Panorama general

  • Ayudar a los países a navegar en un entorno inestable

    La fragilidad, el conflicto y la violencia (FCV) constituyen un problema fundamental para el desarrollo que pone en peligro los esfuerzos por poner fin a la pobreza extrema y afecta tanto a los países de ingreso bajo como a los de ingreso mediano. Se prevé que el porcentaje de personas en situación de pobreza extrema en lugares afectados por conflictos alcanzará más del 50 % para 2030. Los conflictos también generan el 80 % de todas las necesidades humanitarias y, en promedio, reducen el crecimiento del producto interno bruto (PIB) en dos puntos porcentuales al año.

    Los conflictos violentos se han incrementado drásticamente desde 2010, y el panorama respecto de la fragilidad se está tornando más complejo. El cambio climático, el aumento de la desigualdad, los cambios demográficos, las nuevas tecnologías, los flujos financieros ilícitos y otras tendencias mundiales también pueden crear riesgos de fragilidad. Tanto los países de ingreso bajo como los de ingreso mediano se ven afectados por estos riesgos. El Grupo del Banco Mundial enfoca su atención en abordar la FCV, y para ello pone énfasis en la prevención y en la adopción de medidas en forma temprana. Además, mantiene sus actividades cuando existen conflictos activos, así como en los países en proceso de transición a la paz. Una colaboración más estrecha con asociados de los ámbitos humanitario, del desarrollo, de la promoción de la paz y de la seguridad es fundamental para lograr resultados en entornos difíciles, como es el caso de la respuesta del Banco frente a las hambrunas. (i)

    El desplazamiento forzado es una crisis del mundo en desarrollo que debe abordarse mediante una acción colectiva. A fines de 2015 había 65 millones de refugiados y personas desplazadas internamente, de los cuales el 95 % vivía en países en desarrollo y más de la mitad se encontraban desplazados por más de cuatro años. La causa de esta crisis son los mismos 10 conflictos que han dado cuenta de la mayoría de las personas desplazadas forzosamente cada año desde 1991, las cuales han sido acogidas sistemáticamente por unos 15 países, en su gran mayoría también pertenecientes al mundo en desarrollo.

    El problema de la fragilidad, el conflicto y la violencia

    • Hay 2000 millones de personas que viven en países donde los resultados del desarrollo se ven afectados por la fragilidad, el conflicto y la violencia.

    • Para 2030, al menos la mitad de la población pobre del mundo vivirá en lugares frágiles y afectados por conflictos.

    • Los conflictos generan el 80 % de las necesidades humanitarias.

    • El desplazamiento forzado constituye una crisis del mundo en desarrollo: el 95 % de los refugiados y personas desplazadas internamente vive en países en desarrollo a causa de los mismos 10 conflictos desde 1991, y estas personas han sido acogidas sistemáticamente por unos 15 países, en su gran mayoría también pertenecientes al mundo en desarrollo.

    Última actualización: Abr 02, 2019

  • La reconstrucción y el desarrollo para promover la estabilidad forman parte de la especialidad básica del Grupo Banco Mundial (GBM), institución que fue creada como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial. En respuesta a un panorama de fragilidad cada vez más complejo, el GBM adopta un enfoque más amplio con respecto a la FCV con el objeto de abordar las causas de la inestabilidad y de crear resiliencia. Además, mantiene sus actividades cuando existen conflictos activos, así como en los países en proceso de recuperación y transición. Para lograr resultados satisfactorios es fundamental una colaboración más estrecha con asociados en los ámbitos humanitario, del desarrollo y de la promoción de la paz.

    La cifra sin precedente de USD 75 000 millones en compromisos lograda por la  decimoctava reposición de los recursos de la Asociación Internacional de Fomento (AIF) (i) marca un cambio estratégico y, con ello, la reducción del riesgo de fragilidad y conflicto se convierte en una prioridad de desarrollo. Esto permitirá al GBM duplicar los recursos destinados a países afectados por la FCV a más de USD 14 000 millones. Los nuevos mecanismos de financiamiento incluyen USD 2000 millones para ayudar a los refugiados y las comunidades de acogida, USD 2500 millones para impulsar la empresa privada, y apoyo a los países para mitigar el riesgo de caer en una situación de fragilidad.

    Sobre la base de estos avances, el GBM está preparando una estrategia integral para abordar los factores que generan FCV en los países afectados, así como su impacto en las poblaciones vulnerables, con el objetivo último de contribuir a la paz y la prosperidad. Como parte del proceso de elaboración de la estrategia, entre abril y septiembre de 2019, el GBM llevará a cabo consultas a nivel mundial (i) con diversas partes interesadas, que incluirán a representantes gubernamentales, de la sociedad civil, instituciones de desarrollo y el sector privado.

    Igualmente, para aumentar la eficacia del Banco en los entornos más inseguros, se requiere más y mejor financiamiento conforme a las necesidades.

    Para ayudar a los países de ingreso mediano a abordar la crisis de los refugiados, el Servicio Mundial de Financiamiento en Condiciones Concesionarias (GCFF), (i) administrado por el Banco Mundial y en colaboración con las Naciones Unidas y el Banco Islámico de Desarrollo, ha puesto a disposición USD 2500 millones en financiamiento en condiciones concesionarias en beneficio de los refugiados sirios y las comunidades de acogida en Jordania y Líbano, para promover la creación de empleo y ampliar servicios públicos e infraestructura de vital importancia.

    Para cumplir su cometido, el Banco está profundizando sus conocimientos y ampliando su “conjunto de herramientas” en el ámbito de la FCV, que comprende lo siguiente:

    Fortalecer las alianzas para aumentar la resiliencia

    Ante el creciente reconocimiento de que los esfuerzos humanitarios, de desarrollo y de construcción de la paz se complementan entre sí y deben reforzarse mutuamente para responder a los desafíos en materia de FCV, el Banco Mundial y las Naciones Unidas pusieron en marcha la Iniciativa sobre Acción Humanitaria, Desarrollo y Paz (HDPI) (i) con el propósito de colaborar de nuevas maneras con respecto al nexo entre la acción humanitaria, el desarrollo y la paz en los países afectados por la FCV. En el marco de esta iniciativa, las Naciones Unidas y el Banco identificarán resultados colectivos y proporcionarán respuestas amplias e integradas a los países que se encuentran en riesgo, que atraviesan por crisis prolongadas y que salen de una crisis. Esta labor incluye el intercambio de datos, análisis y evaluaciones conjuntas de las necesidades, así como la planificación coordinada a lo largo de varios años de las operaciones de paz, acción humanitaria y desarrollo, que son fundamentales para posibilitar la colaboración en esos países. En 2017 se iniciaron las actividades en unos siete países, entre los que se cuentan Camerún, (i) Somalia, (i) Yemen, (i) Sudán (i) y la región nororiental de Nigeria. (i)

    El Fondo para la Consolidación del Estado y la Paz, (i) creado en 2008, es el mayor fondo fiduciario mundial de múltiples donantes establecido para financiar enfoques innovadores relativos a la consolidación del Estado y la paz en las regiones afectadas por la FCV. Es un mecanismo flexible en lo que respecta a zonas geográficas, modelos de implementación y cobertura temática, y cuenta con la capacidad para asumir riesgos y movilizar financiamiento rápidamente en países pertenecientes a todos los grupos de ingreso. Se prevé que el Fondo actúe como un agente catalizador para la realización de las actividades contempladas en la decimoctava reposición de los recursos de la AIF (AIF-18) en el ámbito de la FCV y elimine los déficits de financiamiento convencional. También ofrece una plataforma de coordinación a la comunidad de instituciones de ayuda internacional y a los países en situación de FCV.

    Última actualización: Abr 02, 2019

  • Intercambio de conocimientos para promover sociedades pacíficas e inclusivas

    El Foro Mundial sobre Fragilidad, (i) realizado en marzo de 2018, congregó a más de 1000 participantes de las comunidades del desarrollo, el trabajo humanitario, la diplomacia y la seguridad para intercambiar conocimientos bajo el lema “Gestión de los riesgos en pro de la paz y la estabilidad”.

    A fin de mejorar la forma en que los procesos de desarrollo internos interactúan con los esfuerzos en materia de seguridad, diplomacia, mediación y de otra índole para evitar que los conflictos se tornen violentos, el Banco preparó el informe Pathways for Peace: Inclusive Approaches to Preventing Violent Conflict. (i) En este documento se resalta la importancia de las reclamaciones relacionadas con la exclusión —por ejemplo, el acceso al poder, a los recursos naturales, a la seguridad y a la justicia— que son la causa de muchos conflictos violentos en la actualidad.

    Ante el incesante problema del desplazamiento forzado, en 2017 el Banco publicó el informe, Forcibly Displaced – Toward a development approach supporting refugees, the internally displaced, and their hosts (Desplazados por la fuerza: hacia un enfoque de desarrollo que dé apoyo a los refugiados, los desplazados internos y los países de acogida).

    Aspectos destacados de las operaciones del Grupo Banco Mundial

    Cuerno de África: Proyecto de Respuesta de Desarrollo a los Impactos del Desplazamiento (i)

    Este proyecto apoya una respuesta de desarrollo a largo plazo para las limitaciones sistémicas y estructurales que enfrentan zonas desatendidas que acogen a refugiados en Etiopía, Uganda y Djibouti, situación que se exacerba con la presencia de estos grupos. La iniciativa procura abordar los impactos del desplazamiento forzado como un desafío de desarrollo, así como una cuestión humanitaria y de seguridad, abarcando las necesidades sociales, económicas y ambientales de las comunidades de acogida a través de apoyo en inversiones y asistencia técnica relacionada. También tiene el objetivo de asistir a la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo (IGAD, por sus siglas en inglés) con diálogo sobre políticas y participación ciudadana, investigación, apoyo en materia de capacidad, gestión de conocimientos y alianzas para ofrecer respuestas innovadoras al desplazamiento y la migración mixta en el Cuerno de África.

    Iraq: Proyecto de Reconstrucción de Emergencia (i)

    En los últimos 20 años, casi todos los indicadores de desarrollo humano de Iraq han experimentado una caída dramática, y la guerra civil y la insurgencia han socavado aún más la prestación de servicios en el país. Este proyecto por USD 350 millones, al que se agrega financiamiento por un monto de USD 400 millones aprobado en 2017, promoverá la recuperación y la reconstrucción inclusivas de las zonas afectadas por el conflicto a través de la reparación de la infraestructura dañada y el restablecimiento de los servicios públicos.

    República Centroafricana: Proyecto Londo (“Ponerse de Pie”) (i)

    Con el desplazamiento de cerca de un cuarto de su población, la situación en la República Centroafricana podría desestabilizar a los países vecinos que atraviesan por situaciones de fragilidad. El proyecto de estabilización, impulsado por el Banco Mundial, ofrecerá empleos temporales a las personas vulnerables mediante programas nacionales de obras públicas que requieren un uso intensivo de mano de obra. El proyecto se ha realizado exitosamente en zonas controladas por los rebeldes y se ha convertido en un ejemplo de colaboración entre fuerzas de consolidación de la paz y la comunidad de instituciones de asistencia humanitaria.

    Proyecto de Pastoreo y Estabilidad en el Sahel y el Cuerno de África (PASSHA) (i)

    El pastoreo es clave para las economías del Sahel y el Cuerno de África. Los países de estas regiones han experimentado recientemente mayores niveles de inestabilidad e inseguridad que amenazan los medios de subsistencia de los agricultores y ganaderos locales. En la zona del norte del Sahel y el Sahara aumentaron de manera considerable todos los tipos de tráfico, secuestros y robos de ganado y bienes. Este proyecto apoyará actividades que permitan comprender qué efectos pueden tener las intervenciones ganaderas en la reducción de los conflictos; respaldará programas de seguimiento de los conflictos, y proporcionará sistemas regionales de alerta de conflictos.

    Líbano: Programa Nacional de Servicio Voluntario (i)

    Este programa busca aumentar la cohesión social y las posibilidades de empleo de los jóvenes libaneses de entre 15 y 24 años mediante programas de capacitación en aptitudes interpersonales y promoción de la participación ciudadana para mejorar la prestación de los servicios sociales. Hasta la fecha, más de 6000 jóvenes y 120 municipios, ONG, escuelas y universidades han participado directamente en las actividades. Este proyecto cuenta con el apoyo del Fondo para la Consolidación del Estado y la Paz, el Fondo Fiduciario de Múltiples Donantes de la Región de Oriente Medio y Norte de África y la Vicepresidencia de Liderazgo, Aprendizaje e Innovación del Banco Mundial.

    IFC en Iraq: Mass Global Energy Sulimaniya (i)

    En Iraq, la principal preocupación de muchas personas es la falta de electricidad. Mientras la demanda energética en las zonas afectadas por la crisis migratoria ha aumentado en forma considerable, es necesaria una modernización urgente de las centrales eléctricas y las líneas de transmisión. Los bajos precios del petróleo ejercen presión sobre las finanzas públicas y la falta de seguridad desincentiva a los inversionistas de invertir en Iraq, incluso durante períodos breves.

    La Corporación Financiera Internacional (IFC) —la entidad del Grupo Banco Mundial dedicada al sector privado— y el Banco Audi del Líbano están reactivando vigorosamente la infraestructura energética de Iraq con una inversión de USD 375 millones en la empresa iraquí Mass Global Energy Sulimaniya. Este financiamiento permitirá a la compañía construir una nueva estación eléctrica cerca de Bagdad y ampliar una antigua central en la región iraquí del Kurdistán. Esta última zona recibió más de 1 millón de iraquíes que huyen de la violencia del Estado Islámico, además de 250 000 refugiados sirios. Se producen apagones y "desconexiones" a diario en todo el país. Aún queda mucho camino por recorrer para ampliar la capacidad eléctrica y reparar las líneas de transmisión y satisfacer así las necesidades de desarrollo fundamentales de Iraq después de décadas de guerra y falta de inversiones.

    En los últimos tres años, IFC invirtió y proporcionó servicios de asesoría por un valor de USD 2500 millones en países frágiles y afectados por conflictos en todo el mundo.

    Actividades de IFC en África al sur del Sahara (i) | Actividades de IFC en Oriente Medio y Norte de África (i)

    Última actualización: Abr 02, 2019

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Recursos adicionales