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Discursos y transcripciones Octubre 13, 2021

Palabras de apertura del presidente del Grupo Banco Mundial, David Malpass, en la conferencia de prensa de las Reuniones Anuales de 2021

Vea la repetición de este evento aquí.

Hola a todos. Buenos días desde la ciudad de Washington. Es miércoles y estamos en la ciudad de Washington, en las Reuniones Anuales. Me alegra que puedan acompañarnos hoy. Estas Reuniones Anuales son virtuales, y ya tuvimos numerosos encuentros tanto el lunes como el martes.

Participé en reuniones con el Grupo de los Veinticuatro (G-24), con parlamentarios y organizaciones de la sociedad civil (OSC). Ayer asistí a un encuentro de los líderes del Grupo de los Veinte (G-20) sobre Afganistán. También me reuní con la secretaria Yellen, con John Kerry, con el presidente de Colombia y con ministros de México, Japón y Corea, a quienes manifesté mi satisfacción por su fuerte apoyo para que la vigésima reposición de los recursos de la Asociación Internacional de Fomento (AIF‑20) resulte exitosa. Eso es importante.

A lo largo de la semana trataremos una amplia gama de temas vinculados con el desarrollo: las perspectivas económicas, el crecimiento, las vacunas, la deuda, el clima y el comercio, entre otros.

Como saben, el mundo atraviesa una recuperación dramáticamente dispar. La desigualdad está empeorando en todos los grupos de países. En 2021, el ingreso per cápita crecerá casi un 5 % en las economías avanzadas, pero solo el 0,5 % en los países de ingreso bajo. El panorama sigue siendo sombrío para la mayor parte del mundo en desarrollo. Hay inflación alta, muy pocos empleos y una escasez que se extiende a los alimentos, el agua y la electricidad.

Por ejemplo, debido a la pandemia y los consiguientes cierres de fábricas y puertos, están agravándose los cuellos de botella en la logística y las cadenas de suministro. Vemos marcados aumentos en la cantidad de pedidos atrasados. Nuestras estimaciones indican que el 8,5 % del transporte mundial de contenedores está varado en los puertos o en sus cercanías. Eso es el doble que en enero de 2020. Estas interrupciones provocan fuertes incrementos en las tarifas de embarque y en los costos finales de los bienes, y algunos de ellos no serán transitorios. Se necesitará tiempo y cooperación de los responsables de formular políticas de todo el mundo para resolver este tema.

En lo que respecta al desarrollo, la pandemia está incrementando la pobreza en todo el mundo. Ya ha empujado a casi 100 millones de personas a la pobreza extrema, que se suman a las que ya se encontraban en esa situación.

Estamos presenciando una trágica regresión en el desarrollo. Los avances en la reducción de la pobreza extrema han retrocedido años; para algunos, incluso toda una década. Y es vital que abordemos este problema de frente reorientando las políticas tanto en las economías avanzadas como en los países en desarrollo para que el crecimiento y la inversión se amplíen a más regiones.

Nuestra máxima prioridad es garantizar el acceso a las vacunas y acelerar su aplicación. Presido el Grupo de Trabajo de Líderes Multilaterales, integrado por Kristalina [Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional], Tedros [Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud] y Ngozi [Okonjo-Iweala, directora general de la Organización Mundial del Comercio]. Ayer tuvimos una fructífera conversación pública y pronto celebraremos la quinta reunión del Grupo de Trabajo, en la que buscaremos igualar los cuantiosos compromisos asumidos y ayudar a que las promesas formuladas por las economías avanzadas se transformen efectivamente en vacunas. Tiene que haber una manera de subsanar las deficiencias en el despliegue. El Banco Mundial puede financiar las dosis y la distribución, pero es necesario que se programen entregas con rapidez, por lo que instamos a los Gobiernos que tienen dosis suficientes a intercambiar las entregas para permitir la vacunación en los países en desarrollo, y exhortamos a los ministros de Finanzas y de Salud de estos países a celebrar contratos para recibir rápidamente, tan pronto como sea posible, envíos de vacunas. Asimismo, estamos trabajando con los países para reducir la reticencia y promover la vacunación de la población. A través del Grupo de Trabajo y de nuestros programas observamos que cuando los países logran obtener dosis, las personas se vacunan y la tasa de inmunización aumenta sistemáticamente, cuando hay suministro.

El apoyo que brinda el Banco Mundial a los países más pobres está en el nivel más alto de su historia. Estamos trabajando para ayudar a los países a obtener más dosis y distribuirlas. Estuve en Sudán y Jordania, donde presencié de primera mano (hace ya dos semanas, pero parece que fue ayer) los esfuerzos en el proceso de vacunación, que se está acelerando. Me complace que haya ahora 250 millones de dosis[i] previstas en contratos financiados por el Banco. Esas entregas se concretarán en los próximos meses, y eso es muy importante para salvar vidas.

Antes de pasar a sus preguntas, quiero mencionar otras prioridades. Muchos países se enfrentan al problema de la deuda. El lunes publicamos el informe anual International Debt Statistics (Estadísticas de la deuda internacional). Allí se señala un aumento del 12 % en el endeudamiento de los países de ingreso bajo, que alcanza los USD 860 000 millones. Necesitamos nuevos sistemas para impulsar este tema, porque muchos países se encuentran en una situación crítica a causa del sobreendeudamiento externo o están en grave riesgo de padecerla. Para avanzar en este problema necesitamos un enfoque integral, que incluya la reducción de la deuda, mayor rapidez en la reestructuración y mayor transparencia.

En vista de que el proceso de reposición de la AIF-20 se llevará a cabo en diciembre, los jefes de Estado africanos ya han pedido a los donantes que sean ambiciosos en su apoyo a la misión de la AIF. Las necesidades de financiamiento son apremiantes y se mantendrán en niveles elevados durante años, por lo que es vital lograr una AIF-20 exitosa. Estamos avanzando hacia la conclusión del esfuerzo de recaudación de fondos para la AIF-20, en diciembre en Tokio. Ayer me reuní con el viceministro de Finanzas [de Japón]. Y estamos satisfechos con los progresos, estamos muy contentos con el fuerte apoyo de todo el mundo para conseguir una reposición más cuantiosa.

Los recursos serán un tema central esta semana. Y también necesitaremos la participación activa de los sectores público y privado. Ya mencioné mis encuentros con parlamentarios y con OSC. También nos reunimos regularmente con diversas fundaciones, con toda la comunidad internacional para ayudar a aportar los recursos necesarios para hacer frente a los diversos desafíos, entre los que figuran las vacunas, la deuda y, por supuesto, los problemas provocados por el cambio climático.

Me acaban de pasar una nota. Debo haber dicho 250 000 dosis, pero quise decir 250 millones de dosis: 250 millones de dosis que han sido contratadas por el Banco Mundial y pueden llegar a los países a través de sus programas de financiamiento. Y estamos trabajando arduamente y sin descanso para incrementar ese número tan pronto como podamos obtener nuevas dosis y cronogramas de entrega de las economías avanzadas y de los fabricantes.

Ahora sí, con mucho gusto responderé sus preguntas. Gracias a todos.

 

[i] El presidente Malpass se equivocó e inicialmente se refirió a 250 000 dosis. El número correcto es 250 millones.

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