Cambio climático: Panorama general

En la actualidad, todo el desarrollo tiene lugar en un mundo determinado por el clima. El cambio climático es un fenómeno que está ocurriendo ahora y que afecta a los países y las personas, pero sobre todo a los más pobres.

Durante los primeros ocho meses de 2015, el mundo ha sido testigo de más de 120 desastres relacionados con el clima. A partir del cambio de siglo (2000-2015), se han producido 14 de los 15 años más calurosos (i) desde que se comenzaron los registros hace más de 130 años.

Tal como indica el tercer informe de la serie Bajemos la temperatura preparado para el Banco Mundial por Potsdam Institute for Climate Impact Research, el calentamiento global de cerca de 1,5°C por encima de los niveles preindustriales –que representa un aumento en comparación con el calentamiento actual de 0,8°C– ya se ha consolidado en el sistema atmosférico de la Tierra debido a las emisiones de gases de efecto invernadero pasadas y previstas.

En el informe se advierte que todos sufrirán los efectos, pero especialmente los pobres, a medida que los fenómenos climáticos extremos se tornen más comunes y aumenten los riesgos para la seguridad alimentaria, hídrica y energética.

El Grupo Banco Mundial ve con preocupación que, de no adoptarse medidas audaces, el calentamiento del planeta puede hacer que la prosperidad sea inalcanzable para millones de personas y provocar el retroceso de décadas de avances en materia de desarrollo.

Para cumplir los objetivos mundiales en 2030, el mundo debe reducir las emisiones e invertir en mayor capacidad de adaptación al cambio climático. Es por eso que antes de la conferencia sobre cambio climático, la COP21 que se llevará a cabo en París en diciembre, el Grupo Banco Mundial insta a celebrar un ambicioso acuerdo mundial para ayudar a poner a los países en una senda de desarrollo con capacidad de adaptación y bajos niveles de emisiones de carbono. Se trata de una oportunidad crucial de lograr la voluntad política necesaria para adoptar medidas urgentes.

El Grupo Banco Mundial se ha comprometido a abordar el cambio climático, dado que se trata de un aspecto integral de su misión de poner fin a la pobreza extrema y promover la prosperidad compartida. Solo en el ejercicio de 2015, el Grupo Banco Mundial ha realizado 188 inversiones relacionadas con el cambio climático en 59 países, que abarcan desde ayudar a los agricultores a adaptarse a un clima en constante cambio hasta nuevas inversiones en energías renovables.

Tal como indica un informe (i) publicado en junio, los bancos multilaterales de desarrollo –incluido el Grupo Banco Mundial– entregaron más de USD 28 000  millones (dólares estadounidenses) en financiamiento para medidas relativas al cambio climático.

Es necesario tomar medidas inmediatas a nivel mundial que permitan detener el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero en esta década para ayudar a los países a enfrentar un mundo más cálido y adaptarse a cambios que ya no se pueden revertir. Para avanzar en esa dirección, se requieren transformaciones económicas y encaminarse hacia la eliminación total de emisiones netas (i) antes de fines de siglo.

El logro de la meta en términos de emisiones y de estabilización del cambio climático parte con la planificación del futuro a largo plazo.

Generar los incentivos correctos para la reestructuración económica profunda que se necesita y para conseguir financiamiento para el futuro significa corregir los precios, en otras palabras, terminar con los subsidios a los combustibles fósiles y tarificar las emisiones de carbono. Los subsidios a los combustibles fósiles cuestan unos USD 5500 millones y los estudios demuestran que no benefician a los pobres. Actualmente, unos 40 países y 23 ciudades, estados y provincias están aplicando mecanismos de fijación del precio del carbono. Esto representa alrededor del 12 % de las emisiones anuales de gases de efecto invernadero.

El informe titulado Climate-Smart Development: Adding Up the Benefits of Actions that help Build prosperity, End Poverty and Combat Climate Change (El desarrollo inteligente en relación con el cambio climático: La suma de los beneficios derivados de las medidas que contribuyen a generar prosperidad, poner fin a la pobreza y combatir el cambio climático) aporta pruebas poderosas para demostrar que es posible reducir las emisiones y ofrecer empleos y oportunidades económicas y, al mismo tiempo, bajar los costos de la atención de salud y de la energía.

Y el informe Decarbonizing Development: Three Steps to a Zero Carbon Future (Desarrollo sin emisiones de carbono: Tres pasos hacia un  un futuro con cero emisiones) (i) orienta a las autoridades respecto de los tres principios mediante datos, ejemplos y asesoría sobre políticas para ayudar a los países a encaminarse hacia un desarrollo sin emisiones de carbono de manera ordenada y sin contratiempos. Según el documento, las soluciones existen y son factibles de costear, siempre y cuando los Gobiernos se decidan a actuar hoy.

Sin embargo, en el documento se advierte que mientras más se retrasen las medidas, más aumentarán los costos para las próximas generaciones. Los datos provenientes del último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático indican que esperar solo 15 años más y no tomar medidas hasta 2030 incrementaría los costos en un promedio de 50 % hasta 2050 para evitar que las temperaturas aumenten menos de 2°C.

En preparación para la conferencia de París, existe cada vez más disposición a fijar el precio del carbono para reducir las emisiones. Un nuevo informe del Banco Mundial titulado State and Trends of Carbon Pricing 2015 (Situación y tendencias de la fijación de los precios del carbono 2015) señala que la cantidad de esquemas de fijación de precios del carbono implementados o planificados en todo el mundo casi se ha duplicado desde 2012 y en la actualidad equivale a aproximadamente USD 50 000 millones.

A partir de experiencias relacionadas con iniciativas de fijación de precios del carbono en todo el mundo, las nuevas investigaciones destacan los principios necesarios para que los Gobiernos y las empresas preparen sistemas exitosos y rentables de tarificación de los costos sociales de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Según la investigación realizada por el Grupo Banco Mundial y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en la que también participó el Fondo Monetario Internacional con opiniones y comentarios, los esquemas de precios del carbono bien diseñados constituyen una herramienta poderosa y flexible que permite reducir las emisiones que producen el cambio climático.

Los denominados principios FASTER pueden ser parte del conjunto de herramientas de los Gobiernos que deseen tomar medidas y ponerle precio al carbono para impulsar las inversiones y proteger a las personas. Estos principios son, según las siglas en inglés: justicia (fairness); alineamiento (alignment) de las políticas y objetivos; estabilidad (stability) y previsibilidad; transparencia (transparency); eficiencia (efficiency) y eficacia en función de los costos, y confiabilidad (reliability) e integridad ambiental.

La Asociación para la Preparación del Mercado (i) ha ayudado a los países, entre ellos China, (i) a transitar hacia una senda de bajos niveles de carbono.

Más y más empresas se dan cuenta que la creación de una estrategia comercial con bajos niveles de emisiones de carbono puede ser provechosa para sus resultados finales. La Coalición de Liderazgo para la Fijación del Precio del Carbono (i) se formó luego de una gran demostración de apoyo a dicha propuesta durante la Cumbre sobre el Clima de la ONU en 2014, donde 74 países y más de 1000 empresas manifestaron su respaldo a la fijación del precio del carbono. (i)

Antes de la Conferencia de París, los países están presentando públicamente sus planes nacionales para las conversaciones internacionales sobre el clima que se llevarán a cabo en esa ciudad. Estos planes se conocen como contribuciones previstas determinadas a nivel nacional (INDC, por sus siglas en inglés). Se trata de un año extraordinario de múltiples oportunidades. París debe ser el punto de partida para encauzar al mundo en una senda de la eliminación total de las emisiones netas de gases de efecto invernadero antes del fin del siglo.

Última actualización: Oct 23, 2015

Catalizar medidas relacionadas con el clima

El Grupo Banco Mundial está intensificando su trabajo en el ámbito de la mitigación, adaptación y gestión del riesgo de desastres e incorpora cada vez más un enfoque climático en sus actividades.

El Banco trabaja en cinco áreas fundamentales: la construcción de ciudades que se adapten al clima y tengan bajos niveles emisiones de carbono; el avance hacia prácticas agrícolas acertadas en relación con el clima y el fomento de paisajes forestales; el aceleramiento de la eficiencia energética y las inversiones en energías renovables; la inclusión de la energía hidroeléctrica; el apoyo a la tarea para poner fin a los subsidios a los combustibles fósiles, y el desarrollo de mecanismos de fijación de los precios del carbono con el fin de corregir los precios de las emisiones.

Conforme al mandato de la Asociación Internacional de Fomento (AIF), el fondo del Banco para los más pobres, los marcos de alianzas con los países están incorporando consideraciones sobre el clima y el riesgo de desastres y las nuevas operaciones de la Asociación se analizan (i) ahora en función de los riesgos de corto y largo plazo en materia de desastres y cambio climático, y se integran las medidas de capacidad de adaptación, según corresponda.

El Banco elaboró un conjunto de herramientas para analizar los proyectos y las inversiones en función de sus riesgos climáticos y de desastres, (i) y está trabajando en el desarrollo de un indicador sobre la capacidad de adaptación.

A través del Fondo Mundial para la Reducción de los Desastres y la Recuperación (GFDRR, por sus siglas en inglés), (i) el Banco Mundial ayuda a los países en desarrollo a reducir su vulnerabilidad ante los peligros naturales y adaptarse al cambio climático incorporando la reducción del riesgo de desastres y la adaptación al cambio climático en las estrategias de desarrollo de los países.

El Grupo Banco Mundial ha puesto en práctica métodos innovadores para movilizar fondos adicionales en esta área gracias a la labor conjunta con sus asociados. Esto incluye el Fondo Catalizador sobre el Clima de la Corporación Financiera Internacional (IFC), (i) que promueve inversiones a largo plazo, y los fondos de inversión en el clima (i) por un monto de USD 8000 millones, que fueron diseñados para brindar financiamiento ampliado a través de los bancos multilaterales de desarrollo, con el fin de iniciar cambios transformadores en favor de un desarrollo con bajos niveles de emisiones de carbono y capacidad de adaptación al clima.

El Banco Mundial es el depositario de 18 fondos e iniciativas de financiamiento del carbono (i) que han dado respaldo a más de 145 proyectos en 75 países clientes. (i) Desde el año 2000, estos han logrado reducir el equivalente de 196 millones de toneladas de emisiones de dióxido de carbono mediante los proyectos que respaldan.

En 2005, IFC comenzó a hacer un seguimiento de los componentes acertados en relación con el clima en sus inversiones y servicios de asesoría. Desde entonces, la Corporación ha aportado alrededor de USD 13 000 millones en financiamiento a largo plazo para energías renovables, eficiencia energética, agricultura sostenible, edificios ecológicos y adaptación del sector privado al cambio climático.

Además, la Tesorería del Banco Mundial (i) e IFC (PDF, en inglés) se encuentran entre los principales emisores mundiales de bonos verdes que apoyan proyectos relacionados con el clima, tales como el aumento de la eficiencia energética y el desarrollo de energías renovables. La Tesorería del Banco Mundial ha emitido bonos por más de USD 8500 millones en 18 monedas, mientras que en el ejercicio de 2015, IFC emitió 18 bonos verdes por un monto acumulado de USD 352 millones, con lo cual la emisión total de bonos verdes de la institución llega a USD 3800 millones.

El Portal de conocimientos sobre crecimiento verde, (i) la Plataforma para la planificación acertada en relación con el clima (i) y el Programa de preparación del mercado (i) ofrecen a los países información, estudios analíticos y herramientas de vanguardia sobre el cambio climático.

Última actualización: Oct 23, 2015

Algunos ejemplos del trabajo del Grupo Banco Mundial son:

En Kenya, ayuda a 60 000 pequeños agricultores (i) a obtener créditos de carbono a cambio del uso de mejores prácticas agrícolas de gestión de la tierra, como la rehabilitación de terrenos, la protección del suelo con residuos orgánicos y la labranza menos intensiva, las que atrapan el dióxido de carbono en el suelo. El proyecto es el primero en su tipo y ya ha logrado aumentar el rendimiento de las cosechas hasta en un 20 %. Los créditos de carbono representan una reducción de 24 788 toneladas métricas de CO2, el equivalente a las emisiones anuales de 5164 vehículos.

En Kazajstán, respalda el Proyecto de Protección y Reforestación de los Bosques, con el fin de proteger los bosques e implementar actividades de reforestación. Ahora hay técnicos que mediante computadoras supervisan los bosques para observar las caídas de rayos, la presencia de humo o cualquier otra actividad anormal. El proyecto también ayudó a los científicos que estudian los bosques a aprender una nueva técnica de plantación de “cepellón cerrado”, que ellos esperan acelere el traspaso de los árboles pequeños desde los laboratorios a los bosques.

El Grupo Banco Mundial también intensifica sus esfuerzos por integrar la gestión del riesgo de desastres en las medidas a largo plazo con el fin de que las naciones vulnerables mejoren su capacidad de adaptación a los riesgos climáticos y de desastres. Desde su creación en 2008, el Fondo de Seguro contra Riesgos de Catástrofes para el Caribe (CCRIF, por sus siglas en inglés) (i) ha realizado pagos por USD 32 millones para cubrir las reclamaciones de ocho países afectados por desastres naturales; todos los desembolsos se hicieron en un plazo de tres semanas desde que sucedió el evento catastrófico. En el terremoto de 2010 que afectó a Haití, el CCRIF fue la primera institución capaz de movilizar fondos de emergencia dentro de las primeras dos semanas de ocurrido el desastre.

Sobre la base de dichos logros, el Fondo contra Riesgos de Catástrofe para el Pacífico (i) fue creado en 2013 con el fin de proporcionar herramientas de evaluación del riesgo de desastres así como aplicaciones técnicas y financieras prácticas destinadas a reducir y mitigar la vulnerabilidad de los países ante los desastres naturales. La primera transacción de seguros en mercados de capitales que cubren riesgos de tsunamis ayuda ahora a cinco países insulares del Pacífico a obtener seguros contra desastres naturales.

Todos los años se producen inundaciones en Yakarta, especialmente durante la temporada de lluvias entre noviembre y marzo, y la gravedad de estas ha aumentado en los últimos años. El Proyecto de Mitigación Urgente de las Inundaciones en Yakarta ayudará a restaurar 67,5 kilómetros de 11 secciones fundamentales de canales y 65 hectáreas de cuatro cuencas de retención para ayudar a recuperar sus capacidades operativas, y de este modo apoya al Gobierno a abordar prioridades en materia de gestión de las inundaciones que necesitan atención inmediata.

Dada la alta dependencia de la industria pesquera de Yemen de los ecosistemas marinos frágiles y la grave escasez de agua dulce para fines agrícolas, el Programa Piloto del Proyecto para la Capacidad de Adaptación al Clima en Yemen apoya inversiones para integrar y mejorar la planificación y las acciones en materia de adaptación al clima. La iniciativa busca reducir la vulnerabilidad de las poblaciones costeras e incorporar la planificación de la capacidad de resiliencia y adaptación al clima en los sectores del agua y la agricultura.

IFC (i) es una entidad líder en el financiamiento mundial de energías renovables, como la energía solar y eólica, en los países en desarrollo. La Corporación ha ofrecido cofinanciamiento para generar más de 2700 megavatios de energía eólica, más de 1200 megavatios de energía solar y cerca de 6000 megavatios de energía hidroeléctrica en China, India, Pakistán, Jordania, Sudáfrica, Chile y México. Las energías renovables representan de manera sistemática dos terceras partes de las inversiones directas en energía que realiza IFC (sin incluir sus inversiones a través de intermediarios financieros), y superaron el 70 % en el ejercicio de 2015.

Última actualización: Oct 23, 2015


Adaptación y resilencia

¿Qué significa el cambio climático para África y Asia?

Infografía sobre los extremos climáticos, impactos regionales y adaptación.





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