Cambio Climático - Panorama general

El cambio climático ya está afectando a los países y las comunidades en todo el mundo, pero principalmente a los habitantes más vulnerables.

El año 2016 fue el más caluroso del que se tenga registro, (i) y en noviembre de 2016, Naciones Unidas anunció que la temperatura mundial ha aumentado en 1,2 °C (i) desde el periodo preindustrial.

En el marco del Acuerdo de París —adoptado en diciembre de 2015 y vigente desde noviembre de 2016—, el mundo se comprometió a limitar el aumento de la temperatura mundial a menos de 2 °C para fines de siglo.

El cambio climático aumenta la volatilidad y amenaza los esfuerzos destinados a poner fin a la pobreza.

Si no se adoptan medidas urgentes para reducir la vulnerabilidad, proporcionar acceso a servicios básicos y aumentar la resiliencia, las consecuencias del cambio climático podrían sumir en la pobreza a otros 100 millones de personas para 2030.

Los efectos de los desastres naturales graves equivalen a pérdidas en el consumo mundial del orden de los USD 520 000 millones (dólares estadounidenses) anuales, y empujan a la pobreza a 26 millones de personas cada año.

Con el tiempo, el cambio climático provocará desplazamientos considerables de asentamientos humanos, y la planificación del desarrollo tendrá que tomar en cuenta tales movimientos.

Para llevar a cabo una transición ordenada a una economía mundial con bajas emisiones de carbono y capacidad de adaptación se necesitan billones de dólares, no solo miles de millones de dólares.

En los próximos 15 años, es necesario que en el mundo se invierta un monto de USD 90 billones en nueva infraestructura, principalmente en los países en desarrollo y de ingreso mediano. (i) Por lo tanto, es crucial y urgente tomar decisiones acertadas en relación con obras de infraestructura que sean resistentes al cambio climático y promuevan un desarrollo con bajas emisiones de carbono. Tomar medidas hoy evitará incurrir en grandes costos en el futuro.

A fin de movilizar financiamiento del sector privado para medidas climáticas a gran escala, el mundo necesita un sector financiero más ecológico que incorpore los riesgos y las oportunidades que plantea el clima y amplíe el uso de enfoques como la mitigación de riesgos, el financiamiento combinado y los bonos verdes.

La fijación del precio del carbono puede producir el triple dividendo de proteger el medio ambiente, aumentar los ingresos y promover las inversiones en tecnologías limpias. En este sentido, una mayor cooperación a través del comercio del carbono podría reducir el costo de la mitigación en 32 % para 2030. (i)

La acción climática tiene sentido en términos comerciales

Según estimaciones de la Corporación Financiera Internacional (IFC) las contribuciones determinadas a nivel nacional (CDN) de 21 economías emergentes representan por sí solas USD 23 billones en oportunidades de inversión. (i)

Después del Acuerdo de París, 200 empresas con una capitalización de mercado de USD 4,8 billones han fijado metas de emisiones (i) y más de 800 empresas están planificando fijar un precio al carbono. (i)

Para lograr las metas del Acuerdo de París se necesita una acción mundial concertada a una escala y rapidez sin precedentes.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) solo se lograrán si se abordan en conjunto con el cambio climático. El mundo tendrá que alimentar a 9000 millones de personas en 2050 al tiempo que tendrá que reducir las emisiones, proporcionar acceso a electricidad para 1100 millones de habitantes mientras está en proceso de discontinuar el uso de combustibles fósiles, prepararse para 2000 millones de nuevos habitantes urbanos, y reducir la huella de carbono de las ciudades y mejorar la resiliencia urbana.

El Grupo Banco Mundial (GBM) está más comprometido que nunca en ayudar a los países a lograr sus objetivos en materia de cambio climático y CDN.

Los dos objetivos del GBM de poner fin a la pobreza extrema y promover la prosperidad compartida no se pueden lograr sin combatir el cambio climático.

Más de 140 países clientes del GBM han presentado planes nacionales en relación con el cambio climático, que se conocen como contribuciones determinadas a nivel nacional o CDN.

El GBM ayuda de manera activa a los países a cumplir e incluso superar las expectativas del Acuerdo de París, proporcionando financiamiento, asistencia técnica y servicios de intercambio de conocimientos.

Última actualización: Mar 29, 2017

Entre los ejercicios de 2011 y 2016, el GBM comprometió USD 63 000 millones, un promedio de más de USD 10 000 millones anuales, para más de 1000 proyectos relacionados con el clima que ayudan a los países a adaptarse al cambio climático y a mitigar los impactos de este fenómeno. Además, solamente en el ejercicio de 2016, el GBM proporcionó financiamiento por un monto de USD 10 400 millones para 177 proyectos climáticos.

En el ejercicio de 2016, IFC realizó inversiones a largo plazo por cuenta propia relacionadas con el clima por un monto cercano a los USD 2000 millones, y movilizó alrededor de USD 1300 millones de otros inversionistas, llegando a un total de USD 3300 millones de inversiones en proyectos inteligentes en relación con el clima.

El GBM se ha comprometido a aumentar el financiamiento para medidas climáticas hasta llegar al 28 % de su cartera a más tardar en 2020, como respuesta a la demanda de sus clientes. Según los actuales niveles de cofinanciamiento, eso significaría un monto potencial de USD 29 000 millones anuales para proyectos climáticos a fines de 2020.

El Plan de Acción para el Clima del GBM, (i) presentado en abril de 2016, define medidas concretas para cumplir con dicho compromiso, e incluye metas ambiciosas que deben lograrse a más tardar en 2020, entre ellas: ayudar a los países en desarrollo a sumar 30 gigavatios de energía de fuentes renovables, procurar sistemas de alerta temprana a 100 millones de personas y formular planes de inversión en agricultura inteligente en relación con el clima para al menos 40 países.

De acuerdo al Plan de Acción para el Clima, IFC se propone ampliar sus inversiones en el clima del nivel actual de USD 2200 millones anuales al nivel meta de USD 3500 millones anuales, y ser líder en la movilización de otros USD 13 000 millones anuales en financiamiento del sector privado antes de fines de 2020.

Para ayudar a los países a enfrentar el cambio climático, el GBM se concentra en cinco prioridades:

  1. Asistir a los países en sus esfuerzos para incorporar el tema del cambio climático en el desarrollo, lograr sus CDN y sentar las bases para metas más ambiciosas
    • El GBM está trabajando con los ministerios de finanzas y de desarrollo para incluir el cambio climático en los procesos de planificación del desarrollo y de presupuestación a nivel nacional.
    • Los proyectos de la Asociación Internacional de Fomento (AIF), el fondo del Banco Mundial para los países más pobres, se seleccionan en función de sus riesgos climáticos y de desastres para garantizar que fortalezcan la resiliencia de las personas en el terreno.
  2. Acelerar la transición energética
    • La labor se concentra en las mayores reducciones posibles de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), reduciendo por ejemplo la expansión de centrales eléctricas a carbón en economías emergentes.
    • Para ampliar la ejecución de proyectos de energía renovable y eficiencia energética, el GBM ayuda a crear entornos propicios para la formulación de políticas y la actividad empresarial, fortalecer las redes eléctricas y reducir los riesgos de las inversiones.
    • El GBM ayuda a acelerar la eliminación gradual de los hidrofluorocarburos (HFC) y a respaldar medidas de eficiencia energética.
  3. Facilitar la expansión de infraestructura sostenible
    • El GBM facilita el financiamiento del sector privado donde es posible y focaliza el financiamiento en condiciones concesionarias donde más se necesita y en los lugares donde puede tener el mayor impacto.
    • El cambio climático impondrá un alto costo a la infraestructura de los países más pobres. El GBM genera capacidad para incorporar consideraciones relativas al cambio climático en la planificación y el diseño de las inversiones de largo plazo.
  4. Aumentar la resiliencia al clima de las comunidades, las economías y los ecosistemas
    • El GBM ayuda a los países a mejorar la gestión del agua y de otros recursos naturales, desarrollar prácticas agrícolas acertadas en relación con el clima, apoyar la gestión sostenible de los bosques que ayudan a mantener los medios de subsistencia y el crecimiento económico, y ampliar los programas de protección social con capacidad de respuesta al cambio climático.
    • Un enfoque integral sobre la gestión del riesgo de desastres puede proteger vidas, medios de subsistencia y activos.
  5. Liberar billones de dólares en financiamiento para el clima, lo que incluye:
    • Trabajar con los asociados del sector privado para ampliar enfoques de financiamiento ecológico.
    • Ayudar a los países a adoptar buenas prácticas mundiales sobre la fijación del precio del carbono.

Última actualización: Mar 29, 2017

En Etiopía, entre 2010 y 2015, la aplicación de prácticas sostenibles en la gestión de 260 000 hectáreas de tierra (i) transformó la vida y los medios de subsistencia de 700 000 personas. Más de 125 000 habitantes recibieron capacitación en planificación y uso de prácticas para la gestión de la tierra sostenibles, de mayor resistencia al cambio climático e inteligentes en relación con el clima.

En Camerún, el Banco Mundial ayuda a mejorar la productividad y la competitividad de los sistemas de producción agropecuarios. (i) Un proyecto de USD 100 millones tiene el objetivo de generar capacidad de adaptación al cambio climático y mejorar el estado nutricional de las poblaciones vulnerables.

En México, un programa que moviliza casi USD 500 millones en financiamiento del Banco Mundial ayuda a las comunidades rurales a gestionar sus bosques de manera sostenible y generar ingresos a partir de los productos forestales, reduciendo al mismo tiempo las emisiones. El programa abarcará 30 millones de hectáreas y más de 3000 comunidades en todo el país.

En octubre de 2016, las partes del Protocolo de Montreal acordaron reducir gradualmente la producción y el consumo de los HFC, poderosos gases de efecto invernadero utilizados principalmente en los sistemas de aire acondicionado y refrigeración. El Grupo Banco Mundial apoya esta iniciativa ayudando a los países a disminuir de manera progresiva los HFC y mejorar la eficiencia energética en la industria del aire acondicionado y la refrigeración.

En Zambia, el programa Scaling Solar (Más Energía Solar) (i) realizó una subasta en la cual la empresa ganadora ofreció pagar un precio de 6 centavos el kilovatio hora, el precio más bajo de energía solar hasta la fecha en África y entre los más bajos registrados en todo el mundo.

En Bangladesh, un proyecto de electrificación financiado por el Banco Mundial (i) para promover la electricidad fuera de la red en las comunidades rurales se ha transformado en uno de los programas de energía renovable de más rápido crecimiento en el mundo. A la fecha, se han instalado más de 3,5 millones de sistemas solares residenciales en las zonas rurales, obras que han generado 70 000 empleos directos. Además, un total de 2,9 millones de familias  se han beneficiado desde 2007 con la construcción de 220 nuevos refugios anticiclones. (i) Y en octubre de 2016, el presidente del Grupo Banco Mundial, Jim Yong Kim, comprometió USD 2000 millones (i) en nuevo financiamiento para ayudar al país a reducir su vulnerabilidad ante el cambio climático en los próximos tres años.

La cartera de inversiones de IFC para construcciones ecológicas ha superado los USD 2000 millones, e incluye inversiones por cuenta propia y de otros inversionistas. En este marco, el Programa EDGE para la Transformación del Mercado de la Construcción Sostenible (i) apoya códigos y normas de edificación ecológica; financia la construcción ecológica de viviendas, hospitales y escuelas, y ayuda a los bancos a aumentar su financiamiento verde.

En Sri Lanka, desde el año 2000, las sequías e inundaciones han afectado a más de 13 millones de personas. En un esfuerzo por reducir las consecuencias de estos sucesos, el Fondo Mundial para la Reducción de los Desastres y la Recuperación (GFDRR), el Banco Mundial y el Gobierno de Sri Lanka formularon un programa sobre “un enfoque integral respecto de la gestión de los riesgos climáticos”. (PDF, en inglés) Con esta iniciativa, por un monto de USD 110 millones, se busca mejorar la resiliencia de la infraestructura de las escuelas y del transporte frente a futuros fenómenos climáticos, y con ello beneficiar a 745 000 personas.

En Bosnia y Herzegovina, una evaluación realizada por el GFDRR luego de una gran inundación dio como resultado una donación (i) de USD 100 millones del Banco Mundial para financiar bienes de emergencia y restaurar infraestructura esencial. Más de 105 000 personas (PDF, en inglés) recibieron asistencia de emergencia y otras 500 000, de las cuales aproximadamente la mitad son mujeres, se beneficiaron con la reparación de la infraestructura y la protección contra las inundaciones en las zonas afectadas desde los aluviones de 2014.

Última actualización: Mar 29, 2017


Adaptación y resilencia

¿Qué significa el cambio climático para África y Asia?

Infografía sobre los extremos climáticos, impactos regionales y adaptación.





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