Pueblos indígenas: Panorama general

Los pueblos indígenas constituyen sociedades y comunidades únicas; la tierra en la que viven y los recursos naturales de los que dependen están inextricablemente ligados a sus identidades, culturas y economías.

En el mundo, hay alrededor de 300 millones de personas que pertenecen a pueblos nativos. Aunque constituyen aproximadamente el 4,5 % de la población mundial, representan cerca del 10 % de los pobres. Y si bien salvaguardan en sus territorios cerca del 80 % de la biodiversidad del planeta, son propietarios legales de menos del 11 % de dichas tierras.

Para mejorar la situación de estos pueblos, se requiere un crecimiento económico sostenible y generalizado así como estrategias que aborden los múltiples factores de desventaja que ellos enfrentan, considerando sus puntos de vista y necesidades especiales de desarrollo.

El Banco Mundial trabaja activamente y a nivel global con los pueblos originarios para resolver diversos problemas que los afectan de manera directa.

Última actualización: May 27, 2015

El Banco Mundial continúa profundizando sus conocimientos acerca de las cuestiones y las necesidades de los indígenas a nivel nacional y regional. Esto lo hace a través de estudios analíticos que ayudarán a mejorar el diseño y la implementación de los proyectos y programas relacionados con los pueblos nativos y mediante el diálogo directo con las organizaciones y líderes indígenas.

El Banco Mundial participa cada año en una serie de encuentros internacionales sobre el tema, como el Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de las Naciones Unidas[MIS1]  (UNPFII, por sus siglas en inglés) con sede en Nueva York. También colabora con diversas organizaciones de pueblos indígenas (IPO) en países en desarrollo para crear nuevas alianzas con la comunidad aborigen internacional.

El Banco se ha comprometido a reforzar la capacidad de los países para mejorar la relación con los pueblos indígenas, así como a fortalecer la capacidad de sus organizaciones. Este apoyo incluye un mecanismo de donaciones específico para los pueblos aborígenes y comunidades locales del Programa de Inversión Forestal (FIP, por sus siglas en inglés); (i) un Programa de formación de capacidades para pueblos indígenas que dependen de los bosques del Fondo Cooperativo para el Carbono de los Bosques (FCPF, por sus siglas en inglés), (i) y consultas a nivel local, regional y mundial en el contexto de este Fondo. Seleccionados a través del UNPFII, los pueblos nativos son además observadores de los fondos de inversión en el clima (CIF, por sus siglas en inglés). (i)

 

A través de su labor, el Banco busca colocar a los grupos vulnerables y excluidos, como los pueblos indígenas, en el centro del programa del desarrollo. Esto incluye:

1.     Fortalecer los marcos normativos e institucionales que afectan a estas comunidades y sus relaciones con otros integrantes de la sociedad;

2.     Apoyar la capacidad de autodesarrollo de los pueblos indígenas, sobre la base de sus propias visiones y prioridades, incluidos sus conocimientos y legados culturales;

3.     Demostrar la importante función que pueden cumplir en el manejo de ecosistemas frágiles y la conservación de la biodiversidad, y en el desarrollo económico, y

4.     Divulgar las experiencias y lecciones extraídas de las iniciativas de desarrollo indígena entre los Gobiernos nacionales y los donantes internacionales.

 

Los pueblos indígenas y el cambio climático

Los pueblos originarios son en forma desproporcionada vulnerables a los impactos del cambio climático, puesto que a menudo viven en zonas frágiles desde el punto de vista ambiental (por ejemplo, la región ártica, los bosques tropicales, las montañas, los desiertos, etc.) y con frecuencia dependen en gran medida de la biodiversidad que los rodea para subsistir y conservar sus culturas. Como resultado, estas comunidades poseen habilidades tradicionales que podrían ser decisivas para adaptarse al cambio climático. El Banco se ha propuesto incorporar los conocimientos de los pueblos aborígenes cuando realiza tareas de apoyo a los países durante el proceso de formulación de estrategias de adaptación a los patrones y las condiciones de un medioambiente en constante transformación.

Lo anterior es particularmente pertinente en el caso de los planes de reducción de las emisiones debidas a la deforestación y la degradación forestal (REDD+), en los cuales los pueblos nativos son actores importantes dada su estrecha relación y dependencia de las tierras forestales y sus recursos.

 

El diálogo global con los pueblos indígenas

En 2012, el Banco Mundial inició un proceso para actualizar y consolidar su marco de políticas sobre salvaguardias sociales y medioambientales, en un esfuerzo por responder mejor a las nuevas demandas y desafíos del desarrollo. Como parte de este procedimiento hay un proceso de diálogo e interacción mundial permanente con los pueblos indígenas que persigue la inclusión de estos en la actual revisión y actualización de las salvaguardias medioambientales y sociales del Banco y el fortalecimiento del apoyo y el compromiso del Banco con los pueblos nativos en todo el mundo.

Las dos fases de la consulta de examen de las salvaguardias incluyen una serie de sesiones de diálogo específico con los pueblos indígenas que han dado excelentes resultados en cuanto a la participación, la recopilación de información y el comienzo de una relación renovada y más sólida con estos pueblos. El diálogo está en curso.

En julio de 2014, el Comité sobre la eficacia en términos de desarrollo (CODE) del Directorio Ejecutivo del Banco Mundial autorizó la realización de una consulta pública sobre el borrador, que incluyó la norma ambiental y social 7 (ESS7) referida a los pueblos indígenas (i) que introduce los principios de consentimiento libre, previo e informado (CLPI).

La segunda fase de las consultas con los grupos interesados concluyó el 1 de marzo. El Banco Mundial consultó ampliamente a Gobiernos, el sector privado y la sociedad civil, incluidos los pueblos indígenas. El equipo de trabajo dedicado a las salvaguardias está revisando el borrador del marco ambiental y social y presentará una propuesta actualizada al CODE en el verano de 2015.

Última actualización: May 27, 2015

Para mejorar la comprensión de los temas relacionados con los pueblos aborígenes a nivel nacional y regional, en julio de 2014 el Banco Mundial puso en marcha una comunidad de expertos internos —el Grupo global dedicado a los pueblos indígenas—, con el fin de  mejorar el intercambio de soluciones innovadoras y conocimientos, y de este modo apoyar las operaciones del Banco en favor del desarrollo sostenible de estos pueblos.

Algunos ejemplos de proyectos del Banco Mundial que ya han dado resultados positivos y concretos son:

El Proyecto de Administración de Tierras en Nicaragua (i) redujo el tiempo y los costos de las transacciones para registrar una propiedad. El marco normativo y legal para la administración de tierras se fortaleció mediante la formulación de un marco sobre la política nacional de tierras y la aprobación de tres leyes importantes y fundamentales. Una de estas permitió que las comunidades indígenas pobres y marginadas de la región del Caribe recibieran títulos de dominio colectivo de 15 territorios ancestrales que comprenden más de 22 000 kilómetros cuadrados (casi el 19 % del territorio nacional).

El Proyecto de gestión integrada de los ecosistemas en las comunidades indígenas de América Central[MIS1]  superó ampliamente su objetivo de 100 comunidades y organizaciones participantes para llegar a 350 comunidades indígenas que realizan actividades en materia de conservación y uso sostenible de los recursos naturales. Se entregó además apoyo para la formación de capacidades a más de 4000 indígenas y 357 organizaciones. Las comunidades y las instituciones aprendieron a combinar el saber tradicional con la gestión integrada de los ecosistemas y este conocimiento se utilizó para preparar planes de uso del suelo. Unas 379 comunidades elaboraron 23 planes integrados de ordenamiento territorial y gestión de ecosistemas sobre la base del fortalecimiento de sus capacidades. El proyecto también dio asistencia a 472 comunidades y 69 organizaciones comunitarias para respaldar la introducción e implementación de subproyectos productivos compatibles con la conservación.

En el marco del tercer Proyecto de Transporte Rural de Viet Nam, (i) las mujeres locales, muchas de ellas provenientes de minorías étnicas, reciben capacitación en destrezas básicas relacionadas con el mantenimiento de los caminos, permitiéndoles obtener ingresos adicionales por su trabajo en la mantención de vías rurales que las conectan con los mercados y las escuelas.

Como resultado del Segundo Proyecto de Reducción de Lucha contra la Pobreza en las Montañas del Norte de Viet Nam[MIS2] , minorías étnicas y de escasos recursos de las áreas más pobres y desfavorecidas en el noroeste del país tuvieron un mejor acceso a los mercados y servicios gracias a la pavimentación y modernización de más de 4230 kilómetros de caminos rurales y la construcción de 3250 kilómetros de puentes pequeños. Se mejoró el flujo de agua de los sistemas de regadío que se usan en más de 9000 hectáreas de tierras agrícolas, lo cual redujo la cantidad de meses en que los pobres padecían de hambre. En la actualidad, más de 8600 hogares tienen acceso a agua de mejor calidad.

Desde 2003, el Banco Mundial ha apoyado la inclusión de los pueblos romaníes (i) en Europa oriental a través de la promoción del conocimiento y la generación de datos; la formación de capacidades y asesoría sobre políticas, y la incorporación del tema de la inclusión de los romaníes en las operaciones de los países.

Última actualización: May 27, 2015





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