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Barrios miseria: reformar ahora o pagar más tarde
Es necesario reformar las políticas vigentes para detener el incremento masivo en la cantidad de personas que viven en tugurios.

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El número de personas que viven en estos sitios podría incrementarse abrumadoramente durante los próximos 25 años, a menos que los gobiernos nacionales y locales que administran ciudades con gran cantidad de habitantes en tugurios, encaren serias reformas de sus políticas.

William Cobbett, asesor senior de Mejoras Urbanas de la Cities Alliance, opina que la creación de un mercado de tierras abierto y transparente es crucial para reducir el número de gente que vive en tugurios así como para prevenir el crecimiento futuro de los mismos.

Las últimas cifras disponibles, compiladas por UN-HABITAT en 2001, calcula que el total de habitantes de los barrios bajos es 924 millones de personas, o sea un 31,6 por ciento de la población urbana total del mundo.

La región de África al sur del Sahara posee la mayor proporción mundial de habitantes en tugurios, con el 71,9 por ciento, mientras que en Asia Central y meridional, incluida la India, el 58 por ciento de sus pobladores urbanos vive en tugurios. La cifra para Asia oriental, incluyendo China, es 34,6 por ciento.

Cobbett añadió que, considerando que el número de habitantes de las ciudades crecerá en unos dos mil millones durante los próximos 25 años, las ciudades con muchos barrios miseria enfrentan un crecimiento significativo del fenómeno a menos que adopten reformas para enfrentar el problema.

Agregó que el desafío es que las ciudades adopten un enfoque inclusivo tanto para los tugurios como para sus habitantes, y que traten de adelantarse al reto esperado.

Una de las muchas fuerzas que llevan al crecimiento de los barrios bajos es que los pobladores rurales creen que hay más oportunidades en las áreas urbanas a mediano y largo plazo en términos de empleo, acceso a la educación y servicios de salud. Aquellas ciudades que han logrado progresar lo han conseguido creando el espacio en el que pueden hacerse realidad las aspiraciones de los habitantes de barrios bajos que trabajan en la ciudad.

El Sr. Cobbett también señaló que la voluntad política se ubicaba “en el mismo cenit” en cuanto a reformar los tugurios.

En su opinión, cuando los gobiernos demuestran compromisos a largo plazo en la reducción de tugurios, sus mismos residentes aportan apoyo significativo a los programas.

Movilizar y apoyar la energía y los recursos aportados por los habitantes de los tugurios, especialmente por las mujeres, mejoró notablemente la sostenibilidad del programa, que fue un proceso de incremento gradual, consolidación y mejoras a largo plazo.

A fin de facilitar este proceso, los gobiernos necesitan proveer una visión política de largo plazo para el mejoramiento de los barrios bajos, a la que habrá que apoyar con recursos presupuestarios sostenibles y las reformas de políticas necesarias.

La Cities Alliance, una coalición de ciudades y sus socios para el desarrollo apoyada por el Banco Mundial, las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales, trabaja para mejorar sustancialmente las condiciones de vida de los 100 millones de personas que estarán viviendo en tugurios para el 2020, una de las metas de los objetivos de desarrollo del milenio. El Sr. Cobbett agregó que la Cities Alliance proveía ayuda a países y ciudades que habían demostrado su compromiso en abordar el problema de los tugurios.

A pesar de los enormes desafíos que implica reducir los tugurios, un número creciente de países está llevando a cabo programas innovadores orientados al mejoramiento de las condiciones del grupo de habitantes de tugurios.

Dijo que Brasil, en particular, era uno de los países más motivados, con una serie de programas en Rió de Janeiro y San Paulo para mejorar las condiciones de vida de los habitantes de estas casuchas, incluyendo el derecho a asegurar su derecho de ocupación.

A su vez, Sudáfrica se ha abocado a un programa muy importante, construyendo más de 1,5 millones de viviendas para los pobres desde las elecciones posteriores al Apartheid en 1994-

Chile, México, Marruecos, Túnez y Tailandia también han lanzado programas sustanciales para acotar la cantidad de habitantes de tugurios.

El Sr. Cobbett dijo que el problema de los tugurios continuaba siendo uno de los mayores inconvenientes que enfrentan las ciudades en su lucha por resolver el incremento abrumador de sus poblaciones.

Sin embargo, si este problema se enfrenta, el aumento de la urbanización tendría el potencial para disminuir los índices generales de pobreza de todo el mundo.

 

 

 

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