Panorama general

  • El agua es un elemento que está presente en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y los conecta. Abordar la crisis del agua y del saneamiento es una de las cuestiones más urgentes que debe afrontar la comunidad internacional.

    Es una crisis por “exceso”, por “demasiada contaminación” y por “escasez”. Una crisis por “exceso”, porque los efectos devastadores de las inundaciones —agravados por el cambio climático—, afectan primero y de la peor manera a las personas pobres. Una crisis por “demasiada contaminación”, porque es elevadísimo el volumen de aguas servidas que no se recolecta o somete a tratamiento. Y una crisis por “escasez”, porque en todo el mundo hay actualmente 2100 millones de personas que no tienen acceso confiable a servicios de agua potable gestionados de manera segura, y 4500 millones que carecen de servicios de saneamiento administrados de igual forma. Al mismo tiempo, la escasez de agua podría costar a algunas regiones hasta el 6 % de su producto interno bruto (PIB), impulsar la migración y, en situaciones extremas, desencadenar conflictos civiles. Se prevé que el cambio climático aumentará estos riesgos, además de poner una mayor presión en el abastecimiento de agua.

    El agua es fundamental para el desarrollo económico y social. Específicamente, es esencial para mantener la salud, cultivar alimentos, generar energía, proteger el medio ambiente y crear empleos. La disponibilidad y la gestión del agua influyen en la asistencia de las niñas pobres a la escuela, la salubridad de las ciudades y la forma en que las industrias en crecimiento o las aldeas pobres soportan los impactos de inundaciones y sequías.

    De los 2100 millones de personas sin acceso a abastecimiento de agua, 844 millones no tienen ni siquiera servicio básico de agua potable. De los 4500 millones de personas sin servicio de saneamiento gestionado de manera segura, 2300 millones aún carecen de saneamiento básico. Como resultado, anualmente fallecen 361 000 niños menores de 5 años debido a diarreas relacionadas con el saneamiento deficiente y aguas contaminadas, que se asocian también a la transmisión de enfermedades, como el cólera, la disentería, la hepatitis A y la fiebre tifoidea. El abastecimiento de agua y saneamiento es solo un aspecto del programa más amplio en este ámbito.

    Los ODS se basan en los logros de los últimos 15 años, pero al mismo tiempo suponen el desafío para los donantes y los Gobiernos de abordar el tema de la calidad y la escasez de agua para equilibrar las necesidades de los hogares, la agricultura, la industria, la energía y el medio ambiente en los próximos 15 años.

    La seguridad hídrica es uno de los principales riesgos mundiales (PDF, en inglés) en términos de su impacto en el desarrollo. También es un aspecto clave para el logro de los ODS. A menos que se mejore la gestión de los recursos hídricos y se garantice el acceso a servicios de agua y saneamiento confiables, el mundo no podrá responder a los desafíos de desarrollo sostenible del siglo XXI, como el desarrollo humano, ciudades más habitables, el cambio climático, y la seguridad alimentaria y energética.

    La seguridad hídrica continúa siendo un desafío para muchos países que hoy enfrentan problemas complejos en este ámbito y que abarcan todos los sectores. El crecimiento demográfico y económico ejerce una presión sin precedentes sobre el agua.

    • Los peligros relacionados con el agua, como inundaciones, tormentas y sequías, son responsables de 9 de cada 10 desastres naturales.
    • Según cálculos, si continúan el actual crecimiento demográfico y las prácticas de gestión del agua, el mundo enfrentará un déficit de 40 % entre la demanda proyectada y el suministro de agua disponible a fines de 2030.
    • Actualmente, el 70 % del agua que se extrae en el mundo se destina a la agricultura. En 2050, para alimentar a 9000 millones de personas será necesario que la producción agrícola aumente en 60 % y la extracción de agua en 15 %.
    • Será indispensable tener más agua para generar energía, pero hoy en día más de 1300 millones de personas todavía carecen de acceso a electricidad.
    • Más de la mitad de la población mundial vive en zonas urbanas, y esta cifra crece rápidamente.
    • Las aguas subterráneas se agotan más rápido de lo que se reponen. En 2025, alrededor de 1800 millones de personas vivirán en países o regiones con escasez absoluta de agua.

    La combinación del crecimiento demográfico, el aumento de los ingresos y la expansión de las ciudades hará crecer exponencialmente la demanda de agua, al tiempo que el suministro se tornará cada vez más irregular e incierto.

    Última actualización: Abr 10, 2019

  • Como la principal entidad multilateral de financiamiento para proyectos relacionados con el agua en los países en desarrollo, el Banco Mundial se ha comprometido a lograr la visión de “Un mundo con seguridad hídrica para todos”. En el marco de esta perspectiva, el agua se administra de manera eficaz porque es un recurso crítico para el desarrollo que sustenta la agricultura, las manufacturas, la creación de empleo, los hogares y el medio ambiente. Se espera que toda la población pueda compartir este recurso limitado y acceder a servicios seguros y sostenibles de abastecimiento de agua y saneamiento para llevar una vida saludable. En un mundo con seguridad hídrica, los países pueden reducir y adaptarse a los impactos del cambio climático en el agua y, al mismo tiempo, asegurar que el consumo de cada gota de agua sea más eficiente.

    Esta labor contribuye a los dos objetivos del Banco Mundial de poner fin a la pobreza extrema y promover la prosperidad compartida al invertir en soluciones eficaces y sostenibles que permiten el acceso universal a servicios de agua y saneamiento, promueven la seguridad hídrica y construyen sociedades resilientes.

    Con una cartera de inversiones relacionadas con el agua de USD 41 400 millones (USD 29 400 millones en proyectos del sector de recursos hídricos y USD 12 000 millones correspondientes a proyectos relacionados con el agua), el Banco Mundial se encuentra en una posición privilegiada para hacer realidad esta visión, a través de la generación y el intercambio de conocimientos mundiales, conjuntamente con la amplificación del impacto de sus operaciones crediticias mediante la prestación de asistencia técnica sobre el terreno.

    Para apoyar esta visión, el Banco Mundial ha identificado cinco temas prioritarios:

    Sostenibilidad

    La sostenibilidad consiste en garantizar que los recursos disponibles hoy puedan seguir beneficiando a las generaciones futuras. La labor del Banco se centra en dos aspectos cruciales para asegurar la sostenibilidad a largo plazo de las inversiones relacionadas con el agua. En primer lugar, la gestión sostenible de los recursos hídricos: esto significa asegurar su disponibilidad a largo plazo, teniendo en cuenta los impactos del crecimiento demográfico, la rápida urbanización y el cambio climático. En segundo lugar, las obras de infraestructura se deben construir y mantener en forma apropiada, para asegurarse de que, por ejemplo, las bombas manuales no se averíen prematuramente o las plantas de tratamiento no queden abandonadas por falta de mantención adecuada.

    Inclusión

    La inclusión es el proceso de mejorar las condiciones de los individuos y grupos desfavorecidos en función de su identidad para que puedan formar parte de la sociedad. El agua pertenece a todos; sin embargo, muchas personas quedan excluidas de sus beneficios y, a menudo, de la propiedad y el control sobre este recurso fundamental. Para asegurar que un proyecto sea inclusivo y contribuya a la inclusión es necesario comprender mejor la naturaleza de la desigualdad hídrica, mejorar la capacidad y establecer incentivos que produzcan mejores resultados. Este diseño también necesita sustentarse en instituciones sólidas que pidan cuentas al Estado y a los proveedores de servicios.

    Instituciones

    Aumentar el acceso a los servicios y mejorar su calidad solo será posible y perdurable en el tiempo si las disposiciones institucionales proporcionan incentivos y recursos adecuados y si las organizaciones encargadas de la prestación de servicios tienen la capacidad necesaria. Las instituciones comprenden las “reglas del juego” formales e informales conforme a las cuales funcionan estas organizaciones y, gracias a ellas, producen un impacto en la calidad y la sostenibilidad de los servicios. En la medida que los proveedores de servicios de abastecimiento de agua, saneamiento, higiene y riego sean entidades (cuasi) gubernamentales, estos estarán bajo la influencia del entorno de gobernanza general y de la arquitectura institucional del sector público, que trasciende el sector del agua. Para fortalecer las instituciones y la rendición de cuentas en la prestación de servicios, el Banco trabaja para mejorar las reglas del juego y las estructuras de incentivos, teniendo en cuenta las culturas, las economías y las circunstancias políticas locales.

    Financiamiento

    Para que se puedan cumplir los ODS, el financiamiento debe ampliar el acceso a servicios de agua gestionados de manera segura. Se estima que tan solo los servicios de saneamiento alcanzarán los USD 114 000 millones al año hasta 2030. Esta cifra es muy superior a lo que se ha invertido históricamente para ampliar el acceso, y se requerirán muchos más recursos financieros para brindar acceso universal y para gestionar de manera sostenible los recursos hídricos y la infraestructura hídrica. Se requiere un enfoque doble. Primero, mejorar la viabilidad financiera del sector para garantizar que “el agua pueda pagar el agua” mientras que se garantiza la asequibilidad de los servicios para los pobres. Segundo, será fundamental movilizar fuentes de financiamiento comercial y no estatal para que el sector pueda obtener nuevos recursos financieros.

    Resiliencia

    En los próximos años, la gestión de los recursos hídricos y de la infraestructura hídrica se verá cada vez más sujeta a crisis debido a que, como se prevé, el cambio climático aumentará la variabilidad del clima y los fenómenos meteorológicos extremos, como inundaciones y sequías. Las medidas en materia de resiliencia exigen estrategias y herramientas a nivel de países, cuencas y proyectos que incorporen en el análisis no solo consideraciones sobre el clima y los riesgos de desastres, sino también soluciones innovadoras para atenuar las limitaciones de recursos como la escasez de agua y consideraciones socioeconómicas y ambientales. Para crear resiliencia al cambio climático, será necesario desarrollar herramientas y enfoques que ayuden a salvar vidas y medios de subsistencia. Los servicios hídricos resilientes (abastecimiento de agua, saneamiento, riego, etc.) pueden adaptarse mejor a las crisis y tensiones y continuar prestando servicios esenciales a la población. La fragilidad, el conflicto y la violencia constituyen otro desafío crítico del desarrollo que pone en peligro los esfuerzos por poner fin a la pobreza extrema y afecta tanto a los países de ingreso bajo como a los de ingreso mediano. El Banco también trabaja con sus asociados para aumentar la resiliencia en estos contextos.

    En conjunto, los cinco temas prioritarios representan la estrategia del Banco Mundial para alcanzar las metas de los ODS que promueven la seguridad hídrica a nivel mundial. También constituyen el elemento central de una alianza para lograr la seguridad hídrica en el mundo, que cuenta con el respaldo de la Alianza Mundial para la Seguridad Hídrica y el Saneamiento (GWSP, por sus siglas en inglés). (i) Se trata de un fondo fiduciario de múltiples donantes que se puso en marcha en 2017 y que permite al Departamento de Prácticas Mundiales de Agua del Banco Mundial abordar los cinco temas en toda su cartera a nivel mundial.

    En 2018, el Grupo de Recursos Hídricos 2030 (i) pasó a formar parte de la familia del Departamento de Prácticas Mundiales de Agua. Este grupo promueve reformas impulsadas por los Gobiernos con el objetivo de asegurar la gestión sostenible de los recursos hídricos en beneficio del desarrollo y el crecimiento económico a largo plazo de cada país.

    Las alianzas sólidas también constituyeron la base para la creación del Grupo de Alto Nivel sobre el Agua. Hace dos años, el secretario general de las Naciones Unidas y el presidente del Banco Mundial pidieron a las más altas autoridades gubernamentales —11 jefes de Estado y un asesor especial—que identificaran una vía sostenible para el agua de cara al futuro. Este grupo deliberó sobre los principales desafíos que enfrenta el sector y preparó un documento con los resultados de su análisis: esta Nueva Agenda de Acción propugna un cambio fundamental en la manera en que el mundo entiende, valora y gestiona el agua.

    El Banco Mundial participó activamente en todo el proceso, proporcionando tanto liderazgo intelectual como apoyo al grupo. Como un legado de esa labor, el Banco Mundial continuará utilizando las alianzas de alto nivel establecidas en el trabajo en curso que se realiza en algunos ámbitos. Espera seguir promoviendo la agenda de la Iniciativa Valorar el Agua, al trabajar con una amplia gama de partes interesadas.

    El Banco Mundial ha cumplido una función fundamental en impulsar resultados relacionados con los ODS. Continúa ejecutando programas y proyectos en todo el mundo, convocando a diversos actores para generar soluciones intersectoriales, e intercambiando sus datos, conocimientos y experiencia con otros para ayudar a lograr un mundo con seguridad hídrica para todos.

    Última actualización: Abr 10, 2019

  • En los ejercicios 2016-18, el Banco Mundial ayudó a proporcionar acceso a una fuente de agua mejorada para más de 47 millones de personas y brindó acceso a mejores instalaciones de saneamiento para más de 24 millones de personas. A continuación, se presentan algunos resultados específicos de proyectos respaldados por el Banco Mundial en algunos países.

    India: Proyecto de Gestión Comunitaria de Estanques en los Estados de Andhra Pradesh y Telangana (i)

    Este proyecto realizado en India, y respaldado por el Banco Mundial, benefició a 605 052 personas mediante el fortalecimiento de la capacidad de las instituciones comunitarias. En el marco del proyecto se trabajó en el desarrollo de 116 164 hectáreas de tierras a las que se dotó de servicios de riego y drenaje. Además, se construyó y rehabilitó infraestructura de riego mediante estanques, se brindó apoyo a los agricultores para mejorar la productividad, y se aumentó la intensidad de los cultivos en más de 30 %.

    China: Segundo Proyecto de Conservación del Agua (i)

    Este proyecto abordó los problemas de escasez de este elemento a través de una serie de operaciones interrelacionadas en las provincias chinas de Hebei, Shanxi y Ningxia, que se cuentan entre las que sufren mayor escasez de agua en el norte del país. A fin de reducir el consumo neto de agua, como parte del proyecto se redujo la extracción de agua destinada a la agricultura de riego en las provincias de Ningxia y Shanxi, y la sobreexplotación de las aguas subterráneas en la provincia de Hebei. Además, se ofrecieron incentivos a los agricultores para disminuir los costos de producción agrícola y aumentar los rendimientos y el valor de la actividad agrícola en las tres provincias. La extracción de agua en Ningxia se redujo en 22,67 millones de metros cúbicos (m3) al año; la sobreexplotación de las aguas subterráneas en Hebei se rebajó 16,52 millones de m3 al año, y la extracción de aguas subterráneas disminuyó 5,80 millones de m3 al año. Los servicios de riego y drenaje nuevos o mejorados beneficiaron a 594 200 personas, de las cuales el 48 % eran mujeres. En total, en las tres provincias se han creado o robustecido 290 asociaciones de usuarios de agua, que comprenden más de 800 empleados y más de 760 000 miembros (de los cuales alrededor de la mitad son mujeres).

    Tayikistán: Segundo Proyecto de Empleo en el Sector Público para la Agricultura Sostenible y la Gestión de los Recursos Hídricos (i)

    El proyecto está ayudando a abordar cuestiones críticas en materia de riego y gestión de los recursos hídricos con el objetivo general de mejorar la seguridad alimentaria de las comunidades más vulnerables de Tayikistán. Gracias a este proyecto, se han despejado manualmente 6525 kilómetros de una red de riego en explotaciones agrícolas, actividades que generaron oportunidades de ingreso para casi 24 000 personas. Además, se han mejorado los servicios de riego y drenaje de casi 190 000 hectáreas de tierras cultivables. Se han despejado manualmente 580 kilómetros de canales de riego secundarios y terciarios, rehabilitado 44 kilómetros de canales de riego y drenaje, restaurado tres importantes estaciones de bombeo y concluido obras de refuerzo de riberas. En consecuencia, se ha mejorado el riego de 190.000 hectáreas de tierras agrícolas.

    Norte de Gaza: Proyecto de Emergencia sobre Tratamiento de Aguas Residuales (i)

    En Gaza, (i) a pesar de condiciones sumamente inestables, gracias a este proyecto se finalizó la tan esperada construcción de la nueva planta de tratamiento de aguas residuales del norte de Gaza y está lista para empezar a operar. La planta brindará una solución de gestión de aguas servidas sostenible y a largo plazo para más de 400 000 personas. El proyecto ayudó también a abordar la amenaza inmediata para 52 000 habitantes que viven a orillas de la planta de aguas servidas en Beit Lahia cuyo colapso inundó el poblado cercano de Um Al Nasser, y causó cinco muertos, innumerables heridos y cerca de 2000 desplazados.

    Panamá: Proyecto de Mejoramiento del Abastecimiento de Agua y el Saneamiento en la Zona Metropolitana

    Este proyecto contribuyó a mejorar la calidad del servicio de abastecimiento de agua para 80 382 beneficiarios en Colón y constituyó para el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales un modelo replicable, mediante contratos basados en el desempeño, para probar e implementar eficazmente nuevos modelos de negocios. Gracias al proyecto, mejoró la continuidad del abastecimiento de agua, del 13 % en 2014 al 71 % en 2017. La calidad del servicio también mejoró considerablemente. El proyecto financió la extensión de la red de agua por tubería a 2115 hogares y rehabilitó las conexiones domiciliarias de 12 500 viviendas.

    Burkina Faso: Proyecto para el Sector del Agua en Zonas Urbanas (i)

    Se han logrado importantes resultados a través de este proyecto, financiado por la Asociación Internacional de Fomento (AIF). Alrededor de 700 000 personas han obtenido acceso a un mejor abastecimiento de agua; unas 440 000 personas cuentan ahora con servicios mejorados de saneamiento, y aproximadamente 120 000 estudiantes se han beneficiado de mejores servicios de saneamiento en las escuelas. Además, el desempeño de la empresa de servicios públicos ha mejorado notablemente. La Oficina Nacional de Agua y Saneamiento (ONEA) (en francés) se ubica (PDF, en inglés) entre las empresas de agua potable de mejor desempeño de África al sur del Sahara dado que recupera totalmente sus costos a través de sus ingresos de operaciones y costos de mantenimiento, servicio de la deuda y contribución parcial a los gastos de capital; la productividad de su personal es de 2,9 empleados por cada 1000 conexiones, y la tasa de recaudación es del 97,7 %. Estos resultados, juntamente con el fortalecimiento de la estructura de gobierno de ONEA, han contribuido a crear oportunidades para la obtención de capital comercial y la participación del sector privado, con miras a la ampliación de las inversiones necesarias para subsanar la creciente escasez de agua y hacer frente a la rápida urbanización.

    Última actualización: Abr 10, 2019

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Práctica global de Agua del Banco Mundial
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