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ARTÍCULO

Afganistán se moviliza para conectar a los afganos entre sí y con el mundo

Enero 09, 2014

Las estudiantes de cuarto año de Ciencias de la Computación en la Universidad de Kabul Spozhmay Ikhlas, de 22 años, y Somaya Mahbooby, de 20 años, están preparándose para cumplir un papel importante en esta nueva sociedad. Recientemente, participaron en un programa de desarrollo de habilidades en TI para profesionales jóvenes, que duró tres meses. Ellas son parte del primer grupo de 450 participantes que asistieron a clases realizadas por contratistas privados para preparar a especialistas altamente calificados en esta área en Afganistán.

TITULARES DE ARTÍCULOS
  • Uso de teléfonos móviles y de Internet está aumentando rápidamente en un corto periodo gracias a varias iniciativas para modernizar las comunicaciones y las capacidades de tecnologías de la información en el país.
  • Los proyectos, apoyados por el Banco Mundial y el Fondo Fiduciario para la Reconstrucción de Afganistán (ARTF), están ampliando la conectividad así como creando capacidades en el sector público y privado para utilizar dichas tecnologías.
  • Solo las suscripciones de telefonía móvil cubren más del 60% de la población.

Kabul, Afganistán. El teléfono en el escritorio de Wais Payab, de 33 años, quien es director de Tecnología e Innovación del Ministerio de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información (i) está sonando, y también su celular. Se muestra sonriente mientras hace malabarismos entre las dos llamadas, los mensajes de texto y los correos electrónicos que está recibiendo.

 “Lo siento, creo que es un poco mi culpa. Mi trabajo hace que hoy sea más fácil contactarse con otras personas en mi país”, dice con una sonrisa de disculpa.

Esto no era así hace apenas 10 años. Durante la revolución mundial de las comunicaciones, tres décadas de conflicto dejaron muy rezagado a Afganistán. (i) En 2002, había menos de 60 000 teléfonos funcionando en el país.

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Aquí pasamos de casi cero a la edad moderna en un instante. Este es un cambio increíble, un cambio dramático para nuestro país Close Quotes

Wais Payab
Director de Tecnología e Innovación, Ministerio de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información

Ocho años más tarde, en 2010, solo las suscripciones de teléfonos móviles conectaban a más de 13 millones de personas y cubrían a más del 60% de la población. Los servicios de Internet se están ampliando también, y una enorme variedad de otras mejoras tecnológicas están en curso.

“Aquí pasamos de casi cero a la edad moderna en un instante”, dice Payab. “Este es un cambio increíble, un cambio dramático para nuestro país. Hemos sido muy afortunados de tener al Banco Mundial y al ARTF apoyándonos en tantos proyectos clave”.

Desde 2003, el Banco Mundial ha financiado numerosas iniciativas para ayudar a modernizar las comunicaciones y las capacidades tecnológicas del país. Primero, mediante el Proyecto de Emergencia para el Desarrollo de las Comunicaciones por un monto de unos US$24 millones, se estableció la conectividad entre las 34 provincias. Se crearon instalaciones para servicios de telefonía, Internet, fax y videoconferencias para todas las capitales provinciales.

Con el apoyo del ARTF, se crearon enlaces de microondas a las provincias orientales y Pakistán con un costo de US$2 millones, se construyó una estación terrestre satelital en Kabul y se apoyaron nuevos sistemas de facturación.

Más participación del sector privado

En 2011, el Banco Mundial aprobó una donación adicional de US$50 millones para el Proyecto de Desarrollo de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (ICTDP, por sus siglas en inglés), administrado por el Ministerio de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información. El ICTDP está ampliando todavía más la conectividad y vinculando a las provincias centrales y del noreste con la red central de fibra óptica existente en el país, que ya enlaza a 20 provincias y a la mayoría de los países vecinos.

El ICTDP también está apoyando una plataforma de entrega de servicios de la iniciativa del “gobierno electrónico” móvil, que funciona como un programa de respaldo de la innovación y que ha incorporado a cerca de 1500 jóvenes profesionales de tecnologías de la información (TI) en un programa de desarrollo de habilidades y está proporcionando además capacitación intensiva a los funcionarios públicos.

El apoyo de la comunidad internacional para el establecimiento de políticas, procedimientos y regulaciones para el sector móvil y la industria de TI  es clave también para el progreso del país, permitiendo una mayor participación del sector privado. El mercado ya cuenta con cuatro compañías de celulares y siete proveedores de servicios de Internet. La empresa estatal Afghan Telecom opera teléfonos fijos y móviles, Internet y redes nacionales e internacionales. El objetivo es desarrollar un sistema sostenible con Afghan Telecom, que ya está generando ingresos.

“Desde el comienzo el Banco Mundial nos ha apoyado de tantas maneras, de modo que ahora podemos pararnos sobre nuestros propios pies”, dice Gul Ahmad Rastman, director general y presidente de Afghan Telecom. “Por eso, estamos muy agradecidos”.

Otra figura a la cabeza de estos cambios es Baryalai Hassam, viceministro técnico del Ministerio de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información. “No puedo ni siquiera comparar estos tiempos con lo que era antes de 2002. Es como otro mundo”, señala Hassam. Recuerda que en su infancia solo había algunos teléfonos públicos pagados dispersos por Kabul. “Siempre había filas muy largas, y ni siquiera podías llamar fuera de la ciudad”, añade. “No había un sistema de comunicación instalado en Afganistán. Nuestra gente debía recorrer cientos de kilómetros, incluso ir a los países vecinos como Pakistán e Irán, cuando querían hablar con sus familiares. Ahora todo es posible con los teléfonos móviles y computadores”.

“Estamos trayendo el desarrollo a nuestro país, cambiando las vidas de las personas y creando una nueva sociedad”, dice Hassam.

Apoyo a la innovación

Las estudiantes de cuarto año de Ciencias de la Computación en la Universidad de Kabul Spozhmay Ikhlas, de 22 años, y Somaya Mahbooby, de 20 años, están preparándose para cumplir un papel importante en esta nueva sociedad. Recientemente, participaron en un programa de desarrollo de habilidades en TI para profesionales jóvenes, que duró tres meses. Ellas son parte del primer grupo de 450 participantes que asistieron a clases realizadas por contratistas privados para preparar a especialistas altamente calificados en esta área en Afganistán.

Aferrada a su celular, mientras conversa, Somaya dice que no podría imaginar el mundo sin la tecnología moderna. “Sería tan aburrido y difícil”.

Spozhmay asegura que está decidida a utilizar sus habilidades informáticas para ayudar a su país porque “cuando no hay comunicaciones, no puedes llegar a las personas y solucionar los problemas. Con la tecnología actual, todos podemos compartir el conocimiento y las ideas muy fácilmente”.

Originaria de la provincia de Paktiya en el sureste del país, Spozhmay cuenta que llama con frecuencia a sus primos y a otros parientes que viven en esa zona. “Antes, no podíamos hacer esto. Es muy importante porque si bien no puedo ir a visitarlos, aún podemos comunicarnos y saber que ellos están bien”.

Mientras tanto, en el Centro Nacional de Datos, Payab está supervisando el desarrollo del gobierno electrónico que tiene como objetivo modernizar y compartir infraestructura entre varios ministerios. Esta iniciativa está utilizando aplicaciones móviles para ampliar el alcance y mejorar los servicios públicos.

Al final, Payab espera que las nuevas aplicaciones móviles puedan enviar alertas de mensajes de texto sobre clínicas de inoculación de la poliomielitis y consejos semanales sobre el cuidado prenatal para las embarazadas o acerca de enfermedades de los cultivos para los agricultores. “Estamos esperando tener 10 nuevas aplicaciones en funcionamiento este año, y serán muy interesantes para los usuarios”, promete Payab.

Además, el Programa de Respaldo de la Innovación está realizando un concurso dirigido a ciudadanos afganos que presenten ideas y soluciones creativas  para nueve desafíos gubernamentales. La idea y la solución ganadoras recibirán un premio de US$2000 y de US$5000, respectivamente. Uno de los desafíos es usar la tecnología móvil para que los estudiantes en aldeas remotas consigan los resultados del examen del duodécimo grado, dice Payab.

“Estamos tratando de alentar a nuestra gente para que piense de manera innovadora y nos ayude a desarrollar soluciones”, explica Payab, quien pasó la primera parte de su carrera en Pakistán y el Reino Unido. “Regresé a Afganistán porque es como un campo inexplorado que ofrece tantas posibilidades. Si ponemos las piedras angulares en los lugares correctos, deberíamos tener un futuro brillante”.