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El Proyecto de Capital: Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes

  1. ¿Qué es el Proyecto de Capital Humano?
  2. ¿Qué es el capital humano y por qué es importante?
  3. ¿En qué estado se encuentra actualmente el capital humano en el mundo?
  4. ¿De qué manera la COVID-19 está afectando el capital humano?
  5. ¿Qué está haciendo el Grupo Banco Mundial para ayudar a los países a proteger el capital humano?
  6. ¿Qué se puede hacer para proteger a las personas e invertir en ellas más allá de la pandemia?
  7. ¿Qué se espera lograr con el Proyecto de Capital Humano?
  8. ¿Qué es el Índice de Capital Humano? ¿Cómo se calcula?
  9. ¿Por qué el índice no abarca todos los países?
  10. ¿Qué muestra el Índice de Capital Humano en el caso de las niñas y los niños?
  11. ¿Cómo ha evolucionado el Índice de Capital Humano desde su puesta en marcha en 2018?
  12. ¿Cómo se ha analizado la metodología para el Índice de Capital Humano?
  13. ¿En qué difiere el Índice de Capital Humano del Índice de Desarrollo Humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)?
  14. ¿Cómo se relaciona el Índice de Capital Humano con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)?
  15. ¿El Índice de Capital Humano refleja todos los aspectos del capital humano?
  16. ¿Cómo puede un país participar en el Proyecto de Capital Humano?

1. ¿Qué es el Proyecto de Capital Humano?

El Proyecto de Capital Humano es una iniciativa mundial dirigida a acelerar el aumento y la mejora de las inversiones en las personas, con el propósito de lograr más equidad y un mayor crecimiento económico A enero de 2021, 79 países de todos los niveles de ingreso ya están trabajando con el Grupo Banco Mundial en enfoques estratégicos para transformar sus resultados en materia de capital humano. Estamos ampliando las inversiones en capital humano en África al sur del Sahara con un fuerte hincapié en el empoderamiento de las mujeres, aprovechando la tecnología y acelerando la innovación, entre otras prioridades. En la región de Oriente Medio y Norte de África, nos centramos en áreas como la primera infancia y el aumento de la resiliencia de las personas vulnerables.

Hemos puesto en marcha una red de países del Proyecto de Capital Humano para vincular a los Gobiernos que priorizan el capital humano y acercar conocimientos especializados a donde más se necesiten. Los coordinadores, habitualmente con sede en los ministerios de Finanzas, Economía o Planificación (y a veces en los ministerios sectoriales), se conectan de forma periódica para intercambiar conocimientos y opiniones.

El capital humano constituye el eje de nuestra estrategia mundial de desarrollo. Proteger a las personas e invertir en ellas es una de las tres maneras principales en las que trabajamos a fin de alcanzar los objetivos de poner fin a la pobreza extrema para 2030 e impulsar la prosperidad compartida en todos los países, y guarda estrecha relación con nuestros esfuerzos por promover el crecimiento sostenible e inclusivo y generar resiliencia en los países en desarrollo. También es una prioridad trascendental para la AIF-19, el ciclo actual de financiamiento que abarca desde julio de 2020 hasta junio de 2023 de la Asociación Internacional de Fomento (AIF), el fondo del Grupo Banco Mundial para los países más pobres del mundo.

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2. ¿Qué es el capital humano y por qué es importante?

El capital humano son los conocimientos, las capacidades y la salud que las personas acumulan y en los que invierten a lo largo de su vida y que les permiten desplegar su potencial como miembros productivos de la sociedad. Invertir en las personas a través de la nutrición, la atención médica, la educación de calidad, el empleo y las capacidades ayuda a desarrollar el capital humano, lo que resulta clave para poner fin a la pobreza extrema y crear sociedades más inclusivas.

Como se señala en el Informe sobre el desarrollo mundial 2019: La naturaleza cambiante del trabajo, la frontera para las competencias avanza con rapidez, lo que genera oportunidades y riesgos. Hay cada vez más evidencias de que, a menos que fortalezcan su capital humano, los países no podrán mantener el crecimiento económico, no contarán con una fuerza laboral preparada para los empleos más calificados del futuro ni podrán competir eficazmente en la economía mundial. El costo de la inacción en lo que respecta al desarrollo del capital humano es cada vez mayor.

Los ministros de Finanzas, que se han reunido para hablar sobre el capital humano en las recientes Reuniones de Primavera y Reuniones Anuales del Grupo Banco Mundial han destacado la importancia del capital humano para la agenda de empleos y transformación económica de los países en todas las etapas de desarrollo.

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3. ¿En qué estado se encuentra actualmente el capital humano en el mundo?

A pesar de los avances sin precedentes que se han registrado en los últimos 25 años en el ámbito del desarrollo humano, persisten serios problemas, sobre todo para los países en desarrollo.

En 2019, más de 1 de cada 5 niños pequeños sufrió retraso del crecimiento debido a la desnutrición (estatura baja para la edad, una señal de alerta sobre el riesgo de deficiencias físicas y cognitivas) (JME 2020). La actual pandemia mundial puede generar una cantidad aún mayor de niños con retraso del crecimiento.

Muchos países no pueden avanzar debido a las crisis del aprendizaje. Los datos muestran que, en algunos países, los niños adquieren muchos años menos de aprendizaje que en otros, a pesar de que pasan el mismo tiempo en la escuela. La pandemia empeoró esta situación, con muchos niños no escolarizados y que perdieron aprendizaje.

Las personas de los países en desarrollo gastan medio billón de dólares anualmente — más de USD 80 por persona — de su propio bolsillo para acceder a los servicios sanitarios, y dichos gastos perjudican en mayor medida a los pobres. La COVID-19 también está causando alteraciones importantes en los servicios sanitarios básicos, como la vacunación de rutina y la atención sanitaria infantil.

En los países más pobres del mundo, cuatro de cada cinco personas pobres no están cubiertas por una red de protección social, lo que las hace extremadamente vulnerables a las conmociones.

Cerca de 300 000 niños mueren cada año por diarrea vinculada con la falta de acceso a agua potable y saneamiento.

La primera edición del Índice de Capital Humano (ICH), publicada por el Grupo Banco Mundial en octubre de 2018 y actualizada en 2020, muestra que casi el 60 % de los niños que nacen hoy serán, en el mejor de los casos, solo la mitad de productivos de lo que podrían ser si recibieran educación completa y gozaran de plena salud (tal como se las define en el índice, véase la pregunta 5). Esto refleja una grave crisis de capital humano, con importantes consecuencias para el crecimiento económico y la capacidad del mundo en su conjunto de poner fin a la pobreza extrema para 2030.

En un contexto de rápidos cambios a nivel mundial vinculados con la tecnología, la demografía, la fragilidad y el clima, existe el riesgo de que los déficits de capital humano se incrementen. Las situaciones de conflictos y las pandemias pueden tener un efecto devastador en el capital humano a partir de la pérdida de vidas, los medios de subsistencia y la nutrición, además de la interrupción de servicios educativos y sanitarios esenciales. Estos efectos probablemente prevalecerán durante toda la vida de muchas personas, lo que limitará su productividad. Aun así, a menudo se descuida la inversión en las personas, a pesar de los muchos ejemplos de países que han logrado una transformación rápida en su capital humano —entre otros, Singapur, la República de Corea e Irlanda— y de los logros específicos que se registran en algunos de los países más pobres del mundo.

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4. ¿De qué manera la COVID-19 está afectando el capital humano?

La COVID-19 amenaza con echar por tierra una década de avances en materia de capital humano y dejar rezagada a una generación, mientras los países se esfuerzan para contener el virus, salvar vidas y reconstruir sus economías.

  • La mayoría de los niños —más de 1000 millones— no han asistido a la escuela debido a la COVID-19.
  • A nivel mundial, podrían perderse USD 10 billones en los ingresos que estos estudiantes podrían obtener a lo largo de su vida, debido a los niveles más bajos de aprendizaje, el cierre de escuelas y el riesgo de deserción escolar.
  • Los países de ingreso bajo y mediano informan perturbaciones importantes en los servicios sanitarios esenciales, como la vacunación de rutina y la atención sanitaria infantil.
  • La pandemia agrava los riesgos de violencia de género, matrimonio infantil y embarazo adolescente, situaciones que reducen aún más las oportunidades de aprendizaje y empoderamiento de mujeres y niñas.

Si no se toman medidas masivas e inmediatas, como las que se describen en el análisis Protección para las personas y las economías, el deterioro de la salud, los conocimientos, las habilidades y las oportunidades debido a la pandemia actual podría socavar la recuperación económica y la prosperidad de naciones enteras en el futuro.

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5. ¿Qué está haciendo el Grupo Banco Mundial para ayudar a los países a proteger el capital humano?

Mientras los países de todo el mundo trabajan para contener la propagación y el impacto de la COVID-19, el Grupo Banco Mundial ha organizado la respuesta más rápida y de mayor envergadura de su historia ante una crisis para ayudar a los países en desarrollo a fortalecer su respuesta frente a la pandemia y sus sistemas sanitarios.

Con la rápida propagación de la pandemia en los países en desarrollo, el Grupo Banco Mundial está apoyando a sus clientes a niveles sin precedentes. Pone a disposición hasta USD 160 000 millones en capacidad de financiamiento hasta junio de 2021. Nuestro apoyo está adaptado a las crisis sanitarias, económicas y sociales que enfrentan los países, e incluye más de USD 50 millones de recursos de la AIF a título de donación o en condiciones sumamente concesionarias.

Las operaciones de respaldo para casos de emergencia del Grupo Banco Mundial ayudan a más de 100 países en desarrollo a salvar vidas y a detectar, prevenir y responder a la pandemia. También ayudamos a los países a acceder a suministros médicos de importancia crítica mediante el contacto con los proveedores en nombre de los Gobiernos.

Además del apoyo sanitario en curso, las operaciones hacen hincapié en la protección social, especialmente mediante las transferencias monetarias, como también en el alivio de la pobreza y el financiamiento basado en políticas. El Banco Mundial también trabaja para reestructurar, redistribuir y reasignar los recursos existentes en los proyectos que financia.

La respuesta del Grupo Banco Mundial a la crisis comprende tres etapas: alivio, reestructuración y recuperación resiliente. Se centra en las siguientes áreas principales:

Salvar vidas. Ayudamos a los países a detener la transmisión, brindar servicios sanitarios, garantizar el acceso de los hogares vulnerables a la atención médica y prepararse para futuras pandemias. Estamos comprometidos a asegurarnos de que los países más pobres tengan un acceso justo y equitativo a las vacunas a medida que estas estén disponibles.

Proteger a las personas pobres y vulnerables. Apoyamos los ingresos y los suministros de alimentos para las personas más vulnerables, como también el empleo para los hogares más pobres, las empresas informales y las microempresas. Ayudamos a las comunidades y los Gobiernos locales a hacer frente a los impactos de la crisis, mejorar y ampliar los servicios y generar resiliencia para las futuras perturbaciones.

Por ejemplo, el Banco ayuda a la India a aumentar las transferencias monetarias y los beneficios alimentarios mediante un conjunto de plataformas y programas nacionales, a fin de brindar protección social a los trabajadores esenciales que participan en los esfuerzos por aliviar los efectos de la COVID-19. Esta medida beneficia a los grupos vulnerables, en especial, los migrantes y trabajadores informales, que afrontan altos riesgos de exclusión.

Garantizar el crecimiento sostenible de las empresas y la creación de empleo. Proporcionamos asesoramiento sobre políticas y asistencia financiera a las empresas e instituciones financieras, para ayudar a preservar los puestos de trabajo y garantizar que las empresas, especialmente las pequeñas y medianas empresas, puedan sobrellevar la crisis y recuperar el crecimiento.

Fortalecer las políticas, las instituciones y las inversiones. Con énfasis en la gobernanza y las instituciones, ayudamos a los países a prepararse para una recuperación resiliente. Mediante una estrecha colaboración con el Fondo Monetario Internacional, ayudamos a los países a administrar mejor la deuda pública, hacer reformas clave en la gestión financiera e identificar oportunidades de crecimiento ecológico y desarrollo con bajos niveles de emisiones de carbono a medida que se reconstruyen.

Puede leer más sobre la primera serie de proyectos de respuesta a emergencias sanitarias respaldados por el Grupo Banco Mundial, y también sobre el impacto de los primeros 100 días de la respuesta general.

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6. ¿Qué se puede hacer para proteger a las personas e invertir en ellas más allá de la pandemia?

En el futuro, los países deben esforzarse por alinear sus respuestas a la COVID-19 con objetivos de capital humano a más largo plazo. Los Gobiernos, la sociedad civil, las instituciones financieras internacionales y el sector privado deben colaborar para realizar inversiones ambiciosas y basadas en datos empíricos a fin de ayudar a cada persona a prepararse para alcanzar su potencial.

  • Impulsar los gastos sociales, protegiendo el espacio fiscal después de la moratoria de la deuda, para garantizar que las personas pobres y vulnerables puedan acceder a servicios esenciales y apoyo financiero.
  • Invertir en la prestación de servicios esenciales.
    • Fortalecer las redes de protección social para brindar protección contra las perturbaciones y para facilitar las reformas.
    • Poner un mayor énfasis en la atención primaria de la salud y la preparación ante pandemias, la nutrición, el desarrollo en la primera infancia, el aprendizaje y los servicios esenciales en todos los sectores, mediante el uso de la tecnología y una mejor gobernanza.

La aplicación de medidas de política ambiciosas y basadas en datos empíricos en las áreas de salud, educación y protección social puede permitir recuperar el terreno perdido y allanar el camino para que los niños de hoy superen los logros en capital humano y los niveles de calidad de vida de las generaciones que los precedieron. Nunca ha sido tan importante cumplir plenamente la promesa creativa que representa cada niño.

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7. ¿Qué se espera lograr con el Proyecto de Capital Humano?

El Proyecto de Capital Humano ayuda a crear el espacio político para que los líderes prioricen las inversiones transformadoras en salud, educación y protección social. El objetivo es avanzar rápidamente para lograr un mundo en el que todos los niños estén bien alimentados y en condiciones de aprender, puedan lograr un aprendizaje real en el aula, y puedan ingresar al mercado de trabajo como adultos sanos, calificados y productivos.

El proyecto tiene tres pilares:

El Índice de Capital Humano (ICH) cuantifica la contribución de la salud y la educación a la productividad de la próxima generación de trabajadores. Los países lo usan para determinar el monto de ingresos que no perciben debido a los déficits de capital humano, y con cuánta mayor rapidez pueden convertir esas pérdidas en ganancias si actúan ahora. Sepa más a través de este video.

El índice se presentó en octubre de 2018 y se actualizó a mediados de septiembre de 2020. La actualización saca provecho de los nuevos resultados de las pruebas del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA) e incluye a 17 países adicionales que representan el 98 % de la población mundial. El ICH de 2020 también tiene un desglose por género más completo.

Para complementar el ICH y ayudar a los países a tomar medidas eficaces, se ha puesto en marcha un sólido programa de medición e investigación. Dentro de los países, la medición creíble de los resultados en el ámbito de la educación y la salud echa luz sobre las iniciativas que dan buenos resultados y las áreas a las que deben destinarse recursos. También permite que los funcionarios responsables de diseñar políticas tomen mayor conciencia de la importancia de invertir en capital humano, lo que genera impulso para la acción gubernamental. En el mundo, las mediciones abarcadoras y los novedosos esfuerzos de recopilación de datos primarios son esenciales para identificar las áreas de fortalezas y oportunidades para mejorar los resultados en materia de capital humano. El Proyecto de Capital Humano ayudará a fomentar los análisis y las investigaciones sobre qué medidas promueven el desarrollo del capital humano, por ejemplo, ampliando el programa Indicadores sobre Prestación de Servicios y la encuesta de la Iniciativa de Medición de la Calidad y los Resultados del Aprendizaje Temprano.

La participación de los países, basada en un enfoque que involucra a “todos los organismos gubernamentales” los ayuda a abordar los mayores obstáculos al desarrollo de su capital humano. Este enfoque alienta el liderazgo de alto nivel a lo largo del tiempo, vincula los programas sectoriales y permite mejorar la base empírica. En nuestra labor con los países ponemos el énfasis en la eficiencia y la calidad, las reformas normativas y la movilización de recursos internos, de modo que no solo se gaste más, sino mejor.

Un ejemplo de este enfoque, según se observa en la participación de los países del Banco Mundial, es la inversión de Madagascar en la serie de operaciones para políticas de desarrollo de capital humano. La primera operación tiene como finalidad respaldar la inversión en capital humano del Gobierno de Madagascar mediante la mejora de los recursos humanos en salud y educación, la disponibilidad y previsibilidad de los recursos financieros en los sectores sociales y las protecciones jurídicas para mujeres y niños. La segunda se está preparando.

En el marco del Proyecto de Capital Humano se respalda la ampliación de este tipo de apoyo para la reforma normativa e institucional, además, se trabaja en una serie de herramientas y productos para ayudar a los países a alcanzar sus objetivos, por ejemplo, en exámenes institucionales y del gasto público en capital humano, y estudios de caso que reflejen las innovaciones y los éxitos a nivel del país.

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8. ¿Qué es el Índice de Capital Humano? ¿Cómo se calcula?

El índice es una medida que resume la cantidad de capital humano que un niño que nace hoy en día puede llegar a adquirir hasta los 18 años, teniendo en cuenta los riesgos de que, en el país en el que vive, los niveles de salud y la educación sean deficientes. En el Repositorio Abierto de Conocimiento del Banco Mundial puede encontrarse una descripción exhaustiva de la metodología del ICH y aquí se incluye un video útil.

Una innovación significativa es que este índice permite medir, a partir de rigurosos estudios microeconométricos, la contribución de la salud y la educación a la productividad de los individuos y los países.

Se utiliza una escala de 0 a 1, donde solo se aplica 1 si el niño que nace en la actualidad puede llegar a gozar de plena salud (definida como el estado en el que la persona no sufre retraso del crecimiento y vive, como mínimo, hasta los 60 años) y realizar su potencial de educación (definido como la posibilidad de asistir durante 14 años a un establecimiento educativo de alta calidad hasta los 18 años).

El puntaje de un país representa la distancia que lo separa de la “frontera” de educación completa y plena salud. Si obtiene 0,70, significa que el potencial que tienen los niños que nacen hoy en día de generar ingresos en el futuro será un 70 % inferior al que podrían haber alcanzado en un contexto de educación completa y plena salud.

El índice puede vincularse directamente con escenarios para determinar los ingresos futuros tanto de países como de personas. Si un país obtiene un puntaje de 0,50, significa que en el futuro el producto interno bruto por trabajador podría ser dos veces más elevado si el país alcanzara el parámetro de educación completa y plena salud.

El índice se presenta como un valor promedio del país e incluye un desglose por género cuando se dispone de datos.

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9. ¿Por qué el Índice de Capital Humano no abarca todos los países?

El Índice de Capital Humano de 2018 abarcó 156 países miembros del Grupo Banco Mundial y sus territorios, más la Ribera Occidental y Gaza. El ICH de 2020 abarca 174 países que representan más del 98 % de la población mundial.

El ICH integra medidas de diferentes dimensiones del capital humano: salud (tasas de supervivencia de niños, retraso del crecimiento y supervivencia de adultos), así como la cantidad y calidad de la escolarización (años de escolaridad esperados y resultados de aprendizaje). De estos cinco componentes, los resultados de aprendizaje son los datos que más cuesta recopilar, debido a la participación limitada de los países en programas regionales o internacionales de evaluación del desempeño de los estudiantes. La participación en una de las evaluaciones del aprendizaje regionales o internacionales más importantes es un requisito previo y es el principal obstáculo para calcular el Índice de Capital Humano de algunos países.

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10. ¿Qué muestra el Índice de Capital Humano en el caso de las niñas y los niños?

El desglose por sexo se afianza en el ICH de 2020. En la versión de 2020, para 153 de los 174 países incluidos en el ICH, este puede calcularse haciendo un desglose entre niños y niñas, en comparación con 126 de los 157 países en el índice de 2018. Además, la actualización del ICH de 2020 calcula el ICH para el año 2010 y el índice puede calcularse haciendo un desglose entre niños y niñas para el 90 % de los 103 países incluidos en el índice de 2010.

Para el resto de los países, dicho cálculo no resulta posible, debido a que no se cuenta con datos desagregados por sexo sobre puntajes de las pruebas. Un gran porcentaje de estos países son de ingreso bajo, lo que subraya la necesidad de seguir invirtiendo en sistemas de datos de mejor calidad.

Muchos países han logrado reducir las diferencias entre los resultados en materia de capital humano de niñas y niños. En la mayoría de los países, la distancia hasta la frontera de capital humano para los niños en general es mucho mayor que las demás brechas que existen entre niños y niñas. En el ámbito de la educación, las niñas de los países de ingreso mediano y alto han igualado o incluso superado holgadamente a los niños en lo que respecta a la matrícula y el aprendizaje. Y en algunas dimensiones del índice relacionadas con la salud, la mayoría de los países muestra una leve ventaja de las niñas sobre los niños.

La edición de 2020 del ICH tiene un alcance limitado y no refleja ciertas diferencias importantes que existen entre los resultados de las niñas y los niños. Por ejemplo, no mide la prevalencia del aborto selectivo en función del sexo ni de niñas perdidas. Asimismo, se vale de indicadores indirectos para el entorno de enfermedades, que, en sí mismos, aportan escasa información sobre la manera en que las funciones de los géneros y las relaciones entre hombres y mujeres determinan dicho entorno. Las niñas siguen enfrentando mayores desafíos en dimensiones no reflejadas por el ICH. El matrimonio infantil, las responsabilidades en el hogar, los embarazos adolescentes y la violencia de género en las escuelas plantean dificultades a la hora de mantener la matrícula de las niñas, especialmente en los entornos de ingreso bajo.

Si bien la matrícula de las niñas se ha incrementado, las tasas de asistencia y de finalización siguen siendo un desafío —sobre todo en el nivel secundario— tanto para las niñas como para los niños. Cuando las niñas crecen e ingresan al mercado laboral, enfrentan otras dificultades para obtener los beneficios de su capital humano, como la discriminación laboral por razones de sexo, la falta de servicios de cuidado infantil y de políticas de licencias adecuadas; el acoso sexual y el transporte inseguro, las limitaciones específicas en el acceso a las finanzas y los mercados, y los obstáculos legales y normativos que menoscaban la capacidad de las mujeres para constituir empresas y hacerlas crecer.

Estas limitaciones deben abordarse de manera tal que todas las personas puedan sacar provecho de las inversiones en capital humano. El ICH recientemente elaborado y adaptado al uso aborda esta cuestión mediante la propuesta de ajustes al ICH que reflejan los resultados en el mercado laboral.

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11. ¿Cómo se ha analizado la metodología para el Índice de Capital Humano?

La metodología del ICH se analiza en el cuadernillo sobre el Proyecto de Capital Humano que puede descargarse aquí. Dicha metodología se presentó por primera vez en el Informe sobre el desarrollo mundial 2019: La naturaleza cambiante del trabajo, que también se centra en las capacidades que necesitan quienes ingresan en el mercado laboral, un aspecto crucial del capital humano.

Algunos de los fundamentos analíticos del índice también se presentan en el Informe sobre el desarrollo mundial 2018: Aprender para hacer realidad la promesa de la educación, donde se puso de relieve la crisis del aprendizaje. Ambos informes son producto de un exhaustivo análisis de alcance mundial realizado por una amplia gama de partes interesadas.

Asimismo, las investigaciones han conllevado una estrecha colaboración con David Weil, profesor y destacado experto en contabilidad del desarrollo de la Universidad de Brown.

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12. ¿Cómo ha evolucionado el Índice de Capital Humano desde su puesta en marcha en 2018?

El ICH se presentó por primera vez en las Reuniones Anuales del Grupo Banco Mundial en octubre de 2018, y en la actualización publicada en septiembre de 2020 se utilizó la misma metodología que en 2018.

La actualización de 2020 proporcionó datos más recientes para todos los componentes del índice, amplió la cobertura del índice a más países, proporcionó un desglose por género adicional y permitió la medición del avance en capital humano con el paso del tiempo mediante la comparación de los datos del ICH de 2020 con los datos del ICH anterior.

Es importante señalar que la actualización de 2020 del ICH mundial sirve como reflejo del capital humano hasta la pandemia de COVID-19.

Además de la actualización mundial que mide los datos nacionales, los datos del ICH se han analizado con mayor detalle (desagregado) i) a nivel subnacional y ii) por condición socioeconómica. Se puede encontrar más información sobre estos ejercicios en “Percepciones sobre el desglose del Índice de Capital Humano”.

Se realizó un desglose subnacional de los datos del ICH para 19 países, y se lo puede calcular a cualquier nivel subnacional con los datos representativos pertinentes.

Para los datos desagregados socioeconómicamente, el Documento de trabajo sobre investigaciones relativas a políticas de desarrollo 9020 de D’Souza, Gatti y Kraay es el documento original que describe la metodología completa. Actualmente, se dispone de datos para más de 50 países, que en su gran mayoría son países de ingreso bajo y mediano, y países de ingreso mediano alto. (Todos datos sobre la condición socioeconómica).

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13. ¿En qué difiere el Índice de Capital Humano del Índice de Desarrollo Humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)?

El Índice de Desarrollo Humano del PNUD, un instrumento pionero, es una medida que resume los logros promedio en dimensiones clave del desarrollo humano, a saber, tener una vida larga y saludable, adquirir conocimientos y disfrutar de un nivel de vida digno.

Si bien ambos índices ponen de relieve la importancia central de las capacidades humanas para el desarrollo nacional, el índice de Capital Humano también refuerza los argumentos económicos que justifican la inversión en las personas. Los dos son altamente complementarios, pero difieren en la manera en que están formulados.

El Índice de Capital Humano vincula determinados resultados en el ámbito del capital humano con niveles de productividad y de ingresos. Se trata de una medición prospectiva de cómo los resultados actuales en materia de salud y educación (que incluyen una nueva medición de los años de escuela ajustados en función del aprendizaje) determinarán la productividad para la próxima generación de trabajadores.

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14. ¿Cómo se relaciona el Índice de Capital Humano con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)?

Los componentes del índice (supervivencia, escolaridad y salud) se relacionan directamente con al menos tres de los objetivos mundiales que muchos países se han propuesto alcanzar a más tardar en 2030.

Supervivencia hasta los 5 años: Al incluir la mortalidad de los menores de 5 años, el índice se relaciona con la meta 3.2 de los ODS de reducir la mortalidad neonatal a 12 de cada 1000 nacidos vivos o menos y la mortalidad de niños menores de 5 años a 25 por cada 1000 nacidos vivos o menos.

Años de escolarización ajustados en función del aprendizaje: El índice incluye esta innovadora medición del aprendizaje, que respalda la meta 4.1 de los ODS de asegurar, entre otras cosas, que todas las niñas y todos los niños terminen la enseñanza primaria y secundaria, que ha de ser equitativa y de calidad. Al seguir de cerca los cambios en los años de educación ajustados en función de la calidad, los países podrán monitorear sus logros en relación con esta meta de educación.

Salud: El índice incluye la tasa de supervivencia de los adultos y la prevalencia del retraso del crecimiento infantil. La tasa de supervivencia de los adultos representa la probabilidad de que un niño de 15 años sobreviva hasta los 60. Para mejorar este indicador, los países tendrán que esforzarse por reducir las causas de la mortalidad prematura, lo que también ayudará a cumplir la meta 3.4 de los ODS. La prevalencia del retraso del crecimiento de los niños menores de 5 años es uno de los indicadores principales para medir el logro de la meta 2.2 de los ODS, cuyo objetivo es poner fin a todas las formas de malnutrición para 2030.

Con el índice se busca dirigir la atención hacia una amplia gama de medidas en numerosos sectores que puedan generar capital humano y acelerar los avances hacia el logro de los ODS.

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15. ¿El Índice de Capital Humano refleja todos los aspectos del capital humano?

Todo lo que refleja el ICH es importante, pero no todo lo que es importante para el desarrollo de capital humano se encuentra plasmado en el ICH. Hay margen para introducir mejoras y ampliar su alcance con el tiempo.

A partir de octubre de 2020, las reseñas de países del ICH incluyen algunos indicadores complementarios seleccionados cuidadosamente que presentan el ICH en una perspectiva de capital humano regional y del país más amplia.

En el caso del capital humano, así como en todas las áreas de datos sobre el desarrollo, el Grupo Banco Mundial colabora estrechamente con los países miembros para ayudarlos a fortalecer la capacidad y mejorar la calidad de los datos.

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16. ¿Cómo puede un país participar en el Proyecto de Capital Humano?

Todos los países clientes del Grupo Banco Mundial, así como los países donantes, pueden participar en el Proyecto de Capital Humano en el marco de un importante esfuerzo internacional por transformar los resultados en esta área. Esto complementa nuestra interacción de larga data con los países en los sectores que contribuyen al desarrollo humano.

A enero de 2021, 79 países participaban en el Proyecto de Capital Humano. Todos ellos han expresado su compromiso de mejorar los resultados en este ámbito.

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Para realizar consultas, póngase en contacto con: humancapital@worldbank.org