Panorama general

  • El desarrollo agrícola constituye uno de los instrumentos más eficaces para poner fin a la pobreza extrema, impulsar la prosperidad compartida y alimentar a una población que se espera llegue a 9000 millones de habitantes en 2050. El crecimiento del sector de la agricultura es entre dos y cuatro veces más efectivo que el de otros sectores para incrementar los ingresos de los más pobres. Se trata de algo importante para el 78 % de los pobres que viven en zonas rurales en el mundo y que dependen principalmente de la producción agrícola para su subsistencia.

    La agricultura es también crucial para el crecimiento económico, ya que representa un tercio del producto interno bruto (PIB) y tres cuartas partes del empleo en África al sur del Sahara.

    Sin embargo, tanto el crecimiento económico como la reducción de la pobreza impulsados por la agricultura se encuentran en riesgo, al igual que la seguridad alimentaria. Un clima cada vez más cálido podría causar una disminución de más del 25 % en el rendimiento de los cultivos. Además, las actividades agrícolas y los cambios en el uso del suelo son responsables de entre el 19 % y el 29 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero (GEI). Las medidas de mitigación en este sector son parte de la solución del cambio climático.

    Última actualización: Abr 04, 2017

  • El Banco proporciona a los países mecanismos innovadores, infraestructura y recursos para que el sector de los alimentos y la agricultura:

    • Sea climáticamente inteligente, es decir sea más productivo y resiliente ante el cambio climático y, al mismo tiempo, ayude a reducir las emisiones generadas por las labores de cultivo y la ganadería;
    • Mejore los medios de subsistencia y genere más y mejores empleos, en particular para las mujeres y los jóvenes;
    • Impulse la agroindustria construyendo cadenas de valor inclusivas y eficientes, y
    • Aumente la seguridad alimentaria, (i) produciendo alimentos más seguros y nutritivos suficientes para todas las personas, en todas partes y todos los días.

    En 2016, los nuevos compromisos del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento y la Asociación Internacional de Fomento (BIRF/AIF) para la agricultura y los sectores relacionados llegaron a USD 2900 millones y se espera que aumenten en 2017. Las inversiones de la Corporación Financiera Internacional (IFC) sumaron USD 3300 millones. (i) Por su parte, la asistencia agrícola del BIRF/AIF para África al sur del Sahara y Asia meridional llegó a USD 700 millones y USD 800 millones, respectivamente. El financiamiento agrícola que proporciona IFC se destina a cadenas de valor de la agroindustria.

    Entre 2014 y 2016, se implementaron 146 proyectos para proporcionar activos y servicios agrícolas a 17 millones de agricultores. Cuatro millones de agricultores adoptaron mejores tecnologías agrícolas, y se utilizaron servicios de riego y drenaje más adecuados en 3 millones de hectáreas de tierras agrícolas.

    El Banco Mundial participa como asociado en el Grupo Consultivo sobre Investigaciones Agrícolas Internacionales (CGIAR), el Programa Mundial de Agricultura y Seguridad Alimentaria (PMASA), la Asociación mundial en favor de la seguridad alimentaria (GFSP) y la Alianza Mundial para una Agricultura Climáticamente Inteligente.

    Última actualización: Abr 04, 2017

  • En Afganistán, entre 2006 y 2011, el Banco proporcionó herramientas y capacitó a productores frutícolas (i) en mejores prácticas para aumentar sus cosechas. Se establecieron 5229 hectáreas de nuevas plantaciones frutales y se rehabilitaron 29 192 hectáreas de huertos ya existentes en 121 distritos.

    En Brasil, con proyectos de competitividad rural se ayudó a más de 130 000 agricultores (i) a llegar a mercados nacionales e internacionales entre 2010 y 2016. Los productores agrícolas, con el apoyo de líneas de crédito, capacitación y asistencia financiera, están adoptando el enfoque de una agricultura climáticamente inteligente. Han resultado beneficiados 2500 agricultores de la región del Cerrado (i) y 13 000 de Bahía, de los cuales el 50 % son mujeres. (i)

    En Bolivia, en 2016, más de 18 600 hogares rurales obtuvieron acceso a oportunidades de mercado y aumentaron su resiliencia usando tecnologías inteligentes en relación con el clima y con la nutrición.

    En Burundi, el Banco ayudó a 129 000 hogares agrícolas (i) a incrementar su productividad y acceder a los mercados. La producción de plátanos aumentó más del doble, de 9 a 22,9 toneladas, y la producción de leche superó los 1260 litros anuales por animal.

    En Colombia, desde 2016, se realizan esfuerzos para fortalecer la capacidad de los sistemas (i) y lograr una producción ganadera sostenible. Entre dichos esfuerzos se incluye apoyo para la adopción de medidas de mitigación apropiadas para el país en el sector de la ganadería.

    En Côte d’Ivoire, ente 2011 y 2016, el Banco proporcionó equipos y capacitación para mejorar la productividad de 50 000 productores de arroz, (i) de los cuales el 25 %son mujeres. La productividad de las semillas aumentó un 36 % en los arrozales con sistemas de riego.

    En Djibouti, entre 2012 y 2016, el Banco ayudó a construir recolectores de agua que beneficiaron a 914 hogares y 4620 cabezas de ganado, (i) aumentando al mismo tiempo la biomasa para actividades de pastoreo en 271 400 unidades forrajeras.

    En la República Democrática del Congo, (i) entre 2010 y 2016, alrededor de 105 556 personas se beneficiaron con mejores rendimientos de la mandioca cuya productividad aumentó de 7 a 19 toneladas por hectárea. También se beneficiaron con la entrega de 2884 toneladas de semillas mejoradas de maíz, arroz, cacahuates y sorgo, y acceso a 16 bodegas en los poblados.

    En la República Dominicana, entre 2009 y 2016, se recuperaron 24 sistemas de riego destruidos por las tormentas tropicales Noel y Olga, restableciéndose la irrigación y el drenaje de 37 218 hectáreas. Esto benefició a 18 779 familias de agricultores en todo el país.

    En Egipto, en 2015, el Banco financió obras de mejoramiento de los sistemas de drenaje, beneficiando a 600 000 familias en 1 013 000 feddan de tierras de riego. (i) En 2016, mejoró los sistemas de riego para otros 347 030 feddan, beneficiando a 210 000 familias. (i)

    En Etiopía, el Banco ayudó a proporcionar acceso a agua potable a 1,7 millones de miembros de comunidades de pastores y comunidades pastorales y agrícolas; (i) construyó 1536 kilómetros de caminos, e implementó sistemas de riego en 1380 hectáreas. Además, movilizó USD 1900 millones para cooperativas de crédito y ahorro rural con el fin de otorgar préstamos a sus miembros. La tasa de reembolso llegó al 97 %.

    En Haití, en 2016, una respuesta rápida al Huracán Matthew permitió asegurar más de 100 toneladas de semillas de frijol de invierno y modernizar un sistema de entrega de semillas, fertilizantes y servicios de labranza a 3060 agricultores afectados, con lo cual se aumentó la seguridad alimentaria de las personas vulnerables.

    En Honduras, México y Perú, en 2016, los productores agrícolas se beneficiaron de programas de inclusión productiva: (i) 34 000 en Perú (de los cuales el 51 % son mujeres), 7000 en Honduras y 40 000 en México.

    En India, entre 2008 y 2015, un proyecto financiado por el Banco aumentó la productividad y los ingresos (i) de 566 000 agricultores y habitantes rurales pobres en Assam y 578 000 agricultores en Tamil Nadu a través de la diversificación de cultivos de alto valor, nuevas tecnologías, mejor gestión del agua y mejor acceso a los mercados. En Madhya Pradesh, 415 754 pobres de las zonas rurales se unieron a grupos de autoayuda para obtener acceso a servicios y recursos que les permitieron aumentar sus ingresos. Cerca de 80 000 agricultores se beneficiaron de un mejor acceso a los mercados, entre ellos 63 nuevos puestos de venta de productos frescos en el marco del programa Aajeevika.

    En Kosovo, el Banco ayudó a mejorar la infraestructura y los equipos de la industria de la horticultura y la ganadería, (i) generando empleos y beneficiando a 4000 personas en 2014.

    En Malí, en 2014, el Banco ayudó a 175 000 agricultores (i) a adoptar nuevas tecnologías, prácticas ganaderas y variedades de cultivos, incluidos tomates resistentes a plagas y semillas de arroz de alto rendimiento. Los agricultores informaron aumentos del 30 % en el rendimiento y del 34 % en los ingresos.

    En México, en 2016, (i) 1165 pequeñas y medianas empresas de la agroindustria han adoptado tecnologías de energía ambientalmente sostenibles, disminuyendo las emisiones de C02 en 3 388 670 toneladas.

    En Moldova, en 2014, el Banco ayudó a los agricultores a hacer frente al cambio climático (i) a través de donaciones para mallas antigranizos y sistemas microclimáticos, y una aplicación meteorológica utilizada por 6000 agricultores.

    En Mongolia, el Banco ayudó a dar acceso a un seguro basado en índices a los pastores (i) cuyo ganado es vulnerable a condiciones climáticas extremas. Más de 19 500 pastores compraron pólizas de seguros en 2014.

    En Pakistán, el Fondo de Pakistán para el Alivio de la Pobreza —apoyado por el Banco— ayudó a pequeños agricultores y personas pobres de las zonas rurales a obtener microcréditos. Desde el año 2000, ha agrupado a más de 1 millón de hogares en 65 558 organizaciones comunitarias que ahora tienen un mayor acceso a servicios, activos y capacitación.

    En Papua Nueva Guinea, el Banco está proporcionando capacitación y herramientas a los productores de cacao para reactivar esta industria. (i) Desde 2011, se han recuperado y plantado aproximadamente 1 millón de árboles de cacao.

    En Filipinas, entre 2014 y 2016, el Banco ayudó a construir 330 kilómetros de caminos rurales, beneficiando a 229 000 habitantes de 15 200 hectáreas ubicadas en zonas agrícolas.

    En Rwanda, entre 2010 y 2016, (i) el Banco dio asistencia a más de 360 000 agricultores para mejorar su producción agrícola, mediante el desarrollo de más de 7400 hectáreas de pantanos y el mejoramiento de la conservación del suelo y la erosión en más de 33 600 hectáreas de laderas. Como resultado, se duplicó el rendimiento de los cultivos de maíz, arroz y patatas.

    En Togo, en 2015, el Banco ayudó a los agricultores a adoptar mejores técnicas de reproducción y cría, permitiendo que 12 500 ganaderos (i) pudieran ampliar sus negocios, aumentar sus ingresos y criar ganado más saludable.

    En Túnez, el Banco ayudó a 113 aldeas rurales remotas a mejorar las prácticas de gestión de la tierra en 37 000 hectáreas para aumentar la productividad y la sostenibilidad, y a construir y rehabilitar 930 kilómetros de caminos rurales que comunican a unas 160 aldeas.

    En Uruguay, desde 2014 se están aplicando técnicas de agricultura inteligente con respecto al clima (i) en 2 946 000 hectáreas, lo que genera un potencial de retención de carbono de hasta 9 millones de toneladas de CO2 anuales.

    En Viet Nam, el Banco promovió medios de subsistencia sostenibles con la creación de 9000 grupos de intereses comunes que abarcan más de 15 500 hogares y se asocian con empresas agrícolas.

    En Yemen, un país donde el 68 % de la población vive en zonas rurales, en 2014 el Banco ayudó a aumentar el rendimiento de la producción de 60 000 agricultores que en la actualidad usan semillas mejoradas en 24 000 hectáreas.

    Última actualización: Abr 04, 2017

  • El Mecanismo de apoyo al financiamiento agrícola (AgriFin), (i) junto con bancos, asociaciones bancarias y otros organismos, fomenta el aprendizaje y la formación de capacidades en materia de financiamiento para la agricultura en los países en desarrollo.

    La investigación agrícola a nivel mundial del CGIAR (i) promueve conocimientos científicos de vanguardia para reducir la pobreza rural, aumentar la seguridad alimentaria, mejorar la salud humana y la nutrición, y velar por la gestión sostenible de los recursos naturales.

    El Foro para la Gestión de Riesgos Agrícolas en el Desarrollo (FARMD) (i) es una plataforma de conocimientos que proporciona información y las mejores prácticas sobre gestión de riesgos agrícolas.

    El Programa Mundial de Agricultura y Seguridad Alimentaria (PMASA) (i) financia inversiones que aumentan los ingresos y mejoran la seguridad alimentaria y nutricional en los países en desarrollo.

    La Asociación mundial en favor de la seguridad alimentaria (GFSP) (i) se dedica a mejorar las prácticas de seguridad alimentaria en todo el mundo a través del fortalecimiento de la capacidad en los países de ingreso mediano y en los países en desarrollo.

    La Plataforma Mundial de Donantes para el Desarrollo Rural (i) es una red que aumenta y mejora la calidad de la asistencia para el desarrollo en los ámbitos de la agricultura y el desarrollo rural.

    SecureNutrition (i) es una plataforma de conocimientos que vincula la agricultura, la seguridad alimentaria y la nutrición.

    La Alianza para la Pesca Responsable (ALLFISH) (i) es una alianza público-privada que fomenta las pesquerías sostenibles y las operaciones acuícolas productivas en los países en desarrollo.

    El Programa Mundial para la Pesca Sostenible (PROFISH) (i) se creó para mejorar la sostenibilidad ambiental, el bienestar humano y el desempeño económico de la pesca y la acuicultura en el mundo, con una atención especial en las comunidades pesqueras y piscícolas del mundo en desarrollo.

    El Sistema de Información sobre los Mercados Agrícolas (SIMA) (i) es una plataforma interinstitucional que busca mejorar la transparencia del mercado de los alimentos y fomentar la coordinación de políticas. Entre otras labores, sistematiza los datos sobre el equilibrio alimentario, hace un seguimiento de las tendencias, provee análisis de mercado, y crea capacidad en los países.

    Género en la agricultura (i) proporciona recursos, herramientas e información para ayudar a los profesionales a integrar las cuestiones de género en el desarrollo agrícola.

    TIC en la agricultura (i) proporciona recursos sobre tecnologías de la información y las comunicaciones en sector de la agricultura.

     

    Última actualización: Abr 04, 2017

Recursos adicionales

Contactos en la oficina del país

Ciudad de Washington
Flore de Preneuf
fdepreneuf@worldbank.org