Panorama general

  • La energía es un elemento central del desarrollo. Sin ella, las comunidades viven en la oscuridad, los servicios esenciales como los establecimientos médicos y educativos se ven seriamente afectados, y las empresas operan bajo graves limitaciones. La energía hace posibles las inversiones, la innovación y las nuevas industrias que son los motores de la creación de empleo y del crecimiento para economías enteras. El acceso universal a un nivel asequible, confiable y sostenible de energía —Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 7— resulta esencial para lograr otros ODS, y constituye el eje de los esfuerzos para hacer frente al cambio climático.

    Hoy en día, cerca de 1000 millones de personas aún viven sin electricidad, y cientos de millones más viven con un suministro insuficiente o poco confiable. Al mismo tiempo, aproximadamente 3000 millones de personas utilizan combustibles contaminantes como leña u otra biomasa para cocinar o calefaccionar sus viviendas, lo que genera contaminación del aire en espacios abiertos y cerrados que tiene impactos generalizados en la salud.

    Las carencias son abrumadoras, pero se han logrado avances en muchos frentes. El panorama de la energía mundial se encuentra ante una transformación fundamental, y la energía renovable desempeña un papel cada vez más importante en el proceso de ayudar a los países a desarrollar sistemas energéticos modernos y seguros. Los costos marcadamente más bajos de la energía limpia están contribuyendo a esta transición, y las tecnologías disruptivas, como las redes inteligentes, los medidores inteligentes y los sistemas de datos geoespaciales han transformado la planificación energética.

    La aplicación de nuevos enfoques a gran escala que combinan electrificación con y sin conexión a la red también ha contribuido a generar resultados asombrosos en el acceso a la energía en muchos países. En otros, las minirredes están demostrando ser prometedoras para subsanar la brecha en materia de acceso. Al mismo tiempo, los sistemas de energía solar domiciliarios son cada vez más eficientes y menos costosos, lo que los hace más asequibles en Asia meridional y África al sur del Sahara, regiones que presentan las mayores deficiencias de acceso a la energía.

    El Banco Mundial se ha comprometido a ayudar a los países a implementar los enfoques que mejor se adecuen a sus necesidades, y respalda las innovaciones tecnológicas, financieras y normativas que puedan ayudar a acelerar la ampliación de servicios eléctricos confiables y asequibles, y a terminar con la pobreza energética de una vez para siempre.

    Última actualización: Oct 03, 2018

  • El Banco Mundial se ha comprometido a ayudar a los países a garantizar el acceso a energía asequible, confiable y sostenible para todos, como se plantea en el ODS 7. Esta labor es central para cumplir el mandato principal del Banco Mundial, a saber: poner fin a la pobreza e impulsar la prosperidad compartida.

    El Banco Mundial tiene un largo historial de respaldo a la ampliación del acceso a la energía, con y sin conexión a la red, y a la electrificación rural y urbana.

    • La institución está ampliando considerablemente su apoyo al acceso a la energía, en respuesta a la demanda de los clientes. Entre los ejercicios de 2014 y 2018, comprometió USD 5000 millones para programas de acceso a la energía, de los cuales USD 1400 millones correspondieron solamente al ejercicio de 2018.
    • En los últimos cuatro años, contribuyó mejorar el acceso a la electricidad de más de 45 millones de personas.
    • En lo que se refiere al uso de energía limpia para cocinar y calefaccionar, gestiona una cartera de más de USD 318 millones, con programas en 14 países, incluidos Bangladesh, China, Etiopía, Kenya, Mongolia, República Kirguisa, Senegal y Uganda. Estos programas han ayudado a 11 millones de personas a obtener acceso a soluciones más limpias y más eficientes para cocinar y calefaccionar sus hogares.

    El Grupo Banco Mundial ha multiplicado sus esfuerzos para ayudar a los países en desarrollo a acelerar su transición hacia la energía limpia en los últimos años, entre otras cosas, mediante innovaciones tecnológicas, normativas y financieras.

    • Entre los ejercicios de 2014 y 2018, el Banco Mundial proporcionó más de USD 11 500 millones en financiamiento para iniciativas de energías renovables y eficiencia energética.
    • En los últimos cuatro años, ha financiado en promedio un 25 % del total de proyectos de minirredes solares en países en desarrollo.
    • En el marco del Plan de Acción sobre el Cambio Climático aprobado en 2016, aplicará múltiples instrumentos para eliminar los riesgos presentes en las inversiones en energía renovable con la meta acumulativa de aumentar en 20 gigavatios la generación de energía renovable. Mediante una combinación de políticas e inversiones en sistemas energéticos, permitirá que se incorporen 10 gigavatios más de energía renovable en las redes.

    Este cambio hacia fuentes de energía más limpias generará una mayor demanda de los minerales y metales que se utilizan en los procesos de fabricación de muchas tecnologías solares, eólicas y de almacenamiento. El Banco Mundial está trabajando con los países para fortalecer la gestión de los distintos sectores a fin de abordar los impactos de la minería y garantizar el desarrollo sostenible y equitativo.

    En diciembre de 2017, el Grupo Banco Mundial anunció que después de 2019 dejará de financiar proyectos de exploración y producción de petróleo y gas, salvo que existan consideraciones especiales en circunstancias excepcionales. El Banco Mundial seguirá brindando asistencia técnica que ayude a los países clientes a fortalecer la transparencia, la gobernanza, la capacidad institucional y el entorno normativo de sus sectores energéticos, incluidos el petróleo y el gas.

    El Banco Mundial no ha financiado plantas de electricidad alimentadas a carbón desde 2010. Solo financiará este tipo de plantas en casos excepcionales, como cuando no se cuente con alternativas viables para atender necesidades energéticas básicas.

    El Banco Mundial también respalda alianzas mundiales estratégicas como la Asociación Mundial para la Reducción de la Quema de Gas (i) y el Programa de Asistencia para la Gestión del Sector de la Energía (ESMAP), (i) y proporciona servicios de investigación, productos de asesoría y análisis esenciales e innovadores.

    Las investigaciones recientes (en gran medida respaldadas por el ESMAP) incluyen lo siguiente:

    Última actualización: Oct 03, 2018

    • El Banco Mundial está respaldando la misión de India (i) de incrementar la generación de energía solar a 100 gigavatios para 2022 con un financiamiento de USD 1000 millones. Cabe citar como ejemplo el apoyo al proyecto de 750 megavatios de la empresa Rewa Ultra Mega Solar Ltd., (i) que ha duplicado la capacidad de generación de energía solar del estado de Madhya Pradesh y es una de las mayores plantas de energía solar del mundo. La energía generada ayudará a abastecer el transporte ferroviario metropolitano de Nueva Delhi, capital de India. Mediante el proyecto  se prevé ahorrar 1 millón de toneladas al año en emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), lo que es equivalente a quitar 215 000 automóviles de las calles.
    • Con el respaldo del Banco Mundial y otros asociados, Marruecos puso en funcionamiento (i) su primer complejo de energía solar a gran escala, un paso crucial en el marco del Programa de Energía Solar de Marruecos. Se espera que el complejo de energía solar concentrada de Noor-Ouarzazate permita alcanzar una capacidad instalada de más de 500 megavatios, brindando suministro eléctrico a más de 1 millón de marroquíes. (i) Asimismo, se espera que ayude a Marruecos a cumplir su objetivo de contar con una capacidad instalada de 2 gigavatios para generar energía solar y generar el 42 % de la electricidad del país a partir de fuentes de energía renovables para 2020. En última instancia, la energía solar concentrada también ayudará al país a disminuir su dependencia del petróleo en alrededor de 2,5 millones de toneladas y reducir cerca de 760 000 toneladas de emisiones de carbono al año, lo que equivale a una reducción de 17,5 millones de toneladas de emisiones de carbono a lo largo de 25 años.
    • Mediante una garantía de USD 480 millones del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) para proyectos de energía renovable se está ayudando a movilizar USD 3200 millones en inversiones en el sector de energía renovable de Argentina. Se espera que gracias al proyecto se reduzcan sustancialmente las emisiones de GEI en un plazo de 20 años. Entre los beneficios se incluyen la reducción de la contaminación atmosférica y del uso de combustibles fósiles, y un suministro de energía más seguro. Las subastas de energías renovables del programa RenovAr, respaldadas por esta garantía, están atrayendo nuevamente a inversionistas privados que ofrecen energía renovable a precios competitivos (alrededor de entre 4 y 6 centavos de dólar por kilovatio/hora). Dichos precios son inferiores al costo promedio de generación de electricidad (alrededor de 7 centavos de dólar por kilovatio/hora en 2015) y disminuyen en cada ronda. Esto ayudará a Argentina a beneficiarse de sus abundantes recursos renovables y podría, en última instancia, ayudar al país a cumplir su objetivo de generar el 20 % de la electricidad a partir de fuentes renovables para el año 2025.
    • La alianza a largo plazo del Banco Mundial con Turquía, que incluye conocimientos técnicos, asistencia en materia de políticas sobre estructura de mercado, regulación y fijación de precios, y préstamos para políticas de desarrollo, ha ayudado a impulsar la transformación energética del país y atraer el interés del sector privado, especialmente en los proyectos de energía renovable. Por ejemplo, el Plan Mundial de Desarrollo de la Energía Geotérmica del ESMAP ha ayudado a sacar provecho de un proyecto de USD 350 millones (i) para ampliar la inversión privada en el sector. Con esos esfuerzos, el Banco se propone respaldar el objetivo de Turquía de aumentar en un 20 % su eficiencia energética para 2023 y lograr que las fuentes de energía renovables representen el 30 % de la matriz energética nacional.
    • Con el apoyo del Banco Mundial, Indonesia tiene previsto poner en marcha un nuevo mecanismo de mitigación de riesgos vinculados a la energía geotérmica para generar más de 1 gigavatio de nueva capacidad geotérmica. Se espera que el mecanismo ayude a movilizar varios miles de millones de dólares en financiamiento del sector privado, propiciando las inversiones a través de la mitigación de los riesgos de la exploración y la perforación inicial. En definitiva, el mecanismo podría ayudar a Indonesia a alcanzar su objetivo de aumentar al 23 % para 2025 la proporción de energías nuevas y renovables de su combinación energética primaria, lo que incluye incrementar en 5,8 gigavatios la generación de energía geotérmica, una alternativa limpia a la generación eléctrica a partir del carbón en un país en el que 30 millones de personas aún no tienen acceso a un suministro moderno y confiable.
    • La colaboración cada vez más afianzada entre el Banco Mundial y la empresa Energy Efficiency Services Limited (EESL) de India tiene como objetivo ayudar al país a abordar su enorme desafío en materia de eficiencia energética a través del programa de distribución de bombillas eléctricas led, (i) que ha reducido el costo de la iluminación eficiente en India. EESL ya ha distribuido más de 275 millones de bombillas led de bajo consumo, que permiten evitar la emisión de 29 millones de toneladas de emisiones de CO2 equivalente por año. Asimismo, entregó 4,2 millones de tubos de luz led y 4 millones de luces para el alumbrado público en distintos municipios. Actualmente, India prevé aplicar este mismo enfoque a equipos de aire acondicionado, bombas de uso agrícola y vehículos eléctricos.
    • En Kenya, (i) el Banco respalda inversiones por más de USD 1300 millones en generación de energía geotérmica, transmisión y distribución de electricidad, suministro eléctrico sin conexión a la red y uso de energía limpia para cocinar. Esto ayudó a Kenya a ampliar las tasas de acceso a la electricidad del 23 % en 2009 a alrededor del 42 % (aproximadamente 4 millones de hogares) en 2015. El Proyecto de Acceso a Energía Solar sin Conexión a la Red en Kenya (USD 150 millones), aprobado recientemente, está diseñado para prestar servicios a otros 240 000 hogares y establecer el marco para atender al resto de la población de Kenya que no se encuentra conectada a la red.
    • En Rwanda, el Proyecto de Ampliación del Acceso a la Electricidad mediante un Enfoque Sectorial (i) respaldado por el Banco Mundial es el mayor proyecto individual que contribuye al Programa de Acceso a la Electricidad del país, que se puso en marcha en 2009. Entre 2009 y 2017, el proyecto conectó a la red a casi 1,2 millones de personas (lo que equivale a 256 816 conexiones) y ayudó a llevar electricidad al 88 % de las escuelas, el 76 % de los centros de salud y más del 94 % de los centros administrativos del país. Gracias al programa, la tasa de acceso a la electricidad de red en Rwanda aumentó al 29 % en 2016, en comparación con el escaso 10 % registrado en 2009.
    • Mediante el Programa de Electrificación Nacional de Etiopía (i) (un crédito de la AIF de USD 375 millones), aprobado en marzo de 2018, se brindará apoyo al Plan de Electrificación Nacional de Etiopía, que se puso en marcha en 2017. El plan modificará considerablemente la manera de abordar la “prestación del último tramo del servicio”, dado que se pasará de ampliar la red a incrementar el número de conexiones. Se proporcionarán 1 millón de conexiones domiciliarias. La prioridad inicial será el acceso a servicios eléctricos confiables para los establecimientos educativos y de salud. Solo el 24 % de las escuelas primarias y el 30 % de los centros de salud tienen acceso a servicios eléctricos.
    • Bangladesh (i) fue el principal receptor de inversiones directas en conexiones dentro y fuera de la red. Entre los ejercicios de 2005 y 2015, el Banco Mundial otorgó al país un monto récord de USD 748,27 millones para dichos fines. El Banco, además, ha ayudado a instalar una cantidad sin precedentes de 1,4 millones de sistemas de energía solar domiciliarios y a distribuir más de 10 millones de lámparas fluorescentes compactas de bajo consumo. Más de 18,5 millones de personas de las zonas rurales ahora cuentan con acceso confiable a suministro de electricidad derivada de la energía solar. Se crearon 70 000 empleos directos.
    • En Zambia, el Proyecto de Acceso a la Energía (i) (crédito de USD 26,5 millones de la AIF) brindará conexión a la red nacional para alrededor de 22 000 hogares de bajos ingresos y unas 1000 microempresas y pequeñas empresas de las zonas rurales. El país registra una tasa de acceso a la electricidad del 31 %, pero esa cifra se reduce al 4 % en las zonas rurales.
    • En Myanmar, gracias a un crédito de USD 400 millones de la AIF, (i) se brindará conexión a la red a 750 000 hogares a más tardar en 2021 y se extenderá el servicio eléctrico sin conexión a la red a otros 500 000 hogares. También se brindará servicio eléctrico a 23 000 clínicas, escuelas y edificios religiosos. Con el crédito además se financiará asistencia técnica a fin de fortalecer la capacidad del personal local para implementar el plan, mejorar las políticas y reglamentaciones referidas a la electricidad y las energías renovables, y elaborar un marco para planificar los resultados de la electrificación y las actividades de seguimiento en el futuro. El objetivo es proveer electricidad a todos los habitantes de Myanmar a más tardar en 2030.
    • El programa Scaling Solar (Más Energía Solar) (i) reúne un conjunto de servicios del Grupo Banco Mundial bajo una única iniciativa orientada a crear mercados viables para la energía solar en cada país cliente.

    El programa de ventanilla única tiene como objetivo poner en funcionamiento proyectos de energía solar sin conexión a la red financiados con fondos privados dentro de dos años y a tarifas competitivas.

    • Antes de implementar reformas, Egipto gastó el 7 % de su producto interno bruto en subsidios a la energía, más que en los sectores de salud, educación y defensa combinados. El Banco Mundial y el ESMAP brindaron asistencia técnica que ayudó al país a reducir en casi un tercio el gasto en subsidios (i) en 2015 y diseñar una estrategia nacional de comunicaciones para crear conciencia. A esta asistencia técnica se sumó posteriormente un financiamiento para políticas de desarrollo por valor de USD 1000 millones proporcionado en tres tramos consecutivos de un año de duración entre 2015 y 2017. Este financiamiento permitió mantener el impulso de la reforma.
    • Con su respaldo a iniciativas locales de modernización de las maneras de cocinar, el Banco Mundial también ayuda a mejorar los medios de subsistencia. En Bangladesh, (i) contribuyó a terminar de instalar 1 millón de cocinas no contaminantes en las viviendas en enero de 2017, casi dos años antes de lo previsto. Gracias al proceso también se generaron empleos, ya que los aparatos fueron fabricados por empresas locales y vendidos por organizaciones de asociados locales.

    Última actualización: Oct 03, 2018


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