ARTÍCULO

Setenta y tres países y más de 1000 empresas apoyan la fijación del precio del carbono

Septiembre 22, 2014


TITULARES
  • La fijación del precio del carbono ayuda a reducir las emisiones globales y, al mismo tiempo, brinda a las empresas la flexibilidad necesaria para encontrar las soluciones más eficaces.
  • China encabeza una lista de 73 países, 22 estados, provincias y ciudades, y más de 1000 empresas e inversionistas que expresaron su apoyo a la fijación del precio del carbono antes de la Cumbre sobre el Clima de la ONU.
  • En conjunto, los Gobiernos representan el 54 % de las emisiones globales de gases de efecto invernadero y el 52 % del PIB mundial.

Los líderes gubernamentales y empresariales están enviando un mensaje claro al mundo esta semana de que el cambio climático es un riesgo que no puede ser ignorado y, lo que es más importante, que están dispuestos a trabajar juntos para reducir las emisiones.

Setenta y tres países y 22 estados, provincias y ciudades –responsables en conjunto del 54 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero y el 52 % del producto interno bruto (PIB)– se unieron a más de 1000 empresas e inversionistas para expresar su apoyo a la fijación del precio del carbono a través de una serie de iniciativas que fueron anunciadas el martes en la Cumbre sobre el Clima convocada por el secretario general de las Naciones Unidas (ONU).

La lista (i) incluye a países como China y Sudáfrica que están planeando la fijación del precio del carbono, al igual que Rusia y naciones en mayor riesgo por el cambio climático, como las Islas Marshall. También aparecen empresas de los sectores de la industria, (i) la energía (i) y el transporte, (i) e inversores (i) institucionales que cuentan con más de US$24 billones en activos. 

Este es un momento para reaccionar. Si la fijación del precio del carbono se expande a esta escala y luego a nivel global, tiene el potencial de reducir las emisiones de una manera que sustente la energía limpia y el crecimiento con bajos niveles de carbono, ofreciendo al mismo tiempo flexibilidad a las empresas para innovar y encontrar las opciones más eficaces.

“La ciencia es clara. La economía es convincente. Estamos observando un cambio hacia una arquitectura económica que es necesaria para evitar un mundo 2°C más cálido, una arquitectura que apoya el crecimiento verde, el empleo y la competitividad”, dijo Rachel Kyte, vicepresidenta y enviada especial para el Cambio Climático del Grupo del Banco Mundial.

A fin de avanzar en el uso y la comprensión de los mecanismos de fijación del precio del carbono, el Grupo del Banco Mundial, (i) el Foro Económico Mundial (i) y la coalición “We Mean Business” (i) anunciaron que convocarán a líderes empresariales y gubernamentales para formar una alianza sobre la fijación del precio del carbono. 

Aunar esfuerzos para una causa mundial

La fijación del precio del carbono reúne a dos grupos diferentes que se han pronunciado a favor de la acción sobre el clima, pero que rara vez han trabajado juntos para enfrentar el cambio climático. Se trata de los Gobiernos, que han estado probando regímenes de comercio de derechos de emisión e impuestos sobre el carbono, y de las empresas, que han comenzado a establecer precios “sombra” internos del carbono para ayudar a guiar las decisiones con miras a un futuro más limpio.

Por el lado gubernamental, cerca de 40 países y más de 20 ciudades, estados y provincias, desde Columbia Británica (i) hasta Tokio, (i) están demostrando las ventajas de la fijación del precio del carbono, o planean comenzar a implementar mecanismos de este tipo próximamente. China es el último país que ha comenzado a tantear el terreno, con la puesta en práctica de siete sistemas piloto de intercambio de cuotas de emisión que están ayudando al Gobierno a planear un sistema nacional de comercio de derechos de emisión. 

En el sector privado, los líderes empresariales tienen la convicción que se fijará el precio del carbono, y los preparativos ya están en marcha en varias empresas. Más de 150 grandes compañías están usando precios del carbono internos en su toma de decisiones, y más de 600 grandes empresas consideran que las regulaciones crean nuevas oportunidades de negocios, según la última encuesta (i) corporativa de CDP. 

Las políticas en pos de la adaptación al cambio climático pueden ayudar a las empresas a orientar sus decisiones de inversión hacia soluciones limpias y también proporcionar una mayor transparencia para los inversores que están preocupados por los activos inmovilizados y la resiliencia en el futuro.



" La ciencia es clara. La economía es convincente. Estamos observando un cambio hacia una arquitectura económica que es necesaria para evitar un mundo 2°C más cálido, una arquitectura que apoya el crecimiento verde, el empleo y la competitividad "
Rachel Kyte, World Bank Group Vice President and Special Envoy for Climate Change

Rachel Kyte

Vicepresidenta y enviada especial para el Cambio Climático del Grupo del Banco Mundial.


Los líderes empresariales y gubernamentales mencionaron esas y otras razones cuando adhirieron a la Declaración sobre la fijación del precio del carbono. (i) Otros ejecutivos empresariales e inversionistas sumaron su apoyo público mediante la firma del Comunicado sobre el precio del carbono, (i) la iniciativa “Caring for Climate” (i) y la Declaración Mundial de los Inversores sobre el Cambio Climático 2014. (i) 

Líderes gubernamentales quieren impulsar crecimiento con bajo nivel de emisiones de carbono

Las comunidades costeras y las granjas bajas de Viet Nam se encuentran entre las zonas que ya deben enfrentar los daños de la elevación del nivel del mar y la acidificación del océano. La fijación del precio del carbono ayudaría a catalizar la inversión verde e impulsar la eficiencia energética y medidas dirigidas a reducir las emisiones de carbono que podrían generar ahorros económicos por miles de millones de dólares, dijo el primer ministro Nguyễn Tấn Dũng. (i) 

Quebec puso en marcha un impuesto sobre los combustibles fósiles y estableció una meta de reducir las emisiones en 20 % por debajo de los niveles de 1990 a más tardar en 2020. Además, en 2012 lanzó un régimen de comercio de derechos de emisión, que actualmente está vinculado con el de California. 

“Estamos alentando a nuestras empresas a ser más eficientes desde el punto de vista energético, a adoptar tecnologías limpias y a usar formas de energía renovable”, dijo Philippe Couillard, primer ministro de Quebec. (i) Eso significa modernizar los modelos de negocio. “Las decisiones que toman las empresas deben reflejar los elevados costos ambientales, sociales y económicos asociados a las alteraciones climáticas”. 

Couillard y el gobernador Jerry Brown (i) de California respaldaron la Declaración sobre la fijación del precio del carbono, organizada por el Banco Mundial con el apoyo de varios asociados. 

“Tiene que haber un precio del carbono porque el carbono tiene un precio y este lo constituyen las consecuencias para la salud y la economía y para nuestro clima”, dijo el gobernador Brown.

Empresas buscan coherencia y flexibilidad 

Las empresas que adhirieron a la Declaración sobre la fijación del precio del carbono dicen que están buscando coherencia en las políticas y flexibilidad en las maneras de reducir las emisiones. Las políticas de fijación del precio del carbono les permiten innovar y encontrar las soluciones más eficaces para sus industrias.

“Un sistema eficaz aumentará los incentivos para la industria de la aviación con el fin de acelerar la introducción de tecnologías bajas en carbono y asegurar el gran potencial de reducir las emisiones de carbono del transporte aéreo”, dijo William Walsh, (i) director ejecutivo de International Airlines Group, la empresa matriz de British Airways.

El fabricante suizo de cemento Holcim señaló que la fijación del precio del carbono es el establecimiento de condiciones de igualdad para las nuevas tecnologías. 

Unilever, que incluye alimentos y productos de consumo, conoce los riesgos que los fenómenos meteorológicos extremos pueden representar para las cadenas de suministro, en particular para la seguridad del agua y la agricultura. “Muchos de los impactos de nuestras operaciones quedan fuera de nuestro control directo de modo que debemos involucrar a los Gobiernos para crear un medio ambiente que sea propicio para soportar los grandes desafíos de sostenibilidad que enfrenta el mundo”, escribió la empresa cuando se unió a la Declaración sobre la fijación del precio del carbono. 

Para los inversionistas institucionales, como el fondo de pensiones australiano Catholic Super, la transparencia es importante para invertir en el futuro. Los inversores institucionales han alentado a las empresas en las que invierten a concentrarse en proyectos de energía más limpia y crecimiento con bajo nivel de emisiones de carbono. Son una voz potente: los más de 340 inversores que firmaron la Declaración Mundial de los Inversores sobre el Cambio Climático 2014, en conjunto, controlan más de US$24 billones en activos. 

Integrar las emisiones de carbono en la producción “es absolutamente esencial si vamos a hacer lo que nos corresponde para ayudar a transformar los sistemas de energía del mundo, garantizando al mismo tiempo la seguridad del suministro a precios asequibles”, planteó E.On, una empresa europea de servicios públicos. “Sin la fijación del precio del carbono, es difícil para las compañías tomar decisiones de inversión y, por lo tanto, se obstaculiza la inversión en tecnologías que no producen efectos adversos en el clima”. 

La fijación del precio del carbono permite que el sector privado, los Gobiernos y el público en general integren el costo de las emisiones de gases de efecto invernadero en las decisiones cotidianas, señaló Anthony Earley, (i) director ejecutivo de la empresa de servicios públicos de Estados Unidos PG & E. “Cuanto antes empecemos a incorporar estos costos, mejor”.