Panorama general

  • El Grupo Banco Mundial (GBM) trabaja con clientes de los sectores público y privado para eliminar las desigualdades entre hombres y mujeres en todo el mundo, con el objetivo de producir un impacto duradero en la lucha contra la pobreza e impulsar el crecimiento económico sostenible en beneficio de todos. En las últimas dos décadas, se ha reducido la brecha entre hombres y mujeres en el mundo, en particular en materia de educación primaria y salud. Sin embargo, aún se producen diferencias importantes. Los principales desafíos, desde el cambio climático a la migración forzada, las pandemias o la crisis mundial del empleo, afectan de manera específica a las mujeres y niñas, y a los hombres y niños. En menor grado se reconoce el hecho de que las mujeres y las niñas cumplen una función única como impulsoras del crecimiento y el progreso, y son poderosas agentes de cambio.

    Las normas y los estereotipos de género limitan las oportunidades de las mujeres y los hombres, y las niñas y los niños a través de distintas vías. La mayoría de las desigualdades basadas en normas de género han puesto históricamente a las mujeres en una situación de desventaja. Sin embargo, en ciertos ámbitos, están apareciendo diferencias de género inversas, como la mortalidad masculina en algunos países de Europa y Asia central y las tasas de deserción escolar de los varones en el Caribe y en otros lugares.

    Datos clave:

    A pesar de los avances significativos logrados en esta esfera, se estima que 130 millones de niñas en todo el mundo no van a la escuela. (i) Solo el 23 % de los países de ingreso bajo ha logrado paridad de género en la escuela primaria y el 15 %, en la escuela secundaria. Por el contrario, el 79 % de los países de ingreso mediano y de ingreso alto han alcanzado paridad en el nivel primario y el 41 %, en el nivel secundario.

    Más de un tercio de los países (i) aún deben lograr paridad de género en la escuela primaria. En más del 80 % de los países donde existen disparidades, estas afectan sobre todo a las niñas. En 2014, el 54 % de los países no había logrado paridad de género en el primer ciclo de la escuela secundaria y el 77 %, en el segundo ciclo de la escuela secundaria. Además, siguen existiendo problemas relacionados con el aprendizaje y la calidad de los servicios y, en algunas regiones, surgen diferencias de género inversas —es decir los varones están en desventaja— en la educación secundaria y terciaria.

    A nivel mundial, la participación de la mujer en la fuerza de trabajo (i) se ha estancado; de hecho se redujo del 52 % en 1990 al 49 % en 2016. Las mujeres tienen solo la mitad de probabilidades que los hombres de conseguir un empleo remunerado de tiempo completo. Aquellas que tienen un trabajo remunerado ganan hasta un tercio menos que los hombres, en parte como resultado de la segregación ocupacional por razón de sexo. Es más probable que las mujeres trabajen en empleos de baja productividad y en el sector informal, y que dediquen al menos el doble de tiempo que los hombres al trabajo doméstico no remunerado y al cuidado de otras personas. Además, contribuyen con alrededor del 58 % de tareas no remuneradas en las empresas y explotaciones agrícolas familiares.

    En todo el mundo, las mujeres están sobrerrepresentadas en los ámbitos de la educación y la salud; equitativamente representadas en las ciencias sociales, las empresas y el derecho, e insuficientemente representadas en la ingeniería, la manufactura, la construcción y las ciencias. Al igual que con la matrícula y la finalización de la escuela, estas elecciones son importantes porque se traducen en diferencias de género en el empleo, la productividad y los ingresos.

    A nivel mundial, la brecha de crédito que sufren las pequeñas y medianas empresas formales que pertenecen a mujeres se estima en USD 3000 000 millones. La brecha de género en cuanto a la propiedad de cuentas bancarias tampoco está disminuyendo: en 2011, el 47 % de las mujeres y el 54 % de los hombres tenía una cuenta; en 2014, el 58 % de las mujeres era titular de una cuenta en comparación con el 65 % de hombres, es decir una diferencia del 7 %.

    En numerosos países, las mujeres enfrentan obstáculos sociales y legales (i) que les impiden poseer o heredar bienes, abrir cuentas bancarias o acceder a préstamos por sí mismas. En 2016, en 137 países existían leyes contra la violencia doméstica en comparación con 13 países en 1995. Sin embargo, la violencia de género, tal vez la limitación más extrema en términos de la capacidad de expresión y participación, sigue siendo una epidemia mundial que afecta a más de 1 de cada 3 mujeres en el transcurso de su vida. Las mujeres también ocupan aproximadamente el doble de los escaños parlamentarios que hace 20 años, pero esta cifra solo representa alrededor del 23 % de los puestos a nivel mundial.

    Última actualización: Sep 22, 2017

  • El Grupo Banco Mundial ha empezado a implementar su Estrategia de género. (i) La nueva estrategia traza un rumbo ambicioso al enfocarse en intervenciones destinadas a lograr resultados concretos, y al identificar e implementar operaciones que reducen las brechas en materia de oportunidades y resultados entre hombres y mujeres. Su objetivo es continuar abordando las limitaciones mencionadas en diversas economías que impiden cerrar estas brechas: la segregación ocupacional por razón de sexo que provoca que las mujeres y niñas trabajen en empleos de menor remuneración y ambientes laborales y de estudio menos seguros; la falta de transporte asequible y seguro; e inversiones y priorización de los servicios de cuidado inadecuados a lo largo de toda la vida, desde la primera infancia a la tercera edad.

    La nueva estrategia tiene como objetivo aumentar la ayuda a los países para que solucionen de manera definitiva la mortalidad materna y, al mismo tiempo, aborden nuevos desafíos como el envejecimiento demográfico, el cambio climático, la desaceleración del crecimiento económico y la crisis mundial del empleo. Otorga prioridad a cuatro objetivos clave:

    1. Mejorar las dotaciones humanas a través del cuidado de la salud, la educación y programas y servicios de protección social;
    2. Eliminar los obstáculos que impiden acceder a más y mejores empleos, lo que incluye resolver las deficiencias de aptitudes y la segregación ocupacional por razón de sexo, y abordar cuestiones relativas a los cuidados no remunerados;
    3. Eliminar las barreras que privan a las mujeres de la propiedad y el control de activos físicos y financieros (las tierras, la vivienda, la tecnología y el financiamiento);
    4. Reforzar la voz y la participación de las mujeres —su capacidad de hacerse escuchar y tener control sobre aspectos clave de su propia vida—, involucrando a los hombres y a los niños en esos procesos.

    IFC, (i) miembro del Grupo Banco Mundial, ofrece servicios de inversión y asesoría que contribuyen a fomentar las oportunidades comerciales para las mujeres, que representan una inmensa mayoría de los empleos en las economías en desarrollo y emergentes. IFC tiene como objetivo aumentar el acceso de las mujeres al financiamiento y los mercados; ayudar a los clientes a mejorar las oportunidades y condiciones laborales de sus trabajadoras; apoyar la capacitación para mujeres empresarias, y mejorar la gestión de gobierno, lo que incluye medidas como el nombramiento de mujeres en juntas directivas de empresas clientes.

     

    Última actualización: Sep 22, 2017

  • Los objetivos clave del Grupo del Banco Mundial se han cumplido. Todas las estrategias de asistencia a los países revisadas en el último año incluían el componente de género, lo cual significa que el tema ha sido integrado en los análisis. Alrededor del 86 % de las estrategias fueron calificadas como altamente satisfactorias, ya que consideraron la cuestión del género en el análisis, el contenido, y el seguimiento y la evaluación de los programas.

    Algunos ejemplos:

    Transporte seguro e inteligente en Brasil

    Un préstamo de US$500 millones del GBM ha ayudado a modernizar el transporte urbano en el área metropolitana de Río de Janeiro (i) gracias a la adopción de un enfoque de vanguardia que tiene en cuenta una amplia gama de necesidades y consideraciones relativas al género. El proyecto, que moderniza y conecta la red de transporte en expansión de esa ciudad, no solo aumenta la movilidad de los trabajadores y su acceso a buenos empleos —un paso vital para salir de la pobreza—, sino que en su diseño también se tuvieron en cuenta la violencia de género y la necesidad que tienen las mujeres de acceder fácilmente a servicios jurídicos, sociales, de salud y de guardería infantil. Ahora, todas las estaciones tienen baños para mujeres y mejor iluminación para aumentar la seguridad. Varias estaciones principales también cuentan con estaciones de policía, tribunales de familia y guarderías infantiles al servicio de las mujeres, y servicios jurídicos, médicos y de orientación para aquellas personas que sufren violencia de género, así como con más de 100 quioscos que brindan información en forma electrónica sobre violencia de género y qué hacer al respecto. Según lo previsto, este proyecto que se desarrolla en uno de los estados más urbanizados y densamente poblados de Brasil beneficiará a más de 11 millones de personas.

    Apoyo a sobrevivientes de la violencia en la región de los Grandes Lagos  

    En 2014, los directores ejecutivos del GBM aprobaron donaciones financieras por un monto de US$107 millones a Burundi, Rwanda y la República Democrática del Congo para proporcionar servicios integrales de salud y orientación, asistencia jurídica y oportunidades económicas a sobrevivientes de la violencia sexual y de género. El proyecto también procura mejorar los servicios de salud para mujeres pobres y vulnerables en la región de los Grandes Lagos de África. El proyecto de emergencia sobre sobrevivientes de la violencia sexual y de género y salud de la mujer en la región de los Grandes Lagos (i) es el primer proyecto del Banco Mundial en África cuyo enfoque principal es ofrecer servicios integrales a víctimas que han sobrevivido a estos tipos de violencia. La Conferencia Internacional sobre la Región de los Grandes Lagos, organización intergubernamental integrada por 12 Estados miembros, está recibiendo apoyo para adoptar una política de respuesta a nivel regional en esta materia. Como parte del proyecto también se está ampliando el acceso a servicios sumamente necesarios de salud materna y reproductiva en la República Dominicana del Congo y Burundi. Según lo previsto, las donaciones de este proyecto, financiadas por la Asociación Internacional de Fomento, el fondo del GBM para los países más pobres, beneficiarán a más de 641 000 mujeres y niñas, la mitad de las cuales viven en la República Democrática del Congo. 

    Última actualización: Sep 08, 2015




Recursos adicionales

Contactos en la oficina del país

Washington, D.C.
Amy Adkins
aadkins@worldbank.org