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ARTÍCULO

Nuevo informe del Banco Mundial delinea hoja de ruta para la inclusión financiera

Noviembre 11, 2013

Foto: Stanislas Fradelizi / Banco Mundial

TITULARES DE ARTÍCULOS
  • La banca móvil y otras innovaciones tecnológicas facilitan la expansión de los servicios financieros a los pobres, las mujeres y otros grupos desatendidos.
  • La inclusión financiera no debe significar financiamiento para todos a toda costa.
  • El nuevo informe es el estudio más completo sobre inclusión financiera que se ha elaborado hasta ahora.

Según un nuevo informe del Banco Mundial, las poblaciones de ingreso bajo son las que más se benefician de innovaciones tecnológicas como los pagos a través de teléfonos celulares, la banca móvil, y la identificación de los prestatarios mediante la verificación de las huellas digitales y el escaneo del iris.

Esto se debe a que tales innovaciones abaratan los servicios financieros y facilitan el acceso a los pobres, las mujeres, y los habitantes de zonas rurales, especialmente los que viven en regiones aisladas y menos pobladas en las que no hay sucursales bancarias tradicionales, señala la publicación, Global Financial Development Report 2014: Financial Inclusion (Informe sobre el desarrollo financiero mundial 2014: Inclusión financiera).

“Los servicios financieros están fuera del alcance de muchas personas porque las fallas del mercado y del Estado han elevado los costos a niveles prohibitivamente altos”, dijo Asli Demirguc-Kunt, directora de investigaciones del Banco Mundial, y coautora del informe. “Las poblaciones vulnerables son las que más se benefician cuando las políticas y los productos abordan los obstáculos regulatorios y de otro tipo a la inclusión financiera”.

Este segundo informe de una serie es el estudio más completo que se ha elaborado hasta ahora sobre inclusión financiera, un tema que ha atraído la atención mundial. Más de 50 países se han comprometido a fijar objetivos explícitos para aumentar la inclusión financiera. Y el mes pasado, el presidente del Grupo del Banco Mundial, Jim Yong Kim, estableció metas para brindar acceso universal a los servicios financieros a todos los adultos en edad de trabajar a más tardar en 2020.

En muchos países se ha logrado ampliar el uso de cuentas bancarias entre las personas relegadas por las instituciones financieras tradicionales. Algunas medidas de política han resultado especialmente eficaces, como la exigencia de que los bancos ofrezcan cuentas de bajo costo, la eliminación del requisito de presentar documentación que resulta costosa para los clientes, y el uso de sistemas de pago electrónico para el depósito de la ayuda financiera gubernamental en las cuentas bancarias. En Sudáfrica, por ejemplo, el número de cuentas bancarias se incrementó en 6 millones en cuatro años gracias a un sistema público-privado.

Las innovaciones tecnológicas, que han crecido rápidamente en la última década, pueden acelerar el avance. Los servicios de banca móvil han sido fundamentales para una mayor inclusión financiera en países de ingreso bajo como Kenya, Filipinas, y Tanzanía. En Brasil se amplió el acceso a los servicios financieros de los habitantes de zonas aisladas mediante la promoción de la “corresponsalía bancaria” basada en el uso de tecnología. Se trata de servicios financieros prestados en nombre de las entidades bancarias en tiendas y gasolineras, por agentes que se movilizan en motocicletas, y en botes por el río Amazonas.

Para que los consumidores puedan sacar el máximo provecho de estas innovaciones, que también incluyen billeteras electrónicas y otras cuentas de dinero electrónico, el informe recomienda que los reguladores fomenten la competencia entre los proveedores de servicios financieros y mejoren el entorno legal, regulatorio e institucional. Eso también minimizará la posibilidad de que se otorgue demasiado crédito a personas no calificadas para recibirlo.

“Los funcionarios encargados de formular políticas deben encontrar un equilibrio entre proporcionar incentivos para las nuevas tecnologías y solicitarles que estén abiertas a la competencia”, dijo Martin Cihak, autor principal del informe y economista líder del departamento de investigación del Banco Mundial. “La política de competencia es una parte fundamental de la protección del consumidor, ya que la competencia sana entre los proveedores da más poder a los consumidores”.

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Asli Demirguc-Kunt
Directora de investigaciones del Banco Mundial

El desafío de llegar a los “no bancarizados”

Existen considerables pruebas de que las personas, especialmente los pobres, se benefician de tener servicios básicos de pagos, ahorro y seguro. Sin embargo, unos 2500 millones de personas —más de la mitad de la población adulta del planeta—  carecen de cuentas bancarias. Los países de ingreso bajo enfrentan desafíos especialmente abrumadores. De acuerdo con análisis de la información contenida en la base de datos Global Findex del Banco Mundial, que se incluye en el informe, el 30% de los adultos de esos países hicieron ahorros en 2011, en comparación con el 58% en los países de ingreso alto.

Las innovaciones tecnológicas también presentan nuevos desafíos, en parte porque se arraigan de diferentes maneras en el mundo. Con 179 teléfonos por cada 100 personas, Rusia tiene, por ejemplo, una de las tasas mundiales más altas de abonados a la telefonía móvil, pero ocupa uno de los lugares más bajos en cuanto a uso del teléfono móvil para transacciones financieras, con menos de dos transacciones por cada 100 adultos. En Kenya, en cambio, donde solo una quinta parte de la población tiene teléfonos celulares, el 68% de los adultos usó un teléfono móvil en 2011 para pagar cuentas o enviar o recibir dinero.

El informe advierte, sin embargo, que la inclusión financiera no debe significar financiamiento para todos a toda costa. Por ejemplo, la creación de millones de cuentas bancarias tiene poco impacto si no se usan regularmente. Cuando se promueve el crédito sin tener en cuenta el costo, en realidad se exacerba la inestabilidad financiera y económica.

Para promover la inclusión financiera en forma responsable, en el informe se insta a los responsables de las políticas a promover el diseño de productos que aborden las fallas del mercado, satisfagan las necesidades de los clientes y permitan superar problemas conductuales. Por ejemplo, las cuentas de ahorro con compromiso, en que solo se puede acceder al dinero ahorrado una vez que ha transcurrido un período de tiempo determinado o se ha alcanzado cierta meta, pueden fomentar el ahorro. Para lograr una inclusión financiera en forma responsable también es necesario que los consumidores entiendan mejor los temas financieros.

El informe recomienda que en países con sólidas redes bancarias tradicionales, que a menudo consideran a la banca móvil como una tendencia que compite con el uso de cheques y tarjetas de crédito, los reguladores se ocupen de poner precios razonables a los nuevos productos para que también puedan ser usados por la población no bancarizada.

La publicación incluye varios conjuntos de datos, entre ellos una versión actualizada de la Base de datos sobre el desarrollo financiero mundial, que contiene más de 100 características —como acceso, eficiencia, y estabilidad de los mercados financieros y las instituciones— del sistema financiero de más de 200 economías.

El informe forma parte de un compromiso más amplio para brindar conocimientos y apoyo operacional a economías en desarrollo. El Grupo del Banco Mundial tiene actualmente proyectos de inclusión financiera con asociados del sector público y privado en más de 70 países.