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ARTÍCULO

Perú: un baño puede cambiar la vida de toda una familia

Noviembre 19, 2013

19 de noviembre: Día mundial del Inodoro

TITULARES DE ARTÍCULOS
  • En Perú, 3 de cada 10 personas aún no tienen un inodoro.
  • En las zonas rurales, sólo el 38% del país cuenta con acceso a saneamiento, ubicándolo entre los más bajos del mundo.
  • Acceder a un baño no sólo se traduce en menos contaminación ambiental sino en menos focos infecciosos que causan diarreas, desnutrición u otras enfermedades.

Hoy en día, para muchos de nosotros el hecho de tener un inodoro es algo que podríamos dar por descontado. Sin embargo, para cerca de 9 millones de peruanos tener un baño resulta un privilegio.

En el Perú, a pesar del crecimiento económico registrado en la última década, el porcentaje de personas con acceso a un inodoro en buenas condiciones sigue estando entre los más bajos de América Latina. El país ocupa el puesto 18 de un total de 23 países donde casi el 30% aún no tiene acceso a un baño digno. Esta situación cobra mayor relevancia en el campo donde sólo el 38% cuenta con servicios sanitarios adecuados.

Según informes de una empresa de telecomunicaciones, al final del 2012, habían 26 millones de peruanos con teléfonos celulares, frente a los  21 millones que tienen acceso a instalaciones sanitarias.

Dado que el acceso a un inodoro es un tema tan serio, la ONU lo ha declarado como Derecho Humano Universal (Derecho a Agua Potable y Saneamiento) y ha dedicado un día Mundial, hoy 19 de noviembre, para crear conciencia  sobre la importancia ambiental y de salud de tener instalaciones sanitarias adecuadas en el hogar.

“Anteriormente nosotros hacíamos nuestras necesidades en un pozo ciego… pero  siempre teníamos la ilusión que algún día lograríamos tener nuestro bañito como los de las grandes ciudades”, comenta María Jovita Gutiérrez Briones, ama de casa de 54 Años de Cajamarca.

 “Es un buen sistema, se evita la contaminación, por lo general los silos traían mal olor. Ahora todo está limpio, ya las moscas  se han alejado. En verano era terrible, había una fermentación terrible, ahora todo está limpiecito”, afirma René Cruzado, del asentamiento humano Pachacutec, en Callao al hablar de su nuevo baño.

Más higiene, más bienestar

Hacer frente a la falta de saneamiento no solo requiere mayor inversión en infraestructura. Diversas experiencias demuestran que el impacto es mayor cuando la inversión se combina con la participación de la población gracias a procesos de consulta para identificar las tecnologías más adecuadas y a la promoción de hábitos de higiene.

El Gobierno de Perú con el apoyo del Banco Mundial  ha logrado importantes progresos en el tema de saneamiento. Gracias a las inversiones en infraestructura, salud y comunicación, el acceso a saneamiento desde 2001 ha crecido 10% en el área rural y 5% en el área urbana.

En los últimos 10 años, el Banco Mundial ha destinado más de 700 millones de dólares para el sector de agua y saneamiento en Perú. Pero aún queda mucho por hacer y por ello la importancia de involucrar a las comunidades.

Acceder a un baño no sólo se traduce en menos contaminación ambiental sino en menos focos infecciosos causantes de diarreas, desnutrición u otras enfermedades. La falta de acceso a saneamiento puede causar limitaciones en el desarrollo tanto corporal como mental de los niños e incluso, en varios países, constituye una de las principales causas de mortalidad infantil.

 “Para nosotros es un placer tener un baño adecuado, nos sentimos más cómodos y tranquilos al tener un servicio higiénico. Mis hijos se sienten muy felices, pues ellos ansiaban tener un baño como el que tenemos ahora. Para mi negocio de artesanía fue muy fundamental porque estamos recibiendo a más turistas que buscan lugares con buenos baños. Actualmente tenemos bastantes visitantes y ahora podemos brindarles más comodidad y tranquilidad”, dice Adrian Quispe Quispe desde Chincheros, en Cusco.