publication
Ciudades productivas y habitables abrirán las puertas a África para integrarse al mundo



TITULARES
  • Las ciudades en África al sur del Sahara están llenas de gente y desconectadas, y vivir en ellas es caro, según un nuevo informe del Banco Mundial.
  • En las zonas urbanas de África viven 472 millones de personas, y se espera que ese número aumente al doble en los próximos 25 años.
  • Las ciudades, si se gestionan bien, pueden ayudar a acelerar el crecimiento de los países y “abrir las puertas” a los mercados mundiales.

WASHINGTON, 9 de febrero de 2017 – La urbanización es una fuente de dinamismo que puede aumentar la productividad y la integración económica, según un nuevo informe del Banco Mundial titulado Africa’s Cities: Opening Doors to the World.

Las ciudades, si se gestionan bien, pueden ayudar a acelerar el crecimiento de los países y “abrir las puertas” a los mercados mundiales de dos maneras: i) creando entornos productivos que atraigan la inversión internacional y aumenten la eficiencia económica, y ii) creando entornos habitables que prevengan el aumento excesivo de los costos urbanos debido a la mayor densificación. Las ciudades, al generar economías de concentración, pueden aumentar la productividad y estimular la innovación y la diversificación económica nacional.

En África, sin embargo, la concentración poblacional en las ciudades no ha venido aparejada con la densidad económica. Las ciudades africanas típicas tienen tres características comunes que limitan el desarrollo urbano y generan desafíos diarios a las empresas y los habitantes: están llenas de gente y desconectadas, y vivir en ellas es caro.

Para apoyar el desarrollo de ciudades que funcionen (ciudades habitables, conectadas, asequibles y, por consiguiente, con densidad económica), en el informe se insta a los responsables de formular políticas a orientar la atención hacia los problemas institucionales y estructurales más profundos que generan una distribución desacertada de las tierras, fragmentan el desarrollo y limitan la productividad.

La población de las ciudades africanas crece rápidamente. En las zonas urbanas viven 472 millones de personas, y se espera que ese número aumente al doble en los próximos 25 años. Las ciudades más grandes registran un crecimiento del 4 % al año. Los residentes y los recién llegados necesitarán de manera urgente empleos productivos, viviendas asequibles e infraestructura eficiente.

El crecimiento de las ciudades será un aspecto central para el desarrollo tanto en África como en otros lugares. Las ciudades, para obtener los beneficios de la urbanización, tendrán que ofrecer incentivos a los inversionistas mediante economías de concentración y una productividad más alta.

Las ciudades también deben llegar a ser más habitables, ofreciendo a sus residentes servicios y viviendas para los pobres y la clase media. Las alcaldías y los ministerios tendrán que solucionar problemas estructurales y mejorar las condiciones tanto para las personas como para las empresas.

Los Gobiernos africanos pueden construir ciudades que funcionen comenzando a implementar reformas de los mercados de tierras y regulaciones y, al mismo tiempo, aumentando y coordinando inversiones anticipadas en infraestructura. La urbanización exitosa también apoyará la transformación rural y agrícola de África al absorber efectivamente la mano de obra que no se ocupa en estos sectores; brindar un mercado para los productos agrícolas, y otorgar financiamiento para una mayor transformación y comercialización.

Recomendaciones clave

  • Reformar los mercados de tierras urbanas (simplificar los derechos de propiedad, fortalecer los planes municipales). En los próximos 20 años, el crecimiento de las poblaciones urbanas en África aumentará la demanda de infraestructura, viviendas y otras estructuras físicas, y de servicios. Para satisfacer esta nueva demanda, los líderes y planificadores urbanos tienen que usar estrategias adaptables. Los planes y las regulaciones deberían propiciar el mejor uso de las tierras; sin embargo, también deberían permitir que los usos y los usuarios cambien a lo largo del tiempo a medida que evolucione la demanda. Deberán tenerse en cuenta tres puntos fundamentales: cómo gestionar los derechos de propiedad y de las tierras; cómo fijar un valor a las tierras y manejar los precios de las mismas, y el uso de las tierras y la planificación urbana.
  • Coordinar inversiones anticipadas en infraestructura. Las ciudades deben mejorar las estructuras institucionales y físicas y la infraestructura, haciéndolas más habitables y asequibles para las personas y más atractivas para las empresas.



Bienvenidos