Pueblos indígenas: Panorama general

Los pueblos indígenas constituyen sociedades y comunidades únicas; la tierra en la que viven y los recursos naturales de los que dependen están inextricablemente ligados a su identidad, cultura y economía.

En el mundo, hay alrededor de 300 millones de personas que pertenecen a pueblos nativos. Aunque constituyen aproximadamente el 4,5 % de la población mundial, representan cerca del 10 % de los pobres.

Si bien estos pueblos protegen en su territorio cerca del 80 % de la biodiversidad del planeta, son propietarios legales de menos del 11 % de dichas tierras.

Mejorar la situación de los pueblos indígenas requiere un crecimiento económico sostenible y generalizado, así como estrategias que aborden las múltiples desventajas que enfrentan y que consideren sus puntos de vista y necesidades especiales de desarrollo.

El Banco Mundial trabaja activamente y a nivel global con los pueblos originarios para resolver diversos problemas que los afectan de manera directa.

Última actualización: Sep 29, 2015

El Banco Mundial continúa profundizando sus conocimientos acerca de las cuestiones y las necesidades de las comunidades indígenas a nivel nacional y regional. Esto lo hace a través de estudios analíticos que ayudarán a mejorar el diseño y la implementación de los proyectos y programas relacionados con los pueblos nativos y mediante el diálogo directo con las organizaciones y líderes que los representan.

La institución participa cada año en una serie de encuentros internacionales sobre el tema, como el Foro Permanente de las Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas, (UNPFII, por sus siglas en inglés) (i) con sede en Nueva York. También colabora con diversas organizaciones de pueblos indígenas (IPO, por sus siglas en inglés) en los países en desarrollo para crear nuevas alianzas con la comunidad aborigen internacional.

En abril de 2015, 30 dirigentes de pueblos nativos de todo el mundo celebraron reuniones de alto nivel con el Banco Mundial como parte del proceso de interacción. El Diálogo Global con los Pueblos Indígenas resaltó los avances logrados y sirvió de plataforma a los representantes de estas comunidades para ayudar a establecer la hoja de ruta del Banco destinada a seguir fortaleciendo sus alianzas con los pueblos nativos.

El Banco se ha comprometido a reforzar la capacidad de los países para mejorar la relación con los pueblos indígenas, así como a fortalecer la capacidad de sus organizaciones. Este apoyo incluye un mecanismo de donaciones específico para los pueblos aborígenes y comunidades locales mediante el Programa de Inversión Forestal (FIP, por sus siglas en inglés); (i) un Programa de formación de capacidades para pueblos indígenas que dependen de los bosques administrado por el Fondo Cooperativo para el Carbono de los Bosques (FCPF, por sus siglas en inglés), (i) y consultas a nivel local, regional y mundial en el contexto del FCPF. Seleccionados a través del UNPFII, los pueblos nativos son además observadores de los fondos de inversión en el clima (CIF, por sus siglas en inglés). (i)

Por medio de su labor, el Banco Mundial busca poner a los grupos vulnerables y excluidos, como los pueblos indígenas, en el centro del programa de desarrollo, lo cual incluye:

1.       Fortalecer los marcos normativos e institucionales que afectan a estas comunidades y sus relaciones con otros integrantes de la sociedad;

2.       Apoyar la capacidad de autodesarrollo de los pueblos indígenas sobre la base de su propia visión y prioridades, incluidos sus conocimientos y legado cultural;

3.       Demostrar la importante función que pueden cumplir en el manejo de los ecosistemas frágiles y la conservación de la biodiversidad; y en el desarrollo económico, y

4.       Divulgar las experiencias y lecciones extraídas de las iniciativas de desarrollo indígena entre los Gobiernos nacionales y los donantes internacionales.

 

Pueblos indígenas y cambio climático

Los pueblos indígenas son sumamente vulnerables a los impactos del cambio climático puesto que a menudo viven en zonas frágiles desde el punto de vista medioambiental (por ejemplo, región ártica, bosques tropicales, montañas, desiertos, etc.) y con frecuencia dependen en gran medida de la biodiversidad que los rodea para subsistir y preservar su cultura. Como resultado, estas comunidades poseen habilidades tradicionales que podrían ser decisivas para adaptarse al cambio climático. El Banco se ha propuesto incorporar el conocimiento de los pueblos aborígenes cuando realiza tareas de apoyo a los países durante el proceso de formulación de estrategias de adaptación a los patrones y las condiciones de un medioambiente en constante transformación.

Lo anterior es particularmente pertinente en el caso de los planes de reducción de las emisiones debidas a la deforestación y la degradación forestal (REDD+, por sus siglas en inglés), en los cuales los pueblos nativos son actores importantes dada su estrecha relación y dependencia de las tierras forestales y sus recursos.

 

Gracias al proceso de preparación de planes REDD+ que llevan a cabo los países con ayuda del Fondo Cooperativo para el Carbono de los Bosques, se ha profundizado la participación y colaboración con las comunidades indígenas y se han establecido plataformas de interacción en muchas naciones participantes. Algunos ejemplos son:

o             La utilización de “mediadores culturales” en Costa Rica para facilitar la inclusión social de los pueblos indígenas y grupos de campesinos en el proceso nacional de REDD+, preparando y usando materiales e información adecuados en términos culturales.

o             La creación de una plataforma especial (Mesa Nacional Indígena) por parte del Gobierno de El Salvador, que incluye a 15 líderes indígenas en representación de las cuatro áreas indígenas del país.

o             Un proceso de autoselección para garantizar una representación transparente, abierta y legítima de los pueblos indígenas y la sociedad civil en el proceso nacional de implementación de planes REDD+ en Uganda.

Diálogo mundial con los pueblos indígenas

El Banco Mundial inició en 2012 un proceso para actualizar y consolidar su marco de políticas sobre salvaguardias sociales y medioambientales, en un esfuerzo por responder mejor a las nuevas demandas y desafíos en materia de desarrollo. Como parte de este quehacer, existe un proceso de diálogo e interacción mundial permanente con los pueblos indígenas que tiene como objetivo incorporarlos en la presente revisión y actualización de las políticas de salvaguardias medioambientales y sociales del Banco Mundial.

Las dos fases de consultas del examen de las salvaguardias incluyen una serie de sesiones de diálogo específico con los pueblos indígenas –actualmente en curso– que ha dado excelentes resultados en cuanto a participación, recopilación de información e inicio de una nueva relación más sólida.

En julio de 2015, el Comité sobre Eficacia en Términos de Desarrollo (CODE, por sus siglas en inglés) del Directorio Ejecutivo del Banco Mundial autorizó una tercera ronda de consultas públicas sobre el segundo borrador del Marco Ambiental y Social. La consulta incluye una propuesta para la norma ambiental y social (ESS) 7 referida a los pueblos indígenas, (PDF, en inglés) que introduce los principios de consentimiento libre, previo e informado (CLPI).

El Banco Mundial efectuará extensas consultas con los Gobiernos, el sector privado y la sociedad civil, y también con los pueblos nativos. Una vez finalizado el proceso, revisará y tendrá en cuenta los comentarios recibidos y presentará una propuesta actualizada al CODE del Directorio Ejecutivo del Banco, para su posterior análisis. El Directorio en pleno, que representa a los 188 Estados miembros del Banco, tomará la decisión final sobre el marco propuesto, incluida la mencionada norma ambiental y social referida a los pueblos indígenas.

Última actualización: Sep 29, 2015

Para mejorar la comprensión de los temas relacionados con los pueblos indígenas a nivel nacional y regional, el Banco Mundial puso en marcha en julio de 2014 una comunidad de expertos internos denominada Grupo mundial sobre los pueblos indígenas. Este grupo buscará mejorar el intercambio de soluciones innovadoras y conocimientos y, de este modo, apoyar las iniciativas del Banco en favor del desarrollo sostenible de estos pueblos.

Algunos ejemplos de proyectos del Banco Mundial con resultados positivos y concretos son:

  • El Proyecto de Administración de Tierras en Nicaragua (i) redujo el tiempo y los costos de las transacciones para registrar una propiedad. El marco normativo y legal para la administración de tierras se fortaleció mediante la formulación de un marco sobre la política nacional de tierras y la aprobación de tres leyes importantes y fundamentales. Una de estas permitió que las comunidades indígenas pobres y marginadas de la región del Caribe recibieran títulos de dominio colectivo de 15 territorios ancestrales que comprenden más de 22 000 kilómetros cuadrados (casi el 19 % del territorio nacional).
  • El Proyecto de Gestión Integrada de los Ecosistemas en las Comunidades Indígenas de América Central superó ampliamente su objetivo de 100 comunidades y organizaciones participantes al llegar a 350 comunidades indígenas que realizan actividades de conservación y uso sostenible de los recursos naturales. Se entregó, además, apoyo para la formación de capacidades a más de 4000 indígenas y 357 organizaciones. Las comunidades y las instituciones aprendieron a combinar el saber tradicional con la gestión integrada de los ecosistemas, y este conocimiento se utilizó para preparar planes de uso del suelo. Unas 379 comunidades elaboraron 23 planes integrados de ordenamiento territorial y gestión de ecosistemas sobre la base del fortalecimiento de sus capacidades. El proyecto también prestó asistencia a 472 comunidades y 69 organizaciones comunitarias para respaldar la introducción e implementación de subproyectos productivos compatibles con la conservación.
  • En el marco del Tercer Proyecto de Transporte Rural de Viet Nam, (i) un grupo de mujeres locales, muchas de ellas de minorías étnicas, reciben capacitación en destrezas básicas relacionadas con el mantenimiento vial, permitiéndoles obtener ingresos adicionales por su trabajo en la mantención de caminos rurales que las conectan con los mercados y las escuelas.
  • Como resultado del Segundo Proyecto de Lucha contra la Pobreza en las Montañas del Norte de Viet Nam, minorías étnicas y de escasos recursos de las zonas rurales más pobres y desfavorecidas del noroeste del país mejoraron su acceso a los mercados y servicios gracias a la pavimentación y modernización de más de 4230 kilómetros de caminos rurales y la construcción de 3250 kilómetros de puentes pequeños. Se mejoró el flujo de agua de los sistemas de regadío que se usan en más de 9000 hectáreas de tierras agrícolas, lo cual redujo la cantidad de meses durante los cuales los pobres padecían hambre. En la actualidad, más de 8600 hogares tienen acceso a agua de mejor calidad.
  • Desde 2003, el Banco Mundial ha apoyado la inclusión de los pueblos romaníes (i) en Europa oriental a través de la promoción del conocimiento y la generación de datos; la formación de capacidades y asesorías sobre políticas, y la incorporación del tema de la inclusión de los romaníes en las operaciones de los países.
  • En la región del Amazonas, el financiamiento del programa de formación de capacidades del FCPF apoyó actividades que contribuyeron a hacer un mapa de 2344 territorios indígenas y 610 áreas protegidas en colaboración con los interesados. En conjunto, estas zonas representan el 52 % de la superficie amazónica que abarca nueve países. El mapa presenta una visión más global e integrada de la región, y permite destacar la función crucial que cumplen los territorios indígenas y las áreas protegidas del Amazonas en la conservación de la integridad del ecosistema amazónico. La supervivencia de este ecosistema está en peligro debido a las crecientes presiones que sufre a raíz de la expansión agrícola; la construcción de caminos y centrales hidroeléctricas, y la extracción de madera, combustibles fósiles y metales preciosos. Por primera vez, el mapa confirma datos cuantitativos sobre el carbono contenido en los territorios indígenas y el papel de la Amazonía como sumidero masivo del carbono proveniente de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero.

Última actualización: Sep 29, 2015