Skip to Main Navigation
COMUNICADO DE PRENSA Noviembre 06, 2019

Es preciso aumentar el acceso a la información y la capacidad de supervisión en los países en desarrollo para mejorar los sistemas bancarios

Un informe arroja luz sobre las reformas normativas una década después de la crisis financiera mundial

CIUDAD DE WASHINGTON, 6 de noviembre de 2019. Una década después de la crisis financiera mundial, los países en desarrollo han aumentado los requisitos de capital mínimo para favorecer la resiliencia de los sistemas bancarios. Sin embargo, todavía no ofrecen suficiente acceso a la información y carecen de la capacidad de supervisión necesaria para mantener el buen funcionamiento del sector bancario, según un nuevo informe del Banco Mundial.

El informe, titulado The Global Financial Development Report 2019/2020: Bank Regulation and Supervision a Decade after the Global Financial Crisis (Informe sobre el desarrollo financiero mundial 2019-20: Regulación y supervisión bancarias una década después de la crisis financiera mundial), se basa en datos y análisis recogidos durante diez años para mostrar la evolución de los dos pilares normativos (la disciplina del mercado y la regulación del capital) desde la crisis. Se han puesto a disposición del público nuevos datos de la Bank Regulation and Supervision Survey (Encuesta sobre regulación y supervisión bancarias), base de datos del Banco Mundial, única en su tipo, que abarca la regulación y la supervisión en 160 países del mundo entero.

Tras la crisis, gran parte del examen de las reformas normativas se centró en las economías avanzadas, mientras que falta evidencia sobre las reformas emprendidas por los países en desarrollo y su impacto en la estabilidad y las prácticas de préstamo de los sectores bancarios locales. El informe tiene por objeto subsanar este déficit de conocimientos y contribuir a los análisis de políticas de regulación y supervisión bancarias —cuáles son las reglas del juego y cómo se aplican— que son decisivas en todos los países para que los sistemas bancarios funcionen bien.

“Un entorno correcto en materia de regulación y supervisión es fundamental para crear un sistema financiero que pueda tanto atraer capital privado como armonizar los incentivos privados con el bien público”, dijo la autora principal del informe, Asli Demirgüç-Kunt, economista en jefe del Banco Mundial para Europa y Asia central. “El informe muestra que no hay una receta válida para todos, y las regulaciones menos complejas pueden redundar en una aplicación más eficaz y una mejor supervisión en los países en desarrollo”.

Se señala también que, en los países de ingreso bajo, los coeficientes de capital son particularmente altos, lo cual resulta alentador, ya que el capital puede ser importante para limitar los riesgos y asegurar la estabilidad allí donde la capacidad de supervisión es escasa. Más del 60 % de los países de ingreso bajo tienen, asimismo, un sistema explícito de garantía de depósitos. Ello implica que el diseño y la implementación serán cruciales, dado que la garantía de depósitos puede derivar en inestabilidad cuando los marcos institucionales son débiles. En el informe se subraya que las regulaciones deben ser ideadas teniendo en cuenta el entorno institucional, la capacidad de supervisión y el modelo de negocios de los bancos de un país.

En todo el mundo, la regulación bancaria se tornó más compleja tras la crisis, lo que pudo haber reducido la transparencia, aumentado el arbitraje regulatorio e impuesto una pesada carga a los recursos y la capacidad de supervisión. En el informe se analizan dos pilares claves de las reformas normativas:

La disciplina del mercado puede contribuir a la estabilidad financiera, pero la crisis dejó al descubierto fallas graves. En la última década, casi 30 países introdujeron leyes que permiten la resolución de grandes instituciones financieras sin tener que recurrir a rescates financiados por los contribuyentes en caso de crisis. No obstante, todavía hay deficiencias serias. Poco se ha hecho para mejorar la difusión de información sobre la salud de los bancos. Los sistemas de garantía de depósitos también han crecido enormemente. Si se los diseña y administra mal, estos mecanismos pueden incentivar más a los bancos a asumir riesgos, lo que puede provocar inestabilidad, particularmente en entornos con supervisión inadecuada.

La regulación del capital también es fundamental para gestionar el riesgo. Los datos reunidos acerca de 20 000 bancos de 159 países revelan que los coeficientes de capital regulador —la relación entre el capital y los activos ponderados en función del riesgo en manos de un banco— han mejorado desde la crisis financiera. Sin embargo, esta tendencia ha sido impulsada, en gran medida, por un desplazamiento hacia categorías de activos con ponderación de riesgos más baja, que quizás no refleje adecuadamente el riesgo del mundo real y podría dejar al sector financiero en situación de vulnerabilidad durante una crisis

Para obtener más información, sírvase visitar https://www.worldbank.org/en/publication/gfdr

Para descargar el informe (i):

https://openknowledge.worldbank.org/handle/10986/32595

Encuesta sobre regulación y supervisión bancarias (i):

https://www.worldbank.org/en/research/brief/BRSS

Grupo de Investigaciones sobre el Desarrollo (i):

https://www.worldbank.org/en/about/unit/unit-dec#4


COMUNICADO DE PRENSA N.º 2020/070/DEC

Contacto

En la ciudad de Washington:
Chisako Fukuda
(202) 473-9424
cfukuda@worldbankgroup.org
Para pedidos de contenido multimedia:
Marcela Sanchez-Bender
(202) 473-5863
msanchezbender@worldbankgroup.org
Api
Api