Reseña del año 2008
Presidente Robert B. Zoellick

Introducción

Con el vertiginoso encarecimiento del petróleo y los alimentos a comienzos de 2008, el presidente del Grupo del Banco Mundial, Robert B. Zoellick, alertó que el mundo estaba entrando en una "zona de peligro", situación que amenazaba con anular los avances logrados en los últimos siete años con respecto a la superación de la pobreza.

En el verano, las crisis del petróleo y los alimentos convergieron en una crisis financiera que comenzó en los países ricos.

Al mismo tiempo, finalizaba un alza histórica de los precios de las materias primas mientras el crecimiento económico mundial disminuía y la crisis financiera se expandía al progresar el año. Al comienzo, los países en desarrollo parecían ser resistentes, pero en septiembre se comprobó que también se vieron afectados. Mientras el año llegaba a su fin, la crisis financiera se convertía en una crisis de desempleo.

El informe "Perspectivas económicas mundiales 2009", publicado en diciembre, señaló que el comercio internacional disminuyó por primera vez desde 1982. El crecimiento mundial del PIB disminuiría a 0,9% en 2009, mientras se esperaba que el crecimiento de los países en desarrollo se desacelerara a 4,5%, según pronosticaba el informe.

Con una crisis financiera cada vez mayor, el presidente Zoellick advirtió "que debemos mantener concentrada la atención en el rescate humano de los millones y millones que quedan desplazados".

"Aunque el mundo desarrollado se preocupa por la crisis financiera, muchos olvidan que en los países en desarrollo se está extendiendo rápidamente una crisis humana. Los pobres se ven obligados a vivir al borde de la supervivencia".

Crisis alimentaria

Crisis alimentaria

En los últimos dos años, entre 130 y 155 millones de personas cayeron en la extrema pobreza como consecuencia de la crisis alimentaria mundial, de la que también derivaron 44 millones de personas desnutridas.

En abril, el Banco anunció un Nuevo acuerdo para una política alimentaria mundial, que fue respaldado por 150 países. Como parte del acuerdo, el Banco creó un nuevo mecanismo de financiamiento rápido por valor de US$1.200 millones —el Programa para hacer frente a la crisis mundial de alimentos (GFRP, por sus siglas en inglés)— a fin de acelerar el suministro de ayuda a los países más necesitados.

Al 18 de diciembre de 2008, el Banco había aprobado y comenzado a desembolsar US$851 millones en el marco de este programa, para proyectos que apuntaban a la alimentación de niños y madres pobres y a la compra de fertilizante y semillas en 27 países.

El presidente Zoellick también instó a la comunidad internacional a suspender las prohibiciones a la exportación y las restricciones a la ayuda alimentaria, que estaban empeorando la crisis y afectando a los más vulnerables.

Crisis financiera

Crisis financiera

El presidente Zoellick anunció en las Reuniones Anuales que el Banco empleará “todos nuestros recursos para ayudar a los países en desarrollo a fortalecer sus economías, reforzar sus sistemas financieros, mantener el crecimiento y proteger a los grupos más vulnerables del impacto de la crisis actual”.

En diciembre, el Banco lanzó un nuevo mecanismo de financiamiento rápido dotado de US$ 2.000 millones para los países más pobres, cuyo monto se extraerá de los US$42.000 millones de la decimoquinta reposición de los recursos de la Asociación Internacional de Fomento (AIF-15). El dinero será usado para redes de protección social, infraestructura, educación y salud. El Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF), el sector de la institución que presta dinero a países de ingreso mediano, podría asumir un nuevo compromiso de hasta US$100.000 millones durante los próximos tres años. La Corporación Financiera Internacional (IFC, por sus siglas en inglés), el sector de préstamos privado del Banco, está lanzando o expandiendo cuatro iniciativas para ayudar al sector privado en los países en desarrollo.

Multilateralismo

Modernización del multilateralismo y los mercados

Es preciso replantearse la forma en que el mundo afronta sus problemas económicos en la actual crisis mundial, dijo el presidente Zoellick en un discurso previo a las Reuniones Anuales. El sistema multilateral debe modernizarse, para asegurar responsabilidades más compartidas en beneficio de la salud y eficacia de la economía mundial actual, incluyendo el cambio climático y la estabilización de los Estados frágiles y de los que salen de un conflicto.

“El G-7 no funciona. Necesitamos un grupo mejor para un momento distinto”, expresó Zoellick.

El “nuevo multilateralismo” debe asignar al desarrollo el mismo valor asignado a las finanzas internacionales, pues de otro modo el mundo continuará siendo inestable, dijo.

Cambio climático

Cambio climático

En las Reuniones Anuales se adoptó el Marco estratégico para el Grupo del Banco Mundial en cuanto al desarrollo y el cambio climático. El documento, elaborado durante más de cinco meses de consultas a 1.800 participantes de 76 países, definió la forma en que el Grupo del Banco Mundial aborda un problema que probablemente cause grandes catástrofes en los países menos responsables por el mismo.

El Banco creó también dos nuevos fondos de inversión en el clima al que 10 naciones industrializadas prometieron destinar US$6.100 millones. Estos fondos aumentarán la eficiencia energética, las tecnologías de baja emisión de carbono (como la energía eólica y solar) y pondrán a prueba nuevos enfoques para aumentar las inversiones forestales y la energía renovable, así como la resistencia al cambio climático en los países amenazados.

Energía

Energía

Para ayudar a los pobres en los países en desarrollo a sobrellevar los altos y volátiles precios de la energía, el Banco comenzó a desarrollar una nueva iniciativa energética. Ésta recibió un nuevo impulso en las Reuniones Anuales cuando el Comité para el Desarrollo, en su comunicado final (pdf) alentó “al Banco y a sus asociados a avanzar con un nuevo programa —Energía para los Pobres— que permitiría apoyar rápidamente los esfuerzos de los países por reforzar las redes de protección social para poner a los pobres a salvo de las consecuencias del aumento del gasto en combustible".

Estados frágiles

Foto: Secretaría MDRP

Estados frágiles

Los Estados frágiles constituyen "el desafío de desarrollo más difícil de nuestra era", dijo el presidente Zoellick en un discurso reciente.

Mil millones de personas viven en Estados que se desmoronan o se ven gravemente afectados por conflictos. Sus gobiernos son ineficientes o están poco dispuestos a proporcionar servicios básicos o suficiente seguridad para mejorar sus vidas, y muchos de ellos son relativamente desatendidos por la comunidad internacional y reciben escasa ayuda per cápita.

En abril, a fin de brindar asistencia a estos países, el Banco fusionó dos fondos ya existentes en el nuevo Fondo para la consolidación del Estado y la paz, y acordó asignar US$100 millones del presupuesto administrativo de la institución durante los tres próximos años.

Cerca de 20 países recibirán donaciones de una primera asignación de US$33 millones en el ejercicio de 2009.

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