ARTÍCULO

Mientras se acerca la paz, Colombia comienza a ganar la guerra contra la pobreza y la desigualdad

Enero 14, 2016

Image

Yamid Duran Ramírez con su hija Leyla Duran Vergora después de trabajar en su granja donde cultiva maracuyá en La Paz, Colombia.

Foto © Dominic Chavez/Banco Mundial

TITULARES
  • El país está a punto de poner fin a décadas de conflicto armado, lo que daría un gran impulso al desarrollo
  • Por primera vez hay más colombianos considerados de clase media que pobres
  • En este momento histórico, Jim Yong Kim, presidente del Grupo del Banco Mundial, visita Colombia esta semana

Es difícil de imaginar, pero la mayoría de los 48 millones de colombianos nunca han vivido en un país en paz. Colombia, escenario de una de las guerras más largas del mundo, ha tenido un conflicto armado interno desde hace más de 50 años, lo que ha obligado a millones a abandonar sus hogares.

Sin embargo, Colombia ha ido logrando éxitos en otro frente de batalla: la lucha contra la pobreza. A pesar del conflicto, el país ha crecido más que el promedio de América Latina y ha reducido las tasas de pobreza extrema a la mitad entre 2002 y 2014. Más de 6 millones de personas abandonaron la pobreza,  pero además por primera vez en la historia, hay más colombianos considerados clase media que pobres.

"El rostro actual de Colombia es completamente diferente y su futuro, muy prometedor", dijo Gerardo Corrochano, director del Banco Mundial para Colombia y México. "Está a punto de poner fin a un conflicto que durante años frenó su potencial de desarrollo".

Los expertos concuerdan en que la paz significa una gran oportunidad para Colombia. Una evaluación del Banco Mundial revela que si el país hubiese estado en paz durante los últimos 20 años, el ingreso per cápita sería 50% más alto de lo que es hoy.

Teniendo en cuenta que el crecimiento económico explica una reducción de la pobreza extrema de más del 70% entre 2002 y 2013, esto podría tener un impacto increíble en la sociedad colombiana. "Colombia puede hacer historia en el 2016", afirmó Corrochano.

¿Cómo sería la agenda post-conflicto?

"Se requerirá inversiones en infraestructura y capital humano", explicó Corrochano. "Llegar a los más altos niveles de bienestar para todos los colombianos implica gestionar la paz sostenible, la erradicación de la pobreza y compartir la prosperidad."

Esto no será tarea fácil. El proceso toma tiempo y todavía hay un largo camino por recorrer. Las desigualdades entre regiones, por ejemplo, siguen siendo altas. "Ha habido avances, pero ahora es el momento de duplicar esfuerzos", señaló Corrochano.

Restauración de tierras, restauración de vidas

A consecuencia del conflicto, cerca de 6 millones de personas han tenido que abandonar sus hogares para salvar la vida. "Te ibas a la montañas muy preocupado, pensabas que te iban a matar", recuerda Alfonso Mejía, un ganadero que perdió su finca en el conflicto y que la acaba de recuperar. "Solía ​​ser malo, muy malo", explica.

"Si tu tierra es tu principal activo y te obligan a abandonarla, vas a ser aún más vulnerable", explicó Victoria Stanley, especialista sénior en Desarrollo Rural del Banco Mundial. "Por tanto, la restitución es una manera de ayudar a la gente a restaurar sus vidas en sus comunidades y también recuperar ese activo tan valioso."

Como Alfonso, miles de personas beneficiadas por la restauración han podido regresar a sus tierras y recuperar sus medios de vida.

Muchas de las iniciativas ya están apuntando hacia una era post-conflicto. El Banco Mundial, por ejemplo, apoya al gobierno colombiano en objetivos relacionados con la protección, formalización y restitución de derechos a la tierra, en particular a los desplazados por décadas de conflicto. A finales de 2014, los tribunales habían resuelto 1.852 casos de restitución de tierras.

Las mujeres tienen un papel fundamental en este esfuerzo. "A lo largo de este proceso, las mujeres han sido autorizadas a participar en calidad de empresarios y gestores de su propio desarrollo", destacó Juana Alicia Ruiz Hernández, otra beneficiaria del programa de restitución de tierras.

Otra cuestión pendiente es la reparación dada a las víctimas del conflicto. El Banco Mundial gestiona un fondo de donantes múltiples para el post-conflicto en Colombia. El primer paso del fondo es mejorar la capacidad operativa del gobierno con el fin de poner en práctica el programa de reparaciones colectivas. Esto beneficiará a los grupos vulnerables que han sido víctimas del conflicto, como las comunidades indígenas y afrocolombianas.

Una nueva cara

También se han hecho esfuerzos para ayudar a los jóvenes y los grupos vulnerables para seguir adelante. Un proyecto de paz y desarrollo ha generado bienes sociales, económicos y ambientales para alrededor de 90.000 beneficiarios. Más de 600 organizaciones se han reforzado con una mayor participación en la vida municipal, por tanto, se ha fortalecido el Estado a nivel local, así como un mayor involucramiento ciudadano y político.

Por ejemplo, un grupo de mujeres desplazadas en Cúcuta comenzó un negocio de confección de ropa, con apoyo del proyecto. Ana Lida Gamboa, una de estas mujeres, explicó gracias a este apoyo mejoraron sus habilidades administrativas y de comunicación. "Estamos orgullosas de lo que hemos logrado y de haber hecho realidad nuestro sueño", agregó.

Otras iniciativas incluyen ayudar a los jóvenes escapar de la espiral de violencia y promover la paz a través de las artes y la música o deportes como el fútbol. Alrededor de 1.800 niños han participado en las actividades de "Fútbol con Corazón”,  apoyado por el Banco Mundial. A través del fútbol, ​​los niños trabajan en las habilidades de prevención de la violencia, la igualdad de género y la permanencia en la escuela.

Del mismo modo, la reconstrucción del tejido social y la unidad de la comunidad han pasado a ser una asignatura más en las escuelas. En Antioquia, en el contexto de un proyecto de educación apoyado por el Banco Mundial, estudiantes de una escuela secundaria entrevistaron a los ancianos de la comunidad para recopilar la historia de La Ceja, un pueblo de que sufrió mucho por el conflicto armado.

"La gente piensa que porque aquí hubo un conflicto armado nosotros también somos así. ¡No!", explicó Angie, un estudiante de la escuela. "Lo que queremos es cambiar el rostro de nuestro pueblo".