Tendencias en los precios mundiales
Los precios de los alimentos básicos que se transan en los mercados internacionales continuaron bajando entre octubre de 2012 y febrero de 2013 (figura 1). Los valores han estado disminuyendo durante seis meses consecutivos pero en febrero de 2013, el Índice de precios de los alimentos del Banco Mundial era inferior en solo un 9% a la máxima registrada en agosto de 2012. Esto significa que pese a bajas sostenidas, los precios internacionales de los alimentos aún son muy elevados y se mantienen cercanos a su tope histórico.

Nota: El Índice de precios de los alimentos pondera los precios de las exportaciones de
una serie de productos alimenticios básicos en el mundo en precios nominales en
US$ de 2005 = 100.
Cuadro 1. Fluctuaciones de precios de productos alimenticios
básicos esenciales
| Alimentos básicos esenciales | Octubre 2012 – Febrero 2013 (%) |
Febrero 2012 - Febrero 2013 (%) |
||
| Índices | ||||
| Alimentos | -4 | 1 | ||
| Cereales | -5 | 9 | ||
| Grasas y Aceites | -4 | 1 | ||
| Otros | -3 | -10 | ||
| Fertilizantes | -5 | -7 | ||
| Precios | ||||
| Maíz | -6 | 8 | ||
| Arroz (thai, 5%) | 1 | 5 | ||
| Trigo (duro rojo de invierno de EE. UU.) | -11 | 15 | ||
| Azúcar (mundial) | -10 | -24 | ||
| Aceite de soja | 0 | 6 | ||
| Petróleo crudo, promedio | 4 | -4 | ||
El precio de las tres categorías de alimentos más importantes bajó en los últimos meses (entre octubre de 2012 y febrero de 2013). El valor de los cereales cayó 5%, las grasas y aceites, 4%, y otros alimentos, 3% (cuadro 1). En el mismo período, el precio del trigo comercializado en los mercados internacionales disminuyó 11%, el azúcar, 10%, y el maíz, 6%. El precio del aceite de soja no varió, mientras que el del arroz Thai 5% aumentó en 1%1. Los precios internacionales de los fertilizantes cayeron 5% durante este período, en tanto que el valor del petróleo crudo subió en 4%.
Los precios mundiales de los cereales eran bastante más altos en febrero de 2013 que hace un año (cuadro 1). En ese mes, los importes del trigo excedían en 15% a los valores de febrero de 2012. En el caso del maíz, los precios superaban en 8% los de 12 meses antes y para el arroz, en 5%. No obstante, debido a disminuciones en los valores del azúcar (24%) y el aceite de soja (6%) transado internacionalmente, el Índice de precios de los alimentos del Banco registra un aumento anual de solo 1%.
La menor demanda en los mercados mundiales de cereales en dificultades y las mejores condiciones de los actuales cultivos de invierno explican que los precios internacionales de los alimentos estén bajando. Los movimientos comerciales del trigo, el maíz y el arroz disminuyeron en 2012 debido a la combinación de precios altos, menor producción y baja en las importaciones de cereales de parte de compradores claves.2. No obstante, la caída brusca en la utilización mundial del trigo para forraje3 y del maíz para la producción de etanol en Estados Unidos impidió un gran aumento del uso de cereales a nivel mundial. Por otra parte, recientemente se han reportado condiciones climáticas favorables en la Unión Europea, los países del Mar Negro (salvo en las zonas meridionales de la Federación de Rusia), China e India. Este contexto se contrapone con las circunstancias menos propicias en Estados Unidos, donde una persistente y grave sequía afecta las planicies sureñas4 . Es probable que el escenario favorable previsto para los grandes exportadores de maíz de América del Sur —y de Sudáfrica— se traduzca en una oferta abundante para lo que resta de 2013. En el caso del arroz, las circunstancias son propicias para los productores más importantes de Asia oriental y meridional y para otros del hemisferio sur5. Por todos estos motivos, la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) y el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) recientemente revisaron al alza sus previsiones de la producción mundial de cereales durante el período 2012-13, si bien ésta aún se mantiene un 3% por debajo de los niveles de 2011-126.
No obstante, los precios internacionales todavía son particularmente vulnerables a diversas incertidumbres7 . Las reservas mundiales de cereales disminuyeron en 3% en 2012, en particular debido a la caída en las reservas de trigo (9%) y de cereales secundarios (casi 6%). La relación entre reservas y uso a nivel mundial también se redujo con respecto a la temporada anterior, de 22,0% a 20,6% para todos los cereales, aunque las condiciones son más ajustadas en las existencias de cereales secundarios que en las del trigo8. El coeficiente entre reservas y desaparición de los principales exportadores (medida que compara las existencias de cereales frente al uso y exportación del país) disminuyó aún más: 16,4% para todos los cereales, 13,2% para el trigo y 8,1% para los cereales secundarios (nuevamente como reflejo de las condiciones más difíciles que enfrentan los cereales secundarios)9. Por el contrario, las existencias mundiales de arroz siguen siendo mucho más estables.
Los últimos pronósticos meteorológicos mejoraron en Brasil, pero aún es demasiado temprano para anticipar de manera concluyente las próximas cosechas. Dada la persistente sequía que afecta a Estados Unidos y la falta de lluvias en Argentina, Sudáfrica y Australia, hay dudas respecto de los suministros en los próximos meses10. En el caso del arroz, la reducción de las existencias acumuladas en Tailandia –estimadas en 12 millones de toneladas, lo que equivale a un tercio de todo el arroz que se comercializa en el mundo– para canalizarlas hacia los mercados internacionales podría tener efectos desestabilizadores11. Por el lado de la demanda, la anunciada mayor dependencia de China de los cereales importados (especialmente del maíz) augura una creciente competencia en los mercados internacionales12 at en un momento en que otros grandes importadores –México, Indonesia, República de Corea y Turquía– también aumentan sus necesidades13.
Los precios del petróleo han estado en alza por tres meses consecutivos y, en febrero de este año, superaban los US$107 por barril. Como se indica en la Alerta sobre precios de los alimentos (FPW) de noviembre de 2012, estos incrementos no se han traducido en alzas en el precio de los fertilizantes14. Sin embargo, en febrero de 2013 el valor del petróleo crudo registró su punto más alto desde abril de 2012. Otros factores que generan incertidumbre son las crecientes dificultades que enfrenta Estados Unidos para cumplir con los volúmenes de biocombustible acordados en los mandatos renovados sobre estándares para combustibles renovables (RFS, por sus siglas en inglés ). Estos volúmenes obligatorios aumentaron marcadamente, de 16.550 millones de galones en 2013 a 20.500 millones en 2015, en un momento de altos precios del maíz y menor producción en Estados Unidos luego de la sequía del verano anterior15. Todos estos factores16 apuntan a la necesidad de vigilar permanentemente los precios de los alimentos que se transan a nivel internacional.
Tendencias de precios a nivel nacional
En la mayoría de las regiones, los precios nacionales de los cereales reflejan los patrones estacionales esperados. La estabilidad o disminución de los precios de los alimentos básicos en África occidental y oriental se explica por la mayor disponibilidad de alimentos como resultado de las cosechas en curso o recién finalizadas. En cambio, estas cifras han seguido en alza en África meridional en su temporada de escasez. En América Central y el Caribe, los precios también siguen sus tendencias estacionales, con aumentos en el maíz, disminuciones en los frijoles y alzas en el arroz importado debido a la depreciación de algunas monedas locales17. En los países importadores de trigo de Asia central, los precios se estabilizaron a niveles muy elevados a consecuencia de los altos valores de exportación que alcanzaron dentro de la región. En Asia oriental y meridional, los importadores enfrentan precios del arroz estables o en baja debido a la abundancia de las exportaciones18. Además de estas influencias estacionales esperadas, numerosos factores internos influyeron también en los precios locales. Tales factores incluyen ya sea la depreciación o la apreciación de la moneda local; la eliminación de los subsidios a los combustibles; la puesta en marcha de programas públicos de apoyo a los insumos; la acumulación de reservas del sector público o, al contrario, la liberación de reservas estratégicas de alimentos; trastornos comerciales debido a conflictos o creciente inseguridad; aumento en los costos del transporte; incremento en los suministros humanitarios; y condiciones meteorológicas imprevisibles.
| Variaciones de precios trimestrales: Octubre 2012 – Febrero 2013 | |||
| Trigo | % de variación | Maíz | % de variación |
| Belarús, Minsk, trigo (harina), al detalle, rublo bielorruso /kg | 17 | Malawi, Lilongwe, al detalle, kwacha/kg | 43 |
| India, Mumbai, al detalle, rupia india/kg | 14 | Zambia, promedio nacional, blanco, al detalle, US$/kg | 32 |
| Pakistán, Karachi, al detalle, rupia pakistaní/kg | 13 | Ecuador, Quito, amarillo, al por mayor, US$/kg | 21 |
| Brasil, promedio nacional, al por mayor, real brasileño/local | 13 | Nicaragua, promedio nacional, blanco, al por mayor, córdoba de oro/kg | 20 |
| Bolivia, La Paz, pelado, al por mayor, boliviano/local | 11 | Uganda, Kampala, al por mayor, US$/ton | 19 |
| República de Moldova, Chisinau, al detalle, leu moldavo /kg | 10 | Honduras, San Pedro Sula, blanco, al por mayor, US$/kg | 15 |
| Ucrania, promedio nacional, tercera clase, EXW procesado, al por mayor, hryvnia/ton | 9 | Etiopía, Addis Abeba, al por mayor, birr etíope /local | -8 |
| Sudáfrica, Randfontein, al por mayor, rand/ton | -2 | Sudáfrica, blanco, al por mayor, rand/ton | -14 |
| Ecuador, Quito, trigo (harina), al por mayor, US$/kg | -3 | Kenya, Nairobi, al por mayor, US$/ton | -19 |
| Etiopía, Addis Abeba, blanco, al por mayor, birr etíope/local | -7 | Somalia, Baidoa, blanco, al detalle, chelín somalí/kg | -44 |
| Arroz | % de variación |
Sorgo | % de variación |
| India, Chennai, al detalle, rupia india/kg | 10 | Sudán, Kadugli, sorgo (feterita), al por mayor, libra sudanesa/local | 32 |
| Myanmar, Ramgún, Arroz (emata manawthukha) FQ, al por mayor, kyat/kg | 9 | Níger, Maradi, local, al por mayor, franco CFA/local | 22 |
| Níger, Niamey, arroz (importado), al por mayor, franco CFA/local | 8 | Burkina Faso, Uagadugú, local, al por mayor, franco CFA/local | -9 |
| Mozambique, Maxixe, al detalle, metical/kg | 7 | Etiopía, Addis Abeba, blanco, al por mayor, birr etíope/local | -17 |
| Malawi, Liwonde, al detalle, kwacha malauí/kg | 7 | Somalia, Baidoa, rojo, al detalle, chelín somalí/kg | -53 |
| Bangladesh, Daca, arroz (grueso), al detalle, taka/kg | 7 | ||
| Somalia, Mogadiscio, arroz (importado), al detalle, chelín somalí/kg | -6 | ||
| Perú, Lima, arroz blanqueado superior, al detalle, nuevo sol/kg | -6 | ||
| Malí, Bamako, local, al por mayor, franco CFA/local | -12 | ||
| Rwanda, Kigali, al por mayor, US$/ton | -16 | ||
| Variaciones de precios anuales: Febrero 2012 – Febrero 2013 | |||
| Trigo | % de variación | Maíz | % de variación |
| Belarús, Minsk, trigo (harina), al detalle, rublo bielorruso /kg | 46 | Federación de Rusia, promedio nacional, licitación, EXW, al por mayor, rublo ruso /ton | 75 |
| Brasil, promedio nacional, al por mayor, real brasileño/local | 45 | Malawi, Liwonde, al detalle, kwacha malauí/kg | 47 |
| Moldova, República de, Chisinau, al detalle, leu moldavo /kg | 43 | Haití, Puerto Príncipe, local, al detalle, gourde/local | 42 |
| India, Mumbai, al detalle, rupia india/kg | 33 | Zambia, promedio nacional, blanco, al detalle, US$/kg | 32 |
| Afganistán, Kabul, trigo (harina), al detalle, afganí/kg | 33 | Somalia, Borama, blanco, al detalle, chelín somalí/kg | 29 |
| Sudán, Jartum, al por mayor, libra sudanesa/local | 32 | Sudáfrica, Randfontein, amarillo, al por mayor, rand/ton | -13 |
| Ucrania, promedio nacional, tercera clase, EXW procesado, al por mayor, hryvnia/ton | 31 | México, Ciudad de México, blanco, al por mayor, peso mexicano /kg | -13 |
| Bolivia, La Paz, pelado, al por mayor, boliviano/local | -3 | Kenya, Kisumu, al por mayor, US$/ton | -23 |
| Arroz | % de variación |
Sorgo | % de variación |
| India, Chennai, al detalle, rupia india/kg | 55 | Sudán, Puerro Sudán, sorgo (feterita), al por mayor, libra sudanesa/local | 31 |
| México, Ciudad de México, arroz (morelos), al por mayor, peso mexicano peso/kg | 40 | Níger, Niamey, local, al por mayor, franco CFA/local | 26 |
| Brasil, promedio nacional, arroz (paddy), al por mayor, real brasileño/local | 30 | Etiopía, Addis Abeba, red, al por mayor, birr etíope/local | 13 |
| Malawi, Lilongwe, al detalle, kwacha/kg | 29 | Haití, Puerto Príncipe, al detalle, gourde/local | 11 |
| Myanmar, Rangún, arroz (emata manawthukha FQ), al por mayor, kyat/kg | 26 | Guatemala, Ciudad de Guatemala, maíz, blanco, al por mayor, US$/kg | -15 |
| Ecuador, Quito, grano largo, al por mayor, US$/kg | 13 | Somalia, Mogadiscio, rojo, al detalle, chelín somalí/kg | -15 |
| Mali, Bamako, local, al por mayor, franco CFA/local | -12 | Mali, Bamako, local, al por mayor, franco CFA/local | -20 |
| Níger, Agadez, arroz (importado), al por mayor, franco CFA/local | -14 | ||
| Uganda, Kampala, al por mayor, US$/ton | -17 | ||
| Somalia, Mogadiscio, arroz (importado), al detalle, chelín somalí/kg | -33 | ||
Entre octubre de 2012 y febrero de 2013, la mayor alza en el precio del trigo (cuadro 2) ocurrió en los mercados supervisados de Belarús (17%), Moldova (10%) y Ucrania (promedio nacional de 9%) en Europa oriental debido a la disminución de suministros y, en el caso de Belarús, a una alta inflación y la relajación de los controles de precios de los alimentos19. También hubo fuertes aumentos en los países de América del Sur que dependen de las exportaciones argentinas, como Brasil (promedio nacional de 13%) y Bolivia (La Paz, 11%)20. El alza en los precios del trigo en algunos mercados controlados, como Pakistán (Karachi, 14%) e India (Mumbai, 15%), refleja las grandes adquisiciones del sector público y la fuerte demanda exportadora. En cambio, las bajas de precio en el trigo se limitaron a cifras de un solo dígito en algunos mercados estudiados en Etiopía y Sudáfrica, en ambos a causa de la adecuada oferta, y en Ecuador, en parte debido a la reciente imposición de controles de precios21. Los precios internos del maíz mostraron variaciones más marcadas, con alzas de 43% en los mercados analizados en Malawi (Lilongwe) debido a déficits de producción, fuerte demanda por exportaciones de los países vecinos y depreciación de la moneda22, y en Zambia (promedio nacional de aumento de 23%), principalmente motivadas por factores estacionales. En algunos mercados se observaron fuertes aumentos entre 15% y 20%, como en Uganda, debido al incremento de las importaciones y las adquisiciones públicas, y en Honduras y Nicaragua, a causa de factores estacionales23. La baja en los precios del maíz llegó hasta 44% en los mercados de las principales zonas de producción de Somalia y en aquellos analizados en Kenya, Sudáfrica y Etiopía, siempre como reflejo de la mayor oferta24. En el mismo período, los precios del arroz registraron un alza de 10% en ciertos mercados de India y entre 7% y 9% en algunos mercados que se estudian de Bangladesh, Malawi, Mozambique, Níger y Myanmar. Estos aumentos en los precios internos son el resultado del alza en los valores de exportación, adquisiciones públicas y costos del combustible y el transporte. Las mayores caídas en el precio del arroz se observaron en las capitales de Malí (12%) y Rwanda (16%), como consecuencia de la abundante oferta.
Las variaciones en los precios nacionales durante febrero de 2012 y febrero de 2013 muestran el rango usualmente amplio en los precios anuales, con fuertes aumentos en los cereales claves. En febrero de 2013, el precio del trigo era 46% más alto que hace 12 meses en Belarús, 45% en Brasil y 43% en Moldova. Se observaron alzas anuales superiores a 30% en los mercados de India, Afganistán, Sudán y Ucrania25. Entre los mercados para los cuales se disponía de información, solo en la capital de Bolivia se informa una caída en el precio interno del trigo (3%)26. Hubo fuertes alzas en los precios anuales del maíz en Rusia (promedio nacional de 75%) y en algunos de los mercados analizados de Malawi (47%); en Haití (42%), a causa del aumento en los precios de importación desde Estados Unidos y una fuerte contracción en la producción interna en 2012; en Zambia (32%), debido a los programas de adquisición, la fuerte demanda por exportaciones y la depreciación; y en Somalia (22%) como resultado de la interrupción de los suministros y la permanente apreciación del chelín somalí27. El precio del maíz registró una fuerte caída el año pasado en algunos mercados analizados, como Sudáfrica, México y Kenya, debido a la mayor producción. El precio del arroz aumentó 55% en algunos mercados internos de India durante los últimos 12 meses a causa del aumento en los volúmenes adquiridos, exportaciones sostenidas e incremento permanente en el precio de los combustibles. También se observaron fuertes alzas en algunos mercados de México (40%) y Brasil (promedio nacional de 30%) relacionadas con la mayor demanda de arroz de alta calidad proveniente de Tailandia y Estados Unidos28. Por otra parte, el precio anual del arroz disminuyó 33% en los mercados estudiados de Somalia, en parte a causa de la apreciación de la moneda local, seguido por otras caídas de precios de entre 12% y 17% en Uganda, Níger y Malí.
Altos precios de los alimentos y la epidemia de obesidad
y obesidad (%)

Fuente: FAO, para la prevalencia de la desnutrición; G. Stevens, G. Singh, G. Danaei, et al., "National, Regional and Global Trends in Adult Overweight and Obesity Prevalences," Population Health Metrics 10 (22): 1–16 (2012).
Notas: Para la desnutrición, en este gráfico los datos de 1990 son los mismos informados por FAO para el período 1990-92|; en 2002, los informados para 2000-2002; y en 2008, los informados para 2008-10. Según la definición de la FAO, la prevalencia de la desnutrición o el hambre crónica es la situación de aquellas personas cuya ingesta regular de alimentos aporta menos que las necesidades mínimas de energía. La necesidad promedio mínima de un individuo es de alrededor de 1.800 kcal por día FAO [2013] Portal del Hambre).
Gráfico 3. Obesidad proyectada en una selección de áreas

Fuente: T. Kelly, W. Yang, C. Chen, et al., , "Global Burden of Obesity in 2005 and Projections to 2030," International Journal of Obesity 32: 1431–37 (2008).
Nota: ALC: América Latina y el Caribe; SSA: África al sur del Sahara
El sobrepeso y la obesidad son una epidemia global incluso en un mundo donde los precios de los alimentos son caros y volátiles. En efecto, la prevalencia y el número de personas afectadas por estos problemas han aumentado en las últimas tres décadas durante períodos de precios internacionales altos y bajos. De manera que a medida que un problema de malnutrición disminuye –la desnutrición– aumentan rápidamente otros dos: el sobrepeso y la obesidad (figura 2). En 2008, la cifra de adultos con sobrepeso era de 1.460 millones, de los cuales 508 millones eran obesos29. Incluso las proyecciones más conservadoras predicen cantidades realmente impactantes para el futuro si se mantienen las tendencias actuales: 2.160 millones de adultos con sobrepeso y 1.120 millones de obesos en 203030. Y tales alzas pueden esperarse en todas las regiones e incluso en países como China e India (figura 3).
Cuando los precios de los alimentos son altos y, podría decirse, cada vez más volátiles, las calorías menos sanas tienden a ser más baratas que las saludables. Esto es lo que sucede con la comida chatarra en el mundo desarrollado, pero también con sucedáneos menos nutritivos en los hogares pobres de los países en desarrollo que deben enfrentar recurrentes crisis alimentarias (y de otro tipo). De hecho, el sobrepeso no es una epidemia que afecte solo a las naciones ricas. La mitad de las personas con esta condición vive en nueve países, entre ellos Estados Unidos y Alemania, pero también en China, India, Rusia, Brasil, México, Indonesia y Turquía. Las regiones con la mayor prevalencia de obesidad –sobre el 25% de la población adulta– incluyen el Oriente Medio y Norte de África, América Central y del Sur y la zona meridional de África al sur del Sahara31.
A la fecha, las políticas públicas solo han abordado parte de esta epidemia. Las respuestas han ido desde hacer nada hasta castigar a las personas con sobrepeso, como por ejemplo en Japón, donde se aplican multas a los empleadores cuando los trabajadores superan ciertas medidas corporales. Otros intentos para dirigir a los consumidores hacia comidas más sanas incluyen impuestos, prohibiciones explícitas o leyes que restringen ciertos alimentos e ingredientes, junto con normas claras para sus etiquetas y campañas de concientización. Sin embargo, no está claro que la reducción de la obesidad sea una de las principales prioridades de las políticas a nivel mundial. En este contexto, las actuales discusiones multilaterales sobre los objetivos de desarrollo del milenio (ODM) posteriores a 2015 (junto con la reunión de alto nivel de las Naciones Unidas (NU) sobre prevención y control de enfermedades no contagiosas32) constituyen una oportunidad sin precedentes para integrar la lucha colectiva nacional y mundial contra todas las formas de malnutrición, desde la atrofia del crecimiento hasta la obesidad. No obstante, dicha acción integral y colectiva es un verdadero desafío: debe ayudar a impedir el aumento de esta carga doble —o incluso triple, si se considera la deficiencia de micronutrientes— a medida que el mundo se vuelve más próspero (recuadro 1).
Recuadro 1. Factores socioeconómicos de la obesidad
El sobrepeso y la obesidad son los principales factores de riesgo de causar diabetes, enfermedades cardiovasculares, hipertensión y otras afecciones que, en última instancia, están asociadas con la muerte prematura. Un reciente mega estudio publicado en The Lanceta confirma que un índice de masa corporal (IMC) alto es un importante factor de riesgo global asociado con la muerte y la discapacidad . El sobrepeso y la obesidad tienen considerables costos económicos que surgen generados por el aumento de los gastos médicos, ausentismo, baja productividad laboral, mal rendimiento escolar e incluso crecientes costos de transporte. En Estados Unidos, se estima que los costos en salud que resultan solo de enfermedades relacionadas con la obesidad alcanzan los US$190.000 millones al año.
Factores tan diversos como la cultura, los estilos de vida modernos, la publicidad y el desarrollo del sistema metabólico de un individuo en las primeras etapas de la vida cumplen un papel a la hora de explicar estas tendenciasb.Y también lo hace la pobreza, cuya relación con la mala salud es de larga data en los países de ingresos altos. No obstante, pruebas recientes muestran que tanto las personas acomodadas como los pobres de los países de menores ingresos pueden tener una alta prevalencia de individuos con sobrepeso. En cualquier caso, existen diferencias socioeconómicas marcadas en la incidencia del fenómeno dentro de las nacionesc y entre ellas (figura). También hay datos que apuntan a un aumento rápido del IMC con ingresos per cápita de hasta US$5.000, que alcanza su nivel máximo entre US$12.500 y US$17.000, para finalmente disminuird pasado ese nivel d.
Fuente: J. Jones-Smith, P. Gordon-Larsen, A. Siddiqi y B. Popkin, "Cross-National Comparisons of Time Trends in Overweight Inequality by Socioeconomic Status among Women Using Repeated Cross-Sectional Surveys from 37 Developing Countries, 1989-2007," American Journal of Epidemiology 173 (6): 667-75 (2011).
a. C. Murray et al., "GBD 2010: Design, Definitions, and Metric," The Lancet 380 (9859): 2063-2066 (2012). El índice de masa corporal es el coeficiente entre el peso corporal en kilogramos y el cuadrado de la estatura en metros. Se habla de sobrepeso cuando el IMC es entre 25 y 29,9, y de obesidad cuando el IMC es de 30 o más.
b. Hay influencias ambientales, conductuales, fisiológicas y genéticas que ayudan a explicar el sobrepeso y la obesidad. Entre estas se incluyen factores culturales, por ejemplo, la aceptación social de la obesidad como señal de prosperidad; estilos de vida modernos con cada vez menos tiempo para practicar ejercicios físicos; influencia de la publicidad; y programación metabólica, es decir, el vínculo entre las fases fetales y la primera infancia y el posterior desarrollo de la obesidad en la vida adulta. En particular, se ha demostrado que existe una estrecha relación entre bajo peso al nacer y desnutrición materna y mayor riesgo de sufrir hipertensión, obesidad y diabetes tipo 2 (M. Vickers, "Developmental Programming of the Metabolic Syndrome-Critical Windows for Intervention," World Journal of Diabetes 2 (9): 137-48 [2011]; D. J. P. Barker, "Fetal Origins of Coronary Heart Disease," British Medical Journal 311: 171-74 [1995]).
c. J. Jones-Smith et al., "Cross-National Comparisons of Time Trends."
d. La disminución ocurre en especial entre las mujeres de países más ricos. Un aspecto interesante es que el aumento del IMC está inversamente relacionado con la proporción del gasto en alimentos de una familia y la proporción de la población urbana (M. Ezzati, S. Vander Hoorn, C. M. Lawes, et al., "Rethinking the 'Diseases of Affluence' Paradigm: Global Patterns of Nutritional Risks in Relation to Economic Development," PLOS Medicine 2 (5): 404-12 [2005]).

