahorran en lugar de gastar sus salarios) genera aproximadamente un décimo de los empleos a corto plazo que genera la misma cantidad de dinero invertido en la construcción de autopistas. A su vez, la construcción de autopistas —con su uso intensivo de combustible para asfalto y procesos de construcción muy mecanizados— generan aproximadamente un décimo de los empleos que generan los proyectos de expansión de suministro de agua y saneamiento. Los proyectos de mantenimiento y rehabilitación de caminos rurales (que requieren trabajo intensivo y con trabajadores que gastan sus ingresos) son los que generan más empleos en el corto plazo, entre dos y cinco veces más que la ampliación del suministro de agua.

Un conjunto muy diferente de inversiones se necesita para contribuir a la productividad industrial y agrícola que para mejorar la eficiencia de la economía de la información y los servicios. Este tipo de inversiones -como fibra óptica,satélites y expansión de internet; actualización del sistema de energía; trenes, puertos y enlaces intermodales- contribuye al aumento de la productividad, el crecimiento y empleos de mayores ingresos a mediano y largo plazo. Pero no estimulan la creación de empleo durante la construcción y la ejecución del proyecto. La creación de empleo a corto plazo y el crecimiento a largo plazo pueden estar en conflicto si no existe un plan en marcha y no se destinan recursos para administrar esos activos a lo largo del tiempo. Por el contrario,se pueden mapear e ir de la mano si los objetivos de la política son claros.

Desde el Banco Mundial podemos contribuir a planear, priorizar,seleccionar y diseñar proyectos, a establecer programas de operaciones y mantenimiento o a mitigarlos impactos ambientales y sociales.

¿Cómo involucrar al sector privado? Dado la prima de riesgo de Argentina, es poco probable que el sector privado financie la mayor parte de la inversión en servicios básicos durante el próximo año. El alto costo de financiamiento haría que las inversiones sean inasequibles. Sin embargo, para las inversiones del sector transable— en la exploración de energía, en logística o en servicios relacionados con la agroindustria, manufacturas, industrias extractivas,silvicultura y pesca, turismo— se puede suponer que el sector privado entraría a financiar en el corto plazo si se le proporcionara un régimen de inversión claro, que traiga consigo financiación, innovación y tecnología. 

La riqueza y la variedad de recursos argentinos son bien conocidos, incluyendo el enorme capital humano que su gente aporta al desarrollo y al futuro del país. La mejor manera de potenciar estos recursos para retomar el crecimiento y la creación de empleo es a través de planes federales y provinciales que aborden de manera realista las restricciones de inversión y apunten a aquellas inversiones que tienen el mayorimpacto. Este es un trabajo que podemos comenzar ahora, juntos.

 

 

 

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