Panorama general

  • El agua es fundamental para el desarrollo económico y social. Específicamente, es esencial para mantener la salud, cultivar alimentos, generar energía, proteger el medio ambiente y crear empleos. La disponibilidad y la gestión del agua influyen en la asistencia de las niñas pobres a la escuela, la salubridad de las ciudades y la forma en que las industrias en crecimiento o las aldeas pobres soportan los impactos de inundaciones y sequías.

    Sin embargo, 4500 millones de personas carecen de servicios de saneamiento gestionados de manera segura y 2100 millones no tienen acceso a servicios de abastecimiento de agua potable confiables. Y los peligros asociados con el agua, como inundaciones, tormentas y sequías, son responsables de 9 de cada 10 desastres naturales. Se espera que el cambio climático aumente estos riesgos, además de poner una mayor presión en el abastecimiento de agua.

    Los objetivos de desarrollo del milenio ayudaron a congregar al mundo en torno a los desafíos en materia de abastecimiento de agua y saneamiento. Desde el año 2000, miles de millones de personas han logrado acceso a servicios básicos de agua potable y saneamiento, pero estos no necesariamente son confiables. Aproximadamente 3 de cada 10 personas en todo el mundo no pueden acceder de manera segura y fácil a agua en su hogar, y 6 de cada 10 carecen de servicios de saneamiento gestionados de forma segura, según un nuevo informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

    De los 2100 millones de personas sin acceso a abastecimiento de agua, 844 millones no tienen ni siquiera servicio básico de agua potable. De los 4500 millones de personas sin servicio de saneamiento gestionado de manera segura, 2300 millones aún carecen de saneamiento básico. Como resultado, anualmente fallecen 361 000 niños menores de 5 años debido a diarreas relacionadas con el saneamiento deficiente y aguas contaminadas, que se asocian también a la transmisión de enfermedades, como el cólera, la disentería, la hepatitis A y la fiebre tifoidea.

    El abastecimiento de agua y saneamiento es solo un aspecto del programa más amplio en este ámbito. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) se basan en los logros de los últimos 15 años, pero al mismo tiempo suponen el desafío para los donantes y los Gobiernos de abordar el tema de la calidad y la escasez de agua para equilibrar las necesidades de los hogares, la agricultura, la industria, la energía y el medio ambiente en los próximos 15 años.

    La seguridad hídrica es uno de los principales riesgos mundiales (PDF, en inglés) en términos de su impacto en el desarrollo. También es un aspecto clave para el logro de los ODS. A menos que se mejore la gestión de los recursos hídricos y se garantice el acceso a servicios de agua y saneamiento confiables, el mundo no podrá responder a los desafíos de desarrollo sostenible del siglo XXI, como el desarrollo humano, ciudades más habitables, el cambio climático, y la seguridad alimentaria y energética.

    La seguridad hídrica continúa siendo un desafío para muchos países que hoy enfrentan problemas complejos en este ámbito y que abarcan todos los sectores. El crecimiento demográfico y económico ejerce una presión sin precedentes sobre el agua.

    • Según cálculos, si continúan el actual crecimiento demográfico y las prácticas de gestión del agua, el mundo enfrentará un déficit de 40 % entre la demanda proyectada y el suministro de agua disponible a fines de 2030.
    • Actualmente, el 70 % del agua que se extrae en el mundo se destina a la agricultura. En el año 2050, para alimentar a 9000 millones de personas será necesario que la producción agrícola aumente en 60 % y la extracción de agua en 15 %.
    • Será indispensable tener más agua para generar energía, pero hoy en día más de 1300 millones de personas todavía carecen de acceso a electricidad.
    • Más de la mitad de la población mundial vive en zonas urbanas, y esta cifra crece rápidamente.
    • Las aguas subterráneas se agotan más rápido de lo que se reponen. En 2025, alrededor de 1800 millones de personas vivirán en países o regiones con escasez absoluta de agua. Según un informe del Banco Mundial, (i) publicado en mayo de 2016, en algunas regiones la escasez de agua (agravada por el cambio climático) podría tener un costo de hasta el 6 % del producto interno bruto (PIB), y además incentivar la migración y causar conflictos.

    La combinación del crecimiento demográfico, el aumento de los ingresos y la expansión de las ciudades hará crecer exponencialmente la demanda de agua, al tiempo que el suministro se tornará cada vez más irregular e incierto.

    Última actualización: Abr 11, 2018

  • Como la principal entidad multilateral de financiamiento para proyectos relacionados con el agua en los países en desarrollo, el Banco Mundial se ha comprometido a lograr la visión de “Un mundo con seguridad hídrica para todos”. En el marco de esta perspectiva, el agua se administra de manera eficaz porque es un recurso crítico para el desarrollo que sustenta la agricultura, las manufacturas, la creación de empleo, los hogares y el medio ambiente. Se espera que toda la población pueda compartir este recurso limitado y acceder a servicios seguros y sostenibles de abastecimiento de agua y saneamiento para llevar una vida saludable. En un mundo con seguridad hídrica, los países pueden reducir y adaptarse a los impactos del cambio climático en el agua y, al mismo tiempo, asegurar que el consumo de cada gota de agua sea más eficiente.

    Esta labor contribuye a los dos objetivos del Banco Mundial de poner fin a la pobreza extrema y promover la prosperidad compartida al invertir en soluciones hídricas eficientes y sostenibles que facilitan el acceso universal a abastecimiento de agua y saneamiento, promueven la seguridad hídrica y construyen sociedades resilientes.

    La cartera actual relacionada con el agua del Banco Mundial comprende 170 proyectos por un valor de USD 26 700 millones en préstamos y conocimientos técnicos. Alrededor del 70 % del financiamiento se destina a servicios como abastecimiento de agua y saneamiento y proyectos de riego. Desde 2014, los préstamos para proyectos de gestión de recursos hídricos han aumentado rápidamente, y representan el 30 % de la cartera en 2017. Además, los proyectos con algún componente relacionado con el sector hídrico administrados por otras Prácticas Mundiales del Banco Mundial suman alrededor de USD 10 000 millones, lo que significa que la inversión total del Banco en este sector asciende a USD 37 000 millones.

    Para lograr los ODS relativos al agua, se necesitan acciones urgentes en cinco esferas prioritarias. Estas deben abordarse en forma simultánea para que las medidas adoptadas se refuercen mutuamente y contribuyan a los numerosos ODS que están muy interrelacionados con el logro de la visión de un mundo con seguridad hídrica para todos:

    Sostenibilidad

    La sostenibilidad consiste en garantizar que los recursos disponibles hoy puedan seguir beneficiando a las generaciones futuras. La labor se centra en dos aspectos cruciales: 1) la gestión sostenible de los recursos hídricos para asegurar la disponibilidad a largo plazo, teniendo en cuenta los impactos del crecimiento demográfico, la rápida urbanización y el cambio climático, y 2) la construcción y mantención adecuada de obras de infraestructura.

    Inclusión

    La inclusión es el proceso de mejorar las condiciones de los individuos y grupos desfavorecidos en función de su identidad para que puedan formar parte de la sociedad. El agua pertenece a todos y, sin embargo, muchas personas no se benefician con este recurso. Así que para asegurar que un proyecto contribuya a la inclusión es necesario comprender mejor la naturaleza de la desigualdad hídrica, mejorar la capacidad de los clientes y establecer incentivos que faciliten mejores resultados. Sin duda, este diseño necesita sustentarse en instituciones sólidas que pidan cuentas al Estado y a los proveedores de servicios.

    Instituciones

    Aumentar el acceso a servicios y mejorar su calidad solo podrán alcanzarse y mantenerse si las disposiciones institucionales proporcionan incentivos y recursos adecuados y si las organizaciones encargadas de la prestación de servicios tienen la capacidad necesaria. Las instituciones incluyen las “reglas del juego” formales e informales dentro de las cuales estas organizaciones funcionan y tienen un impacto en la calidad y la sostenibilidad de los servicios. Para fortalecer las instituciones y la rendición de cuentas en la prestación de servicios, el equipo de las Prácticas Mundiales de Agua analiza las reglas del juego y las estructuras de incentivos para facilitar un proceso de cambio pragmático que se base en las culturas, las economías y las circunstancias políticas locales.

    Financiamiento

    Los ODS implican nuevas y grandes necesidades de financiamiento. Para proveer servicios de abastecimiento de agua y saneamiento, se estima que se necesitan USD 1,7 billones o tres veces la cantidad que se ha invertido históricamente en el sector. Entre 2005-07 y 2050, serán necesarios USD 960 000 millones para proveer agua dirigida a la producción agrícola en 93 países en desarrollo. Si no se aborda la gestión de los recursos hídricos, las tasas nacionales de crecimiento podrían disminuir hasta en 6 % del PIB para 2050. El logro de los ODS relacionados con el agua requiere un enfoque doble: 1) mejorar la viabilidad financiera del sector hídrico para garantizar que “el agua pueda pagar el agua” mientras que se garantiza la asequibilidad de los servicios para los pobres, y 2) movilizar fuentes de financiamiento comercial y no estatal.

    Resiliencia

    En los próximos años, la gestión de los recursos hídricos y de los servicios relacionados con el agua (agua y saneamiento, riego, etc.) se verá cada vez más sujeta a crisis debido a la mayor variabilidad del clima y a fenómenos meteorológicos extremos, como inundaciones y sequías. Las medidas en materia de resiliencia exigen estrategias y herramientas a nivel de países, cuencas y proyectos que incorporen no solo consideraciones sobre el clima y los riesgos de desastres, sino también soluciones innovadoras para atenuar las limitaciones de recursos como la escasez de agua y consideraciones socioeconómicas y ambientales. Para crear resiliencia al cambio climático, será necesario desarrollar herramientas y enfoques que ayuden a salvar vidas y medios de subsistencia.

    Última actualización: Abr 11, 2018

  • En los ejercicios 2015-17, el Banco Mundial ayudó a proporcionar acceso a una fuente de agua mejorada para más de 47 millones de personas y acceso a mejores instalaciones de saneamiento para más de 20 millones de personas.

    En Afganistán, (i) el Proyecto de Gestión del Agua en Explotaciones Agrícolas está mejorando la productividad agrícola al aumentar el uso eficiente del agua y apoyar inversiones en este ámbito en cinco regiones, abarcando más de 19 000 hectáreas. Con el apoyo de mejores sistemas de riego y mayor conocimiento sobre la gestión hídrica, los agricultores han aumentado la productividad de sus tierras de cultivo en la provincia de Balkh.

    En China, (i) el Proyecto de Ordenación de las Cuencas Hidrográficas y Control de Inundaciones de Xining mejoró la protección de 414 300 personas, impidió el vertido directo de alrededor de 5 millones de toneladas de aguas residuales urbanas en los ríos cada año y redujo la erosión del suelo en más de 1 millón de toneladas anuales, mejorando el medio ambiente y la calidad de vida de los residentes locales. Gracias a la capacitación proporcionada por el proyecto, los agricultores pudieron entender mejor los beneficios a largo plazo de la plantación de árboles y la reforestación para generar ingresos en el futuro y apoyaron medidas de conservación del agua y el suelo, como las restricciones al pastoreo de animales en subcuencas y laderas adyacentes.

    En Croacia, (i) el segundo Proyecto de Control de la Contaminación en Ciudades Costeras apoyó la eliminación de descargas de aguas residuales no tratadas, llevó a cabo pilotos de soluciones innovadoras para el tratamiento de aguas servidas, participó en actividades de fortalecimiento institucional y mejoró el monitoreo de la calidad del agua de mar en el litoral.

    En Gaza, (i) a pesar de condiciones sumamente inestables, gracias al Proyecto de Emergencia sobre Tratamiento de Aguas Residuales en el norte de Gaza (i) se finalizó la tan esperada construcción de la nueva planta de tratamiento de aguas residuales del norte de Gaza y está lista para empezar a operar. La planta brindará una solución de gestión de aguas servidas sostenible y a largo plazo para más de 400 000 personas en Gaza. El proyecto ayudó también a abordar la amenaza inmediata para 52 000 habitantes que viven a orillas de la planta de aguas servidas en Beit Lahia cuyo colapso inundó el poblado cercano de Um Al Nasser, y causó cinco muertos, innumerables heridos y cerca de 2000 desplazados.

    En Honduras, (i) con la descentralización de nueve servicios de agua y saneamiento, se modernizó el sector, mejorándose los servicios de abastecimiento de agua para unas 108 000 familias y los servicios de saneamiento para 3786 hogares. Los proveedores municipales han mejorado ahora la calidad de los servicios. La mayoría de los proveedores de abastecimiento de agua recuperan sus costos operativos y algunos generan ingresos suficientes para invertir en otras mejoras del servicio o para financiar reparaciones importantes.

    En Tanzanía, el Proyecto de Apoyo al Sector Hídrico respaldó el programa de desarrollo del sector del Gobierno, con el aumento del acceso a agua para los residentes urbanos y rurales. Más de 3 millones de habitantes urbanos y 9,2 millones de habitantes rurales lograron acceso a fuentes de agua mejoradas. Además, 5,15 millones de personas recibieron mejores servicios de saneamiento.

    Última actualización: Abr 11, 2018




Recursos adicionales

Contactos en la oficina del país

Ciudad de Washington
Isabel Hagbrink
ihagbrink@worldbank.org