Skip to Main Navigation

Los recursos hídricos se encuentran bajo una presión sin precedentes en la mayoría de los países. La población mundial crece con rapidez, y según estimaciones, de seguir las prácticas actuales, el mundo enfrentará un déficit del 40 % entre la demanda prevista y el agua disponible en 2030. Hoy, el 70 % del agua que se extrae en el mundo se destina a la agricultura.

Para alimentar a 9000 millones de personas en 2050 será necesario que la producción agrícola aumente en un 60 % y la extracción de agua en un 15 %. Más de la mitad de la población mundial vive ahora en zonas urbanas. En 2025, alrededor de 1800 millones de personas habitarán en regiones o países con escasez absoluta de agua. En la actualidad, la seguridad hídrica es un problema importante y parece ir en aumento en muchos países.

El cambio climático empeorará la situación, ya que se alterarán los ciclos hidrológicos y la disponibilidad de agua será más impredecible. El estrés hídrico aumentará en muchas zonas del mundo. Los casi 1000 millones de personas que viven en cuencas monzónicas y los 500 millones que residen en deltas fluviales son particularmente vulnerables. Los países más pobres serán los más afectados. Para hacer frente a estos desafíos complejos e interrelacionados, los países tendrán que mejorar la manera en que gestionan sus recursos hídricos y los servicios asociados. La demanda de asistencia en estos temas constituye una proporción cada vez mayor de la cartera de proyectos de las Prácticas Mundiales de Agua del Grupo Banco Mundial.

Con el objetivo de fortalecer la seguridad hídrica en este contexto de creciente escasez, mayor incertidumbre y disparidades más grandes en la disponibilidad de agua, los clientes tendrán que invertir en el fortalecimiento institucional, la gestión de información y el desarrollo de infraestructura (natural y artificial). Se necesitan herramientas institucionales como marcos legales y regulatorios, mecanismos de fijación de precios e incentivos para asignar, regular y conservar mejor los recursos hídricos. Además, se necesitan sistemas de información para el monitoreo de los recursos, la toma de decisiones en condiciones de incertidumbre, el análisis de los sistemas, y los pronósticos y alertas hidrometeorológicos. Se deben explorar inversiones en tecnologías innovadoras para mejorar la productividad, conservar y proteger los recursos; reciclar el agua de lluvia y las aguas servidas, y desarrollar fuentes de agua no convencionales, además de buscar oportunidades para mejorar el almacenamiento del agua, incluidas la recarga y la recuperación de acuíferos. Asegurar la rápida difusión y la adecuada adaptación o aplicación de estos avances será clave para fortalecer la seguridad hídrica en todo el mundo.

Última actualización: Sept 20,2017

Recursos adicionales

Contactos en la oficina del país

Washington, D.C.
Christopher Walsh