Panorama general

  • El Grupo Banco Mundial (GBM) trabaja con clientes de los sectores público y privado para eliminar las desigualdades entre hombres y mujeres en todo el mundo, con el objetivo de producir un impacto duradero en la lucha contra la pobreza e impulsar el crecimiento económico sostenible en beneficio de todos. En las últimas dos décadas, se ha reducido la brecha entre hombres y mujeres en el mundo, en particular en materia de educación primaria y salud. Sin embargo, aún se producen diferencias importantes. Los principales desafíos —desde el cambio climático hasta la migración forzada, las pandemias o la crisis mundial del empleo— afectan de manera diferente a niños, niñas, hombres y mujeres debido a normas, funciones y responsabilidades de género. Algo que todavía no se reconoce lo suficiente es el hecho de que las mujeres y las niñas cumplen una función única como impulsoras del crecimiento y el progreso, y son poderosas agentes de cambio.

    Datos clave

    En los últimos 25 años se han logrado avances de desarrollo humano históricos, pero aún quedan pendientes importantes desafíos. Cada día, unas 830 mujeres mueren en el mundo a causa de complicaciones en el embarazo o en el parto. A pesar de los avances, los países en desarrollo registran el 99 % de las muertes maternas de todo el mundo, y la tasa de mortalidad materna de las regiones en desarrollo es 14 veces más alta que en las regiones desarrolladas.

    En el ámbito de la educación, solo el 23 % de los países de ingreso bajo ha logrado la paridad de género en la escuela primaria y el 15 %, en la escuela secundaria. La matrícula de niñas va en aumento, pero la asistencia y la terminación de los estudios continúan siendo un desafío, especialmente en el nivel secundario tanto para niñas como para niños, aunque por motivos diferentes.

    A nivel mundial, la participación de la mujer en la fuerza de trabajo cayó al 49 % en 2016; es más probable que las mujeres trabajen en el sector informal y que dediquen al menos el doble de tiempo que los hombres a las tareas domésticas no remuneradas y al cuidado de otras personas. Debido a que es más probable que las mujeres tengan más responsabilidades que los hombres en cuanto al cuidado de los niños, la falta de acceso a servicios de atención infantil asequibles y de calidad es un obstáculo considerable para la participación femenina en la fuerza laboral.

    Las mujeres de todos los países se enfrentan a diferencias de ingreso: los países sufren pérdidas de riqueza por valor de USD 160 billones debido a las diferencias de ingreso a lo largo de toda la vida de mujeres y hombres.

    Entre 2015 y 2017, 65 economías aplicaron 87 reformas jurídicas orientadas a una mayor igualdad de género; por ejemplo, Bulgaria, Kiribati y Polonia eliminaron todas las restricciones al empleo de mujeres, mientras que la República Democrática del Congo reformó su código de familia para permitir que las mujeres casadas firmen contratos, acepten empleos, abran cuentas bancarias y registren empresas de igual modo que los hombres casados.

    Sin embargo, las barreras económicas, estructurales, sociales y jurídicas (i) que todavía persisten a menudo frenan las oportunidades económicas de las mujeres.

    La brecha de crédito que sufren las pequeñas y medianas empresas formales que pertenecen a mujeres se estima en unos USD 300 000 millones. La brecha de género en cuanto a la tenencia de cuentas bancarias (i) en las economías en desarrollo no ha cambiado desde 2011 y se mantiene en un 9 %.

    La violencia de género —tal vez la limitación más extrema en términos de la capacidad de expresión y participación de las mujeres— sigue siendo una epidemia mundial que afecta a más de una de cada tres mujeres (i) en el transcurso de su vida.

    Asimismo, más de 2700 millones de mujeres de 104 economías no pueden, por ley, desempeñarse en trabajos específicos, mientras que 59 economías no cuentan con leyes sobre acoso sexual en el lugar de trabajo y, en 18 economías, el marido puede impedir legalmente que la esposa trabaje.

    Última actualización: Sep 28, 2018

  • La Estrategia sobre Igualdad de Género (i) del GBM se centra en intervenciones tangibles destinadas a lograr resultados concretos, identificando e implementando operaciones que reducen las brechas en materia de oportunidades y resultados entre hombres y mujeres.

    Su objetivo también es abordar las limitaciones citadas por diversas economías como impedimentos para cerrar estas brechas: la segregación ocupacional por razón de sexo, que lleva a las mujeres y a las niñas a ámbitos de trabajo y de estudio de menor remuneración y menos seguros; la falta de transporte asequible y seguro, e inversiones y priorización inapropiadas en lo que respecta a servicios de cuidado a lo largo de toda la vida, desde la primera infancia hasta la tercera edad.

    La estrategia tiene como meta ayudar a los países a que resuelvan de manera definitiva cuestiones tales como la mortalidad materna y al mismo tiempo aborden nuevos desafíos, como el envejecimiento demográfico, el cambio climático, la desaceleración del crecimiento económico y la crisis mundial del empleo. Hay cuatro esferas clave en las que los países pueden centrar las inversiones para garantizar una participación económica equitativa:

    1. reforzar el capital humano cerrando las brechas de género que aún persisten en la matrícula escolar, la asistencia a la escuela y la terminación de los estudios, así como en la salud materna;
    2. eliminar los obstáculos que impiden a las mujeres acceder a más y mejores empleos, haciendo hincapié en el transporte seguro desde y hacia el lugar de trabajo, el cuidado de los niños y los ancianos, la capacitación en habilidades específicas y la reducción de la segregación ocupacional por razón de sexo;
    3. eliminar las barreras que privan a las mujeres de la propiedad y el control de activos productivos, como las tierras y la vivienda, y mejorar el acceso al financiamiento, la tecnología y los servicios de seguros que se necesitan para que los activos sean productivos;
    4. reforzar la voz y la participación de las mujeres, con el compromiso y el apoyo de los hombres y los niños, para hacer frente a desafíos relacionados con el matrimonio infantil, la violencia de género, las normas sociales y la intervención de las mujeres en las tareas de gestión.

    La Corporación Financiera Internacional (IFC), (i) entidad miembro del GBM, ofrece servicios de inversión y asesoría que contribuyen a fomentar las oportunidades comerciales para las mujeres en el sector privado, que representan una inmensa mayoría de los empleos en las economías en desarrollo y emergentes. IFC procura aumentar el acceso de las mujeres al financiamiento y los mercados; ayudar a los clientes a mejorar las oportunidades y condiciones laborales de sus trabajadoras; apoyar la capacitación para mujeres empresarias, y mejorar la gestión institucional, lo que incluye medidas como el nombramiento de mujeres en las juntas directivas de empresas clientes.

    Última actualización: Sep 28, 2018

  • Los principales objetivos institucionales del GBM están bien encaminados y las nuevas metas centran la atención en el género y ponen mayor énfasis en el impacto y los resultados. La mayoría de las operaciones y estrategias del GBM ahora incluyen la igualdad de género en el análisis, el contenido, el seguimiento y la evaluación de su labor.

    Algunos ejemplos:

    Desplegar el potencial de las mujeres empresarias

    En alianza con 14 Gobiernos nacionales y otros bancos multilaterales de desarrollo, el GBM creó la Iniciativa de Financiamiento para Mujeres Emprendedoras (We-Fi), (i) que obtuvo más de USD 340 millones de financiamiento en forma de donaciones y, según se espera, movilizará entre USD 4 y USD 5 dólares adicionales por cada dólar de ese financiamiento. We-Fi invierte en proyectos que respaldan empresas dirigidas por mujeres, y trabaja con los Gobiernos para abordar las barreras jurídicas y regulatorias que frenan las posibilidades de las mujeres empresarias.

    Garantizar que las niñas en situaciones de conflicto reciban educación

    Canadá, la Unión Europea, Alemania, Japón, el Reino Unido y el GBM están realizando la mayor inversión (i) individual en educación para mujeres y niñas que atraviesan situaciones de conflicto y crisis. La inversión total, por valor aproximado de USD 3000 millones, tiene como objetivo dotar a las mujeres y niñas de las habilidades necesarias para los empleos del futuro; mejorar la capacitación de los docentes; elevar la calidad de los datos disponibles sobre la educación de mujeres y niñas; promover una mayor coordinación entre los asociados en tareas humanitarias y de desarrollo; respaldar métodos de educación innovadores, especialmente para los grupos vulnerables y de difícil acceso, y apoyar a los países en desarrollo en sus esfuerzos por proporcionar igualdad de oportunidades para que las niñas completen al menos 12 años de educación de calidad.

    Proporcionar financiamiento inteligente, a escala y sostenible

    En julio de 2015 se creó el Mecanismo Mundial de Financiamiento (MMF) (i) administrado por el Banco Mundial para respaldar la iniciativa Todas las mujeres, todos los niños. (i) El mecanismo ayuda a reducir las brechas de financiamiento para proyectos de salud reproductiva, materna, neonatal, infantil y adolescente a fin de brindar financiamiento inteligente, a escala y sostenible destinado a acelerar los esfuerzos para poner fin a muertes prevenibles de madres, recién nacidos, niños y adolescentes antes de 2030. El MMF proporciona un modelo de financiamiento innovador en una nueva era de desarrollo en que los países están dirigiendo estos esfuerzos y reuniendo múltiples fuentes de financiamiento de manera conjunta para apoyar prioridades nacionales para las mujeres, los niños y los adolescentes. Es un mecanismo de financiamiento fundamental para acelerar y alinear el apoyo a los planes impulsados por los países y ampliar los servicios básicos de salud, nutrición y población para todas las mujeres y los niños. Por ejemplo, en la República Democrática del Congo, (i) donde la mortalidad materna es elevada (846 muertes por cada 100 000 niños nacidos vivos), las prioridades en materia de inversión serán mejorar la calidad y el acceso equitativo a los servicios de salud reproductiva, materna, neonatal, infantil y adolescente, y fortalecer los sistemas de gestión de la salud.

     

    Crear empleos para las mujeres en Egipto

    El proyecto Promover la Innovación para el Acceso Financiero Inclusivo, (i) dotado de USD 300 millones, ha contribuido a canalizar capital de riesgo para nuevas empresas y microemprendimientos, con especial énfasis en las mujeres, los jóvenes y otros grupos marginados. Desde 2014, gracias al proyecto se han creado más de 273 000 empleos y se ha proporcionado apoyo financiero a más de 150 000 clientes, incluidas 64 000 mujeres.

    Empoderar a las niñas en Nigeria

    En junio de 2016, el Directorio del Banco Mundial aprobó un crédito de USD 100 millones adicionales de la Asociación Internacional de Fomento (AIF), el fondo del Banco Mundial para los más pobres, para el Proyecto de Inversión en Programas de Educación Pública de Nigeria. (i) El financiamiento contribuirá al regreso a la escuela de los estudiantes, en particular las niñas, en los estados del noreste (Borno, Yobe, Adamawa, Bauchi, Gombe y Taraba). Este proyecto centrado en los sistemas incentivará a los maestros calificados a retornar a las escuelas y mejorar el entorno de aprendizaje. Numerosas partes interesadas ayudarán a identificar a los niños que no asisten a la escuela, especialmente las niñas, y formularán estrategias para que vuelvan a estudiar.

    Última actualización: Sep 28, 2018




Recursos adicionales

Contactos en la oficina del país

Washington, D.C.
Amy Adkins
aadkins@worldbank.org