ARTÍCULO

Movilizar recursos para recuperar la esperanza en Oriente Medio y Norte de África

Marzo 24, 2016


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El refugiado sirio, Danham Al Bilas, juega con su hijo de seis meses, Mohammed, en su tienda de campaña en el pueblo de Zouq Bhanin, Líbano, el 22 de marzo de 2016. Danham y su familia han vivido como refugiados en este lugar durante los últimos cuatro años.

Dominic Chavez/Banco Mundial

TITULARES
  • El Grupo Banco Mundial se asoció con las Naciones Unidas y el Grupo del Banco Islámico de Desarrollo para elaborar una nueva iniciativa de financiamiento destinada a entregar ayuda urgente a los países de la región de Oriente Medio y Norte de África afectados por la crisis de los refugiados sirios, los conflictos y la inestabilidad económica.
  • Los directivos del Grupo Banco Mundial, las Naciones Unidas y el Grupo del Banco Islámico de Desarrollo viajan juntos a la región para conseguir apoyo internacional para la nueva iniciativa, con antelación a una conferencia de alto nivel de promesas de contribuciones que se realizará en abril de 2016.

El Grupo Banco Mundial elaboró una nueva y audaz estrategia (i) para abordar tanto las devastadoras consecuencias de los conflictos en Oriente Medio y Norte de África como las causas subyacentes de los mismos. En vez de esperar hasta que los enfrentamientos cesen, el propósito de este enfoque es complementar el enorme esfuerzo de asistencia humanitaria mediante el fortalecimiento de la resiliencia de las personas y las comunidades para superar las crisis de los conflictos y los disturbios, y sentar las bases para la paz y la estabilidad. Esto requerirá la formación de coaliciones amplias, ya que los objetivos de esta nueva estrategia y los recursos necesarios para alcanzarlos superan con creces la capacidad de una sola organización.

Por lo tanto, el Grupo Banco Mundial se asoció con las Naciones Unidas y el Grupo del Banco Islámico de Desarrollo para formar la alianza mundial que se necesita para apoyar a la región en estos momentos críticos. Las tres instituciones idearon conjuntamente una nueva e innovadora iniciativa de financiamiento para Oriente Medio y Norte de África, que busca convocar a la comunidad internacional para entregar asistencia de desarrollo urgente a los países de toda la región afectados por la crisis de los refugiados sirios, los conflictos y la inestabilidad económica.

Concretamente, la nueva iniciativa de financiamiento dirigida a la región de Oriente Medio y Norte de África tiene como objetivos:

  • Entregar financiamiento en condiciones concesionarias a Jordania y el Líbano para ayudar a los refugiados y las comunidades de acogida, combinando donaciones de los países donantes con préstamos de los bancos multilaterales de desarrollo (BMD), y
  • Aumentar los importantes volúmenes de financiamiento necesarios para la reconstrucción y la recuperación económica después del conflicto en los países de toda la región de Oriente Medio y Norte de África, mediante la movilización de garantías de los países donantes, y de este modo entregar financiamiento complementario a las actuales carteras de préstamos de los BMD.

    Como un signo de su compromiso conjunto con la región, el presidente del Grupo Banco Mundial, Jim Yong Kim; el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, y el presidente del Grupo del Banco Islámico de Desarrollo, Mohammed Ali Al-Madani, viajaron juntos al Líbano. El presidente del Grupo Banco Mundial y el secretario general de la ONU también visitarán de manera conjunta Jordania y Túnez. Los tres líderes tendrán la oportunidad de reunirse con autoridades gubernamentales, refugiados y comunidades de acogida, así como con jóvenes, representantes de la sociedad civil y el sector privado. Ellos podrán escuchar una diversidad de puntos de vista sobre los desafíos que enfrenta la región y, al mismo tiempo, transmitir la determinación de la comunidad internacional de adoptar las medidas audaces que se necesitan para enfrentar esos desafíos y construir un futuro más prometedor.

    La visita tiene también el propósito de conseguir apoyo para la nueva iniciativa de financiamiento en favor de Oriente Medio y Norte de África y servir como un vehículo para convocar a la comunidad internacional a que aumente los recursos necesarios para apoyar a la región en esta situación crítica. La iniciativa, en última instancia, representa una plataforma única que reúne a los países donantes, los países beneficiarios de Oriente Medio y Norte de África, los BMD y las Naciones Unidas para reforzar la coordinación entre los organismos de desarrollo y de asistencia humanitaria, y entregar una respuesta integral a los extraordinarios desafíos que encara la región.

    Una de las manifestaciones más importantes de dichos problemas es la crisis de los refugiados sirios, la cual ha tenido un enorme impacto en todo Oriente Medio y Norte de África, así como a nivel mundial. Aunque millones de refugiados sirios se han dirigido a Europa, la crisis afecta de manera más grave a los países vecinos de Siria. Solo el Líbano y Jordania han recibido entre 2 y 3 millones de refugiados sirios, y por ser ambos países de ingreso mediano no tienen acceso a financiamiento en condiciones concesionarias, el cual se reserva para los países más pobres. Se estima que la crisis de los refugiados tendrá un costo de USD 2700 millones anuales para Jordania y de USD 1600 millones para el Líbano. Sus niveles de endeudamiento también se han disparado: la relación entre deuda y PIB de Jordania llega ahora al 91 %, y al 138 % en el caso del Líbano.

    Durante la reciente conferencia sobre el apoyo a Siria y la región realizada en Londres, (i) el presidente Kim mencionó la responsabilidad colectiva de la comunidad internacional de ayudar a Jordania y el Líbano: “Estas dos naciones han brindado un enorme servicio al mundo con su generosa ayuda a los sirios, a pesar de que esto ha causado un gran sacrificio para sus habitantes y sus economías”.

    En la conferencia, el presidente Kim anunció la meta de recaudar donaciones de los países donantes por un monto de USD 1000 millones en un periodo de cinco años, (i) fondos que serían movilizados para generar entre USD 3000 millones y USD 4000 millones en financiamiento en condiciones concesionarias. Con este financiamiento se respaldarán diversos proyectos, pero se dirigirá en especial a las comunidades de Jordania y el Líbano, que han sido principalmente afectadas por la crisis de refugiados. A tal fin, la nueva iniciativa de financiamiento para la región de Oriente Medio y Norte de África buscará respaldar proyectos innovadores y transformadores que puedan ampliar los servicios públicos tanto para los refugiados como las comunidades de acogida por igual, incluir al sector privado, crear empleos y, en última instancia, entregar el apoyo de largo y mediano plazo esencial que se necesita para aumentar la resiliencia de Jordania y el Líbano.

    Para aquellos países como Túnez, afectados por un bajo crecimiento, la iniciativa tiene como objetivo entregar financiamiento adicional que respalde programas de recuperación económica cruciales. Impulsar el crecimiento y crear oportunidades para la gran cantidad de jóvenes desempleados será fundamental para la estabilidad en Túnez y otros países en toda la región. La iniciativa también procura aumentar los fondos necesarios para la reconstrucción después del conflicto de manera de ayudar a los países de la región a recuperarse de la devastación de la guerra y promover la paz y la estabilidad a largo plazo.

    El próximo mes, el presidente del Grupo Banco Mundial, el secretario general de las Naciones Unidas y el presidente del Grupo del Banco Islámico de Desarrollo convocarán a los ministros del Grupo de los Siete (G-7), el Consejo de Cooperación del Golfo y de un conjunto más amplio de países europeos, así como a los directivos de numerosas organizaciones internacionales y regionales para que asistan a la conferencia internacional sobre la nueva iniciativa de financiamiento para apoyar a la región de Oriente Medio y Norte de África. El evento, que se realizará en la sede del Grupo Banco Mundial, será una oportunidad para que los países se comprometan a aportar el apoyo financiero inicial que permita poner en marcha la iniciativa y llevar a cabo medidas decisivas y concertadas que ayuden a millones de personas en toda la región a recobrar la esperanza.

 

 


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