América Latina y el Caribe : panorama general

La continua caída del crecimiento y menores perspectivas de un repunte sustancial del mismo constituyen un reto para la región de América Latina y el Caribe (ALC), ejemplificado por una ‘nueva normalidad’ con tasas de crecimiento estancadas y un menor margen de maniobra de cara a una salida.

En los últimos años las economías regionales experimentaron tasas de crecimiento relativamente bajas, de entre 2% y 2,5% del PIB —lejos de la fuerte expansión de 2003-2012, cuando se registraban tasas de más de 5%, muy por encima de los demás países emergentes y del G7.

Se espera un repunte en 2015, aunque no será suficiente para restaurar las anteriores tasas de crecimiento de la región.

Esta desaceleración se relaciona a la caída en los precios de las materias primas, a una economía china más lenta y menores inversiones.

El crecimiento promedio de la región se verá lastrado por la desaceleración de economías importantes como Argentina y Brasil. Los puntos positivos incluyen a Panamá, República Dominicana, Nicaragua, Bolivia, Paraguay y Perú (con un promedio esperado para 2015 de 4%-6%). Se espera que México, Chile, Costa Rica y Uruguay se mantengan en la banda del 3%-4%.

A los expertos y diseñadores de políticas les preocupa que estas perspectivas más acotadas pongan en peligro las conquistas sociales de la última década y empujen a las economías latinoamericanas hacia la llamada trampa del ingreso medio —cuando las perspectivas de desarrollo de un país se estancan.

En los últimos diez años, América Latina logró sacar de la pobreza a más de 70 millones de personas; mientras, su clase media se expandía hasta representar más del 50% de la población. Educación, infraestructura, seguridad y servicios de atención a la salud de mejor calidad son ahora el núcleo de las demandas de la creciente clase media de la región. Mientras trabaja para satisfacer estas nuevas expectativas, la región a su vez enfrenta el desafío de tener una buena parte de su población viviendo en la “pobreza crónica” —130 millones de personas, de acuerdo a un estudio reciente.

Los expertos advierten que el espacio para adoptar políticas tendientes a reanimar el crecimiento de ALC se está estrechando, y esto requerirá una combinación justa de herramientas monetarias y fiscales. Reordenar el gasto público y aprovechar las tasas de cambio para estimular la economía, sin desatar la inflación, estarán entre las opciones de la región a futuro.

Última actualización: Oct 01, 2014

En línea con la estrategia general del Grupo del Banco Mundial, centrada en terminar con la pobreza extrema para el año 2030 y fomentar la prosperidad compartida, el trabajo del Banco en la región se centrará en las siguientes áreas principales:

Prosperidad compartida: A pesar de los impresionantes avances de los últimos tiempos — una creciente clase media y menos pobres — América Latina y el Caribe sigue siendo una región muy desigual; alrededor de 82 millones de personas viven con menos de US$2,50 al día. Asimismo, mientras que la clase media (US$10-50 al día) representa el 34 por ciento de la población total de la región, el 38 por ciento de los latinoamericanos, aquellos que acaban de dejar la pobreza atrás siguen siendo vulnerables (US$4-10 al día) a una recaída en caso de que sus países enfrenten una crisis económica o un período prolongado de bajo crecimiento. Además, uno de cada cinco latinoamericanos no pudo beneficiarse de la reciente bonanza, permaneciendo en la pobreza —los llamados “pobres crónicos”. Ayudar a los países a seguir acortando la brecha de desigualdad y generar oportunidades para todos es la principal prioridad de la agenda regional del Banco.

Mayor productividad: El extraordinario crecimiento reciente de la región y su capacidad para sobrellevar la desaceleración mundial de 2008/09 contrastan con su escasa productividad, a excepción del sector de las materias primas. Los cuellos de botella incluyen el elevado costo de la logística, infraestructura inadecuada y una baja calidad educativa. La logística en América Latina y el Caribe cuesta de dos a cuatro veces más que en los países de la OCDE y los Tigres asiáticos.

 

Mejor educación: es esencial para impulsar la productividad y alinear los resultados educativos con las habilidades requeridas por el mercado internacional. Si bien América Latina ha prácticamente alcanzado la universalidad en términos de acceso a la educación, la calidad sigue siendo un problema. Un estudio reciente del BM muestra que la escasa calidad de los maestros y administradores educativos en general hacen que los alumnos latinoamericanos pierdan el equivalente a un día completo de clases por semana.

Estado eficiente: El acceso a servicios públicos de calidad sigue siendo un desafío. Existe un creciente descontento dentro de la nueva clase media con la calidad y el nivel de los servicios prestados por el Estado —incluidas educación y seguridad, entre otros. La seguridad ciudadana se convirtió en un desafío para el desarrollo en muchos países de la región. Mediante financiamiento e intercambio de conocimientos de alto nivel, el Banco ha estado ayudando a brindar una respuesta integral al creciente nivel de criminalidad y violencia.

Crecimiento inclusivo y verde: ALC es una vidriera mundial para algunas de las prácticas ambientales más innovadoras. Representando el 6 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero por energía —13 por ciento si se incluye la deforestación y la agricultura—, la región posee la matriz energética menos intensiva en carbono de todo el mundo. También ha adoptado esquemas de pago para conservar el medio ambiente. Sin embargo, el auge económico de los últimos años trajo nuevos problemas: actualmente, más del 80 por ciento de la población de la región vive en ciudades. La agenda de crecimiento verde del Banco reconoce la importancia de la sostenibilidad para el desarrollo de la región y la conservación de los recursos naturales para las generaciones venideras.

Última actualización: Oct 01, 2014

El Banco apoya la agenda de desarrollo de América Latina ajustando su amplia gama de servicios financieros, de conocimiento y convocatoria a las diversas necesidades de la región. Mediante financiamiento; incluidos mecanismos innovadores, como los Fondos de inversión en el clima; investigaciones de avanzada para el desarrollo, como el reciente estudio sobre mejoramiento de la calidad docente, asistencia técnica y servicios de convocatoria, el Banco ayuda a la región a resolver sus más urgentes desafíos en torno al desarrollo.

Durante el año fiscal 2014, el Grupo del Banco Mundial destinó aproximadamente US$10.200 millones a la región —US$4600 millones del BIRF (Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento, la parte del Banco Mundial que atiende a países de ingreso medio) y US$455 millones de la AIF (Asociación Internacional de Fomento, que sirve a las naciones más pobres) para 43 nuevos proyectos. Además, la IFC (Corporación Financiera Internacional, que trabaja con el sector privado) proporcionó alrededor de US$5100 millones para 148 proyectos. Este apoyo buscó generar oportunidades para todos a través de proyectos públicos y privados que ampliasen los servicios públicos, mejorasen la productividad, competitividad e integración regionales, creando puestos de trabajo de calidad y ayudando a los más necesitados.

Algunos ejemplos destacables incluyen:

Educación

En México, más de cuatro millones de alumnos podrán prepararse para la universidad a través de un préstamo para mejorar la Educación Media Superior (EMS), que cubre los estudios previos a la universidad.

En Colombia, más de 200.000 estudiantes de bajo ingreso podrán financiarse la educación superior, como resultado de un proyecto de US$200 millones para apoyar al Instituto Colombiano de Crédito Educativo y Estudios Técnicos en el Exterior (ICETEX). De igual manera, el Banco Mundial financia programas de becas, modelos de escolaridad a tiempo completo, y programas de intermediación laboral en Honduras y El Salvador, en donde el desempleo juvenil alcanza cifras de dos dígitos.

Cambio Climático y Medio Ambiente

Para proteger al vital sector energético del cambio climático y la volatilidad en el precio del petróleo, Uruguay contrató recientemente un seguro innovador. La póliza de US$450 millones protege a la compañía eléctrica del país, la Administración Nacional de Usinas y Transmisiones Eléctricas (UTE), en caso de sequía o precios elevados del petróleo. Más del 80% de la electricidad del país se genera mediante plantas hidroeléctricas susceptibles a sequías.

Un proyecto de ganadería sostenible benefició a 2241 explotaciones agrícolas en 12 departamentos colombianos. Los ganaderos recibieron asistencia técnica en cómo establecer y mantener sistemas ganaderos ambientalmente amigables.

En Perú, más de 400.000 residentes de la antigua capital incaica, Cusco, se beneficiarán de mejoras en las carreteras principales a través de una inversión de US$120 millones. En la vecina Bolivia, 27.000 hogares, escuelas y centros de salud rurales recibirán energía solar, ayudando a reducir el impacto sanitario y ambiental de las cocinas tradicionales.

Mientras tanto, Brasil colocará más de 17,5 millones de hectáreas de océano, un área mayor que Grecia, bajo protección ambiental. La creación de áreas de conservación es fundamental para proteger la biodiversidad oceánica y mantener operativo al sector pesquero, que actualmente genera unos 800.000 puestos de trabajo.

Salud

Varias iniciativas han ayudado a salvar las vidas de miles de niños y madres en la región. En Argentina, el Plan Nacer proporciona atención a la salud a casi 2 millones de mujeres y niños que anteriormente no contaban con un seguro. En el norte rural, la proporción de madres expectantes que reciben una consulta prenatal temprana aumentó de 3 a 67 por ciento en 2012.

En Nicaragua, un proyecto de salud comunitaria ayudó a incrementar el número de mujeres embarazadas que reciben atención post natal, que aumentó de un tercio en 2010 a casi la mitad hoy en día. El proyecto está siendo ampliado mediante financiamiento adicional hasta cubrir 34 municipios adicionales, llegando a un número total de 100 municipios.

Conocimiento

Desde el punto de vista del conocimiento sobre desarrollo regional, un estudio publicado en marzo de 2015 reveló que uno de cada cinco latinoamericanos es “pobre crónico”. Nacidos en la pobreza e incapaces de dejar ese estatus atrás, se beneficiaron muy poco del crecimiento experimentado en la década de 2000; algunos incluso cayeron en las grietas del sistema de asistencia social, de acuerdo al informe. Éste recomienda un amplio espectro de medidas políticas para enfrentar este tema, incluyendo por primera vez el tratamiento del “estado de ánimo” de los pobres, que puede derivar en falta de motivación y sirve para perpetuar su estatus.

Un estudio publicado en julio de 2014 encontró que los alumnos de las escuelas públicas en América Latina y el Caribe pierden el equivalente a un día completo de clases cada semana debido a la baja calidad de los maestros.

Basado en una investigación sin precedentes que incluyó la observación de más de 15.000 aulas en 3000 escuelas primarias y secundarias en siete países latinoamericanos, el informe, Grandes docentes: cómo mejorar el aprendizaje de los alumnos en América Latina y el Caribe, plantea opciones para mejorar la calidad de los docentes y de la educación.

Última actualización: Oct 01, 2014


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