Esta página en:

ARTÍCULO

Ecuador innova con casas de bambú para los más pobres

Enero 24, 2013

TITULARES DE ARTÍCULOS
  • Una nueva técnica impulsa la construcción de estructuras ecológicas a base de bambú ecuatoriano.
  • Personas de bajos recursos se benefician con viviendas dignas, seguras y respetuosas con el medio ambiente.
  • Los problemas causados por inundaciones ya no son una preocupación.

“Me gusta la nueva casa porque a diferencia de la de mi tía, en donde vivíamos antes, en ésta no hay goteras, no entran mosquitos, no se entra el lodo cuando llueve y sobre todo no hace mucho calor ni mucho frío”, cuenta Lilibeth Abad, la mayor de cinco hermanos en una familia que vive Monte Sinaí, un sector marginal de Guayaquil.

Así como Lilibeth, muchas familias han mejorado sus condiciones de vida gracias a las viviendas que recibieron del proyecto “Casas elevadas de bambú para proteger a las comunidades de las zonas de inundación”.  La construcción de estos espacios es realizada en base a caña guadúa, un tipo de bambú nativo de Ecuador.  

Eugenia, madre soltera de cuatro hijos, también comenta que la nueva casa le hace sentir más tranquila pues antes, además de lavar ropa, limpiar casas y vender comida para mantener a la familia, tenía que lidiar con frecuentes inundaciones debido a las torrenciales precipitaciones, características de la temporada de lluvia que registra Ecuador entre diciembre y junio.  

Hoy en día, el proyecto de la Red Internacional del Bambú y Ratán (INBAR por sus siglas en inglés), financiado por el Banco Mundial, ha logrado construir diversas estructuras. Dos refugios, tres aulas escolares y cinco casas son las que permiten a personas como Eugenia y Lilibeth contar con una vivienda digna y segura para ellas y sus familias.

INBAR y la Corporación Hogar de Cristo, socios en el desarrollo del proyecto, han creado cuatro prototipos diferentes de viviendas en zonas periféricas de Guayaquil. Estas casas, elevadas unos metros sobre el nivel del suelo, no sólo resisten inundaciones, sino que cuentan con otros beneficios brindados por la caña guadúa o bambú del Ecuador tales como temperaturas estables y niveles de humedad bajos.

Open Quotes

Me gusta la nueva casa porque a diferencia de la de mi tía en donde vivíamos antes, en ésta no hay goteras, no entran mosquitos, no se entra el lodo cuando llueve y sobre todo no hace mucho calor ni mucho frío Close Quotes

Lilibeth Abad
Beneficiaria del proyecto de casa de bambú. Monte Sinaí, Guayaquil.

El bambú como alternativa

El bambú del Ecuador puede hallarse en toda la costa y oriente del país. Este material ha resultado ser altamente ecológico y las construcciones realizadas han sido pensadas para aprovechar al máximo su potencial. El diseño de las casas permite una buena ventilación para refrescar el ambiente durante las épocas más cálidas del año y cuenta con techos amplios para proteger la estructura y paredes del sol y la lluvia. Construir una casa requiere entre 1.000 a 1.200 postes o tallos de seis metros de bambú.

Ya que las paredes (paneles) y la estructura de la casa son prefabricadas, el nuevo método de trabajo con caña guadúa permite que la construcción de la vivienda se realice en sólo dos semanas. La casa de bambú puede llegar a durar varios años si cuenta con el mantenimiento adecuado.

INBAR fue una de las organizaciones ganadoras del concurso Feria de Desarrollo organizado por el Banco Mundial en el 2009. La propuesta "Casas elevadas de bambú para proteger a las comunidades de las zonas de inundación fue seleccionada de entre 1755 propuestas que participaron del concurso "100 ideas para salvar el planeta".

Cada ganador recibió 200 mil dólares para desarrollar una propuesta innovadora para el diseño de construcción de casas de bambú en regiones con bajo desarrollo económico y alta vulnerabilidad para desastres causados por deslizamientos de tierras o inundaciones, fenómenos que tienden a incrementarse con los efectos del cambio climático.

“El proyecto ha permitido contar con escenarios demostrativos de construcción de viviendas de bambú que han despertado el interés de ONGs que promueven la vivienda social como la misma Corporación Hogar de Cristo, Fundación Techo, así como del sector privado, quienes desarrollan actualmente estrategias que incluyen ya el nuevo diseño de vivienda, generado a partir de este proyecto”, comenta Álvaro Cabrera, Coordinador Regional de INBAR.  

Estas construcciones, ubicadas en las provincias de Guayas y Santa Elena en el Ecuador, no solo representan una nueva forma de vida para los beneficiarios, sino también una solución sostenible ante los desafíos el problema del cambio climático.