Contactos en la oficina del país
Washington, D.C.

Maura K. Leary
mleary@worldbank.org

Esta página en:

Pobreza: Panorama general

La misión del Banco Mundial está tallada en piedra en la sede central en la ciudad de Washington para recordar siempre "el sueño de un mundo sin pobreza”.

Este cometido es la base de todo el trabajo analítico y financiero y el poder de convocatoria de la institución en más de 145 países clientes que luchan por poner fin a la pobreza extrema y promover la prosperidad compartida. Para saber más sobre cómo y dónde trabaja el Banco, haga clic aquí.

El mundo en desarrollo ya alcanzó la meta del primer objetivo de desarrollo del milenio (ODM) de disminuir a la mitad, antes de 2015, la tasa de pobreza registrada en 1990. El índice de pobreza extrema de ese año, de US$1,25 al día en precios de 2005, ya se había reducido en 50% en 2010, según nuevos cálculos preliminares.

De acuerdo con estas estimaciones, el 21% de la población mundial vivía con menos de US$1,25 al día, cifra inferior al 52% en 1981 y al 43% en 1990.

Esto significa que 1220 millones de personas subsistían con menos de US$1,25 diarios en 2010, en comparación con 1910 millones en 1990 y 1940 millones en 1981. Sin embargo, incluso si se mantiene el actual ritmo de avance, aún quedarán unos 1000 millones de individuos en condiciones de pobreza extrema en 2015.

El progreso ha sido más lento en las líneas de pobreza más altas. En total, 2400 millones de personas vivían con menos de US$2 al día en 2010, la línea promedio de pobreza en los países en desarrollo y otra medida común de profundas carencias. Se trata de una reducción marginal con respecto a los 2590 millones en 1981.

En algunas naciones en desarrollo se mantiene una gran brecha –o en algunos casos- esta se ha ampliado entre ricos y pobres, y entre quienes pueden o no acceder a oportunidades. Esto implica que el acceso a buena educación, atención de salud, electricidad, agua segura y otros servicios fundamentales sigue estando fuera del alcance de muchas personas que viven en economías en crecimiento.

Hay otros problemas, como crisis económicas, falta de alimentos y cambio climático, que aún amenazan los logros alcanzados en los últimos años.

Última actualización: Nov 12, 2013

En abril de 2013, el Grupo del Banco Mundial (GBM) fijó dos nuevos objetivos. El primero es reducir la tasa mundial de pobreza extrema a no más de 3% para 2030. Aunque se trata de un reto difícil, es posible superarlo y para ello es fundamental reactivar los esfuerzos en esta materia, especialmente, porque algunos países de ingreso bajo y Estados frágiles y afectados por conflicto no lograrán cumplir la meta.

El segundo objetivo es promover la prosperidad compartida de una manera sostenible. Este se mide con el aumento de los ingresos de los menos favorecidos (el 40% más pobre) en un periodo de cinco años en cada país. Esta meta muestra que la institución se centra en el bienestar de quienes están en peor situación, sin importar donde se encuentren.

El GBM está elaborando una estrategia en torno a estos nuevos objetivos para asegurar que sus proyectos y programas se focalicen en la consecución de dichos objetivos.

El actual trabajo del Banco en materia de pobreza gira en torno a los siguientes temas:

Medición de la pobreza: los esfuerzos de un país para reducir la pobreza pueden verse obstaculizados por falta de empleo, redes de protección social deficientes, infraestructura de mala calidad, baja productividad u otros problemas. El Banco se esfuerza por comprender las restricciones más importantes que enfrentan sus países clientes y por ayudar a los Gobiernos a poner en marcha políticas y programas que disminuyan la pobreza. Una parte esencial de esta labor es medir y analizar la pobreza. Los equipos de la institución trabajan en estrecha colaboración con los países para mejorar su capacidad de seguimiento del bienestar de los habitantes. Más. (i)

Desigualdad y prosperidad compartida:  aumenta la inquietud por la alta brecha de ingresos o el incremento  de esta. A pesar de los avances, las diferencias en el acceso a educación, servicios de salud, infraestructura básica y oportunidades de trabajo aún se mantienen como desafíos urgentes del desarrollo. El lugar de nacimiento, el género y los antecedentes de los padres todavía determinan las oportunidades que muchas personas tendrán en su vida. Los equipos del Banco trabajan con los países clientes para hacer un mapa de las tendencias de la inequidad y examinar de qué manera las políticas pueden nivelar la igualdad de condiciones. Más. (i)

Políticas basadas en datos: cada vez más países que recurren a los servicios del Banco desean crear un sistema de seguimiento y evaluación que vigile el buen uso de los recursos públicos y determine si las políticas están beneficiando a los pobres según lo previsto. La institución colabora con las autoridades para mejorar la disponibilidad y la calidad de la información, ambos factores cruciales para contar con políticas sólidas. Mientras tanto, sus métodos de recolección “en tiempo real” ayudan a las autoridades a responder a los desafíos a medida que estos se presentan. Más. (i)

Empleo y pobreza: más y mejores oportunidades de trabajo es la manera más eficaz para salir de la pobreza. Por este motivo, el Banco ayuda a los países a fortalecer la relación entre crecimiento económico y creación de empleo para los pobres. Más. (i)

Crisis y vulnerabilidades: los pobres son los más afectados cuando suben los precios de los alimentos, ocurre un desastre natural o se contrae la economía mundial. Los equipos del Banco investigan los efectos de los fenómenos relacionados con el cambio climático en el bienestar humano y los mecanismos y las políticas públicas que ayudan a las poblaciones vulnerables a enfrentar dichos eventos. También hacen un seguimiento a los precios internacionales y nacionales de los alimentos y su posible impacto en la pobreza. Más. (i)

Última actualización: Nov 12, 2013

Si bien la tasa de pobreza ha disminuido en todas las regiones, los avances no han sido uniformes.

Asia oriental registró la caída más drástica gracias a la reducción de la tasa de pobreza de US$1,25 al día de 77% en 1981 a 12% en 2010. En ese mismo lapso, la proporción de la población que sobrevive en condiciones de pobreza extrema en Asia meridional se redujo de 61% a 31% y, en la actualidad, es la más baja desde 1981. En África al sur del Sahara, en tanto, el mismo indicador disminuyó de 52% a 48%.

China por sí sola registra la mayor caída en la pobreza extrema en los últimos 30 años: entre 1981 y 2010, 680 millones de personas dejaron de ser pobres. En ese mismo periodo, en el mundo en desarrollo en conjunto hubo una reducción de 723 millones.

En 2010, casi tres cuartas partes de las personas en condiciones de pobreza extrema vivían en Asia meridional (507 millones) y África al sur del Sahara (414 millones). Adicionalmente, 251 millones se encontraban en Asia oriental.

Menos de 50 millones residían en América Latina y el Caribe, Oriente Medio y Norte de África, y Europa oriental y Asia central.

A continuación, se muestran algunos proyectos respaldados por el Banco que han tenido efectos positivos en los hogares y comunidades pobres en países clientes:

El análisis del impacto social y sobre la reducción de la pobreza (PSIA, por sus siglas en inglés) ayuda a los Gobiernos asociados y a otros interesados a entender las posibles consecuencias de las políticas y programas propuestos en los pobres y la desigualdad de ingresos y de oportunidades. Ejemplos de PSIA y áreas de trabajo son:

  • Un proyecto de reforma de la asistencia social en República Dominicana permitió aumentar la tasa de participación escolar entre los niños.
  • Un importante estudio sobre barreras al comercio en África (i) creó conciencia acerca de las oportunidades de comercio transfronterizo de bienes, servicios e inversiones que no se han explotado en la región.
  • Un análisis sobre la reforma al transporte de carga en Pakistán ayuda al Gobierno a encontrar maneras rentables de mejorar la eficiencia del sistema.  La parte del PSIA del estudio identifica los temas sociales y de pobreza prioritarios relacionados con la reforma.
  • Una evaluación del posible impacto del cambio de los subsidios a la energía en países de Oriente Medio.
  • Una evaluación de los programas en México destinados a proteger a los pobres de los desastres relacionados con el cambio climático, realizada para ayudar al país a adaptarse a las variaciones de los patrones climáticos.
  • Dos estudios para evaluar los impactos sociales y en la pobreza de una reforma profunda a los planes de asistencia social de Rumania ayudan al país a implementar programas más equitativos.

Economistas y expertos en materia de datos del Banco Mundial trabajaron en estrecha colaboración con la Oficina de Estadística de Bangladesh para reunir y procesar información sobre pobreza familiar a una velocidad récord en 2010. Con la ayuda de una donación de US$500 000, Bangladesh pudo utilizar una nueva tecnología de cálculo y publicación de datos sobre pobreza nacional, que permitió entregar a las autoridades y a la sociedad civil información para proceder de inmediato y ofrecer datos más amplios para hacer seguimientos con el paso del tiempo.

En América Latina y África, el Banco apoya la recopilación de datos a nivel de hogares usando teléfonos móviles. Esta  información "en tiempo real”[MIS1]  complementará los programas tradicionales de encuestas cara a cara y permitirá hacer un seguimiento de los cambios en el bienestar de las personas.  Con información al instante a mano, las autoridades podrán reaccionar más rápidamente a necesidades públicas urgentes. Además, el equipo sobre pobreza de América Latina está llevando a cabo proyectos piloto en Perú y Nicaragua, mientras que su par con sede en Nairobi trabaja en Sudán del Sur.

Varios equipos del Banco Mundial están usando métodos nuevos e innovadores para medir y analizar la desigualdad de oportunidades entre los niños del mundo (lo cual se refiere a la inequidad en el acceso a bienes y servicios básicos necesarios para triunfar en la vida; en oposición a las herramientas conocidas de desigualdad de ingresos, la que tradicionalmente es medida en términos monetarios). Este trabajo se encuentra finalizado o está en curso en América Latina, Europa, Asia central y África. Los grupos que realizan estos estudios ayudan a los países clientes a incorporar los resultados en sus análisis fiscales y en la formulación de programas sociales.

Un nuevo mapa interactivo, (i) creado por los equipos del Banco como parte del programa sobre pobreza en Afganistán, muestra por primera vez las brechas y la diversidad económica entre las provincias de este país de Asia meridional.  Este trabajo, en conjunto con un informe en profundidad acerca de la situación de la pobreza, ayuda a los encargados de formular políticas en Afganistán y a sus asociados a focalizar mejor las políticas y los programas que benefician a los pobres.

La plataforma sobre pobreza, trabajo y desigualdad ADePT (i) es una herramienta fácil de usar que ayuda a aumentar la productividad y eficiencia de los economistas cuando procesan y analizan datos económicos.  Además, permite a los usuarios producir perfiles de pobreza que muestran quiénes son los pobres, dónde viven y cuáles son las carencias que sufren. ADePt también genera indicadores sobre el mercado laboral y simula los efectos de las crisis en la pobreza y la desigualdad.

Última actualización: Nov 12, 2013

EL GRUPO DEL BANCO MUNDIAL

Encuentre aquí lo que otras entidades del Grupo del Banco Mundial están haciendo para poner fin a la pobreza.