ARTÍCULO

En una aldea de Afganistán, el acceso a agua potable disminuye las enfermedades transmitidas por el agua

Octubre 03, 2016


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Todos los hogares de Karezak tienen ahora agua potable que llega a sus casas a través de una red de tuberías, y la usan para beber, cocinar, bañarse y lavar su ropa y platos.

Foto: Rumi Consultancy/Banco Mundial.

Story Highlights
  • El acceso a agua potable marca una diferencia importante en la salud de los habitantes de una aldea de la provincia de Herat: las enfermedades transmitidas por el agua han disminuido desde la instalación de un nuevo sistema de abastecimiento hídrico.
  • Proporcionar acceso a agua potable es una de las actividades esenciales del Programa Nacional de Solidaridad (NSP), una iniciativa emblemática del Gobierno de Afganistán dirigida a impulsar el desarrollo rural, que respaldó la construcción del sistema mencionado.
  • El Ministerio de Rehabilitación y Desarrollo Rural implementa el programa que recibe asistencia de la Asociación Internacional de Fomento (AIF), el fondo del Grupo Banco Mundial para los países más pobres; el Fondo Fiduciario para la Reconstrucción de Afganistán (ARTF), y el Fondo japonés de desarrollo social (JSDF).

Distrito de Enjil, provincia de Herat. Daad Mohammad, de 45 años, lava el rostro de su hija con agua limpia que sale del grifo. La niña está sentada feliz junto a su padre, y juega con el agua que salpica. El sol está en medio del cielo y sus rayos comienzan a calentar. Daad Mohammad vierte un poco de agua con sus manos sobre la cabeza de su hija, y luego sobre la suya. Ambos beben agua de la llave.

Al otro lado del patio, su esposa lava la ropa de la familia. Ellos viven en la aldea de Karezak, ubicada en el distrito de Enjil de la provincia de Herat, en el oeste de Afganistán. Solo hace poco tiempo que Daad Mohammad y su familia disfrutan del acceso a agua potable a través de tuberías que llegan directamente a su vivienda y que son parte de un sistema de abastecimiento regular de agua potable.

Unas 380 familias viven en la aldea de Karezak, y alrededor de la mitad de ellas son agricultores, mientras que la otra mitad realiza trabajos manuales u otras tareas. En el pasado, los aldeanos habían tenido muchos problemas debido a la falta de acceso a agua potable. “Las personas, especialmente los niños, se enfermaban de la piel y de paludismo”, cuenta Daad Mohammad. “No teníamos agua limpia para beber y la vida era difícil para nosotros”.

Antes de la construcción del sistema de abastecimiento de agua, los habitantes del pueblo usaban el agua de un canal y un riachuelo, que generalmente se volvía turbia en la primavera y solía estar contaminada con bacterias y parásitos en el verano. Tanto el canal como el riachuelo están a un kilómetro del centro de la aldea, y ellos debían recorrer a diario la distancia hasta el lugar y de regreso a sus hogares.

“La mayoría de las mujeres de la aldea de Karezak lavaban su ropa y platos sucios en el canal y el riachuelo, y ninguno estaba realmente limpio”, dice Fayeqa, una aldeana de 24 años. “Siempre había alguien enfermo en nuestras casas”.

Para enfrentar estos desafíos, el Consejo de Desarrollo Comunitario (CDC) de Karezak comenzó a trabajar en 2013 en un subproyecto para construir un sistema de abastecimiento regular de agua y dos alcantarillas en la aldea. El subproyecto se enmarcó en el Programa Nacional de Solidaridad (i) dependiente del Ministerio de Rehabilitación y Desarrollo Rural. (i)


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El proyecto procura generar un fuerte sentido de protagonismo de las comunidades y estabilidad social entre la población, mejorando al mismo tiempo la provisión y la seguridad de los servicios.

Foto: Rumi Consultancy/Banco Mundial.

" Los casos de enfermedades han disminuido desde que se construyó el nuevo sistema de abastecimiento de agua en nuestra aldea. "

Jalil Ahmad

Habitante de la aldea de Karezak

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Antes de la construcción del sistema de abastecimiento de agua, los habitantes usaban el agua de un canal y un riachuelo, que se volvía turbia en la primavera y que solía  estar contaminada. El nuevo pozo que se excavó cumple con las normas del país y tiene más de 50 metros de profundidad. Con el fin de proporcionar suficiente presión para el suministro, el tanque de agua se instaló a 12 metros por encima del pozo. Cuando se vacía, una bomba de agua se enciende automáticamente para llenarlo.

Foto: Rumi Consultancy/Banco Mundial.

Fuerte sentido de protagonismo de las comunidades

El Programa Nacional de Solidaridad (NSP) cuenta con el apoyo de la Asociación Internacional de Fomento (AIF), el fondo del Grupo Banco Mundial para los países más pobres; el Fondo Fiduciario para la Reconstrucción de Afganistán (ARTF, por sus siglas en inglés) (i), y el Fondo japonés de desarrollo social (JSDF, por sus siglas en inglés). (i) Su objetivo es generar un fuerte sentido de protagonismo de las comunidades y estabilidad social entre la población, mejorando al mismo tiempo la provisión y la seguridad de los servicios. Los proyectos del NSP logran estos objetivos a través de actividades de empoderamiento y desarrollo, en las cuales las comunidades determinan, planifican, gestionan y realizan el seguimiento de sus propios proyectos.

Desde 2003, el NSP ha establecido con éxito consejos de desarrollo comunitario (CDC) en más de 35 000 comunidades de todo el país. Los CDC han gestionado más de 89 600 proyectos de infraestructura rural, de los cuales más de 79 000 ya han finalizado.

El NSP ha operado en los 15 distritos de la provincia de Herat desde 2003 y ha creado 2563 CDC, como el de la aldea de Karezak. En cooperación con otras organizaciones asociadas, los CDC han finalizado 5266 subproyectos grandes y pequeños en la provincia. Actualmente se están implementando más de 200 subproyectos que abarcan una amplia gama de sectores, entre ellos educación, salud, abastecimiento de agua, transporte y electricidad.

Uno de los subproyectos finalizados es el sistema de abastecimiento de agua en la aldea de Karezak. La iniciativa consistió en excavar un pozo de 80 metros de profundidad, instalar un tanque de agua con una capacidad de 25 metros cúbicos, construir 4500 metros de tuberías y cañerías en las casas de la aldea, e instalar medidores de agua. El costo del subproyecto de abastecimiento de agua, incluida la construcción de las alcantarillas, fue de 3 306 000 afganos (USD 47 900), de los cuales los aldeanos aportaron 300 000 afganos (USD 4300). El proyecto se completó en 2014, llevando agua limpia a la aldea.

Agua limpia para cocinar y limpiar

Todos los hogares de Karezak tienen ahora agua potable que llega a sus casas a través de una red de tuberías, y la usan para beber, cocinar, bañarse y lavar su ropa y platos. Jalil Ahmad, otro aldeano de 27 años, señala que el acceso a agua limpia ha resultado en una reducción de las enfermedades transmitidas por el agua. “Las personas solían sufrir varias enfermedades debido a la falta de acceso a agua potable”, dice. “Sin embargo, desde que se construyó el nuevo sistema de abastecimiento de agua en nuestra aldea, los casos de enfermedades han disminuido”.

Si bien un número limitado de hogares en la aldea de Karezak tenía pozos en el pasado, estos no superaban los 50 metros de profundidad y sus aguas se contaminaban con las aguas subterráneas poco profundas. El pozo recientemente excavado cumple con las normas del país y tiene más de 50 metros de profundidad. Con el fin de proporcionar suficiente presión para el abastecimiento, el tanque de agua se instaló a 12 metros por encima del pozo. Cuando el tanque se vacía, una bomba de agua se enciende automáticamente para llenarlo.

“Solo se necesita abrir un grifo para tener agua potable”, dice Haji Ghulam Haidar, de 60 años, el jefe del CDC de Karezak. “Esto ha alentado a muchas familias a instalar calderas en sus casas para poder bañarse y lavar la ropa y los platos con agua tibia y limpia”.

Mohammad Amin Mehryar, un ingeniero de ONU-Hábitat, señala que la instalación de un sistema de abastecimiento de agua para acceder a agua potable es una de las actividades más importantes realizadas por el NSP. “Muchas comunidades en la provincia de Herat han construido sistemas de abastecimiento de agua a través de este programa, lo que ha provocado una disminución considerable de las enfermedades transmitidas por el agua, según lo informado por las clínicas”, concluye.