Salud: Panorama general

El movimiento mundial hacia la cobertura universal de salud (UHC, por sus siglas en inglés) ofrece un marco general conforme al cual muchos Gobiernos y asociados en el desarrollo, incluidos el Grupo Banco Mundial, enfocan su labor para garantizar que todas las personas reciban atención asequible y de calidad sin tener que experimentar dificultades financieras. La UHC apunta a lograr mejores resultados en materia de salud y desarrollo, en consonancia con los objetivos de desarrollo del milenio (ODM), que incluyen la reducción de la mortalidad materna e infantil, el mejoramiento de la nutrición de los lactantes y los niños, y la prevención y el tratamiento de las enfermedades transmisibles.

En los últimos años, el movimiento global de la UHC ha ganado impulso gracias a los llamados de la Asamblea Mundial de la Salud y la Asamblea General de las Naciones Unidas a los países a “ampliar de manera urgente y significativa las iniciativas dirigidas a acelerar la transición a servicios de salud asequibles y de calidad”.

Última actualización: Sep 30, 2014

En consonancia con su estrategia general de salud, nutrición y población, el Grupo Banco Mundial ofrece financiamiento, estudios analíticos de vanguardia y servicios de asesoría sobre políticas para ayudar a los países a ampliar el acceso a servicios de salud asequibles y de calidad; evitar que las personas caigan en la pobreza o empeoren su condición de vida a causa de enfermedades, y promover inversiones en todos los sectores que constituyen la base de sociedades saludables.

Cobertura universal de salud: específicamente con el fin de promover la UHC, el Grupo Banco Mundial apoya los esfuerzos de los países en desarrollo por ofrecer atención asequible y de buena calidad a todas las personas, independientemente de su capacidad de pago, reduciendo así los riesgos asociados con la mala salud y aumentando la equidad. Cada país sigue su propio camino hacia la UHC. Cualquiera que sea este, el propósito del Grupo Banco Mundial es ayudar a generar sociedades más sanas y equitativas, así como mejorar el desempeño fiscal y la competitividad de los países, para lograr los objetivos de poner fin a la pobreza extrema en 2030 y promover la prosperidad compartida. En mayo de 2014, el Grupo Banco Mundial y la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicaron un marco de trabajo conjunto para realizar el monitoreo de los avances hacia la cobertura universal de salud, teniendo presente dos objetivos: 1) protección financiera: para 2030, ninguna persona debería caer en la pobreza o estar en esta situación debido a los gastos en salud, y 2) prestación de servicios: para 2030, todos deberían tener acceso a servicios de salud esenciales.

Financiamiento de la salud basado en resultados: uno de los principales enfoques para aplicar la estrategia general de salud del Grupo Banco Mundial es el financiamiento basado en los resultados (RBF, por sus siglas en inglés). Se trata de un enfoque innovador que busca mejorar la calidad y cobertura de los servicios de salud en los países más pobres, vinculando la financiación con los resultados obtenidos. El RBF se centra en pagar por productos y efectos directos, por ejemplo aumentar el porcentaje de mujeres que recibe atención prenatal o del personal de salud capacitado que atiende los partos, y no sencillamente por insumos o procesos.

Servicio Mundial de Financiamiento: en septiembre de 2014, el Grupo Banco Mundial y los Gobiernos de Canadá, Noruega y Estados Unidos anunciaron que impulsarían la creación de un novedoso Servicio Mundial de Financiamiento (SMF), con el fin de movilizar apoyo para los planes de los países en desarrollo orientados a promover la salud de las mujeres y los niños. Un aspecto único del servicio es que proporcionará apoyo a los países en desarrollo en su proceso de transición hacia el financiamiento interno sostenible en el largo plazo, a medida que dejan de ser economías de ingreso bajo para convertirse en economías de ingreso mediano. El SMF también respaldará la labor de las naciones para ampliar los Sistemas de Registro Civil y Estadísticas Vitales (i) con el objetivo de alcanzar para 2030 el registro universal de cada embarazo, cada nacimiento y cada defunción.

Respuesta al ébola: a mediados de 2014, el Grupo Banco Mundial aceleró su respuesta de emergencia ante la crisis de ébola en África occidental. Esta ayuda apunta a frenar la propagación del virus, respaldar a los países para que puedan superar el impacto económico y mejorar los sistemas de salud pública en toda la región. El Grupo Banco Mundial apoya las iniciativas nacionales que están en armonía con las orientaciones de la OMS y coordina la asistencia estrechamente con las Naciones Unidas (ONU) y otros asociados internacionales y nacionales.

En consonancia con su compromiso de alcanzar los ODM en 2015, el Grupo Banco Mundial también se centra en la prevención del VIH/sida y otras enfermedades transmisibles y en la expansión del apoyo para la nutrición en la primera infancia. Las inversiones del Grupo Banco Mundial en nutrición y seguridad alimentaria se triplicaron entre 2011-12 y 2013-14, subiendo de US$260 millones a US$750 millones.

Una meta clave es mejorar la eficacia de la asistencia internacional para el sector. El Grupo Banco Mundial se enorgullece de formar parte de la Alianza Internacional en pro de la Salud (IHP+, por sus siglas en inglés) y de H4+, y seguirá profundizando su compromiso con las organizaciones de la sociedad civil  en el área de la salud.

Última actualización: Sep 30, 2014

A través de la Asociación Internacional de Fomento (AIF), el Grupo Banco Mundial ha ayudado a salvar vidas y mejorar la salud de millones de personas en las naciones en desarrollo. Durante el último decenio (2003-2013), la asistencia de la AIF permitió:

  • Entregar paquetes básicos de salud, nutrición o servicios reproductivos a más de 117 millones de personas.
  • Capacitar a más de 2,6 millones de trabajadores de la salud.
  • Construir, renovar y/o equipar más de 10 000 centros de salud.
  • Inmunizara casi 600 millones de niños.
  • Entregar atención prenatal a más de 194 millones de embarazadas durante una visita a un proveedor de salud.
  • Garantizar que más de 29 millones de partos fueran atendidos por personal calificado.
  • Asegurar servicios de nutrición básica para más de 210 millones de embarazadas/madres que amamantan, adolescentes y/o niños menores de 5 años.
  • Comprar y/o distribuir más de 149 millones de mosquiteros de larga duración tratados con insecticida para prevenir el paludismo.
  • Adquirir y/o repartir más de 386 millones de preservativos.
  • Proporcionar tratamiento contra la tuberculosis (TB) para más de 7,6 millones de personas según las recomendaciones del tratamiento breve bajo observación directa (DOTS, por sus siglas en inglés) de la OMS.
  • Garantizar terapia antirretroviral para 1,3millones de adultos y niños infectados con el VIH.

A continuación, se presentan ejemplos de aportes significativos del Grupo Banco Mundial en algunos países y regiones:

  • En Argentina, la mejora de los servicios de salud y de la accesibilidad para embarazadas y niños pobres llevó a una reducción significativa del bajo peso neonatal y de las muertes intrahospitalarias durante los primeros 28 días de vida entre los recién nacidos beneficiarios del programa Plan Nacer.
  • En Armenia, el Grupo Banco Mundial contribuyó a la implementación de un programa gubernamental de reformas de la salud a través de la expansión del acceso a servicios de atención primaria de calidad, lo cual derivó en un considerable aumento —del 17 % en 2004 al 85 % en 2010— de la población cubierta por prácticas de medicina familiar apropiadas. La satisfacción general con la calidad y el acceso a servicios de atención de salud primaria subió del 87,6 % al 95 %.
  • En Brasil, ayudó a fortalecer la vigilancia sanitaria y amplió el acceso y mejoró la efectividad de los servicios de salud, agua y saneamiento dirigidos a grupos particularmente vulnerables, entre ellos los pueblos indígenas. Como resultado, el 74 % de la población nativa fue vacunada en 2010 y las muertes vinculadas con el paludismo disminuyeron en un 60 % entre 2003 y 2007.
  • En Burundi, en poco más de un año, los partos en centros de salud aumentaron en más de un 25 %, las consultas prenatales en un 20 % y la cantidad de niños con sus vacunas al día en un 10 %.
  • En China, en el marco del Proyecto de Control de la Tuberculosis, la tasa de detección de casos de nuevas infecciones de TB con frotis positivo aumentó del 23 % en 2002 al 77 % en 2010 (la meta era 70 %), mientras que la tasa de curación de los casos identificados aumentó del 80 % en 2002 al 93 % en 2010 (la meta era 85 %).
  • En India, el Programa Nacional de Lucha contra el Sida, apoyado por el Grupo Banco Mundial, ayudó a prevenir alrededor de 3,5 millones de los 5,5 millones de casos de infectados con el virus que habían sido pronosticados para el país.
  • En Nepal, el Grupo Banco Mundial respaldó el programa nacional de salud para ampliar el acceso y mejorar servicios esenciales, especialmente para poblaciones desatendidas. En consecuencia, la tasa de uso de métodos anticonceptivos aumentó del 35 % en 2001 al 51,7 % en 2010, con una baja simultánea en la tasa total de fecundidad de 4,1 a 2,9 nacimientos por mujer. La asistencia profesional durante el parto también subió del 8 % al 35 %, mientras que el porcentaje de niños vacunados contra las paperas/DPT3 se elevó del 62 % en 2001 al 83 % en 2009 entre el quintil de ingresos más bajo.
  • En Rwanda, la asistencia del Grupo Banco Mundial permitió incrementar la tasa de cobertura del seguro de salud del 7 % a más del 70 % de la población, aumentar en un 50 % la utilización de los servicios de salud por parte de niños pobres, mejorar en un 63 % el uso de mosquiteros tratados con insecticidas, duplicar el empleo de servicios de planificación familiar, disminuir en un 62 % la incidencia del paludismo, y reducir en un 30 % la mortalidad infantil.
  • En Senegal, se apoya un novedoso programa de nutrición y salud a nivel comunitario, en colaboración con los gobiernos locales, las autoridades de salud de los distritos y las organizaciones de la sociedad civil. Los índices nacionales de bajo peso disminuyeron del 22 % en 2005 al 17 % en 2012, dejando a Senegal—entre muy pocos países— cerca de alcanzar el ODM de bajar a la mitad la tasa de desnutrición.

En Viet Nam, hasta 2013, el 68 % de la población estaba cubierto por un seguro de salud totalmente subvencionado. Aunque la cobertura nacional para los “casi pobres” (quienes viven dentro del 130 % del umbral de pobreza) se estima en un 30 %, gracias al apoyo del Grupo Banco Mundial la atención de este segmento en el norte y centro del país llegó a un 64 % en 2013.

Última actualización: Sep 30, 2014






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