Reseña de resultados Abril 23, 2018

Apoyar el desarrollo climáticamente inteligente en aras del bien común

Las medidas relacionadas con el clima adoptadas por los países de ingreso mediano son fundamentales dado el crecimiento demográfico, el aumento en la demanda de energía y los cada vez mayores niveles de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). El Grupo Banco Mundial (GBM) desempeña una función muy importante al apoyar a los países a cumplir con sus compromisos en materia climática y financiar las medidas tomadas en este ámbito. A través del Plan de Acción sobre el Cambio Climático, la institución ayuda a los países a cumplir con sus compromisos establecidos en el Acuerdo de París. En el ejercicio de 2017 (comprendido entre el 1 de julio de 2016 y el 30 de junio de 2017), el GBM comprometió USD 12 800 millones para más de 200 proyectos relacionados con el cambio climático y aumentó la proporción de beneficios secundarios para el clima en sus préstamos a más del 22 % en comparación con el 18 % de hace dos años, acercándose a su objetivo del 28 % previsto para 2020.

Desafío

A finales de 2017, 15 000 científicos advirtieron que, si el mundo no actúa con rapidez y reduce las emisiones de carbono, será imposible escapar de la catástrofe del cambio climático, la que causará “miseria humana sin precedentes”. Al mismo tiempo, la Organización Meteorológica Mundial de las Naciones Unidas informó que las concentraciones de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera aumentaron en 2016 al nivel más alto en 800 000 años. Los niveles de dióxido de carbono, que se habían estabilizado entre 2014 y 2017, ahora están subiendo de nuevo. A menos que se tomen medidas urgentes, el cambio climático podría empujar a otros 100 millones de personas a la pobreza para 2030. Los fenómenos meteorológicos extremos son cada vez más frecuentes, intensos y costosos.

En el marco del Acuerdo de París de 2015, los países presentaron contribuciones determinadas a nivel nacional (CDN) o planes nacionales para la acción climática, que establecen objetivos para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. Sin embargo, las emisiones han crecido a la par con el crecimiento de los países de ingreso mediano: sus emisiones totales de GEI representan cerca del 59 % del total mundial.

La capacidad del mundo para hacer frente y superar el desafío del cambio climático depende en gran medida de su habilidad para impulsar medidas en los países de ingreso mediano. Por esa razón, el Grupo Banco Mundial trabaja en estrecha colaboración con estos países a fin de apoyar sus esfuerzos para avanzar hacia vías de crecimiento con bajas emisiones de carbono. En ese sentido, la institución está respondiendo a la demanda de los países de contar con fuentes de energía más limpia, sistemas de transporte masivo más eficientes, edificios ecológicos y mejora de la eficiencia energética, y además trabaja para aprovechar al máximo las fuentes de financiamiento destinado a la adopción de medidas relacionadas con el clima.

Se necesitan billones de dólares en financiamiento para la transición a una economía mundial con bajas emisiones de carbono y resiliente al cambio climático. En los próximos 15 años, en el mundo se requerirán alrededor de USD 90 billones para atender las necesidades de nueva infraestructura, y dos tercios de esa cifra se deben invertir en países en desarrollo o de ingreso mediano. Para que esta infraestructura sea sostenible a largo plazo y responda a las necesidades de los habitantes, debe ser resiliente al clima y con bajas emisiones de carbono. Para enfrentar el desafío en materia de financiamiento, es fundamental tener políticas públicas con visión de futuro, participación e innovación del sector privado y un sector financiero más ecológico. La acción climática es una gran oportunidad para el desarrollo mundial sostenible, con un potencial de inversión en el orden de billones de dólares. Según estimaciones de la Corporación Financiera Internacional (IFC), las CDN de 21 economías emergentes representan por sí solas USD 23 billones en oportunidades de inversión.

Estrategia

El Grupo Banco Mundial se ha comprometido a proporcionar ayuda a los países para que puedan responder al desafío climático. Desde la aprobación del Acuerdo de París, la institución les proporciona apoyo para que cumplan con sus CDN y otros compromisos climáticos. Esto incluye el fomento de reformas de políticas que creen incentivos para la acción climática (por ejemplo, la fijación del precio del carbono, la eliminación de los subsidios a los combustibles fósiles, leyes sobre energía renovable, etc.). El Grupo Banco Mundial apoya a los países de la siguiente manera:

1. Medidas climáticas a nivel de los países:

  • A través del Plan de Acción sobre el Cambio Climático que cubre el periodo 2016-2020, la institución procura cumplir sus ambiciosos objetivos, que incluyen ayudar a los países clientes a agregar 30 gigavatios de energía renovable, implementar sistemas de alerta temprana para 100 millones de personas y formular planes de inversión para una agricultura inteligente en relación con el clima aplicables a un mínimo de 40 países.

2. Movilización de financiamiento:

  • El GBM se comprometió a elevar el financiamiento para el clima al 28 % de su cartera antes de fines de 2020, en respuesta a la demanda de los clientes.
  • Solo en el ejercicio de 2017, el GBM comprometió USD 12 800 millones para más de 200 proyectos relacionados con el cambio climático y aumentó la proporción de beneficios secundarios para el clima en sus préstamos a más del 22 % en comparación con el 18 % de hace dos años.
  • Los cobeneficios relacionados con el cambio climático del financiamiento del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) aprobado entre los ejercicios de 2011 y 2017 ascendieron a alrededor de USD 20 000 millones.
  • El Banco Mundial e IFC se encuentran entre los principales emisores de bonos verdes en el mundo. Hasta marzo de 2018, el Banco había emitido un total de 217 bonos verdes por un valor superior a los USD 10 000 millones e IFC, un total de 103 bonos verdes por más de USD 7250 millones.

3. Asociaciones:

  • Invest4Climate: (i) una nueva plataforma convocada por el Grupo Banco Mundial y la ONU en 2017 que busca reunir a Gobiernos nacionales, instituciones financieras, inversionistas, filántropos y bancos multilaterales para identificar oportunidades de inversión en iniciativas climáticas, respaldar las reformas normativas y atraer inversión privada para las medidas relacionadas con el clima.
  • Alianza para las CDN: (i) el Grupo Banco Mundial respalda esta alianza de 66 países, 31 de los cuales son miembros del BIRF y la Asociación Internacional de Fomento (AIF), y numerosas organizaciones que procuran movilizar apoyo técnico y financiero para ayudar a los países a lograr sus CDN. En esta alianza, el Grupo Banco Mundial creó un servicio de apoyo que permite a los países recibir asistencia técnica, analítica y de formación de capacidades para lograr sus metas en este ámbito.
  • La Alianza de Líderes sobre la Fijación del Precio del Carbono (i) reúne a líderes de Gobiernos nacionales y subnacionales, el sector privado, y la sociedad civil para ayudar a implementar políticas eficaces para la fijación del precio del carbono que mantengan la competitividad, creen empleos, fomenten la innovación y logren importantes reducciones de las emisiones.
  • Los bancos multilaterales de desarrollo (BMD): el Grupo Banco Mundial trabaja junto a otros BMD en la formulación de enfoques comunes para monitorear sus flujos de financiamiento en este ámbito dirigidos a países clientes, a medida que aumentan su financiamiento en iniciativas de mitigación y adaptación. En forma colectiva, los BMD aumentaron este tipo de financiamiento en los países en desarrollo y las economías emergentes a un monto de USD 27 400 millones en 2016. Los BMD siguen incrementando sus esfuerzos para armonizar sus flujos financieros con el Acuerdo de París, apoyando la implementación de las CDN y propiciando actividades que permitan la transición a un desarrollo con bajas emisiones de GEI y resiliente al clima.

 

Resultados:

El Grupo Banco Mundial cumple una función muy importante impulsando medidas relacionadas con el clima en beneficio de sus países clientes.

Medidas climáticas a nivel de los países:

China: en los últimos 10 años, la relación del GBM y China en materia de energía se ha centrado en la eficiencia energética y el desarrollo de fuentes de energía renovables. El Grupo Banco Mundial implementó con éxito mecanismos basados en el mercado para promover la eficiencia energética, apoyó la creación de un entorno propicio para aumentar la inversión en energía renovable y eficiencia energética, y promovió mejoras en las tecnologías de fuentes renovables para mejorar la calidad y reducir los costos. Durante este período, el Banco ha entregado financiamiento por un monto de USD 1900 millones para el sector de energía, incluidos fondos del BIRF, del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) y financiamiento del carbono, de los cuales USD 1600 millones, o el 86 %, se destinaron a eficiencia energética y energía renovable.

  • A partir de 2005, el Banco Mundial y sus asociados ayudaron a China a formular y luego implementar una ley de energía renovable destinada a impulsar el uso de energía limpia. China ahora es líder mundial en capacidad instalada de energía renovable con inversiones superiores a USD 130 000 millones anuales.
  • El Programa de Fomento de la Energía Renovable en China (CRESP) es una alianza estratégica a largo plazo entre el Gobierno de China, el Banco Mundial y el FMAM. El programa incluyó tres fases apoyadas por el FMAM en un período de 15 años. Su objetivo era permitir que proveedores comerciales de electricidad renovable suministraran energía al mercado eléctrico en forma eficiente, rentable y a gran escala.
  • La primera fase del CRESP, que incluyó una donación del FMAM (USD 40,22 millones) y un préstamo del BIRF (USD 159 millones), contribuyó en forma importante a la ampliación de la energía renovable activando inversiones gubernamentales para apoyar el desarrollo de energía renovable a gran escala. También desempeñó una función esencial en la expansión y la calidad de la industria nacional de energía solar y eólica, con mejor calidad y precios convenientes que benefician a China y al mundo.
  • En la primera fase del CRESP (que finalizó en 2011) se realizaron inversiones en parques eólicos de gran escala, plantas de energía de biomasa y pequeñas centrales hidroeléctricas, y se apoyó a inversionistas en la preparación de un proyecto de inversión. Las metas de producción y capacidad eléctrica de energía renovable adicional se superaron con creces. Se incrementó la capacidad en 50 gigavatios (GW) o 320 % más que el objetivo de 11,9 GW.
  • El Programa de Financiamiento de la Eficiencia Energética en China (CHEEF) financiado por el Banco Mundial (USD 400 millones y una donación del FMAM de USD 13,5 millones) ayudó a multiplicar en ocho veces los fondos del BIRF, con inversiones en eficiencia energética en China por un monto total de USD 2640 millones. Con el proyecto CHEEF se esperar ahorrar una cantidad de energía de 4,4 millones de toneladas de equivalente en carbón y reducir las emisiones de CO2 en 10,7 millones de toneladas al año, lo que equivale a evitar 3 GW de energía generados por nuevas centrales eléctricas de carbón.

India: este país tiene como objetivo convertirse en un líder mundial en el sector de la energía renovable y el Banco Mundial lo apoya en este propósito:

  • El Banco Mundial apoya la misión de India (i) de aumentar la generación de energía solar a 100 gigavatios (GW) para 2022 con un financiamiento de USD 1000 millones. Después de llegar a una tarifa mínima sin precedentes, de 4 centavos de dólar por kilovatio/ hora para la energía solar en el estado de Rajastán, el aumento de la capacidad instalada de fuentes renovables en el país –como la energía solar– superó las fuentes convencionales, como el carbón, por primera vez en 2016. Una nueva alianza entre el Banco Mundial y el State Bank of India (SBI), el banco más grande del país, transformó el mercado de los techos solares (i) en India, convirtiéndolo tal vez en uno de los más grandes del mundo. Solo en seis meses, el SBI ha aprobado 575 megavatios (MW) de instalaciones de techos solares conectados a la red, superando con creces su objetivo de 500 MW previsto para un período de cinco años.
  • La colaboración cada vez más afianzada entre el Banco Mundial y la empresa Energy Efficiency Services Limited (EESL) de India tiene como objetivo ayudar al país a abordar su enorme desafío en materia de eficiencia energética a través del programa de distribución de bombillas eléctricas led, (i) que ha reducido el costo de la iluminación eficiente en India. EESL ya ha distribuido más de 275 millones de bombillas led de bajo consumo, que permiten evitar 29 millones de toneladas de emisiones de CO2 equivalente por año. Asimismo, entregó 4,2 millones de tubos de luz led y 4 millones de luces para el alumbrado público en distintos municipios. Actualmente, India prevé aplicar este mismo enfoque a equipos de aire acondicionado de alta eficiencia, bombas de uso agrícola y vehículos eléctricos.

Marruecos:

  • Con el respaldo del Grupo Banco Mundial y otros asociados, incluido el Fondo para la Tecnología Limpia, Marruecos puso en funcionamiento (i) su primer complejo de energía solar a gran escala, un paso crucial en el marco del Programa de Energía Solar de Marruecos. Se espera que el complejo de energía solar concentrada de Noor-Ouarzazate permita alcanzar una capacidad instalada de más de 500 megavatios, brindando suministro eléctrico a más de 1 millón de marroquíes. (i) Asimismo, se espera que ayude a Marruecos a cumplir su objetivo de contar con una capacidad instalada de 2 gigavatios para generar energía solar y generar el 42 % de la electricidad del país a partir de fuentes de energía renovables para 2020. En última instancia, la energía solar concentrada también ayudará al país a disminuir su dependencia del petróleo en alrededor de 2,5 millones de toneladas y reducir cerca de 760 000 toneladas de emisiones de carbono al año, lo que equivale a una reducción de 17,5 millones de toneladas de emisiones de carbono. a lo largo de 25 años.

Las inversiones del Banco Mundial y otros asociados en la tarea del desarrollo realizadas en Marruecos en esta tecnología de vanguardia han tenido efectos indirectos importantes en numerosos países. En la actualidad, existen plantas de energía solar concentrada en funcionamiento o en desarrollo en países como los Emiratos Árabes Unidos, Egipto, Israel, India, China, Mongolia, Sudáfrica, Chile, México, Australia, Kuwait y Arabia Saudita.

Argentina:

  • Mediante una garantía de USD 480 millones del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) para proyectos de energía renovable se está ayudando a movilizar USD 3200 millones en inversiones en el sector de energía renovable de Argentina. Se espera que gracias al proyecto se reduzcan sustancialmente las emisiones de GEI en un plazo de 20 años. Entre los beneficios se incluyen la reducción de la contaminación atmosférica y del uso de combustibles fósiles, y un suministro de energía más seguro. Las subastas de energías renovables del programa RenovAr, respaldadas por esta garantía, están atrayendo nuevamente a inversionistas privados que ofrecen energía renovable a precios competitivos (alrededor de entre 4 y 6 centavos de dólar por kilovatio/hora). Dichos precios son inferiores al costo promedio de generación de electricidad (alrededor de 7 centavos de dólar por kilovatio/hora en 2015) y disminuyen en cada ronda. Esto ayudará a Argentina a beneficiarse de sus abundantes recursos renovables y podría, en última instancia, ayudar al país a cumplir su objetivo de generar el 20 % de la electricidad a partir de fuentes renovables para el año 2025.

Turquía:

  • La alianza a largo plazo del Banco Mundial con Turquía, que incluye conocimientos técnicos, asistencia en materia de políticas sobre estructura de mercado, regulación y fijación de precios, y préstamos para políticas de desarrollo, ha ayudado a impulsar la transformación energética del país y atraer el interés del sector privado, especialmente en los proyectos de energía renovable. Por ejemplo, el Plan Mundial de Desarrollo de la Energía Geotérmica del ESMAP ha ayudado a sacar provecho de un proyecto de USD 350 millones (i) para ampliar la inversión privada en el sector. Con esos esfuerzos, el Banco se propone respaldar el objetivo de Turquía de aumentar en un 20 % su eficiencia energética para 2023 y lograr que las fuentes de energía renovables representen el 30 % de la matriz energética nacional.

 

Indonesia:

El apoyo del Banco Mundial al desarrollo de la energía geotérmica en Indonesia contribuye al objetivo del país de aumentar la inversión en sistemas de energía no basados en combustibles fósiles. La geotermia representa una alternativa limpia a la generación eléctrica a partir del carbón en un país en el que 30 millones de personas aún no tienen acceso a un suministro moderno y confiable. El apoyo del Banco Mundial a este tipo de iniciativas se ha desarrollado a lo largo del tiempo y cada proyecto conduce a nuevas inversiones, comenzando con:

  • Proyecto de inversión en energía geotérmica limpia: este proyecto aprobado en 2011, con financiamiento del BIRF (USD 175 millones) y el Fondo para una Tecnología Limpia (préstamo en condiciones concesionarias por USD 125 millones), ha permitido la construcción de dos plantas de energía geotérmica en Célebes Septentrional y Sumatra del Sur, respectivamente. Las plantas se pusieron en marcha según lo programado, con un considerable ahorro de costos y tiempo gracias a la eficiencia en los procesos de adquisiciones y la gestión de contratos. La nueva capacidad de 150 MW proporciona acceso a electricidad a más de 640 000 clientes nuevos y reducirá las emisiones de GEI en 1,1 millones de CO2 anuales en comparación con la generación de electricidad a partir del carbón.
  • Préstamo para políticas de desarrollo para el fomento de la energía inclusiva y sostenible en Indonesia: este primer DPL para Indonesia en el sector de energía, aprobado en 2015 con financiamiento del BIRF (USD 500 millones), respalda los esfuerzos del Gobierno para ampliar las fuentes de energía renovables, en especial la energía geotérmica, el segundo recurso renovable más grande en el país. Por ejemplo, se espera que la nueva ley sobre energía geotérmica y sus regulaciones respectivas impulsen el interés de los inversionistas.
  • En la actualidad, con el apoyo del Banco Mundial, Indonesia tiene previsto poner en marcha un nuevo mecanismo de mitigación de riesgos vinculados a la energía geotérmica para generar más de 1 gigavatio de nueva capacidad geotérmica. Se espera que el mecanismo ayude a movilizar varios miles de millones de dólares en financiamiento del sector privado, propiciando las inversiones a través de la mitigación de los riesgos de la exploración y la perforación inicial. En definitiva, el mecanismo podría ayudar a Indonesia a alcanzar su objetivo de aumentar al 23 % para 2025 la proporción de energías nuevas y renovables de su combinación energética primaria, lo que incluye incrementar en 5,8 gigavatios la generación de energía geotérmica.

Brasil:

El Banco Mundial ha trabajado con el Gobierno de Brasil y el estado de Río de Janeiro a lo largo de más de 20 años para mejorar el sistema ferroviario suburbano de Río de Janeiro, conocido como SuperVia. Antes del inicio del proyecto, el tránsito sostenible en Río sufría limitaciones debido a la falta de inversión en la red de más de 225 kilómetros y 89 estaciones. A medida que el servicio se deterioraba, disminuía el número de pasajeros. En 1992, el Banco Mundial y el estado de Río comenzaron a trabajar juntos para modernizar el sistema. El BIRF financió más de 120 trenes con aire acondicionado y eficientes desde el punto de vista energético. A fines de 2015, el sistema SuperVia rompió un récord de pasajeros, transportando a más de 700 000 personas en un solo día. El nuevo sistema de trenes suburbanos sirve a los barrios más pobres del área metropolitana de Río con un servicio confiable y de alta calidad y ayudará a reducir las emisiones.

 

Contribución del Grupo Banco Mundial

En el ejercicio de 2017, el Grupo Banco Mundial comprometió USD 12 800 millones para más de 200 proyectos relacionados con el cambio climático.

De cara al futuro

Con vistas a la reunión anual de la vigésimo cuarta Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CP 24) que se realizará en diciembre de 2018, la prioridad del GBM es apoyar a los países para que cumplan sus compromisos del Acuerdo de París y aceleren la acción mundial contra el cambio climático. El Grupo Banco Mundial está en vías de lograr su objetivo que el 28 % de sus préstamos se destinen a medidas relacionadas con el clima para 2020 y cumplir los objetivos de su Plan de Acción sobre el Cambio Climático.

Última actualización: Abr 23,2018