Coronavirus: La respuesta del Grupo Banco Mundial ante la emergencia mundial de hacer frente a la pandemia. Sepa más

Skip to Main Navigation
publication Agosto 19, 2020

Construyamos juntos un #UruguayInclusivo

Uruguay es el país más igualitario de América Latina pero todavía hay grupos que siguen siendo susceptibles de ser excluidos y enfrentan oportunidades desfavorables, como los afrodescendientes, las personas con discapacidad, las mujeres (en particular, las jefas de hogar) y las personas trans. Cerrar las brechas existentes que dificultan su inclusión plena es posible y contribuiría a una sociedad más justa y próspera.

Conoce nuestro nuevo video con las voces de la comunidad afrouruguaya

 

 En otras palabras: sus consecuencias económicas y sociales se multiplican en función de esta línea de partida altamente dispareja. Uruguay está bien posicionado para mitigar y recuperarse de los efectos del COVID-19, debido a su sistema integral de salud, su sólido contrato social y la respuesta contundente y temprana del Gobierno. No obstante, enfrenta el riesgo de revertir algunos de los logros de las últimas dos dé­cadas en términos de reducción de la pobreza.

¿Por qué hablamos de inclusión social?

La exclusión social es un proceso sistemático, que impide a ciertos grupos participar plenamente en la vida económica, social o política del país. Los grupos excluidos invariablemente se enfrentan con oportunidades desiguales, tienen menor acumulación de capital humano y carecen de voz y agencia para imponer sus puntos de vista y aspiraciones en las agendas de desarrollo.La inclusión social es el proceso de mejorar las oportunidades, capacidades y dignidad de los grupos excluidos, para que participen en la sociedad de manera plena.

¿Y Uruguay qué?

Uruguay ha logrado una reducción notable de la pobreza. Entre 2006 y 2017, el porcentaje de la población que vivía en condiciones de pobreza se redujo de forma constante en más de 24 puntos (de 32,5% a 7,95%). También decrecieron la informalidad y el subempleo. Los segmentos más vulnerables de la población uruguaya, al igual que en muchos otros países, tienden a concentrarse en el sector informal de la economía, presentan tasas más altas de desempleo y son menos proclives a recibir apoyo de los programas de seguridad social, además de contar con pocos ahorros para resistir la crisis.

Estos grupos siguen siendo no sólo más vulnerables a la pobreza, sino más vulnerables en general. 

En el siguiente cuadro presentamos los principales datos extraidos de nuestro informe Inclusión Social en Uruguay :



"Parece que fueramos invisibles. Yo no voy a cambiar el mundo, pero sí puedo ayudar."
Image
Carina Zeballos
Jefa de hogar

¿Cuál es el rol del Banco Mundial en esta conversación?

Uruguay ingresó al Banco Mundial en 1946 y obtuvo su primer préstamo en 1950. En estas siete décadas de trabajo conjunto, la relación entre el Banco y Uruguay ha evolucionado de forma significativa con el compromiso de poner fin a la pobreza y promover la prosperidad compartida.

. Las barreras que limitan la inclusión plena de las mujeres al mercado laboral, por ejemplo, cuestan al país cerca del 14% de su PIB en ingreso no generado. Los éxitos y desafíos de la sólida agenda de inclusión social del país, analizada en el informe Inclusión Social en Uruguay, pueden ofrecer lecciones y un mapa de ruta para construir una sociedad más inclusiva y resiliente.

Este informe fue pensado como una oportunidad para comprender mejor los éxitos de Uruguay en materia de inclusión, pero también para visibilizar los focos persistentes de exclusión, que han eludido una compleja red de programas sociales y uno de los más ambiciosos gastos sociales de la región.

 




  • Participá en la conversación en Youtube Arrow
    "Tenemos mucho para aportar"
    Image
    Nestor Silva
    Mundo Afro