Panorama general

  • Los rápidos cambios en el mundo aumentan la presión sobre los recursos, las necesidades de servicios más complejos, y la fragilidad y los flujos migratorios. Todo ello se intensifica con un espacio cívico en evolución y medios sociales muy dinámicos. La capacidad de respuesta de los Gobiernos a los nuevos desafíos en materia de buen gobierno no es suficiente ya que siguen creciendo las expectativas de los ciudadanos, y ello deriva un nivel cada vez mayor de desconfianza.

    Las últimas encuestas a líderes de opinión realizadas por el Grupo Banco Mundial en sus países clientes confirman que el buen gobierno se encuentra actualmente entre las principales prioridades (i) de políticas.

    Las Prácticas Mundiales de Buen Gobierno brindan apoyo a los países clientes ayudándolos a crear instituciones competentes, eficientes, abiertas, inclusivas y responsables que promuevan una prestación de servicios eficiente, faciliten el crecimiento del sector privado y fomenten la confianza de los ciudadanos en el Gobierno. Esto es fundamental para apoyar el crecimiento sostenible y es un tema central en los objetivos del Grupo Banco Mundial de poner fin a la pobreza extrema e impulsar la prosperidad compartida. Los países prosperan cuando tienen instituciones sólidas porque logran crear condiciones que facilitan el crecimiento del sector privado, reducen la pobreza, y permiten prestar servicios que son apreciados y ganarse la confianza de los ciudadanos —una relación de confianza que se genera cuando las personas pueden participar en el proceso decisorio del Gobierno y saben que su opinión cuenta.

    Última actualización: Abr 13, 2018

  • Prioridades estratégicas

    Sobre la base del poder de convocatoria y la experiencia multidisciplinaria del Grupo Banco Mundial, las Prácticas Mundiales de Buen Gobierno proporcionan financiamiento, liderazgo intelectual y un acervo de experiencia para ayudar a los países a preparar reformas que aborden los complejos desafíos en materia de gobernanza. Las prioridades estratégicas actuales se centran en cinco esferas principales para ayudar a subsanar las deficiencias de implementación:

    1) Fortalecer los procesos de formulación de políticas públicas:

    Una política pública eficaz comprende diversas actividades y actores que participan en el ciclo de diseño, implementación y evaluación. Las Prácticas Mundiales de Buen Gobierno colaboran con todos los actores involucrados en dicho ciclo para facilitar una mayor coordinación y cooperación en el Poder Ejecutivo, a través de todos los poderes y niveles de Gobierno, y con el sector privado y los ciudadanos. Este tipo de labor puede ayudar a llevar las políticas de la teoría a la práctica y obtener mejores resultados.

    2) Promover una gestión de recursos eficaz:

    Debido a las constantes presiones fiscales, hoy es más importante que nunca organizar los recursos financieros y humanos. Se utiliza toda la experiencia técnica de las Prácticas Mundiales de Buen Gobierno para ayudar a mejorar la movilización de los ingresos y el gasto público y la gestión financiera, así como para apoyar la reforma de la función pública. La apertura y la transparencia mejoran la rendición de cuentas. Las tecnologías de la información y el análisis de datos y biométrico ayudan a impulsar nuevos caminos.

    3) Reforzar la prestación de servicios públicos:

    Mejorar el buen gobierno es fundamental para brindar una prestación de servicios equitativa y confiable. Las Prácticas Mundiales de Buen Gobierno colaboran con los sectores para identificar y mitigar los cuellos de botella críticos existentes en la gestión de la prestación de servicios. También colabora activamente en esfuerzos para mejorar el suministro de servicios en los sectores de agua, salud, educación y transporte, poniendo especial atención en la apertura, la transparencia y la participación ciudadana para garantizar el acceso a los más pobres y marginados. La inteligencia de datos es muy importante en este ámbito, ya que permite obtener la opinión de los ciudadanos e interactuar con ellos. Además, facilita la reflexión acerca de cómo los Gobiernos pueden responder mejor y de manera más oportuna a las necesidades de la población.

    4) Fortalecer la interfaz público-privada:

    Las Prácticas Mundiales de Buen Gobierno se centran en la interfaz fundamental entre los sectores público y privado, identificando los riesgos del sector público que pueden impedir el ingreso de inversionistas a un país. Con sistemas de gestión de la inversión pública más eficientes, mayor transparencia y buen gobierno institucional, un sólido marco regulatorio y procesos de adquisición libres de colusión y corrupción se puede respaldar un marco institucional que permita al sector privado subsanar el déficit de infraestructura.

    5) Comprender los factores subyacentes y los facilitadores de políticas eficaces:

    Las Prácticas Mundiales de Buen Gobierno se abocan a entender la función que cumplen ciertos factores subyacentes en la eficacia de las políticas para lograr crecimiento, equidad y seguridad. Estos factores se relacionan con la apertura, la transparencia y la participación ciudadana, y se arraigan en elementos como la confianza y la cohesión social, así como la exclusión. El Banco Mundial continúa analizando de qué manera estas fuerzas afectan la eficacia de las políticas y la corrupción, poniendo énfasis en la importancia crítica de la transparencia y el poder transformador de la tecnología para generar, intercambiar y analizar información.

    La gobernanza es fundamental para la AIF-18

    El tema especial Gobernanza e instituciones incluido en la decimoctava reposición de recursos de la Asociación Internacional de Fomento (AIF-18) destaca la importancia de la gobernanza para lograr resultados de desarrollo sobre el terreno. La AIF-18 proporciona un nuevo conjunto de compromisos que se espera tengan un impacto transformador, respaldados por medidas normativas específicas y cuantificables que deben lograrse antes del término del periodo de la AIF-18.

    Instituciones sólidas y una mejor gobernanza son aspectos especialmente cruciales para los países más vulnerables del mundo que pertenecen a la AIF, el fondo del Banco Mundial para los más pobres. Estos países enfrentan diversos problemas profundamente arraigados en deficiencias institucionales sistémicas e históricas. Una implementación de políticas más eficaz, una mejor gestión de los recursos y prestación de servicios, la apertura y la transparencia dotan a los países de la AIF de las herramientas para crear vías y oportunidades de participación ciudadana y ayudan a establecer y mantener la confianza entre el Estado y la ciudadanía. La reducción de la pobreza y la promoción de la prosperidad compartida depende de instituciones eficaces no solo en la solución de problemas pasados, sino también en la respuesta a necesidades cambiantes de los ciudadanos a quienes prestan servicios. La respuesta del Banco Mundial a estos desafíos se plasma en los 12 compromisos de políticas incluidos en el tema especial Gobernanza e instituciones de la decimoctava reposición de recursos de la AIF. (i)

    Cartera actual

    Las Prácticas Mundiales de Buen Gobierno comprenden una cartera de préstamos que incluye 86 proyectos por un valor de más de USD 10 000 millones, junto con diversas actividades de asesoría y donaciones. Existen otros 50 proyectos que se llevan a cabo con otras Prácticas Mundiales. En más del 20 % de la cartera activa del Banco Mundial, se incorporan componentes de gobernanza.

    Las Prácticas Mundiales de Buen Gobierno proporcionan apoyo fiduciario a más de 2000 proyectos del Banco Mundial y mantienen una de las mayores carteras de servicios de asesoría reembolsables. Además, las Prácticas Mundiales de Buen Gobierno y las Prácticas Mundiales de Desarrollo Social, Urbano y Rural, y Resiliencia codirigen la implementación del marco estratégico para incorporar la participación ciudadana en las operaciones del Grupo Banco Mundial. (i) Este marco incluye el objetivo de recopilar la opinión de los beneficiarios en todos los proyectos de inversión antes de fines de 2018.

    Última actualización: Abr 13, 2018

  • Armenia: modernización de la administración tributaria (i)

    El Banco Mundial ayuda al Gobierno armenio a reformar su sistema de administración tributaria para ampliar la base fiscal y mejorar el clima de negocios a través de procedimientos más eficientes que reduzcan los costos para los contribuyentes. Hasta ahora, se han capacitado 35 000 inspectores fiscales, alrededor del 96 % de los servicios tributarios se proporciona de manera electrónica, y el monto de impuestos recaudados ha aumentado en 38 %.

    Bangladesh: mejora de las adquisiciones públicas (i)

    La reforma de las adquisiciones públicas es una de las herramientas más eficaces para tener un sector público sostenible. Es un aspecto central para transformar las políticas públicas en resultados concretos para los ciudadanos en la forma de servicios públicos esenciales. El Banco Mundial ayuda a Bangladesh, financiando un sistema de adquisiciones públicas por vía electrónica que ha mejorado la competitividad, la transparencia y la rendición de cuentas en todo el proceso. Con este nuevo sistema, Bangladesh ahorra USD 90 millones al año en adquisiciones públicas, ahorro que equivale a la construcción de 2000 escuelas primarias o 1000 kilómetros de caminos rurales.

    República Centroafricana: respuesta de emergencia para los servicios públicos (i)

    La República Centroafricana es uno de los países más pobres y frágiles del mundo. Un reciente conflicto terminó por destruir su ya débil economía y generó una crisis. (i) El pago de los sueldos de los empleados públicos se suspendió durante la mayor parte de 2013, lo que perjudicó seriamente la prestación de servicios. El Banco Mundial ayudó a restablecer el sistema de nómina contribuyendo con el pago de seis meses de salario a un total de 17 421 funcionarios públicos y empleados estatales elegibles. Ahora, más del 80 % de los funcionarios públicos ha regresado a sus trabajos, no existen deudas de sueldos y el sistema de nómina del Gobierno está funcionando.

    Iraq: modernización de las adquisiciones públicas (i)

    El Banco Mundial apoyó al Gobierno regional del Kurdistán iraquí para lograr su objetivo de tener un sistema de adquisiciones públicas moderno y eficaz. Con tal fin, proporcionó servicios de asesoría para revisar, consolidar y modernizar el marco jurídico de las adquisiciones públicas; elaborar documentos de licitación estándares que se alineen con el marco jurídico del Gobierno; fortalecer la capacidad de supervisión del Ministerio de Planificación de los procesos de adquisiciones y la formulación de políticas, y crear un mapa de ruta para desarrollar un sistema de información y un portal único de adquisiciones.

    Balcanes Occidentales: informes financieros y pequeñas y medianas empresas (i)

    Mejorar la gestión y la transparencia financiera entre las pequeñas y medianas empresas (pymes) es positivo para los negocios y el crecimiento. En los Balcanes Occidentales, las pymes no pueden acceder fácilmente a financiamiento, debido en gran parte a que los bancos tienen temor de la falta de conocimiento de las pymes en materias como gestión de efectivo, planificación comercial, gestión de riesgos y planificación de la sucesión. Un nuevo programa regional financiado por la Unión Europea e implementado por el Banco Mundial proporciona análisis y asesoría a los países de los Balcanes Occidentales para ayudarlos a reformar sus procesos de presentación de informes financieros. El proyecto aprovecha la capacidad de los profesionales de la contabilidad para ayudar a las pequeñas empresas a desarrollar estándares, instituciones y prácticas que les permitan presentar información financiera fiable y pertinente a los bancos y los inversionistas.

    Islas Salomón: gobernanza comunitaria y acceso a la justicia (i)

    El Banco Mundial apoya el Proyecto de Gestión de Reclamos y Gobernanza Comunitaria que ayuda a las comunidades a fortalecer la justicia y la gestión interna y mejora la eficacia de los vínculos entre las comunidades y el Gobierno. Mediante la contratación y la capacitación de funcionarios comunitarios que se desempeñan en las administraciones provinciales, el proyecto facilita el acceso a la justicia de las comunidades afectadas por la extracción de recursos naturales. También ayuda a mejorar la cohesión y la estabilidad social y promueve interacciones más efectivas entre los ciudadanos y las autoridades provinciales y nacionales, incluida la policía.

    Última actualización: Abr 13, 2018

Recursos adicionales

Contactos en la oficina del país

Ciudad de Washington
Julia Oliver
joliver@worldbankgroup.org