Cambio climático: Panorama general

El cambio climático constituye una amenaza fundamental para el desarrollo en el transcurso de nuestra vida. Si no se enfrenta, no se podrá poner fin a la pobreza. Mientras más pronto se actúe, más probabilidades habrá de que el costo de abordarlo sea menor.

El Grupo Banco Mundial ve con preocupación que, de no adoptarse medidas audaces ahora, el calentamiento del planeta puede hacer que la prosperidad sea inalcanzable para millones de personas y provocar el retroceso de décadas de avances en materia de desarrollo.

Este es el año para sentar las bases de un nuevo acuerdo mundial sobre el clima que se espera surja de las conversaciones internacionales a realizarse en diciembre de 2015 en París. El nuevo acuerdo de París debe poner el acento tanto en la transformación económica como en las metas de emisiones de carbono. La buena noticia es que la acción sobre el clima no requiere hacer sacrificios económicos. La aplicación de políticas acertadas puede arrojar como resultado beneficios económicos, sanitarios y climáticos, tal y como lo ilustra el informe Adding up the Benefits (Sumar los beneficios).

A medida que los riesgos se hacen cada vez más patentes para los Gobiernos y las empresas, se realizan acciones en todos los niveles. En la Cumbre sobre el Clima de las Naciones Unidas efectuada en septiembre, más de 73 países y 1000 empresas e inversionistas manifestaron su apoyo a la fijación del precio del carbono, (i) considerándola una medida necesaria para impulsar inversiones en una economía más limpia y una base sobre la cual sustentar otras acciones relacionadas.

Se trata de un año extraordinario de múltiples oportunidades. Además del trabajo menos publicitado, todos los ojos están puestos en las principales economías a medida que estas preparan sus contribuciones previstas determinadas a nivel nacional (INDC, por sus siglas en inglés) para París y los instrumentos de políticas públicas que cada país elegirá para impulsar su propio avance hacia un crecimiento con bajo nivel de emisiones de carbono.

Hoy en día, para la ciencia es un hecho indiscutible que los humanos están provocando el calentamiento global. Catorce de los 15 años más calurosos, (i) desde que comenzó el registro hace más de 130 años, se han producido en el presente siglo (2000-2015).

La intensidad de los fenómenos climáticos extremos también ha aumentado. Ningún país, rico o pobre, está a salvo de los impactos de los desastres vinculados con el clima.

Los informes Bajemos la temperatura, preparados para el Banco Mundial por el Potsdam Institute for Climate Impact Research, ofrecen una visión panorámica de los últimos descubrimientos científicos en la materia y sostienen que estamos en una trayectoria hacia un mundo 4°C (7,2°F) (i) más cálido a fines de este siglo si no se toman medidas. Los documentos muestran una imagen clara de los peligrosos efectos que esto tendría en la agricultura, los recursos hídricos, los ecosistemas y la salud humana si los países no actúan. Si bien todas las regiones se verán afectadas, (i) aquellas en peores condiciones para adaptarse —las más pobres y vulnerables— sufrirán las mayores repercusiones. Si el mundo se calienta en solo 2°C (3,6°F) —nivel que podría alcanzarse en 20 a 30 años— podría registrarse una escasez generalizada de alimentos, olas de calor sin precedentes y tormentas más intensas. Algunos estudios indican que el aumento de 1,5°C ya es irreversible. (i)

El Grupo Banco Mundial cree que se debe evitar un planeta 4°C más cálido y que es posible hacerlo. Para ello, se requieren medidas globales inmediatas que permitan detener el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero en esta década, ayudar a los países a prepararse para un mundo 2°C más cálido y adaptarse a los cambios que no se pueden revertir. Para avanzar en esa dirección se requieren transformaciones económicas y encaminarse hacia cero emisiones netas (i) antes de fines de siglo.

Debido a ello, el Grupo Banco Mundial está intensificando su trabajo en el ámbito de la mitigación, la adaptación y la gestión del riesgo de desastres e incorpora cada vez más un enfoque climático en sus actividades.

Última actualización: Abr 16, 2015

Catalizar medidas relacionadas con el clima

El Grupo sobre cambio climático del Grupo Banco Mundial persigue cuatro objetivos básicos:

  • Incorporar los riesgos, las oportunidades y la capacidad de adaptación al clima en las estrategias de los países y los procesos internos.
  • Jugar roles clave en la arquitectura internacional del financiamiento climático para catalizar y movilizar inversiones con capacidad de adaptación y que impulsen el crecimiento con bajos niveles de carbono.
  • Establecer al Grupo Banco Mundial como un proveedor de soluciones que ofrezca las mejores herramientas, estudios analíticos y pruebas sobre el impacto del clima en todos los países clientes, particularmente los más vulnerables.
  • Continuar promocionando, impulsando y apoyando las acciones globales para evitar que el aumento de la temperatura mundial sobrepase los 2°C y eventualmente conseguir que las actividades económicas no incidan en las emisiones de carbono y así permitir el logro de los objetivos paralelos del Grupo Banco Mundial de poner fin a la pobreza y aumentar la prosperidad compartida.

Estos objetivos sustentan el trabajo del Banco en cinco áreas fundamentales: la construcción de ciudades que se adapten al clima y tengan bajos niveles de carbono; el avance hacia prácticas agrícolas acertadas en relación con el clima y el fomento de paisajes forestales; el aceleramiento de la eficiencia energética y las inversiones en energía renovable; la inclusión de la energía hidroeléctrica; el apoyo al trabajo para poner fin a los subsidios a los combustibles fósiles, y el desarrollo de la fijación de precios del carbono con el fin de corregir los precios de las emisiones.

En el ejercicio de 2014, las inversiones vinculadas con el clima del Grupo Banco Mundial aumentaron a US$11 300 millones (US$11 900 millones si se incluye el Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones [MIGA]), donde el Banco Mundial —Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento/Asociación Internacional de Fomento (BIRF/AIF)— comprometió US$8800 millones. En tanto que la Corporación Financiera Internacional (IFC), (i) —la entidad del Grupo Banco Mundial dirigida al sector privado— comprometió US$2500 millones. MIGA aportó US$600 000 millones en términos de proyectos. En conjunto, realizaron 224 proyectos de inversión en el clima en más de 77 países durante este ejercicio.

El Grupo Banco Mundial ha puesto en práctica métodos innovadores para movilizar fondos adicionales en esta área gracias a la labor conjunta con sus asociados. Esto incluye los fondos de inversión en el clima (i) por un monto de US$8000 millones, que fueron diseñados para brindar financiamiento ampliado, a través de los bancos multilaterales de desarrollo, con el fin de iniciar cambios transformadores hacia un desarrollo con bajo nivel de emisiones de carbono y capacidad de adaptación al clima.

El Banco es el depositario de 15 fondos de financiamiento del carbono (i) que han apoyado más de 145 proyectos en más de 70 países clientes. (i) Desde el año 2000, estos han logrado reducir el equivalente de 187 millones de toneladas de emisiones de dióxido de carbono mediante los proyectos que respaldan.

Por su parte, IFC apoya iniciativas en materia de energía renovable, eficiencia energética y otras soluciones acertadas en relación con el clima en los países en desarrollo. Además, ha comprometido más de US$13 000 millones en proyectos relacionados con el clima desde 2005, lo que incluye US$1000 millones en el área de la generación de energía renovable en el ejercicio de 2014.

La Tesorería del Banco Mundial (i) e IFC (i) se encuentran entre los principales emisores mundiales de bonos verdes que apoyan proyectos relacionados con el clima, tales como el aumento de la eficiencia energética y el desarrollo de energía renovable. La Tesorería del Banco Mundial ha emitido bonos por un monto de más de US$8000 millones en 18 monedas, mientras que IFC ha emitido bonos verdes por US$3700 millones, incluidas dos emisiones de referencia de US$1000 millones en 2013.

A través del Fondo Mundial para la Reducción y Recuperación de Desastres (GFDRR, por sus siglas en inglés), (i) el Banco Mundial ayuda a los países en desarrollo a reducir su vulnerabilidad ante los peligros naturales y adaptarse al cambio climático integrando la reducción del riesgo de desastres y la resiliencia en las estrategias de desarrollo de los países.

El informe de 2013 Crear resiliencia mediante la integración de los riesgos climáticos y de desastre en el proceso de desarrollo (i) señaló que las pérdidas y los daños relacionados por catástrofes naturales han ido en aumento, de un promedio anual de alrededor de US$50 000 millones en la década de 1980 a poco menos de US$200 000 millones en el último decenio y puso énfasis en la necesidad de integrar mejor la adaptación al clima en los programas de gestión del riesgo de desastres.

Un nuevo estudio del Grupo Banco Mundial realizado en 2014 determinó que las políticas gubernamentales que mejoran la eficiencia energética y el transporte público podrían aumentar el producto de la economía mundial en más de US$1,8 billones al año, y también salvar vidas, reducir pérdidas de los cultivos y enfrentar el cambio climático. El informe Adding up the Benefits (Sumar los beneficios) indica los posibles beneficios económicos, sanitarios y otros que se derivan de la intensificación de las políticas acertadas en relación con el clima, así como de los proyectos que ya están en marcha en países en desarrollo como Brasil, India y México. El documento refuerza los argumentos a favor de la necesidad de tomar medidas urgentes respecto del cambio climático.

El Portal de conocimientos sobre crecimiento verde, (i) la Plataforma para la planificación acertada en relación con el clima (i) y el Programa de preparación del mercado (i) ofrecen a los países información, estudios analíticos y herramientas de vanguardia sobre el cambio climático.

De conformidad con el mandato de la Asociación Internacional de Fomento (AIF), el fondo del Banco para los más pobres, los marcos de alianzas con los países de la AIF están incorporando consideraciones sobre el clima y el riesgo de desastres y las nuevas operaciones de la Asociación se analizan (i) ahora en función de los riesgos de desastres y del cambio climático de corto y largo plazo, y se integran las medidas de capacidad de adaptación, según corresponda.

Última actualización: Abr 16, 2015

Algunos ejemplos del trabajo del Grupo Banco Mundial son:

Con la asistencia del Grupo, el Gobierno de Nepal ha construido más de 1000 microplantas de energía hidroeléctrica desde 2007, (i) las cuales entregan energía limpia y renovable a comunidades en 52 distritos del país. Esta nueva fuente de electricidad está creando empleos y crecimiento económico en zonas rurales y empobrecidas del país.

Otro proyecto de electrificación rural ha permitido instalar en Bangladesh más de 50 000 sistemas de energía solar para uso doméstico cada mes, desde 2003. Esta iniciativa financiada por el Banco, (i) considerada el programa de energía solar residencial de mayor crecimiento en el mundo, espera conectar a 2,5 millones de personas a más tardar en 2018.

En Chile, IFC invirtió más de US$450 millones (i) en proyectos de energía hidroeléctrica, eólica y solar patrocinados por actores privados. En conjunto, han compensado 1,7 millones de toneladas de emisiones de CO2, lo que equivale aproximadamente a retirar de circulación unos 200 000 automóviles. Los proyectos incluyen el proyecto solar Amanecer, propiedad de SunEdison en el desierto de Atacama, que es la planta de energía solar fotovoltaica más grande de América Latina.

En Kenya, 60 000 pequeños agricultores (i) están obteniendo créditos de carbono por usar prácticas agrícolas mejoradas de gestión de la tierra, como rehabilitación de tierras, protección del suelo con residuos orgánicos y menos labranza, las que ayudan a atrapar el dióxido de carbono en el suelo. Ellos venden los créditos de carbono al Fondo del Biocarbono y, hasta la fecha, han obtenido ingresos por US$65 000. El proyecto es el primero en su tipo y ya ha logrado aumentar el rendimiento de las cosechas hasta en 20 %.

Otro proyecto de créditos de carbono centrado en la reforestación, (i) que se realiza en Río de Janeiro (Brasil), está ayudando a revitalizar los vecindarios y a mejorar la salud pública, además de capturar cientos de toneladas de emisiones de CO2 y generar créditos para la ciudad. El Programa de Bajas Emisiones de Carbono de Río de Janeiro, (i) lanzado por el Banco y la ciudad en Río+20 en 2012, medirá el impacto del clima y los créditos de carbono generados por la iniciativa.

El Grupo Banco Mundial también está intensificando sus esfuerzos para integrar la gestión del riesgo de desastres en las medidas a largo plazo con el fin de que las naciones vulnerables mejoren su capacidad de adaptación al clima y a los riesgos de catástrofes.

Por otra parte, el Fondo de Seguro contra Riesgos de Catástrofes para el Caribe (i) ha realizado pagos por US$32 millones desde 2008 para cubrir las reclamaciones de ocho países afectados por desastres naturales; todos los desembolsos se hicieron en un plazo de tres semanas desde que sucedió el evento catastrófico.

Del mismo modo, en 2013 se creó el Fondo contra Riesgos de Catástrofe para el Pacífico (i) dirigido a las Islas del Pacífico, con el fin de proporcionar herramientas de evaluación del riesgo de desastres y aplicaciones técnicas y financieras prácticas destinadas a reducir y mitigar la vulnerabilidad de los países ante los desastres naturales. La primera transacción de seguros en mercados de capitales que cubren riesgos de tsunamis ayuda ahora a cinco países insulares del Pacífico (Islas Cook, Islas Marshall, Samoa, Tonga y Vanuatu) a obtener seguros contra desastres naturales.

Última actualización: Abr 16, 2015


Adaptación y resilencia

¿Qué significa el cambio climático para África y Asia?

Infografía sobre los extremos climáticos, impactos regionales y adaptación.





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